14 octubre 202021:57

Entrevista ofrecida por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, a las emisoras de radio Sputnik, Komsomolskaya Pravda y Govorit Moskva, Moscú, 14 de octubre de 2020

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Pregunta: ¡Buenos días, señor Lavrov! No nos estrechamos las manos debido al coronavirus, observamos todas las medidas, aunque estamos sin mascarillas. Nos han dicho que tenemos poco tiempo porque le esperan los italianos, por eso no vamos a interrumpirle para que pueda responder a todas las preguntas por el bien de la audiencia.

Cuando nos preparamos para la entrevista dijimos en broma, aunque es un humor triste, que, antes de que Serguéi Lavrov entrase tendríamos que comprobar en las redes sociales si no se había librado una nueva guerra. Este año todo sucede inesperadamente y sería mal que si se libró una guerra hace cinco minutos no se lo preguntásemos.

Una nueva guerra no se libró, pero continúa la otra, casi nueva, a pesar de que parecía que se alcanzó un armisticio, inclusive gracias a los esfuerzos enormes que aplicó Usted (no fumó durante aquellas 11 horas, no puedo imaginar cómo lo soportó), de hecho no se observa el alto el fuego. Quisiera preguntarle cómo es posible, en general. Rusia declara que no hay alternativa al arreglo pacífico. ¿Es posible conseguirlo? ¿Quién se parará?

Respuesta: Las negociaciones sí que fueron excepcionales. En un momento decisivo el Presidente ruso, Vladímir Putin, prestó apoyo, porque controlaba nuestros debates nocturnos y hablamos con él dos veces en plena noche.

Pregunta: ¿Llamó o llegó?

Respuesta: Llamó. Se adhirió también el Ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, porque fue importante acordar que no sería suficiente anunciar el armisticio sin un mecanismo de control sobre la observancia del alto el fuego. La segunda cláusula del documento acordado lo estipula.

En los últimos días, me puse en contacto en reiteradas ocasiones con mis colegas de Bakú y Ereván. Serguéi Shoigú hacía lo mismo: se comunicaba con los Ministros de Defensa de los dos países. Vladímir Putin habló con los líderes de las partes en conflicto. Nuestra iniciativa principal consiste en que es necesario convocar inmediatamente reuniones entre los militares y acordar el mecanismo de control sobre el alto el fuego de que se trata en el documento cuya discusión no se ha iniciado todavía.

Confirmé de nuevo las respectivas señales hace una media hora cuando me llamó el Ministro de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayrámov. Enviamos la misma señal a nuestros colegas armenios. Creo que actualmente es una llave para poner fin de forma sostenible al fuego de que sufre la infraestructura civil, los ciudadanos civiles.

Pregunta: ¿Qué es este mecanismo mágico de control sobre el alto el fuego? ¿Una zona de exclusión aérea?

Respuesta: Cuando los políticos y diplomáticos en cualquier conflicto anuncian que se ha acordado poner fin al fuego para cumplirlo los militares discuten las medidas que es necesario tomar, quién controlará objetivamente la observancia del alto el fuego por ambas partes. No es algo magnífico. Así fue en Transnistria. Y en Donbás también, aunque en esta región el alto el fuego se declaró en reiteradas ocasiones y sólo el último se observa en mayor o menor medida sólo porque el Grupo de Contacto para el arreglo de la situación en Ucrania elaboró las medidas adicionales para verificar la observancia de este régimen. Así fue en 1994 en Alto Karabaj, cuando la declaración del alto el fuego se acompañó con una buena coordinación por los militares de las medidas que es necesario aplicar para realizarlo.

En cuanto a la segunda parte de la pregunta, sí, naturalmente, el arreglo político es posible. Las propuestas que discutieron y continúan discutiendo los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE quedan en la mesa de las negociaciones. Su contenido ya es conocido: es una liberación por etapas de distritos en torno a Alto Karabaj con el cumplimiento de las garantías de su seguridad y una comunicación segura entre Armenia y Alto Karabaj antes de que se determine su estatus final. Este esquema es bien conocido. Creo que no hay desgracia que no traiga alguna gracia: estos acontecimientos tristes deben ayudar a intensificar el proceso político simultáneamente con la solución de cuestiones de seguridad.

Pregunta: ¿Al mencionar la comunicación segura con Armenia, ha tenido Usted en cuenta dos distritos: el corredor de Lachin, el esquema 5+2?

Respuesta: Todos los acuerdos abordados últimamente y considerados en serio por las partes preveían liberar cinco distritos en la primera etapa dejando dos distritos para la segunda etapa cuando se planea definir el estatus definitivo de Alto Karabaj. En la primera etapa, además de la liberación de cinco distritos, se preveía restablecer todas las comunicaciones, vínculos económicos, transporte, desplegar las fuerzas de paz para garantizar que los combates no se reanuden.

Pregunta: ¿Quiere decir que las fuerzas de paz forman parte del mecanismo que Usted acaba de mencionar?

Respuesta: No, este mecanismo tiene que empezar a funcionar en la línea divisoria. No son cinco distritos que deben entregarse en la primera etapa, conforme a lo propuesto por los copresidentes. Ahora sería suficiente que no fuesen fuerzas de paz sino enviar a los observadores militares.

Pregunta: ¿Los nuestros?

Respuesta: Creemos que sería mejor que fuesen nuestros observadores militares. Las partes tienen que decidirlo. Esperamos que Ereván y Bakú tomen en consideración nuestras relaciones de alianza, nuestra asociación estratégica.

Pregunta: Si llamamos las cosas por su nombre, la actual guerra en Alto Karabaj la inspiró Turquía. En general, encontramos regularmente las huellas de Turquía en Libia y en Siria donde Ankara se hace nuestro opositor militar en vez de ser un aliado. A pesar de esto, declaramos regularmente que es nuestro aliado estratégico. ¿Cómo se desarrollará esto en vista de los acontecimientos actuales? ¿Dónde estamos nosotros y dónde está Turquía? ¿Cómo son nuestras relaciones?

Respuesta: Nunca hemos calificado a Turquía como nuestro aliado estratégico. Es nuestro socio con que mantenemos una cooperación estrecha. En muchos ámbitos esta asociación tiene carácter estratégico.

Sí, actuamos en Siria, aplicamos esfuerzos para contribuir al arreglo de la crisis libia. Turquía trata de promover sus intereses en esta región también. Lo más importante es que es absolutamente legal, si los intereses son legítimos, independientemente de si se trata de Turquía, Irán, los Emiratos Árabes Unidos, Catar. Muchos países en esta región tienen sus intereses que salen fuera de sus fronteras nacionales. Es importante que esta proyección sea transparente.

En lo que se refiere a Siria, creo que la transparencia y la legitimidad fueron garantizadas, a pesar de que los militares turcos están presentes en el territorio de Siria sin la invitación de las autoridades legítimas. El Presidente sirio, Bashar Asad, y su Gobierno aceptaron y respaldaron el formato de Astaná. Cooperan en el cumplimiento de todas las iniciativas propuestas por los tres países garantes de los Acuerdos de Astaná. En este sentido la asociación de Rusia, Turquía e Irán desempeñan un papel importante. Es lo que permitió reducir las áreas que estuvieron bajo el control de los terroristas, de hecho, hasta la zona de distensión de Idlib.

Un tema aparte es la orilla este del río Éufrates. Lamentablemente, los estadounidenses promueven de forma no transparente y arbitraria las ideas de separatismo en las áreas que controlan actualmente impulsando a los kurdos a establecer allí unas reglas de vida y funcionamiento que se distinguen de las establecidas por el Gobierno.

En Libia cooperamos con Turquía también. Nuestros diplomáticos, militares, representantes de los servicios secretos se reunieron en reiteradas ocasiones para aprovechar las posibilidades de cada una de nuestras partes. Mantenemos contacto con todos: tanto con la parte oriental de Libia donde se ubica el parlamento como con su parte occidental donde está el Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN). Como se sabe, los turcos respaldan el GAN, pero entienden que es necesario buscar fórmulas de compromiso entre las posturas de todas las regiones, todas las fuerzas políticas de Libia. Ahora los procesos políticos, aunque siguen siendo caóticos, al menos se desarrollan y empiezan a alinearse. Esto se refiere a la Conferencia de Berlín sobre Libia, las iniciativas propuestas por Marruecos, Túnez, Egipto como los países vecinos, esto es entendible, lo respaldamos. Ahora es importante ponerlo todo bajo los auspicios de la ONU en un esquema que partirá de la necesidad de estimular a todas las partes en Libia a sentarse a la mesa de las negociaciones para llegar a un acuerdo, en vez de poner ultimátums, como pudimos observar en las relaciones entre Tobruk y Trípoli últimamente.

Ahora nuestros colegas de la ONU aplican esfuerzos para reducir todos estos esfuerzos a un denominador común. Contribuimos enérgicamente a esto. He oído que Turquía está interesada en esto, en que estos procesos cobren fuerza. En todo caso, la diplomacia debe tomar en consideración las posturas de todas las partes de conflicto en uno u otro país azotado por la crisis, así como los intereses de los Estados regionales que son legítimos y se aceptan por los propios bandos en conflicto.

Pregunta: Usted ha contado de que se toman en consideración los intereses de todos los actores. Y nosotros ¿creemos que el interés de Turquía en Alto Karabaj es legítimo, planeamos tenerlo en cuenta?

Respuesta: Paso a Alto Karabaj. No estamos de acuerdo con la postura declarada por Turquía y anunciada en reiteradas ocasiones por el Presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíyev. No es un secreto. No podremos compartir las declaraciones de que existe y es posible la solución militar del conflicto. Lamentablemente, Turquía pudo hacerlo y confirmó que respaldaría todas las acciones que emprenda Azerbaiyán para arreglar este conflicto, incluidas las bélicas.

Mantenemos contactos con nuestros colegas turcos. Hablé varias veces, durante esta crisis, con el Ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu. Defendemos nuestro punto de vista: el arreglo pacífico no sólo es posible sino es el único método para garantizar una solución sostenible de este problema porque todo lo demás mantendrá el conflicto en estado apagado. Si no se logra un acuerdo político a largo plazo, en un momento las soluciones conseguidas por vía militar resultarán inválidas y los combates reanudarán.

Pregunta:  ¿Es un efecto de guerra postergada?

Respuesta: Sí, como podemos observar en el caso de Palestina.

Pregunta: Es imposible pasarlo desapercibido y casi todos notan que el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, intensificó sus esfuerzos. Hace un juego en Oriente Próximo: Libia, Siria. Es evidente que esta zona está en la esfera de sus intereses y lo declara abiertamente.

Hace un juego en Chipre. Volvió a agudizar la situación en las relaciones con Grecia. Estuvieron a un solo paso de la guerra con Atenas. Además, declara que Jerusalén es una ciudad otomana también. Ahora hacen lo mismo en el sur del Cáucaso. Hablando sobre Turquía en su discurso de investidura la nombró "Turquía Otomana". En la propia Turquía le han bautizado como "nuevo sultán". declara abiertamente que quiere recrear un nuevo Imperio Otomano, por eso intensificó sus esfuerzos en todas las direcciones. Y su decisión sobre los oficios en la Basílica de Santa Sofía que contradice a los deseos de Mustafa Kemal Ataturk.

En vista de esta actividad del líder turco y toda la República de Turquía, ¿vamos a modificar nuestra política en esta dirección?

Respuesta: Claro está, siempre es necesario tener en cuenta las posibles modificaciones, pero la política en relación con Turquía o cualquier otro país debe partir de la realidad, evitar el principio "una guerra es la continuación de la política". Estoy convencido de eso, aunque creo que en varias situaciones, cuando se lanza una ofensiva, los cañones deben dejar de callar.

Pregunta: En nuestro país se dice "Si no queréis escuchar a Lavrov, escucharéis a Shoigú".

Respuesta: He visto una camiseta con tal inscripción. Sí, se trata de eso más o menos.

Ante todo, quisiera describir la situación general, quién y dónde intenta promover sus intereses. En los lugares donde, según Usted, Turquía manifiesta su actividad, los países ubicados a distancia de 10 millas y más de esta región son muy enérgicos, en varios casos aún más que Ancara. Hay Estados que se ubican más de cerca, pero EEUU desempeña un papel importante en todos estos países.

En Siria los estadounidenses socavan enérgicamente el sentido de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU que confirma la integridad territorial de Siria y exige respetarla. Formaron en su territorio unas autoridades cuasi estatales. Al inicio, introdujeron el embargo a las importaciones del petróleo sirio por todos los países y posteriormente permitieron a su empresa extraer el crudo en este país y usar los ingresos para fortalecer las organizaciones kurdas que no deben obedecer a Damasco. En la misma orilla este del río Éufrates Turquía actúa para poner fin al terrorismo kurdo, según crea. Las preocupaciones de Ankara en relación con la seguridad de su frontera con Siria en la orilla este del río Éufrates y en la zona de Idlib, al menos, son más legítimas que lo que intenta hacer Washington excitando las tendencias separatistas en Siria.

EEUU actúa de manera enérgica en Libia. Intenta arreglar este conflicto en sus intereses también inclusive para debilitar a Turquía y Rusia también. Esto se declara abiertamente. En este país el petróleo desempeña un papel importante también porque el retorno del petróleo libio a los mercados mundiales, el levantamiento de la moratoria declarada por el comandante del Ejército Nacional Libio, Jalifa Haftar, tiene una gran importancia política y práctica ejerciendo la influencia en los precios de hidrocarburos.

En cuanto al problema palestino, Jerusalén, el arreglo del conflicto árabe-israelí, creación del Estado Palestino, EEUU dejó al margen casi a todos declarando que arreglaría este asunto por sus propias fuerzas. Conforme a la Iniciativa de Paz Árabe, al inicio se crea el Estado Palestino, luego se normalizan las relaciones de Israel con todos los árabes. Pero EEUU la pusieron de pies en cabeza. Quiere promover al inicio el establecimiento de las relaciones de Israel con sus vecinos árabes y luego ver cómo será posible resolver el problema palestino si es necesario resolverlo.

Nos pronunciamos por mejorar las relaciones de Israel con sus vecinos y otros países de la región. Estamos en contra de que esto se haga a cuenta de los intereses del pueblo palestino estipulados en la resolución 181 de la Asamblea General de la ONU que proclamó asimismo la creación del Estado judío. Este Estado existe, es nuestro amigo y socio. Y el Estado Palestino no existe. Se dice que hay que esperar tres años antes de que se cumpla la promesa, pero estos tres años ya pasaron.

Creo que oiremos tales declaraciones por parte de los líderes del mundo islámico, incluido el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en la situación cuando se declara olvidada y modificada la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU de que el destino y el estatus de Jerusalén como capital de tres religiones monoteístas debe definirse tomando en consideración las posturas de las partes, cuando el acceso a la mezquita de Al-Aqsa que debe determinarse en el marco del acuerdo sobre el estatus definitivo en el contexto de creación del Estado Palestino vuelve a revisarse y cancelarse.

Un contexto aún más amplio: en el mundo islámico continúa una lucha evidente por el liderazgo. Hay varios polos: Turquía, Arabia Saudí como líder y el lugar de ubicación de dos reliquias islámicas más importantes. No olvidemos que, además de los turcos y árabes, hay también los paquistaníes, los indonesios. Indonesia es el mayor Estado islámico del mundo. Mantenemos relaciones con la Liga Árabe y con el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, con la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) que une a todos los Estados de Asia y África sin excepción independientemente de su ubicación. Lamentablemente, en el marco del Islam, esta lucha, la competencia por el liderazgo adquiere últimamente formas encarnizadas. En los contactos con nuestros colegas de la OCI exhortamos a elaborar posturas comunes, de consenso, que aspiren a alcanzar una armonía con todas las ramas del Islam. En 2004, el rey de Jordania, Abdallá II, celebró una cumbre de todos los musulmanes al término de que se aprobó la Declaración de Amán que confirma la unidad de todos los musulmanes, el compromiso de promoverla en todas las situaciones concretas. No se ha logrado realizarlo hasta hoy.

En relación con la Basílica de Santa Sofía, reconocemos el derecho de Turquía y las autoridades de Estambul de definir los parámetros concretos del uso de esta basílica, tomando en consideración su estatus de patrimonio cultural mundial de la UNESCO. En el marco de esta organización, la discusión no ha finalizado todavía. Los colegas turcos nos aseguraron que todo lo vinculado con la cultura ortodoxa estará abierto para el acceso de visitantes, turistas, peregrinos. Veremos cómo esto se realizará porque las respectivas medidas técnicas no se han implementado todavía.

En cuanto al Cáucaso del Sur, mira quien intenta actuar allí. Los estadounidenses no son menos enérgicos.

Pregunta: Los estadounidenses dicen sin rodeos que la zona de sus intereses nacionales se extiende a todo el mundo. Se posicionan como un Imperio. Los turcos nunca han afirmado lo mismo pero ahora están en el mismo camino.

Respuesta: ¿Otra vez Júpiter y el buey?

Pregunta: Habría que aclarar a qué se refieren los turcos.

Respuesta: Tal vez, ¿todos deban ser «bueyes»? En caso contrario, ¿todos deben ser «Júpiteres»?

Pregunta: Le cito a Usted: «Si en la UE no comprenden la necesidad de un diálogo mutuamente respetuoso con Rusia, nos veremos obligados a suspender la comunicación». ¿A qué se refería?

Respuesta: No he dicho esto. He dicho que nos planteamos no sólo si es posible tener negocios como antes, sino si es, en general, posible tener negocios con la Unión Europea, que trata a Rusia con arrogancia exigiéndonos justificar los pecados que, según ella, hemos cometido. No creo que debamos justificarnos por nada. Contamos con nuestra propia Constitución, leyes y mecanismos.

Pregunta: Es famosa su frase dirigida al ex ministro de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, David Miliband, cuando éste aconsejó modificar la Constitución de Rusia: «Who are you to lecture me?».

Sigo con la pregunta anterior. ¿Cómo es posible suspender la comunicación con la UE? ¿A qué se refería?

Respuesta: Los intereses económicos deben mantenerse, los agentes económicos deben decidir por sí mismos qué es bueno para ellos y qué no. Considero indigno que nos humillemos ante nadie. Si los europeos van a intentar tumbar nuestra asociación económica, en particular, el tan mentado Nord Stream 2, difícilmente llegarán a destruir toda la cooperación en el sector del gas entre las empresas. Qué todo vaya a su ritmo, a partir de los intereses objetivos que coincidan.

Nos anuncian que no estamos a la altura para ser socio geopolítico de la Unión Europea, como lo ha hecho hace poco Ursula von der Leyen. El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Heiko Maas, afirma que las contradicciones con Rusia no significan que Alemania no quiera mantener unas relaciones buenas o, al menos, razonables con nuestro país. Es difícil que sean buenas en un futuro próximo, y no es por nuestra culpa. Siempre estamos dispuestos a recuperar y normalizarlas a base de igualdad y respeto mutuo. Pero todo lo razonable ahora depende de nuestros interlocutores. Confío en que la razón triunfe, pero de momento no lo vemos.

Hablando de las corrientes disimuladas y de cómo se forja la nueva postura de la UE hacia Rusia. Recientemente, los politólogos de «centros de reflexión» cercanos al gobierno alemán se han encargado en público de elaborar la nueva «política oriental». De hecho, proponen desmontar la agenda bilateral existente. Según ellos, el proyecto de «asociación estratégica» se hundió. El de «asociación para la modernización», promovida por Frank-Walter Steinmeier en el cargo del ministro de Asuntos Exteriores. Los politólogos consideran que estos proyectos no llegaron a materializarse. Rusia se negó a convertirse en adepto de la Unión Europea y la OTAN, y de no querer hacerlo, se convirtió en un rival en cuanto a las cuestiones básicas relativas al orden mundial. Así lo dicen los pensadores cercanos al Gobierno alemán. Proponen, además, renunciar a los planes estratégicos de asociación con Rusia. Es más, si hasta hace poco la Unión Europea declaraba que no coincidía con Rusia estratégicamente, pero hacía falta cooperar de forma selectiva en los ámbitos de mutuo interés, los pensadores mencionados defienden un paradigma de relaciones que prevé la posibilidad de una cooperación selectiva sólo cuando «los rusos cambien de actitud». Esto está madurando. Cuando en los círculos de analistas políticos surgen semejantes ideas, esto manifiesta, desde luego, un cambio de sentimientos de la élite gobernante. Veremos cómo se traduce en la política práctica, pero la que llevan a cabo los líderes de la UE, incluidas Francia y Alemania, por ahora no es muy optimista, lamentablemente. Aunque París parece estar más propenso a conservar las relaciones estratégicas con Rusia, Al menos así es la postura del Presidente de Francia, Emmanuel Macron, que se realiza, en el marco de sus acuerdos con el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, en toda una serie de mecanismos creados entre Moscú y París para discutir y elaborar los enfoques comunes con respecto a las cuestiones de la seguridad estratégica y estabilidad en Europa. Veremos en qué desembocarán las ideas mencionadas y la situación actual.

Ayer hablé con el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell. Creo que él, como un persona con experiencia, se da perfecta cuenta perfecta de que sin Rusia es muy difícil resolver muchas de las cuestiones que interesan a la Unión Europea. Por eso el instinto para garantizar los intereses propios debería empujar a la UE a asociarse y a interactuar con Rusia. Pero según veo y según sus reacciones a ciertas preguntas, la UE no es capaz de controlar la minoría rusófoba que especulando sin escrúpulos con el principio de consenso y solidaridad, bloquea los planteamientos más o menos constructivos para desarrollar las relaciones con nuestro país.

Pregunta:  ¿La «minoría rusófoba» son los países bálticos?

Respuesta: Los países bálticos, Polonia.

Pregunta: «Los rusos deben cambiar de actitud». Pero la podemos cambiar en diferentes direcciones. Por ejemplo, ¿por qué no se incoa el proceso penal sobre el caso de Navalny? ¿Por qué la Canciller alemana, Ángela Merkel, se reúne con Alexéi Navalny, los líderes occidentales de reúnen con Svetlana Tijanóvskaya, y nosotros siempre obramos con cautela, desde la posición de defensa? Tal vez también debamos empezar a reunirnos con la oposición, al menos a nivel del Ministerio de Asuntos Exteriores, con nuestros simpatizantes en estos países? Parecemos muy cautelosos en el contexto general de un caos desenfrenado.

Respuesta: Hemos intentado comportarnos de forma decente, siempre hemos repletado las decisiones respectivas a la elección de los dirigentes, de los parlamentarios, etc., que se adoptan en los países con los que tenemos relación. Sí, vemos cómo nuestros colegas occidentales se reúnen con la oposición, no sólo sistémica. Hace varios años se discutió expresamente este tema. Decidimos que trabajaríamos con la oposición. Antes tampoco desdeñábamos semejantes relaciones pero ahora lo haremos sin tener en cuenta a los que nos intentaban criticar.

Pregunta: ¿Por quién empezaremos?

Respuesta: El años 2017. La campaña electoral en Francia. Por invitación de nuestros parlamentarios, visitó Moscú Marine Le Pen, líder del partido parlamentario, una política legítima y sistémica. Se reunió con los parlamentarios, la recibió el Presidente de Rusia, Vladímir Putin. El entonces ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, declaró públicamente que era un intento de intervención en los procesos electorales de su país, que París no quería intervenir en los asuntos internos de Rusia y confiaba en que Moscú tampoco intervendría en los asuntos internos de Francia. Usted ha aducido ejemplos de con quiénes se reúnen Emmanuel Macron, Ángela Merkel, cómo reciben a la Sra. Tijanóvskaya. Y nadie siquiera sospecha que esto, en realidad, es una intervención en los asuntos internos bielorrusos.

Pregunta: ¿Tal vez, sea por eso que somos tan delicados y cautelosos?

Respuesta: No tenemos obstáculos para contactar con la oposición. Si, naturalmente, no son los que llaman al derrocamiento violento del régimen constitucional de nuestros socios, nos relacionaremos con todos, como ya hacemos en muchos casos.

Pregunta: ¿Por qué no incoar el proceso penal sobre el caso de Navalny? Parece que es un argumento que ni siquiera hemos incoado el proceso penal.

Respuesta: Ya lo hemos explicado en reiteradas ocasiones. El proceso penal debe incoarse a base de hechos que permitan sospechar la presencia de un delito penal. A tal decisión siempre antecede una inspección preinvestigadora que está realizando ahora el Ministerio del Interior de Rusia. Ya han interrogado a más de 200 personas, a los médicos, a los trabajadores del hotel, a los tripulantes del avión, etc. No voy a enumerarlas a todas. Los medios están aduciendo innumerables incongruencias y omisiones en este caso: la botella; por qué las personas acudieron a la habitación del hotel; por qué estaban descalzos y medio desnudos pero nadie más se enfermó... Hay un millón de incongruencias. Insistiremos en que nuestros colegas alemanes respeten sus compromisos del Derecho Internacional, derivados del Convenio Europeo de Asistencia Judicial en Materia Pena de 1959 y sus protocolos.

En cuanto a la persecución penal y quiénes tienen que justificarse. Nuestros portavoces han anunciado recientemente que disponen de datos sobre el trabajo de CIA con Alexéi Navalni. En seguida el abogado del Sr. Navalny ha exigido presentar pruebas de la información divulgada. Así, sin más. Es su postura. Mientras cuando pedimos demostrar que hay componentes del delito penal en el caso del Sr. Navalny, cuando pedimos a los alemanes que nos faciliten los resultados de las analíticas del mismo, nos preguntan si acaso no les creemos. Dicen que no pueden proporcionarnos esta información porque el paciente debe dar su consentimiento, y no lo da.

Pregunta: Es el principio clásico de la política internacional de los últimos años: todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros animales.

Usted ha mencionado Alemania y Nord Stream 2. Hay una cuestión estrecha: ¿Qué vamos a hacer si Alemania acaba por renunciar al Nord Stream 2? Pero la voy a formular en términos más amplios. Desde hace tiempo que hacerla a Usted y algunos otros. Indistintamente de lo que hacemos, nos imponen sanciones. Se cree que las sanciones no dependen de nuestro comportamiento. Hay un paquete de sanciones inventado hace mucho, y estas sanciones se irán imponiendo no para conseguir que cambiemos nuestra postura sino para contener nuestro desarrollo: económico, militar, comercial. Siempre se buscará un “caso Magnitski” o algo más para decretar sanciones. Cuánta gente muere en las prisiones preventivas de EEUU, pero nosotros no imponemos sanciones. Además, no tenemos capacidades para imponerles unas sanciones más o menos sensibles. Si lo hacen de todas formas, ¿no será mejor que les hagamos menos caso y defendamos más enérgicamente nuestros intereses en el mundo? ¿No será mejor definirnos en cuanto a la integración y decidir si queremos constituir un Estado de la Unión  más amplio? Puesto que las sanciones serán decretadas en todo caso, ¿no será mejor anunciar nuestra postura con mayor relevancia, precisión y agresividad en la acepción positiva de esta palabra?

Respuesta: Es lo que acabo de plantear. Ya es hora de dejar de valorar a nosotros mismos a partir de los juicios que emite el Occidente colectivo o algunos países occidentales. Estamos empezando a hacerlo. Tenemos bastante sujetos que pueden valorar la actuación de la Federación de Rusia como Estado. Tenemos la Constitución, los correspondientes organismos de poder, el pueblo ruso que decide a quien confiar el gobierno del país. Tenemos socios (son la abrumadora mayoría) dispuestos a buscar el equilibrio de intereses en pie respeto mutuo. Debemos seguir cooperando con ellos. Repito, son la abrumadora mayoría.

Tenemos organizaciones y entidades que en buena medida creamos por nuestra propia iniciativa. Queremos consolidarlas. En el ámbito político-militar, es la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). La Comunidad de Estados Independientes (CEI) se ocupa de las cuestiones de seguridad en el espacio postsoviético, desarrolla  proyectos económicos, sociales, humanitarios y educativos. Tenemos la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), la Unión Económica Eurasiática, el Estado de la Unión. Es preciso consolidarlos.  Creo que debemos hacerlo con más energía. El Presidente de Rusia, Vladímir Putin, impartió las correspondientes encomiendas al Gobierno de nuestro país.

Debemos hacerlo todo para que estos proyectos sean más atractivos para sus participantes. No creo que hayamos de orientarnos constantemente a los veredictos de Occidente. Estoy absolutamente de acuerdo con Usted: Occidente no necesita buscar motivos para contener nuestro desarrollo, pues sabe generarlos, de lo que nos hemos percatado.

Pregunta: Entonces, actuemos con más audacia. ¿Por qué no enviar tropas a Donbas para que pongan orden allí? ¿Cuál es el problema, si las sanciones se impondrían de todas formas?

Respuesta: Somos personas corteses, como Usted sabe. Estoy convencido de que aun sin darles importancia a los juicios de Occidente, debemos respetar de todas formas el Derecho Internacional. Debemos observar los acuerdos adoptados con nuestra participación, incluidos los de Minsk, ya que estamos hablando de Donbas.

Mientras, nosotros mismos debemos exigir que cumplan sus compromisos aquellos que hayan estampado sus firmas al pie de las resoluciones sobre el arreglo de unas u otras situaciones. Ya he remitido, quizás, una decena de cartas a mis colegas de Francia y Alemania llamando su atención a los absolutamente inadmisibles pasos, diametralmente opuestos a los Acuerdos de Minsk, que  emprenden los cargos oficiales de Ucrania, incluido el Presidente Vladímir Zelenski, el jefe de la delegación en las negociaciones del Grupo de Contacto, Leonid Kuchma, y el Ministro de Asuntos Exteriores, Dmitri Kuleba. Las repuestas son absolutamente estériles, estereotipadas e inoperantes. Les explico que Vladímir Zelenski propuso revisar el contenido y la secuencia de las medidas estipuladas por los Acuerdos de Minsk, y ellos me dicen: “Seguimos comprometidos con este documento”. Pongo como ejemplo la expresa discriminación de la lengua rusa en las leyes sobre la lengua y la educación, así como en la práctica, en violación de la Constitución de Ucrania y sus compromisos internacionales. Ellos responden: “Sí, prestaremos atención a ello en el marco de la OSCE y del Consejo de Europa”. Es otro testimonio de que creen estar por encima de la ley y a un nivel más alto que la Federación de Rusia. 

Это еще одно проявление того, что они считают себя и выше закона, и выше уровня Российской Федерации. El sentido de la propia superioridad es muy peligroso.

Pregunta: Pero a veces se deja sentir su falta.

Respuesta: Nos basta nuestro sentido de autoestima, creo que es en esto en lo que debemos pensar.

Pregunta: Los oyentes llaman a nuestra emisora y constantemente expresan, sobre todo estos tiempos últimos: basta ya de mostrarse preocupados por la situación, se precisa actuar con más energía e incluso agresividad, promover nosotros mismos determinados procesos en vez de reaccionar a las actuaciones de otros.

Hemos hablado sobre Svetlana Tijanovskaya que está de gira, se entrevista con diversos presidentes y se ha instalado en uno de los países comunitarios. ¿Estamos en principios preparados a que en Bielorrusia pueda cambiar el poder? ¿Tenemos alguna variante de reserva, salvo el Presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko? A menudo nos vemos ante los cambios del poder a raíz de determinados sucesos, sea una revolución o algo otro. Al no disponer de una variante de reserva, luego no sabemos qué hacer.

Respuesta: Desde luego, debemos seguir la situación por todo el perímetro de la Federación de Rusia, sobre todo en los países que son nuestros aliados más cercanos. Durante muchos años e incluso siglos vivimos en un mismo Estado. Pero, por supuesto, no debemos comportarnos tal como los estadounidenses. No puedo aceptarlo. Ellos se portan burda-, desvergonzada- e irrespetuosamente, aunque pretenden aleccionar a los demás afirmando que se debe respetar el derecho de cada pueblo a elegir independiente su destino. Lo hacen a través de sus embajadas, tal como ocurrió  en Kiev durante dos “maidanes”. Todos saben perfectamente que en los edificios gubernamentales se encontraban los emisarios del FBI y la CIA. Por cierto, ahora están haciendo lo mismo en Moldavia, prueba de lo cual son también las declaraciones públicas del embajador estadounidense. Ellos promueven sus intereses en las repúblicas de Transcaucasia. Lo sabemos también.

Pero estoy convencido de que no debemos aplicar tales métodos. Es preciso ver la perspectiva de evolución de nuestros aliados, dar pasos que nos permitan mantener con ellos buenas y mutuamente beneficiosas relaciones, indistintamente del cariz que adquieran los sucesos políticos internos.

Por lo que se refiere a Bielorrusia, estoy convencido de que la forma óptima es nuestro respaldo a la reforma constitucional promovida, como acabo de decir, por el Presidente Alexander Lukashenko, en la que vemos (y lo afirmamos públicamente) un buen motivo para entablar un diálogo de alcance nacional en que participen todas las fuerzas políticas del país.

Hemos declarado que reconocemos los resultados de los comicios presidenciales. Estamos convencidos de que todos los intentos de nuestros socios occidentales por impugnarlos, reducir el porcentaje, exigir que ahora accedamos  a la invitación de la OSCE que se encargaría de normalizar la situación, no sirven para nada.

Precisamente nuestros socios occidentales y los socios occidentales de Minsk impidieron que la OSCE aceptara la invitación del Presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, a destinar a los observadores para inspeccionar la organización y celebración de los comicios presidenciales. Es por lo menos improcedente afirmar ahora que solamente la OSCE podrá remediar esta situación después de que simplemente haya desaprovechado la oportunidad de contribuir a encauzar los acontecimientos  para impulsar el fomento del Estado bielorruso. El Presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, dijo que no se aferraba al poder y después de la reforma constitucional estaría dispuesto a estudiar la posibilidad de celebrar los anticipados comicios presidenciales y parlamentarios. Si queremos ayudarle al pueblo bielorruso a mantener la unidad y lograr la prosperidad, debemos, desde luego, rechazar toda clase de ultimatums por parte de quien sea, atajar los intentos de protestas violentas y, claro está,  instar a que las fuerzas del orden también se rijan por la ley y reaccionen proporcionalmente. Esta es nuestra postura que hemos hecho pública en reiteradas ocasiones.

Pregunta: ¿Poner coto a las protestas? Es que por aquí salen a manifestarse todos los domingos.

Respuesta: Poner coto a los llamamientos a participar en protestas violentas, a cortar las vías de transporte. Estamos escuchando estos llamamientos desde Vilna, proceden de Svetlana Tijanóvskaya. Proceden de ella, pero con toda seguridad el texto fue escrito por otra gente.

Respecto a que no promovemos iniciativas en intereses propios. No es así. Los Acuerdos de Minsk fueron formulados en 2015 de manera inequívoca en intereses de Rusia y apoyados por el entonces Presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, así como por los líderes de Alemania y Francia. Las declaraciones que se hacen actualmente en Ucrania sobre la imposibilidad del cumplimiento de los Acuerdos de Minsk, puesto que Rusia desea cumplirlos en interpretación propia, no se corresponden con la verdad en absoluto. La interpretación basada en el Derecho Internacional y aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y el hecho de plasmarse en dicho documento nuestro deseo de garantizar de manera sostenible los intereses del pueblo ucraniano irrita ahora en Ucrania a quienes no se ven con fuerzas de tomar en consideración los intereses de los habitantes del Este del país.

Pregunta: Fueron formulados en intereses de Rusia, solo que no se cumplen. Por esta misma razón, al decir usted que debemos actuar y defender nuestros intereses en el marco del Derecho Internacional, me entran gana de preguntarle si realmente existe. No lo voy a hacer, puesto que sería una pregunta retórica. A los periodistas nos da la sensación de que ya no existe ningún Derecho Internacional, únicamente existe lo que está ocurriendo “sobre el terreno”, lo que estamos viendo con nuestros ojos.

Estamos viendo como casi explota la situación en Bielorrusia, como ha explotado en Kirguizistán. Es lo que está ocurriendo en estos momentos. El problema de Alto Karabaj ya lo hemos abordado. Nuestros compañeros de Sputnik Moldavia y Georgia dicen “Nos estamos preparando, porque vendrá lo terrible”. ¿Será este “lo terrible” resultado de nuestro enfrentamiento a EEUU y otras fuerzas? ¿O será resultado de desestabilización deliberada de la situación y de provocaciones organizadas cerca de nuestras fronteras? ¿O es simplemente fruto del desorden que impera en los mencionados países? ¿Deberíamos actuar con más energía para poner fin a todo eso?

Respuesta: Por supuesto, las turbulencias internas que se viven en estos países sí que aportan a la inestabilidad, es algo evidente. No me gustaría prestar ahora atención a este factor. En todos los países que acaba de enumerar existen problemas internos, sobre todo, en Kirguizistán y Moldavia. Ha dicho anteriormente que haga lo que haga Rusia, los países occidentales intentarán atarnos de pies y manos, limitarnos, minar nuestras potencialidades tanto en la economía, como en la política y en el desarrollo de las tecnologías. Son elementos de una misma pieza.

Pregunta:  Sus Estrategias de Seguridad Nacional indican que lo harán.

Respuesta: Por supuesto y, si en los documentos las fórmulas empleadas son todavía pasables, en práctica ocurre algo completamente indignante.

Pregunta: ¿Usted también sabe usar fórmulas para no decir lo que desea decir?

Respuesta: Al revés, puedo usar fórmulas que no me son habituales. Y son evidentes los intentos de sacarnos de quicio, no solo atacando a la Federación de Rusia en todas las esferas habidas y por haber, recurriendo para ello a la competencia desleal, sanciones ilegales y demás, sino también desestabilizando la situación a lo largo de nuestras fronteras para impedir que nos centremos en las tareas constructivas. Sin embargo, por muchas ganas que tengamos y tentaciones que sintamos de decir “allá vosotros”, estoy convencido de que hemos de permanecer en el terreno del Derecho Internacional.

Pregunta: Evidentemente, pertenece a la “vieja escuela”, señor Ministro.

Respuesta: No pertenezco a la “vieja escuela”. Considero que de todas formas éste es el futuro, porque la Humanidad no ha inventado nada tan seguro como la Carta de la ONU. Por lo menos, goza de supremacía moral la parte que es capaz de explicar sus posturas con las normas universales del Derecho Internacional, al pie de las cuales estamparon sus firmas todos los países integrantes del organismo, sin excepción alguna. Más tarde, el Derecho Internacional se concretó en numerosas convenciones, etc.

Los Acuerdos de Minsk fueron aprobados por el Consejo de Seguridad de la ONU y forman parte del Derecho Internacional. El arreglo en Alto Karabaj y el papel de los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE donde mostramos la iniciativa y ocupamos posiciones avanzadas también fueron refrendados por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Acabamos de comentar que se intenta ampliar el número de mediadores. En Moscú, en el Salón de Actos del MAE, donde nos encontramos la noche del 10 de octubre fue aprobado un documento. El último punto del mismo reza que el formato de las negociaciones sigue invariable. También forma parte del Derecho Internacional, puesto que es un acuerdo entre las partes.

Todos somos humanos y es posible que a veces a alguien le apetezca decir algo brusco y expresar de manera agresiva su indignación por el comportamiento de los interlocutores, pero tenemos que contenernos.

Pregunta: Resulta, entonces que no hace falta llegar a fórmulas de compromiso con Moldavia, sino con EEUU. Faltan varios meses para las elecciones allí. ¿Tiene algunos pronósticos o esperanzas? ¿Quizás percibe señales de algo? ¿Mejorará o empeorará la situación? ¿Qué habríamos de esperar?

Respuesta: El pragmatismo también forma parte de nuestra Estrategia de Política Exterior formulada por el Presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin. Supone promover la cooperación con quienes se muestren dispuestos a hacerlo en pie de paridad y en las esferas de interés común. Y con EEUU, dicho sea de paso, en una serie de campos no cooperamos mal, a pesar de que la situación con los puntos de vista conceptuales relativas a la cooperación se ha deteriorado irremediablemente.

En Siria, por ejemplo, estamos decididamente en contra de que Washington se presentara allí, sin contar con una invitación y de hecho ocupara una considerable parte de la República Árabe Siria. Segundo, estamos en contra de lo que están haciendo: robar las reservas de hidrocarburos y destinarlas, seamos honestos, a las actividades encaminadas a fomentar el separatismo. Sin embargo, entre nuestros militares existen canales de comunicación estables. Es un hecho: ellos vuelan y nosotros volamos. Contamos con un acuerdo sobre quién y dónde puede volar y sobre cómo hay que reaccionar en casos de emergencia. Contamos también con un mecanismo de alerta temprana.

En el diálogo político he de señalar Afganistán, donde existe el mecanismo Rusia-EEUU-China, al que se une Pakistán y podría perfectamente unirse Irán. Por lo menos, ninguno de los participantes tiene contraindicaciones para hacerlo. En cuanto a la Península de Corea, bien o mal, pero interaccionamos, a pesar de que a veces son demostradas posturas completamente opuestas con respecto al mismo problema.

Pregunta: ¿Y en lo tocante a Alto Karabaj?

Respuesta: Sí, cooperamos en lo tocante a Alto Karabaj y podríamos cooperar en lo tocante a Transnistria, donde existe el mecanismo de "5 + 2”. Es decir, dos partes enfrentadas en el conflicto, Chisinau y Tiráspol y también Rusia, Ucrania, EEUU, OSCE y la UE. De momento, por desgracia, este último mecanismo no funciona. Antes que nada, debido a los factores ya comentados: EEUU busca someterlo todo a su control y hacer de Moldavia un nuevo volcán a punto de erupción, para evitar que la coalición que se formó hace poco entre Maya Sandu e Igor Dodón y del Partido Socialista que encabeza no se plasmó en nada práctico. Ello ayudará a que obtengan clara victoria las fuerzas prooccidentales.

EEUU es el país más potente, pero ya no puede dar solución a solas a ningún problema relativo a la agenda internacional. Lo intenta hacer, más bien por inercia que se va debilitando. Sobre todo lo intenta hacer en los países del espacio postsoviético, donde promueve abiertamente una agenda antirrusa y busca dar forma para ellos beneficiosa a los procesos de desarrollo de Estados en el Asia Central, en Ucrania, Cáucaso del Sur, Moldavia, lo acabamos de comentar. Sé que están reflexionando sobre cómo iniciar el mismo proceso en Bielorrusia. Hemos de oponernos a ello, antes que nada, cumpliendo con los compromisos que tenemos ante nuestros aliados estratégicos. Esta postura se ha hecho pública, también por el Presidente Vladímir Putin. Contamos también con otras formas de cooperación a nivel del poder ejecutivo y legislativo, así como de la sociedad civil. Creo que precisamente a nivel de la sociedad civil deberíamos actuar con más energía y mayor iniciativa. Es también cuestión de financiamiento, porque a pesar de llamarse “organizaciones no gubernamentales”, todo el mundo sabe que las ONGs más activas y eficaces de los países occidentales son las instituciones republicanas y demócratas estadounidenses que reciben el 100% de sus fondos del presupuesto nacional. La Agencia para el Desarrollo Internacional que también es una estructura pública estadounidense financiada con fondos públicos subvenciona a cientos, si no miles de ONGs despliegan sus actividades en el espacio postsoviético.

Pregunta: ¿Vamos a actuar igual?

Respuesta: Asumimos que es necesario dominar el “poder blando” como una forma práctica de la diplomacia popular. Por ahora no podemos competir en eso con Estados Unidos. En una de sus apariciones en la televisión, Margarita Simonián reconoció que el apoyo público a los medios de comunicación en los países occidentales no es comparable con el de los medios de comunicación rusos.

Pregunta: No es comparable.

Pregunta: Lo importante es que entendemos que tenemos que optar por este camino. Eso está bien.

Pregunta: Hay una cosa que me parece paradójica: el periódico Komsomolskaya Pravda sale en Estados Unidos, pero está prohibido en Bielorrusia.

Respuesta: Esta prohibición tiene carácter temporal. Ahora que lo ha dicho, lo van a prohibir en Estados Unidos. Por ahora no han tenido tiempo para hacerlo. El Secretario de Estado, Mike Pompeo, acaba de declarar que todas las instituciones de investigación en Estados Unidos deben comunicar sobre sus fuentes de financiación extranjeras y la gente que recibe becas fuera, afirmando que probablemente son fondos procedentes de Rusia y China que están destinados a perjudicar Estados Unidos.

Pregunta: ¡Vamos a lo grande! ¿Igual interferimos en los asuntos internos de EEUU delante de nuestros espectadores? ¿A quién apoyamos? ¿A Biden o a Trump?

Respuesta: Ya nos considera que nosotros decidimos el destino de EEUU En una entrevista reciente a la cadena Rossiya-1 ya lo comentó Vladímir Putin. ¿Para qué gastar dinero si ya tenemos prestigio y poder?

Pregunta: ¿Pero a quién vamos a apoyar?

Respuesta: Que sigan informando sin prejuicios sobre la situación actual.

Pregunta: Es aburrido.

Respuesta: No, no es nada aburrido.

Pregunta: Quienquiera que gane, la responsable será Rusia.

Respuesta: Bueno bien. Vladímir Putin señaló que cooperaríamos con aquel presidente que recibiera el apoyo del pueblo estadounidense. Es nuestra posición fundamental. Y creo que no tenemos que cambiarla. Por otro lado, tiene usted razón en que el partido perdedor nos echará la culpa. Ambos partidos -el Republicano y el Democrático- ya están explotando la idea de que «los rusos quieren otorgarle el poder a su rival». En todo caso, otra cosa es cierta: la relación entre nuestros países no va a cambiar radicalmente. Sin embargo, puede que haya pequeños cambios positivos o negativos.

Pregunta: ¿No va a empeorar?

Respuesta: Puede ser, no lo sé. De todos modos, seguimos con optimismo. Solo los pesimistas creen que ya no puede ser peor. El optimista dirá que podría ser.

Pregunta: La República Checa, Austria, Noruega, Eslovaquia y Bulgaria ya han expulsado a nuestros diplomáticos. ¿Por qué? ¿Qué había pasado que los ha hecho precipitarse tanto?

Siempre respondemos con medidas simétricas. Nos basamos en el principio de reprocidad. ¿Se puede responder con más energía para poner fin a esta «epidemia»?

Respuesta: Es cierto que nuestras respuestas a EEUU y Gran Bretaña se consideran signos de buena conducta. Los británicos tradicionalmente desempeñan un papel negativo, sobre todo últimamente. Recuerden el caso de los Skripal cuando solo EEUU expulsó a 60 diplomáticos rusos. Los británicos obligaron a un abrumador número de Estados miembros de la UE, de la que entonces formaban parte, a expulsar a nuestros colegas. No todos pudieron negarse a hacerlo. Sin embargo, nuestros colegas, que también participaron en aquellas expulsiones, y nosotros coincidimos en que los británicos no aportaron ninguna prueba. Igual que los alemanes no piensan enseñar pruebas pese a sus obligaciones jurídicas internacionales.

Respondemos con medidas simétricas. Es una práctica diplomática, una respuesta diplomática. Por supuesto, lo analizamos y hemos concluido que la expulsión de nuestros colegas por espionaje o alguna otra razón no solo refleja la practica diplomática (a posteriori), sino también la disposición a doblegarse y seguir las tendencias rusófobas. EEUU trata de imponerlas en Europa y convencer a los europeos de que no importen nuestro gas, material bélico y otros artículos, remplazándolos por sus productos más caros. Sin embargo, los países que acepten estas condiciones, vivirán más tranquilos. Los estadounidenses no les van a molestar mucho. Al menos un tiempo. Luego probablemente lo harán con renovado vigor. No obstante, sacamos ciertas conclusiones en términos más generales, simétricos y conceptuales sobre la credibilidad de nuestros socios.

Pregunta: ¿Conoce la expresión: «si una lucha es inevitable, tienes que pegar primero»? Hagamos algo para asegurarnos de no sentirnos tan ofendidos cuando se nos imponga otro paquete de sanciones.

Respuesta: No tengo derecho a entrar en detalles, pero me parece que en los últimos años lo hemos hecho en varias ocasiones.

Pregunta: Hace poco, Karén Shajnazárov escribió un post que termina en una pregunta. En este texto se pregunta si Rusia es un imperio o no. De la respuesta dependen muchos factores. ¿Cuál es su opinión como ministro de Asuntos Exteriores? ¿Somos un imperio? Si lo somos, hay que adecuar la política externa.

Respuesta: Para Karén Shajnazárov es una pregunta retórica. Para él Rusia es claramente un imperio. Respeto su interés por analizar lo que está pasando. No todos los políticos son capaces de hacerlo. Simplemente, a veces nos falta tiempo. Reflexiona sobre que solo los imperios tendrán éxito en el mundo actual, porque los países pequeños no pueden competir con grandes organizaciones. Parte de la premisa de que la URSS fue un imperio igual que el Imperio ruso.

En gran medida, los intereses de Rusia en el escenario mundial ahora consisten en mantener su influencia y apoyo de sus vecinos inmediatos. La UE, por supuesto, también es un imperio. EEUU es un imperio con un alcance global. China, al promover sus proyectos «Un cinturón, un camino», «La Ruta de la Seda sobre Hielo» y «la Comunidad de futuro compartido para la humanidad», está proyectando, por supuesto, sus intereses globales y está interesado en extender su influencia mucho más allá de sus fronteras.

Probablemente, para simplificar la idea Karén Shajnazárov utiliza el término «imperios». Se puede inventar un término más preciso para la época moderna, que, sin embargo, mostrará que el proceso objetivo de formación de ese mundo tan policéntrico, por supuesto, presupone el surgimiento y el diálogo no entre los 193 países miembros de la ONU, sino entre las grandes potencias. También entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Aquí les recordaré la iniciativa del presidente ruso Vladímir Putin de que tienen una responsabilidad especial en virtud de la Carta de las Naciones Unidas. Y la Carta de las Naciones Unidas no ha sido derogada. Estas, por supuesto, son también nuevas asociaciones importantes que se han formado en las últimas décadas. El ejemplo más brillante es la Unión Europea. Como en cualquier imperio clásico del pasado, los problemas comienzan a surgir a medida que se expande. Varios países de la Unión Europea, en primer lugar, el Grupo de Visegrado, están empezando a expresar seriamente su descontento con la burocracia, que, como cualquier otra burocracia, tiende a reproducirse, a reforzar su influencia en detrimento de las regiones, en este caso, de los Estados miembros de la UE.

EEUU se enfrentará ahora a desafíos a medida de la expansión de su influencia tenaz y agresiva. Ya sea en Afganistán, donde ya está tratando de lograr algo a tuertas o a derechas, pero donde hasta ahora ha sufrido fracasos y no tendrá éxito sin ayuda de otros países. Irak es el ejemplo más brillante. En 2003, llegaron a Bagdad, «declararon la democracia» y el país dejó de existir. Libia fue bombardeada por la OTAN a iniciativa de Estados Unidos y, por cierto, Francia, fue uno de los países más deseosos de participar en los bombardeos en aquel momento. En ese momento, Barack Obama prefirió estar en segundo plano. Dondequiera que se haya desarrollado la expansión de Estados Unidos en las últimas dos décadas, en ningún lugar se ha establecido la democracia, aunque este fuera el objetivo principal. No hay paz que encontrar.

Pregunta: Por doquier reina caos.

Respuesta: Y destrucción.

Pregunta: No hay ni un solo ejemplo en las últimas dos décadas.

Respuesta: Creo que el multilateralismo, del que estamos hablando, por supuesto, debería estar dirigido a organizar la interacción, buscar compromiso, equilibrar los intereses entre los centros clave del mundo moderno, que tienen territorio, población, capacidades económicas y tecnológicas tanto en el ámbito civil como en el militar. Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU son obvios para mí. Pero, por supuesto, tendremos que entender que Francia y todavía Gran Bretaña forman parte de Europa. Gran Bretaña pronto se convertirá en un país al otro lado del estrecho de la Europa continental. Pero la UE es muy difícil de soslayar.

Pregunta: Hablamos de otro imperio. ¿Qué le espera a Japón?

Respuesta: No creo que Japón sea un imperio.

Pregunta: Lo digo irónicamente.

Pregunta: Tienen emperador.

Pregunta: Es un imperio, técnicamente hablando.

Respuesta: El presidente ruso Vladímir Putin se puso en contacto con el nuevo Primer Ministro japonés, Yoshihide Suga. Intercambiaron mensajes. El presidente ruso lo felicitó por su elección como líder del partido y Primer Ministro. Recibíó una respuesta detallada. Recientemente, hablaron por teléfono. Por lo que puedo ver, la parte nipona todavía necesita ver cómo se avanzaría la política práctica en muchas áreas. Pero por ahora siento, a pesar de muchos pronósticos, que los vecinos japoneses han confirmado la continuidad de las relaciones, la visión de su desarrollo en todas las áreas. Lo saludamos porque refleja la postura de principios de Rusia, refrendada en los acuerdos suscritos con el predecesor de Yoshihide Suga. Según estos documentos, sólo una colaboración eficaz en la economía, las tecnologías, las Humanidades, en el acercamiento y la coordinación de nuestras posturas en política exterior podrá conferir a las relaciones una calidad nueva, absolutamente indispensable para abordar en serio cualesquiera cuestiones de la agenda.

Pregunta: Estamos claros con la confrontación con EEUU. Países grandes y complicados. China. Pero hay países (quiero decir «poder blando») completamente dependientes de nosotros, tales como Abjasia y Tayikistán. Ya he mencionado nuestro drama con Bielorrusia. Hoy en día incluso han prohibido vender nuestros libros allí. Todas las ancianas rusas fueron expulsadas de sus apartamentos en Abjasia, Usted ya conoce este problema, la Embajada de Rusia se ocupa de ello constantemente. En Tayikistán, la Agencia de Información Internacional Rossiya Segodnya no puede abrir una oficina de representación. Komsomolskaya Pravda también estaba cerrado allí. El país depende completamente de nosotros. Todavía quedan cientos de miles de rusos. Se comportan como les da la gana.

Tengo dos sugerencias. Tal vez, deberíamos estipular nuestra presencia mediática en los acuerdos que concertamos. Nos ofende cuando Abjasia y Tayikistán nos expulsan. Hablo de los rusos, de los intereses de los rusoparlantes. Hacen lo que quieran. Y no hay nada que podamos hacer.

Respuesta: Se puede aducir más ejemplos. En particular, los problemas con nuestros medios de comunicación todavía no se han resuelto totalmente en Armenia ni en Kazajstán, donde la transición a nuevas formas de radiodifusión, a la creación del llamado múltiplex público no ha tenido en cuenta automáticamente nuestras relaciones de alianza. El Ministerio de Comunicaciones se vio obligado a participar activamente en las negociaciones. Estoy seguro de que resolveremos estos problemas.

Pero estoy de acuerdo en que estos problemas no deberían haber surgido. Teniendo en cuenta nuestras relaciones, todo lo que hacemos en la práctica, nuestra participación en numerosas asociaciones conjuntas, la consideración de nuestros intereses debería haber sido más clara. Pero todo esto está en nuestra agenda. El problema de propiedad de las etnias rusa y georgiana -ciudadanos de la Federación Rusa en Abjasia-  es objeto de nuestra constante atención.

Ahora que las turbulencias en Abjasia parecen haber disminuido, espero que volvamos sin falta a este tema. Aunque, de nuevo, estamos un poco sorprendidos de que este problema siga sin resolver. Ahora, después de todos estos acontecimientos, creo que promoveremos nuestros enfoques un poco más vigorosamente en las relaciones con los países que usted ha mencionado. En la mayoría de estos países, nuestra presencia comercial es dominante, incluyendo capital al 100 % ruso y empresas mixtas. En la mayoría de ellos, sin embargo, la enseñanza del idioma ruso está todavía en un nivel muy bueno. En Tayikistán, según lo convenido, se están elaborando programas especiales para capacitar a los maestros de ruso y crear escuelas adicionales para apoyar la política gubernamental de preservar el ruso como idioma clave de la comunicación multiétnica en la CEI. Los mismos procesos están en marcha en Kirguizistán.

Me resulta difícil juzgar, cada vez que se trata de algún aspecto práctico de la relación que se desarrolla con nuestros aliados y con nuestros socios estratégicos. Probablemente, tenga la oportunidad de ver el panorama completo de una manera más objetiva, así que sus consejos son importantes para nosotros también. Pero cuando sus medios de comunicación u otros colegas tengan preguntas prácticas, por supuesto, siempre estaremos dispuestos no solo a escuchar estos llamamientos, sino también a hacerlos objeto de nuestra política práctica.

Pregunta: No dejamos de comentar que en algún país han revisado un fragmento de nuestra Historia, en otro, han demolido monumentos a nuestros generales de la época de la Gran Guerra Patria, en el tercero, han hecho algo con las instalaciones memoriales. Parece la historia de nunca acabar. Y cada vez decimos que no permitiremos que se actúe así. ¿Y qué podríamos hacer realmente, para impedírselo?

Respuesta: Es el mismo dilema, seguir ateniéndose al Derecho Internacional o decir “vamos a pasarlo por alto de una vez”.

Pregunta:  Yo, a decir verdad, me inclinaría más por “vamos a pasarlo por alto”.

Respuesta: En este caso le diré qué es lo que ocurrirá a continuación. Entonces habrá que desmontar todas las placas conmemorativas que se instalaron en su momento en honor de los legionarios checos, destruirlo todo, sin más. Y también avisar a la gente de que las placas se habían instalado en función del Derecho Internacional, pero nuestra decisión consiste en pasarlo todo por alto y que cada uno haga su santa voluntad.

Sería, por supuesto, una invitación a que los actos que estamos presenciando en grandes cantidades en Polonia y ahora ya, aunque en menores cantidades, en Bulgaria, se conviertan en algo normal. Será entonces cuando desaparecerá la última barrera y se eliminarán todos los obstáculos.

Pregunta: Si es que es algo normal para ellos, para nosotros no obviamente.

Pregunta: Se empeñan en lo suyo. Viajamos a Minsk a una entrevista con el Presidente Alexander Lukashenko y pasamos la señal en dirección a Katýn. Se había estrellado allí el avión del Presidente de Polonia. Tenemos en el sitio unas instalaciones memoriales, se encuentran en perfecto estado. El Estado ruso controla que se encuentre en este estado y la parte polaca sabe muy bien que Rusia nunca permitirá que allí pase nada. Es un ejemplo muy reciente que se me acaba de ocurrir. Sin embargo, ellos no se privan, derriban sin parar. ¿No podríamos asustarlos de alguna manera?

Respuesta: Me gustaría volver a señalar que en dicho campo, la conservación de la memoria histórica y la defensa de la verdad, no veo otro camino que no sea insistir en el cumplimiento de los compromisos en el marco del Derecho Internacional. Es verdad que se derriba mucho y no solo en Polonia. Se recurre a argumentos que yo calificaría de deshonestos para cualquier persona normal. Algo como “derribamos solo aquellos monumentos que no se encuentran encima de los lugares de entierro, éstos sí que son estipulados por los compromisos asumidos”. Antes que nada, los compromisos hacen mención de todos los monumentos, de modo que están mintiendo quienes alegan dicho motivo. Segundo, ya se han derribado monumentos situados encima de los lugares de entierro, al igual que se hizo en Tallin con el Soldado de bronce. Si nos ponemos a actuar de la misma forma, ya iremos contra los principios ortodoxos.

Pregunta:  Es algo que me gustaría preguntarle. Volverá a decir que no lo podemos hacer, puesto que está en medio el Derecho Internacional. ¿Por qué no hacemos lo que sea de nuestro interés, es decir, no responder con el mismo comportamiento, pero no debido al Derecho Internacional, sino a que somos cristianos y tal actitud iría en contra de las tradiciones rusas?

Respuesta: No se puede, porque estamos hablando del Derecho Internacional. He mencionado lo de las tradiciones ortodoxas, porque estoy convencido de que no está bien destruir los lugares de entierro y los monumentos situados en nuestro territorio. Si llegamos a decir que el Derecho Internacional ya no existe, por lo menos, en la mencionada esfera, el proceso se volverá irreversible con respecto a todos nuestros monumentos que todavía quedan en Polonia y en otros países también. Oiremos decir “Ya está, no existen ningunos compromisos, puesto que Rusia abandonó los pertinentes Tratados”. Las comparaciones son odiosas, que no se perciban mis palabras como sacrilegio, pero sería como en el póker, “a ver, quién es el primero en pestañear”. Si somos nosotros los primeros en decir que se nos ha acabado la paciencia, por poner un ejemplo, y no queremos más responsabilidades, si la iniciativa es nuestra y rechazamos el derecho internacional, ¿Pará qué será? ¿Únicamente para poder destruir los monumentos que se encuentran en nuestro territorio?

Pregunta: Bueno, en este caso concreto, sí. ¿Y en general?

Respuesta: De momento estamos hablando de este caso concreto. Estamos reflexionando sobre una verdadera guerra que se está llevando en estos momentos contra la Historia, sobre violentos ataques que se lanzan contra los resultados de la Segunda Guerra Mundial que nosotros y otros países que lucharon contra los países del Eje ganamos con nuestra sangre. Todos los años Rusia presenta en la Asamblea General de la ONU la Resolución sobre la lucha contra la glorificación del nazismo. El documento es aprobado por mayoría aplastante, votando en contra EEUU y Ucrania y absteniéndose la Unión Europea. Considero que es un acto vergonzoso para la UE. Este año celebramos el 75º aniversario de la creación de la Asamblea General y presentamos un proyecto de Resolución sobre el final de la Segunda Guerra Mundial. El documento contiene un nuevo término, más bien, una nueva propuesta. Consiste en que todos los países miembros de la ONU reconozcan la Victoria en la Segunda Guerra Mundial Patrimonio de la Humanidad. Es que la Organización de las Naciones Unidas forma parte del patrimonio universal y su creación fue posible únicamente gracias a aquella Victoria. En contra del proyecto de la Resolución votaron EEUU, todos los países miembros de la UE, Canadá, Ucrania y Georgia.

Pregunta: ¿Y cómo lo explican?

Respuesta: No lo explican, señalan que es una iniciativa sobrante. Antes no decían nada y ahora Rusia quiere que digan algo muy concreto. Su postura es completamente inadmisible y además demuestra que nosotros estamos en lo cierto: es verdad que quieren reescribir la Historia y no solo para limpiar la imagen de sus antecesores, sino para usarlo ahora en sus actividades políticas antirrusas. Es por ello porque vamos a luchar contra estas tendencias. Sin embargo, no puedo admitir que nos interese desentendernos de todo y pasar por alto el Derecho Internacional.

Pregunta: Ha evitado responder a la pregunta de si nuestras relaciones con EEUU tienen algún futuro prometedor.

Respuesta: No he evadido la respuesta, he dicho que no van a mejorar.

Pregunta: Voy a intentarlo de otra forma: ¿y no le interesa a Rusia considerar si le pueden beneficiar las discrepancias entre China y EEUU? En estos momentos Washington está creando una coalición que reúne muchas características de una agrupación antichina. ¿Por qué, digamos, no nos distanciamos algo de China y no le damos a entender a EEUU que podríamos ponernos de su parte? Porque seguramente queda espacio para maniobras en la situación con estas uniones nuevas para nosotros.

Respuesta: En todo lo que hacemos nos dejamos guiar por la vida real, por lo menos, lo intentamos. Y no veo motivos por los cuales debamos distanciarnos de quien sea, sería una tontería eludir acuerdos que calificamos como eficaces y beneficiosos para ambas partes. Sería distanciarnos de China para demostrar que también sabemos confabular. ¿Para qué? Sería en detrimento propio. Los estadounidenses desde hace tiempo y con maneras nada diplomáticas, sino abiertamente dicen que Rusia ha de ayudarles a castigar a China, de forzarla a empezar el desarme o a congelar sus programas de desarrollo de armamentos. Manipulan sin escrúpulos, como estafadores callejeros.

Hace poco, uno representante de EEUU manifestó que habían recibido el apoyo de Rusia y que “para las elecciones presidenciales en EEUU alcanzaríamos un acuerdo sobre la congelación de todas las cargas nucleares” y que “Rusia deseaba intensamente que China se uniera a la iniciativa”. Miren, no están jugando nada limpio.

Pregunta: ¿Y cómo es la situación real con el Tratado START - 3? ¿Dice Washington que está dispuesta y que ha propuesto a los rusos el plan con la congelación de los arsenales nucleares? ¿Asegura encontrarse a un paso de la prórroga de tratado bajo sus condiciones?

Respuesta: Siempre hemos partido y seguiremos partiendo de que los acuerdos en la esfera de la seguridad estratégica deben basarse en la presentación de los intereses de cada una de las partes, en el estudio de las amenazas que presenta para cada parte la otra parte y en la búsqueda de fórmulas de compromiso que equilibren los intereses de todos y también las amenazas reales que existen. En primer lugar me refiero a los medios de transporte que pueden suministrar las cargas nucleares a sendos territorios.

EEUU lo ha puesto todo patas arriba: quiere dejar al lado los medios de transporte, puesto que cuentan con muchos que no son objeto de negociaciones en estos momentos. No dejan de hablarnos sobre nuestros nuevos recursos que fueron anunciados y se están incorporando intensamente a los arsenales. De los 5 nuevos tipos de armamentos estaríamos dispuestos a incluir 2 en el texto del Tratado. Y ellos lo saben.

Pregunta: ¿Y qué tipos estaríamos dispuestos a incluir?

Respuesta: No me gustaría entrar en detalles ahora. Los tipos que pertenecen a las categorías estipuladas por el Tratado en su redacción actual, misiles balísticos intercontinentales, los misiles instalados en los submarinos y los cazas estratégicos.

Pregunta: Sin embargo, en nuestro lugar los estadounidenses habrían dicho que no son estipulados por el Tratado en su redacción actual. Ya está. No son estipulados y punto.

Respuesta: Es que en su lugar también lo dicen. Tienen el programa del Ataque Global Inmediato. No se trata de portadores nucleares, sino estratégicos capaces de alcanzar en una hora, de acuerdo con el planteamiento del programa, cualquier punto del planeta. De momento no lo han incluido en nuestras negociaciones. Tampoco mencionan la militarización del espacio, aunque de manera oficial el espacio cósmico, al igual que el ciberespacio, está incluido en sus doctrinas en calidad de hipotético campo de batalla. No podemos menos de tenerlo en cuenta.

No quieren tomar en consideración el hecho de ser ellos mismos quienes echaron por tierra su adhesión al Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN) y muchas otras cosas. En vez de ocuparse de portadores concretos que podrían presentar peligro para sendos territorios nos proponen contabilizar las cargas nucleares. De esta forma buscan poner en circulación la noción de armas nucleares no estratégicas, o tácticas. Al respecto existía un planteamiento muy concreto: antes de empezar a discutir su limitación, la parte estadounidense había de retirar estos misiles tácticos con ojivas tácticas primero a su territorio. Están desplegadas en el territorio de cinco países miembros de la OTAN. Le diré más: en contra del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, Washington busca que los países de la OTAN se ejerciten en el uso y el manejo de las armas nucleares. En vez de preparar el terreno para los futuros contactos, retirando las armas en cuestión a su territorio, quieren que la situación sea asimilada por todos y las armas, contabilizadas. Eso nunca va a ocurrir.

Su segunda exigencia consiste en retornar a los mecanismos de verificación que existieron en los años 90 del siglo pasado y fueron humillantes, de hecho. Los inspectores estadounidenses se encontraban en las entradas de nuestras plantas, midiendo los contenedores en los que se estaban sacando los misiles y analizando lo que se traía a las plantas en cuestión. Es verdad que tuvimos el derecho de permanecer en las instalaciones de la ciudad de Magna. Al ser acordada la actual redacción de START, se decidió que abandonaríamos estas prácticas intrusivas que apenas podían calificarse como cooperación. Tampoco sirven en las condiciones actuales, puesto que hemos pasado ya al nivel de cooperación paritaria y a los acuerdos que contiene el documento en cuestión. Sin embargo, la parte estadounidense desea contabilizar todas las ojivas nucleares y recuperar las medidas de verificación severas que acabo de mencionar. Desean también que convenzamos a China de lo mismo. Esos son sus deseos.

Pregunta: No han inventado nada nuevo en este sentido. Hace muchos años grabamos en este mismo edificio el proceso de elaboración del Tratado de Reducciones de Ofensivas Estratégicas. Y al perfilarse ya el acuerdo definitivo “los portadores de armas nucleares” fueron cambiados por la parte estadounidense por “portadores de armas de alta precisión”. Se nos contó como si tal cosa que se había reducido el número de portadores, en primer lugar, aviones. Entonces, ¿si siguen asumiendo esta postura, no hay perspectivas de prórroga de START III?

Respuesta: Personalmente no veo que existan tales perspectivas. Mis colegas que trabajan en formato interministerial y se reúnen con la delegación de EEUU tampoco perciben tales perspectivas. Por otra parte, nunca diremos que vayamos a cerrar la puerta a la cooperación y cortar todos los contactos. Nada de eso. Explicamos que es imposible hablar con un ultimátum como punto de partida en el que se pasan por alto por completo todos los principios reconocidos durante décadas como base de nuestros acuerdos en el marco de START I, etc

En cuanto al Tratado de Reducciones de Ofensivas Estratégicas, no fue jurídicamente vinculante. Fue una declaración política que en aquellos momentos permitió mantener a flote como fuera el propio proceso de mantenimiento de la estabilidad estratégica.

Pregunta: ¿Quién nos viene mejor, Joe Biden o Donald Trump? ¿Por qué alguien nos vendrá mejor o no?

Respuesta: Yo creo Simeón Slepakov, uno de los humoristas del Club de la Comedia, ha dado en el clavo con su canción EEUU no nos quiere.

Pregunta: Me gustaría subrayar este histórico momento, en el cual el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, cita delante de tres importantes cadenas rusas a uno de los humoristas del Club de la Comedia. Mi pregunta no tiene mucho que ver con lo que acabamos de comentar: para evitar el tema de la imposibilidad de prórroga de START III, el más pesimista, a mi modo de ver, permítanme preguntar sobre Kazajstán. Incluso, como solemos hacer, será algo más abarcadora. No sé si estará de acuerdo con la siguiente opinión, porque ni le sabría decir, si estoy yo misma de acuerdo con ella, puesto que no soy experta en Kazajstán: algunos expertos y analistas nos vaticinan allí unas discrepancias muy del estilo de las ucranianas. Me estoy refiriendo a los que ocurrió entre los étnicos rusos residentes en el norte de Kazajstán y Kazajstán como Estado. Lo he oído de varias personas y leído en algunas partes. No sé, si es verdad y espero que no lo sea. Estuve varias veces en Kazajstán hace tiempo, pero no noté nada preocupante. ¿Cree que estas preocupaciones son fundadas? ¿Está notando que haya tensiones? Y en términos más globales ¿cuándo haremos algo para que nuestros compatriotas, los étnicos rusos, en primer lugar, puedan retornar a su país? Llevamos muchos años hablando de ello, no se dejan de simplificar los procedimientos, pero no hay grandes cambios, la verdad.

Respuesta: En cuanto a Kazajstán, tampoco veo ninguna amenaza de su división por razones étnicas. Las autoridades del país se dan perfecta cuenta de la necesidad de reforzar la concordia entre los grupos étnicos y pueblos residentes en el país y de ofrecer sólidas garantías de la integridad territorial del mismo. Es importante que se tengan en cuenta los intereses de los rusoparlantes en Kazajstán, incluida la enseñanza de la lengua rusa, la preservación de espacios de uso de la lengua rusa, las garantías del derecho de los padres de llevar a sus hijos a colegios con la enseñanza en ruso, etc.

Todo ello forma parte de los acuerdos existentes en el marco de la CEI y de los documentos bilaterales firmados por Rusia y Kazajstán. Es relevante también que los rusos sientan que están participando en el gobierno de las regiones del país y del propio Estado. Estoy convencido de que el Presidente Kasym-Zhomart Tokaev y el primer Presidente del país, Nursultán Nazarbayev, se dan perfecta cuenta de ello. Por lo menos, en los contactos ruso-kazajos al más alto nivel siempre percibimos comprensión de dicha importancia.

En cuanto a otros países que mantienen relaciones con Kazajstán, no defendería la nobleza de sus intenciones, puesto que carezco de pruebas de la misma. Viendo como EEUU se está desenvolviendo en el espacio postsoviético, en concreto, en Asia Central, como está intentando sembrar cizaña en el territorio de turno que además de estar situado geográficamente cerca de Rusia, no es cercano debido a razones históricas, políticas, militares, con el que tenemos relaciones de aliados. Nos damos cuenta de estos intentos. Como mínimo, todas las ONGs financiadas por fundaciones estadounidenses alientan los ánimos nacionalistas de la nación titular, manteniendo siempre latente la posibilidad de conflicto.

China también tiene su programa con respecto a Asia Central. Antes que nada, le interesa promover sus intereses económicos. Ya he ofrecido comentarios sobre el artículo de Karén Shajnazárov. China ha acumulado poderío económico recurriendo para ello a las normas establecidas por el propio Occidente, en primer lugar, EEUU. Me estoy refiriendo a la globalización. Y es el origen de los problemas actuales. A Washington no le gusta que China se haya desarrollado tanto usando las normas estadounidenses. Es por ello porque EEUU quiere abandonar ahora la OMC, echar por tierra los demás acuerdos que de una u otra manera limitan su libertad de acción. China guiada por su poderío económico, persigue unos intereses completamente naturales. Intentamos participar en este proceso y armonizar los intereses de toda Asia Central, de otros países del espacio postsoviético, nuestros propios intereses con los intereses chinos y con las posibilidades que ofrece.

La Comunidad Económica Euroasiática ha firmado ya dos acuerdos con China. Su objetivo es armonizar la integración euroasiática y el proyecto chino La Franja y la Ruta en el marco de la iniciativa que el Presidente de Rusia denominó la formación de la Gran Asociación Euroasiática. Se invitan a la misma todos los países situados en el enorme continente euroasiático, incluidos los países de la ASEAN y los Estados que no forman parte de ningunas asociaciones. Se subrayó también que tenemos la puerta abierta para los países de la Unión Europea, porque desde el punto de vista del desarrollo de cada país concreto sería insensato desaprovechar las ventajas con las que contamos, me refiero a nuestra situación geográfica y a las perspectivas que se abren ante este continente en desarrollo.

Me gustaría volver a subrayar que con Kazajstán, al igual que con cualquier otro país de la CEI, mantenemos un diálogo abarcador y basado en la confianza que abarca los más variados campos. Todas las cuestiones que de una u otra forma puedan provocar preocupaciones de alguna de las partes, son planteadas de manera abierta, en un ambiente de amistad y son solucionadas con éxito en la mayoría de los casos. Espero que finalmente sepamos solucionar de esta manera todas ellas.

Pregunta: Una pregunta de parte de nuestros oyentes: el Ministro Lavrov ha viajado por todo el mundo. ¿Cuáles son, a su modo de ver, los cinco lugares más bonitos?

Respuesta: Todos los lugares son bonitos a su manera. Me inclino más por la postura que se nos formó a Víctor Sungorkin, editor de Komsomolskaya Pravda, y a mí. Recorriendo el mundo, acuérdate de que es difícil recorrer nuestro país. Son tantos los lugares bonitos de Rusia que se necesitarán varias generaciones para visitarlos todos.

Pregunta: Tenemos un debate con el señor Ministro. Es partidario de Altái y yo, de Lejano Oriente. No cesan los debates.

Pregunta: Y nosotros somos partidarios del Territorio de Krasnodar.

Pregunta: Sí-sí, Sochi, la costa del mar Negro.

Pregunta: Nos hemos ido allí de vacaciones con la familia este año. Y hemos pasado por Yalta.

Respuesta: Desde el punto de vista del esfuerzo físico es descanso pasivo.

Pregunta: Bueno, según como se mire, ¿no?

Respuesta: Esfuerzo físico hay poco, sé a que se dedica la gente por allí.

 

 

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