19 febrero 201422:29

Intervención y respuestas a las preguntas de los medios de comunicación del Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, durante la conferencia de prensa conjunta con Viceprimer Ministro y Ministro de Asuntos Exteriores de Kuwait, Jeque Sabah Khaled Al-Hamad Al-Sabah, y el Secretario General del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo Pérsico, Abdellatif al-Zayani, sobre los resultados de la tercera ronda ministerial del diálogo estratégico de Rusia-CCEAG, ciudad de Kuwait, 19 de febrero de 2014

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Estimado señor Ministro:

Estimado señor Secretario General:

En primer lugar, quisiera expresar mi gratitud en nombre de nuestra delegación a los anfitriones kuwaitíes, y en especial a Su Majestad el Emir de Kuwait, por su acogida y la excelente organización de esta convocatoria.

En el encuentro de hoy por la mañana con el Emir, hemos puesto de relieve nuestro ánimo de profundizar en la cooperación entre Rusia y Kuwait, y hemos expresado nuestra satisfacción en cuanto a la marcha de la ejecución de los acuerdos vigentes. El Emir de Kuwait ha sido invitado por el Presidente de la Federación de Rusia a visitar nuestro país. Hoy hemos discutido la tarea que tenemos por delante con el fin de que la visita esté repleta de contenido y lleve a resultados concretos, tanto en el ámbito económico-comercial como en la realización de grandes proyectos de inversión. Concedemos una especial importancia a la siguiente sesión de la Comisión Interestatal para la cooperación económico-comercial que se celebrará muy pronto.

Nuestras relaciones con Kuwait se despliegan también en el área humanitaria. Existen vínculos entre la Universidad de Kuwait y los centros educativos superiores de Rusia y se está preparando un memorando sobre la cooperación con la Academia Diplomática del MAE de Rusia. En Rusia, se está creando la sociedad de la amistad ruso-kuwaití. No tengo la menor duda de que todas estas medidas favorecerán las relaciones bilaterales, que cuentan con una larga historia de cordialidad, y que responderán a los intereses de nuestros pueblos.

Hemos celebrado hoy la tercera ronda del diálogo estratégico de Rusia-Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo Pérsico (CCEAG). La primera ronda se celebró en los Emiratos Árabes Unidos en 2011, la segunda, en 2012, en Arabia Saudita. Con la experiencia acumulada en nuestra interacción, hoy hemos puesto de relieve que este formato está plenamente justificado.

Asimismo, hemos señalado nuestro mutuo interés, no solamente de continuar con un intercambio de puntos de vista franco y en confianza, sino de buscar las posibilidades de que Rusia y el CCEAG actúen conjuntamente en los diferentes problemas internacionales y regionales, sobre todo en lo que respecta a la regularización de las situaciones de crisis en Oriente Medio y el Norte de África.

Hemos dedicado una especial atención a Siria. Hay entre nosotros ciertas diferencias en los detalles para avanzar hacia el objetivo común –que es lo principal: queremos ver a Siria como un país próspero y en paz, en el que todos los grupos étnicos y religiosos gocen de los mismos derechos, a la vez que construyen un Estado moderno y una economía eficaz. Somos unánimes en cuanto a la necesidad de hacer todo lo posible para aliviar la situación humanitaria y conseguir que cese la violencia y el derramamiento de sangre en la tierra de Siria. Apoyamos las negociaciones dentro del marco de la conferencia de Ginebra II. Confiamos en que el Enviado Especial para Siria, Lajdar Brahimi, como mediador, posibilite su desarrollo de forma productiva.

También hemos dedicado una particular atención a la situación del proceso de paz palestino-israelí. Apoyamos su reanudación en el verano de 2013. Creemos que es imprescindible asistir a las partes en la búsqueda de un acuerdo que todos acepten, con arreglo a la base jurídica internacional vigente, que permita garantizar la creación de un Estado Palestino con integridad territorial, en el que se conviva en paz y con seguridad.

Hemos hablado de la situación en torno al programa nuclear iraní (PNI). Compartimos la opinión de que los acuerdos que se alcanzaron en noviembre del año pasado en Ginebra se están cumpliendo con bastante eficiencia. Es nuestro deseo que su plena implementación permita pasar a la segunda etapa, cuyo contenido será el objeto de la siguiente ronda de negociaciones del grupo 5 + 1 con Irán. Pretendemos que se complete esta etapa con la preparación de un paquete de acuerdos definitivo que zanje todas las cuestiones asociadas al PNI, y que permita poner fin a las sanciones en vigor.

Partimos de la base de que el curso de los acontecimientos en todos los países de Oriente Medio y el Norte de África debe ir por la senda de unas relaciones de buena vecindad y el mutuo respeto de intereses. Rusia como país, está sinceramente preocupada por el destino de la región a la que le unen muchos vínculos, por lo que tratará de que así sea por todos los medios.

Para concluir, me gustaría señalar que tenemos interés en crear, como complemento de unas relaciones bilaterales muy activas entre la Federación de Rusia y los países árabes del Golfo en los ámbitos económico-comercial, humanitario y en otros campos, buenas ocasiones para debatir la cooperación económico-comercial en el formato del diálogo estratégico. Nos gustaría que un importante elemento para encaminar el esfuerzo común para normalizar la situación en esta región fuera promover la idea de la formación de un sistema de seguridad en la región del Golfo Pérsico que abarcara a todos los países ribereños a través de un acuerdo y la sustanciación de medidas de confianza, una mayor transparencia y la ampliación de los contactos en diferentes ámbitos. En caso de que los países de la región mostraran interés, estaríamos dispuestos a desarrollar activamente dicha iniciativa junto con otros miembros de la comunidad internacional.

Una vez más quiero agradecer a los anfitriones su hospitalidad y su cordialidad.

Pregunta: En relación con los últimos acontecimientos en Ucrania, una serie de cargos oficiales occidentales han hecho un llamamiento abierto a que se impongan sanciones al gobierno ucraniano, culpándole de lo que está ocurriendo y poniendo de relieve que ha perdido legitimidad. El Ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, se dispone a ir a Ucrania con una misión de la UE. ¿Cuáles son sus comentarios sobre tal reacción de occidente? ¿Podría llegar este asunto al CS ONU en el futuro?

Serguéi Lavrov: Lo que está sucediendo en Ucrania es enormemente preocupante. Hemos prevenido de forma reiterada en cuanto un desarrollo semejante de los acontecimientos. Hoy en el Kremlin y en el MAE de Rusia se ha expuesto la valoración fundamental de la situación en el país. Lamentablemente, todos los acuerdos alcanzados cuando del gobierno de Ucrania mostraba buena voluntad y la predisposición a llegar a compromisos y cumplir su parte de obligaciones, ha sido socavada por la oposición radical, que organizó la "marcha" a la Rada Suprema. Cuando por razones obvias, se les impidió (se trataba de una acción no autorizada), empezaron a enfrentarse a la policía con "cócteles molotov" y a utilizar armas de fuego. Tal como se sabe, ya hay un número considerable de muertos y heridos. Se ha demostrado el hecho de que dichos radicales no solamente tenían armas de fuego, sino también lanzagranadas. Es algo muy grave. Continúan los intentos de tomar los edificios de la administración, los órganos de la judicatura, de la policía y el ejército.

No podemos sino calificar esto de intento de golpe de Estado y la toma violenta del poder. Es indudable que la culpa recae en los extremistas que se han empeñado durante todas estas semanas y estos meses en abocar la situación a un escenario de violencia. Gran parte de la responsabilidad ha de achacarse también a los opositores que son intransigentes ante cualquier tipo de compromiso y que exigen a las autoridades cosas que están fuera del marco legal y que, en suma, no son capaces de cumplir acuerdos, incluyendo en la Rada.

No puedo pasar por alto la responsabilidad que tiene también Occidente –al menos muchos países de occidente, - que constantemente ha tratado de intervenir en los acontecimientos, ha alentado las acciones de la oposición fuera del marco jurídico, incluso a veces coqueteando directamente con los rebeldes, ha presentado ultimátums, ha amenazado con sanciones, y continúa haciéndolo, y a fin de cuentas ha estimulado las acciones de provocación. Por otra parte, de manera persistente y vergonzosa ha eludido una valoración de principios de las acciones de los extremistas, entre las que se incluyen manifestaciones neonazis y antisemitas, sobre las que dirigimos su atención y les advertimos del tremendo peligro que suponía tener la "actitud de la avestruz".

Ahora tratan de culparnos a nosotros de todos los males. Se oye de boca de algunas personalidades políticas de occidente acusaciones culpando de todo a Rusia, que trata de "resucitar" el espacio postsoviético. Son intentos con malas artes. Cualquiera que tenga la más mínima capacidad de juicio y de observación lo entiende perfectamente.

Hemos subrayado que la situación debe resolverse dentro del marco de las prerrogativas constitucionales del poder vigente en Ucrania y prevenimos ante los intentos de mediaciones impuestas. Hemos observado más de una vez tentativas semejantes, pues nuestros socios europeos, a mi parecer, ya han mediado bastante. Instamos a todos, dada la situación, a colocar los intereses de Ucrania, y su pueblo por encima de las propias intenciones geopolíticas.

***

Durante los últimos tres meses, casi de forma diaria, han aparecido por Ucrania los representantes de los países europeos y de EE.UU. ¿A qué venían esos contactos con el gobierno y con la oposición? A juzgar por las noticias de los medios de comunicación, hubo contactos también con los radicales. Estaban constantemente en Maidan. En mi opinión –y lo sé por experiencia- este tipo de mediación es dañina. Las imposiciones siempre conducen a resultados que no se desean. Apoyaremos cualquier forma de apoyo del exterior al poder vigente en Ucrania para solucionar la crisis dentro del marco constitucional ucraniano. Pero, insisto, la solución está en manos de las autoridades y la oposición, que representa a una parte determinada de la población en la Rada Suprema. Nosotros no queremos imponer nada, tal y como intentan hacer de forma muy poco oportuna nuestros socios de occidente, ni aconsejamos a nadie que lo haga. Lo único que se consigue es empeorar las cosas.

Pregunta (traducida del árabe): Usted ha señalado que existen diferencias de opiniones sobre la crisis de Siria. ¿Podría ser más concreto y precisar en qué consisten las diferencias entre las partes sirias? ¿Qué comentarios podría hacer sobre las acusaciones que ha lanzado EE.UU. contra Rusia culpándola del fracaso de Ginebra II?

Serguéi Lavrov: Antes que hablar del fracaso de ningún evento, hay que esperar a que finalice. Presentarse con ese tipo de "profecías" hace sospechar que la gente que las pronuncia desea que se cumplan.

Hace un momento comentábamos del proceso de paz palestino-israelí. ¿Por qué nadie habla del fracaso del intento de nuestros socios de EE.UU.? Nosotros apoyamos su esfuerzo. Pidieron nueve meses y palestinos e israelíes estuvieron de acuerdo. El diálogo apenas avanza -por describir de forma optimista la situación- cosa que no nos hace muy felices. Pero nadie dice nada ni habla de un fracaso o de que hay que "dar un portazo" y buscar otro camino para la regularización. Todos entienden que no hay ninguna otra vía aparte del diálogo sobre la base de los principios acordados anteriormente.

Y esto se aplica no solamente al conflicto palestino-israelí, sino a cualquier situación de crisis en el mundo actual, incluyendo Siria. Todo el mundo dice que no a una solución militar. Sin embargo, el empeño en presentar Ginebra II como un fracaso hace pensar que, a pesar de todo, hay quien baraja la variante de un escenario de fuerza. Es absolutamente inadmisible. Partimos de la posición invariable de la necesidad de cumplir plenamente y en toda su complejidad el Comunicado de Ginebra del 30 de junio de 2012, que prevé el cese de cualquier tipo de violencia y el inicio del diálogo entre el gobierno de Siria y todo el espectro de fuerzas de la oposición de Siria. Por el momento, no se ha hecho, ya que en Ginebra no están representados todos los grupos de la oposición siria ni mucho menos.

De acuerdo con el Comunicado de Ginebra, en el resultado final de este proceso político se debe inscribir la transición hacia una nueva estructura de gobierno. Antes de llegar a este punto –y una vez más de conformidad con el Comunicado de Ginebra- es necesario acordar los principios en función de los cuales se va a organizar dicho gobierno. Ha de ser laico, democrático y garante de los mismos derechos para todos los grupos étnicos y religiosos. Únicamente después, cuando se llegue a un acuerdo entre el gobierno y todo el espectro de fuerzas de la oposición sobre los parámetros del nuevo gobierno, se podrá empezar a hablar de las personalidades que compondrán el órgano de gobierno de transición.

Nuestra posición deriva directamente del texto del documento de Ginebra del 30 de junio de 2012 acordado. Creemos que es contraproducente arrancar de este complejo programa de acción el punto que ha de ser el resultado final del proceso de negociaciones, sobre todo si todos están a favor de cumplir de forma integral el Comunicado de Ginebra.

Ahora, la tarea más apremiante es aliviar la situación humanitaria en Siria. La gente está sufriendo. Nosotros estamos trabajando consecuentemente con el gobierno y con la oposición de RAS, con las agencias internacionales, con el Comité Internacional de la Cruz Roja y con la Sociedad Siria de la Media Luna Roja. Aunque no se avanza tan deprisa como sería deseable, sí que se perciben ciertos progresos positivos: poco a poco se van desbloqueando puntos de población aislados, en unas partes se accede a la ayuda humanitaria, en otras, las mujeres, niños y otros ciudadanos civiles logran salir. Hay que extender este tipo de experiencias a otras regiones de Siria –acordar treguas locales, entregar la ayuda humanitaria e intercambiar prisioneros. Todo esto requiere tiempo y esfuerzo. Es bastante más complicado que tratar de dar la impresión de que es imposible arreglar la situación por la vía política y que hay que recurrir de nuevo a un escenario de fuerza.

Cuando, en estas circunstancias, se escuchan valoraciones sobre el fracaso de Ginebra II, nos inquieta que los oponentes reciban señales erróneas y empiecen a abrigar ilusiones en cuanto a que vale la pena obstinarse y culpar de todo al gobierno, pues la comunidad internacional vendrá en su ayuda, tal como ocurrió en Libia. Espero que nadie quiera volver a repetir el experimento de Libia y que todo el mundo demuestre bastante más responsabilidad.

Nos preocupa la proliferación del terrorismo en Siria y que esté "contaminando" los países vecinos, entre los que se incluyen Irak y Líbano donde, hoy mismo, se ha producido un nuevo ataque terrorista en las inmediaciones de la embajada de Kuwait. Si nos ponemos la venda en los ojos ante este fenómeno, entonces la amenaza de su propagación empezará a ser absolutamente real también para otros países de la región. No deseamos nada así para nuestros amigos. Queremos luchar con ellos contra el terrorismo de conformidad con los principios aprobados en Naciones Unidas y que señalan que el terrorismo no tiene nacionalidad ni confesión y que está carente de toda justificación.

Nuestra meta global consiste en que se examinen los problemas en todo su conjunto: que el gobierno de RAS y la oposición sientan la responsabilidad por el destino de su país, de manera que no sea un caldo de cultivo para los grupos terroristas ni una amenaza para toda la región, que no lleguen a materializarse los planes de las organizaciones terroristas en cuanto a la creación de un califato y la instauración de su sistema, tal y como está ocurriendo en algunas regiones de Siria donde se ha introducido la ley de la sharía, se condena a la gente si juicio ni instrucción y se escarnece a las mujeres. Todos lo sabemos.

Nuestro enfoque es muy sencillo: hay que ocuparse de todo en su conjunto. No se debe presentarlo todo aduciendo que la única razón de que el terrorismo esté en Siria es que el régimen no quiere renunciar al poder. Este tipo de razonamiento simplificado es el que promueven algunos de nuestros socios occidentales. Es enormemente peligroso y no es sino un intento de anteponer sus intereses geopolíticos a los intereses del pueblo sirio y los pueblos de toda la región.

Pregunta (traducción del árabe): Pero aún no hemos escuchado en qué consisten las diferencias entre Rusia y los países que han estado presentes en la sesión de hoy en lo que se refiere a la crisis siria.

Serguéi Lavrov: Como he dicho ya, nuestras discrepancias son menores, por eso no ha oído que exista un problema insalvable. Nuestras posiciones tienen en común que queremos la paz en Siria, y que dicha paz se consiga a través de la vía de la negociación sobre la base del cumplimiento pleno e integral del Comunicado de Ginebra.

En lo que se refiere a la seguridad en la región del Golfo Pérsico, también aquí debería estar claro: por una parte están los países árabes del Golfo, por otra, Irán, y entre ellos, la falta de confianza –por lo menos entre algunos países aislados del CCEAG e Irán. Esto difícilmente favorece a los intereses de los Estados ribereños. Proponemos estudiar la posibilidad de iniciar un proceso que permita entablar el diálogo, diseñar medidas de confianza y ponerlas en práctica. Si es necesario, dicho proceso podría contar con el apoyo de las organizaciones internacionales –CS ONU, la Organización para la Cooperación Islámica y la Unión Europea. Expondremos la idea en primer lugar a los Estados de la región. En caso de que muestren interés, estamos dispuestos, junto con nuestros socios internacionales, a trabajar activamente para dar cabida a la normalización de la situación en este punto, mejorar el ambiente general y eliminar los riesgos que existen, que posiblemente se deben en gran medida a la ausencia de mecanismos y canales de diálogo regulares.

Pregunta (a ambos ministros, traducción del árabe): ¿Cómo se desarrollan las relaciones entre los países del CCEAG e Irán? ¿Qué papel puede hacer Rusia como mediador en este punto?

Serguéi Lavrov (contesta después de Al-Sabah): Nosotros tenemos un sincero interés en que se normalicen las relaciones entre todos los países del Golfo Pérsico, incluyendo, y puede que en primer lugar, entre Arabia Saudita e Irán. Daremos la bienvenida a cualquier forma de contacto o inicio del diálogo. Si nuestros socios de Arabia Saudita y de Irán consideran que eso va en pro de sus intereses y exigen dicho diálogo, y por propia convicción solicitan algún tipo de ayuda exterior con nuestra participación, responderemos positivamente sin falta. No obstante, no vamos a imponer nada.

Pregunta (traducción del inglés): ¿En qué forma los contactos de alto nivel entre Rusia y Kuwait darán cabida al desarrollo de las relaciones entre los dos países?

Serguéi Lavrov: Ya he señalado que apoyamos el diálogo político regular con los Estados del Golfo Pérsico, entre los que se incluye Kuwait. Hoy hemos confirmado nuestra invitación a Su Majestad el Emir de Kuwait para que visite la Federación de Rusia y hemos convenido preparar resoluciones concretas, que se podrán formalizar en la reunión de alto nivel, que incluyan el ámbito económico comercial y la ejecución de grandes proyectos de inversión. Los contactos de alto nivel siempre permiten el desarrollo de las relaciones y favorecen la firma de acuerdos y proyectos concretos en determinadas áreas. Estoy seguro de que los nuevos contactos a alto nivel entre nuestros países darán cabida al desarrollo de la asociación con Kuwait y fortalecerá los vínculos de Rusia con los países del CCEAG.

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