2 agosto 200203:51

INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES DE RUSIA, ÍGOR IVANOV, EN LA 9 SESIÓN DEL FORO REGIONAL DE LA ASEAN (FRA) (BANDAR-SERI-BEGAVAN, 31 DE JULIO DE 2002)

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Traducción no oficial del ruso

Los cambios cardinales habidos en el sistema de seguridad global a raíz de una explosión sin precedentes de la actividad terrorista y la vuelta dada por la comunidad mundial, después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, hacia la lucha contra el terrorismo internacional han llevado a que en la región de Asia y el Pacífico aparecieran tanto los nuevos riesgos como las nuevas posibilidades para una formación allí por etapas de la arquitectura cualitativamente nueva de las relaciones regionales.

El despliegue de la lucha global contra el terrorismo internacional ejerció una influencia de consolidación sobre la situación en la región de Asia y el Pacífico (RAP). Se perfiló un dinamismo positivo notable en las relaciones de las potencias regionales rectoras. Los países asiáticos, con su población de muchos millones de musulmanes, no siguieron el rumbo de los terroristas. Los Estados regionales condenaron casi unánimemente los atentados terroristas en los EE.UU. y se expresaron, en las declaraciones de las asociaciones clave de la región (FRA, Comunidad Económica de Asia y el Pacífico, ASEAN y la OCS) a favor de una lucha decidida contra cualesquiera manifestaciones del terrorismo internacional. Todo ello crea premisas favorables para crear en la región un sistema efectivo de la cooperación regional en materia de seguridad y estabilidad que permita resolver los problemas que surjan basándose en el diálogo y la consideración de los intereses de todos los Estados de la región.

Al mismo tiempo, en la RAP persiste el considerable potencial de conflictos engendrado tanto por la influencia de los procesos político-militares globales como por los nudos de contradicciones regionales internos.

Una de las tareas más candentes para la RAP, al igual que para toda la comunidad mundial en materia de fortalecimiento de la seguridad global, es mantener y reforzar la estabilidad estratégica en el mundo. Se ha hecho confirmación del apego general al rumbo hacia el desarme y la reducción de los armamentos ofensivos estratégicos la suscripción por Rusia y los EE.UU., el 24 de mayo de 2002, del Tratado de la Reducción de los Arsenales Ofensivos Estratégicos (AOE), que prevé reducir durante 10 años la cantidad sumaria de las ojivas nucleares estratégicas hasta 1700-2200 unidades para cada parte, como también la Declaración Conjunta de las Nuevas Relaciones Estratégicas.

Al mismo tiempo, siguen suscitando seria preocupación los planes de los EE.UU. de crear la DAM nacional. Consideramos que era un paso erróneo el abandono por los Estados Unidos del Tratado DAM de 1972. Ya ha llevado a la necesidad de revisar todo el sistema de acuerdos sobre la limitación y la reducción de los armamentos e implicará inminentemente la adopción de medidas adecuadas. La situación se agrava más por el peligro del despliegue en la RAP de una DAM del teatro de operaciones, de composición reducida. La postura de Rusia con respecto a la creación de los sistemas de la DAM no estratégica está basada en el reconocimiento del papel clave de una amplia cooperación internacional en este campo y en la participación en los sistemas no estratégicos de la DAM de todas las partes interesadas. Contribuiría a la eliminación de las preocupaciones que existen en la región en materia de misiles la realización de la propuesta rusa sobre la creación de un Sistema Global de Control de la no-proliferación de los misiles y las tecnologías de misiles. Consideramos que tal sistema debe estar abierto para todos los Estados, funcionar bajo la égida de la ONU y estructurarse sobre la base de un tratado internacional pertinente.

Sigue siendo importante la tarea de conferir al régimen de no-proliferación un carácter universal, firmar el Tratado de la Proscripción Universal de los Ensayos Nucleares y adherirse al Tratado de la No-Proliferación de las Armas Nucleares por todos los Estados. Esto presenta garantía de la estabilidad, tanto al nivel regional como en el mundo entero.

Es positiva la actitud de Rusia hacia los esfuerzos para crear en Asia Sudeste una zona libre de armas nucleares. Rusia la contempla como un aporte real a la consolidación del régimen de la no-proliferación de las armas nucleares y al afianzamiento de la seguridad regional y global. Estamos dispuestos a adherirnos al protocolo al Tratado de la Zona Libre de Armas Nucleares (TZLAN) en Asia Sudeste en cuanto se arreglen todos los problemas planteados por las potencias nucleares. Nos proponemos seguir buscando las vías para implementar el Tratado mediante el diálogo directo entre los países de la ASEAN y los cinco Estados nucleares.

Para Rusia son de importancia de principio el saneamiento general de la situación en la RAP y la eliminación de los focos de conflictos y litigios territoriales de procedencia local que persisten.

El arreglo coreano tropieza con grandes dificultades. La pausa surgida en el diálogo intercoreano se agravó después de los conocidos sucesos del 11 de septiembre de 2001 agravando a su vez la situación en la región. Sin embargo, existen muchas cosas positivas: la situación en la península de Corea se ha estabilizado en general y están presentes los ánimos a favor de la reconciliación y la unificación. Es un factor importante de la estabilización de la situación el hecho de que la RPDC se haya solidarizado con los esfuerzos internacionales en la lucha contra la amenaza terrorista.

Tendría una importancia clave la reanudación de las negociaciones entre la RPDC y los EE.UU. sobre el problema de la seguridad en Corea. Creemos que no es productiva la política de la presión y tanto menos de las amenazas en el período cuando la parte nortecoreana manifiesta su disposición para continuar con el diálogo y espera la sucesión en la política de Washington con respecto a Pyongyang.

Rusia sigue actuando con fines de avivar y fomentar el diálogo de las dos Coreas. Las cumbres que se celebraron el año pasado en Saúl y en Moscú, así como nuestro diálogo con Seúl y Pyongyang, confirman la disposición de principio de ambas partes coreanas para proseguir con el proceso de negociaciones.

Rusia se pronuncia por la creación de un Estado coreano único y amistoso que no amenace a sus vecinos, sin la aceleración artificial de este proceso. En nuestra opinión, el acercamiento de los dos Estados coreanos debe ser paulatino, a medida que ambas partes estén dispuestas a ello. Apoyamos todos los mecanismos de negociaciones que contribuyan a la distensión intercoreana. Estamos dispuestos a seguir contribuyendo a la normalización de la situación en Corea y a participar en el trabajo de las estructuras de diálogo correspondientes.

Seguimos considerando inmutablemente que el problema de Taiwan es el asunto exclusivamente interno de la China. Consideramos que Taiwan es parte inalienable de la China y que el Gobierno de la RPCh es el único Gobierno legítimo del país. Nos pronunciamos en contra de la situación "un Taiwan, una China" o "dos Chinas". A la vez, con el consentimiento de la parte china, fomentamos los vínculos no formales con la isla en los campos comercial, económico, científico, tecnológico, cultural y otros.

El problema de los litigios territoriales en el mar Meridional de la China exige un enfoque cauteloso y equilibrado. Nos pronunciamos por arreglarlo mediante el diálogo político entre las partes involucradas directamente en la discusión, basándose en la Carta de la ONU con tal de que se observen los principios y las normas del Derecho Internacional.

Apoyamos los esfuerzos activos de varios países de la región encaminados a garantizar la estabilidad, la seguridad y el desarrollo de los institutos democráticos en los Estados de la parte sur del Pacífico, como también al arreglo de los conflictos internos interétnicos e interreligiosos.

Saludamos la aparición en el mapamundi del nuevo Estado, República Democrática de Timor Oriental. Felicitamos al Gobierno y al pueblo de Timor Oriental con motivo de este evento histórico y deseamos que tengan éxitos en la edificación de las bases del sistema de Estado nacional y de una sociedad democrática y próspera. Destacamos con satisfacción el papel clave de la comunidad mundial en el hallazgo de la soberanía por los habitantes de Timor Oriental. El éxito de la operación pacificadora de la ONU en Timor Oriental ha demostrado la posibilidad de una interacción multilateral de los países de la región para garantizar la estabilidad sobre la base de las normas y los principios universalmente reconocidos del Derecho Internacional. Estamos seguros de que la Oficina de la ONU para el Apoyo en Timor Oriental que remplazó la Administración Provisional de la ONU servirá de ayuda real por parte de la comunidad mundial al devenir y el desarrollo del nuevo sujeto de las relaciones internacionales.

La aspiración de los países de la RAP a afianzar la interacción equitativa entre ellos y a renunciar a apostar a la fuerza está reflejada en la consolidación de la posición de las estructuras de diálogo multilaterales regionales y en la búsqueda de nuevas formas de cooperación política y económica.

Desempeñan es este proceso el papel principal estructuras multilaterales rectoras de la RAP, tales como el FRA, capaces de garantizar una seguridad estable en la región sin las líneas divisorias y sin introducir las categorías de socios "rectores" y "atrasados". En el marco del Foro se está realizando gran trabajo para elaborar las medidas de confianza y los métodos de diplomacia preventiva. Se están redactando códigos de conducta regionales, ante todo la Declaración, promovida por Rusia y la ASEAN, de los principios rectores de la interacción en la RAP "La Concordia del Pacífico". Todo ello, sin duda, coadyuva a la ampliación de la cooperación entre los países de la región y a la consolidación de la paz y la estabilidad en la RAP.

Puede servir de un ejemplo singular de una interacción multilateral en los problemas de la seguridad y en el establecimiento de una cooperación abierta, no dirigida contra los demás, en el afianzamiento de las medidas de confianza y la estabilidad en la región la Organización de la Cooperación de Shanghai (OCS). En el transcurso de la cumbre de la OCS, celebrada el 7 de junio del año en curso en San Petersburgo (Rusia), los jefes de Estados de los partícipes firmaron la Carta de la Organización, el Acuerdo de la Institución de la Estructura Antiterrorista Regional (EATR) y la Declaración de la OCS, concluyendo así el proceso del devenir de los "seis" como organismo internacional con plenos derechos, cuyos participantes están orientados a una interacción multilateral y en pleno formato, incluso para contrarrestar las nuevas amenazas y desafíos.

Fue un evento importante de significado interregional en el espacio asiático la primera cumbre, celebrada en Alma-Ata el 4 de junio del año el curso, de la Conferencia para la Colaboración y las Medidas de Confianza en Asia (CCMCA). Sus participantes, jefes de Estado y de Gobierno de 16 países de Asia y África del Norte, incluidos Rusia, China, India, Paquistán, Afganistán, Israel, Palestina y otros, se pronunciaron firmemente por renunciar al empleo de la fuerza en las relaciones interestatales y por los esfuerzos solidarios en la lucha contra el terrorismo y otras amenazas nuevas.

Rusia percibió con gran atención el hecho del comienzo del Diálogo sobre la Cooperación en Asia en el transcurso de la primera reunión ministerial no formal de los Estados partícipes de ese mecanismo, celebrada del 18 al 19 de junio del año en curso en la ciudad de Cha-am (Tailandia). Compartimos la aspiración expresada por los participantes del encuentro a establecer una amplia colaboración constructiva en Asia. Esperamos que la nueva estructura en formación sea transparente en sus actividades y abierta para la cooperación con otros Estados regionales. Rusia, por su parte, está dispuesta a entablar tal colaboración.

La cooperación en el marco de la CEAP se está desarrollando a ritmo acelerado. Valoramos ese foro como mecanismo importante de la integración económica de los Estados de la RAP, que hace su aporte al afianzamiento de la estabilidad regional.

Contemplamos la ASEAN como factor importante e influyente en la política mundial que contribuye a la formación de la configuración multipolar del orden mundial contemporáneo y como uno de los polos de influencia en la región de Asia y el Pacífico.

Destacamos el aumento notable en los últimos tiempos del papel del foro "ASEAN+3" y el fomento de la cooperación entre los participantes de este mecanismo importante. El devenir de esta estructura responde a nuestra visión de la perspectiva de la formación en la RAP de un sistema multivectorial y de muchos niveles de la seguridad y la cooperación regionales. A la vez, es muy importante que la creación de las nuevas estructuras subregionales no pase a ser un empuje para la aparición en la región de líneas divisorias y para la separación de los Estados de Asia Oriental con respecto a otros países y asociaciones.

En general, en la región están sentadas bases buenas para la cooperación de los Estados en materia de seguridad. La mayoría de los países de la RAP se pronuncian firmemente por afianzar el papel prioritario de los mecanismos multilaterales en la ampliación de la cooperación y la garantía de la estabilidad en Asia. Al mismo tiempo, una resistencia eficaz a los problemas y los desafíos que afronta hoy día la RAP exige esfuerzos concordados de todos los Estados de la región y el aumento de la efectividad de las estructuras internacionales de interacción que existen aquí, en particular las orientadas a las medidas de confianza y de arreglo de las crisis sobre una base equitativa y mutuamente ventajosa.

Rusia, en cuanto potencia eurasiática, es participante directo e interesado de todos los procesos que pasan en la RAP. Nuestros intereses en Asia poseen raíces profundas, son igualmente importantes para nosotros como los intereses rusos en la dirección occidental de nuestra política exterior. Lo testimonian nuestros esfuerzos para crear el clima de confianza y cooperación en la comunicación de los países de la RAP a lo largo de los últimos diez años. Estamos convencidos de que se abren ante nosotros grandes posibilidades que nos permitirán, con esfuerzos conjuntos, lograr que nuestra "casa de Asia y el Pacífico" se convierta en comunidad de la paz, la seguridad y la prosperidad.

31 de julio de 2002

Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE)

Consejo de Europa (CE)

OTAN

Unión Europea (UE)

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