12 mayo 202020:53

Discurso y respuestas a las preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, en la rueda de prensa por videoconferencia al término de la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de la Comunidad de Estados Independientes, Moscú, 12 de mayo de 2020

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Se ha celebrado la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de los Estados miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CMAE CEI). A raíz de la pandemia de coronavirus, la hemos celebrado, por primera vez, por videoconferencia. Ha presidido la reunión el Ministro de Asuntos Exteriores de Uzbekistán, Abdulaziz Kamílov.

Hemos destacado, siendo éste el primer punto del orden del día, que este año es especial: el 75 aniversario de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial. En la CEI fue declarado el Ano de la Gran Victoria. Hemos prestado una atención especial a este tema. Todos nuestros socios han enfatizado la importancia de conservar la memoria de la hazaña de nuestros padres y abuelos, de contrarrestar los intentos de falsificar y revisar la Historia. Complementado la Declaración de jefes de Estado sobre la Victoria en la Segunda Guerra Mundial, aprobada el otoño pasado en la cumbre de Asjabad, nuestros representantes permanentes  en la CEI publicaron la Declaración sobre la conservación de la memoria histórica y el patrimonio histórico, mientras los representantes en la OSCE difundieron, el pasado 7 mayo en Viena, la Declaración Conjunta de vatios países miembros de la OSCE con motivo del 75 aniversario de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial.

Es sumamente importante que, como signo de agradecimiento y respeto a nuestros veteranos, se organizara la entrega de medallas conmemorativas «75 años de la Victoria en la Gran Guerra Patria 1941-1945» en los países de la CEI. A pesar de las circunstancias provocadas por la pandemia, en todos los países de la CEI se celebraron, de alguna forma, las ceremonias de entrega de las medallas a los veteranos.

Otro punto del orden de día ha sido la propagación del coronavirus. Desde luego, la situación impacta muchos aspectos de las relaciones internacionales, la actividad de las organizaciones multilaterales y regionales. Hablando globalmente, en plano geopolítico, esta situación pone a prueba la capacidad de los Estados y de las asociaciones de los mismos de realizar acciones colectivas en condiciones de la crisis. Hemos destacado que la CEI, en general, reacciona de forma eficaz ante la realidad cambiante y planea pasos conjuntos para contrarrestar la pandemia. Está funcionando activamente el Consejo de Coordinación para la protección sanitaria de los Estados miembros de la CEI de la importación y propagación de infecciones especialmente peligrosas, que fue creado hace un tiempo y sin relación con el coronavirus. Ya celebró dos reuniones en marzo y abril y está preparando la próxima, en mayo. Dentro del Consejo de Coordinación se instituyó el Grupo de Trabajo para monitorear la situación actual.

Hoy hemos acordado continuar trabajando para mejorar estos mecanismos y fomentar la base jurídica de la CEI en materia de prevención de las enfermedades infecciosas y lucha contra ellas. En este sentido, hemos acordado acelerar la elaboración de los proyectos de dos convenios, propuestos por el Servicio Federal Ruso de Protección del Consumidor (Rospotrebnadzor): sobre la cooperación en materia de protección sanitaria de los territorios de los países de la CEI y sobre la prevención y reacción en las situaciones de emergencia en materia de sanidad pública, provocadas por las pandemias.

Hemos apoyado la propuesta de la República de Uzbekistán de incluir el tema sobre los próximos pasos para luchar contra la propagación del coronavirus y superar las consecuencias de la pandemia, en la agenda de la reunión del Consejo de Jefes de Gobiernos de la CEI, prevista para el próximo 29 de mayo.

Desde luego, aún tenemos por evaluar todas las consecuencias de la pandemia para la vida internacional, pero ya ahora podemos sacar la conclusión de que la crisis nos volvió a demostrar que todos somos interrelacionados e interdependientes.

Cada vez son más las amenazas trasfronterizas que se extienden por el mundo a pesar de las medidas que se toman a nivel nacional. Por eso, para luchar contra estas amenazas, que realmente ignoran las fronteras y a las que se adjuntan ahora este las pandemias de este tipo, es necesario aunar los esfuerzos y buscar las soluciones colectivas en las relaciones internacionales. En este sentido, hoy hemos discutido en detalle el papel que desempeña el sistema de la ONU, sus instituciones especializadas, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se ha formulado la propuesta de convocar, en un futuro próximo, una reunión con la participación de todos los países de la CEI y los organismos competentes de la OMS para analizar la experiencia acumulada hasta ahora en la lucha contra esta amenaza.

Hemos enfatizado una vez más, por acuerdo común con todos los socios, la necesidad de organizar el trabajo colectivo y superar las contradicciones coyunturales y los juegos geopolíticos «de suma cero». Hemos hablado de ello en el contexto de las amenazas globales de terrorismo, tráfico de drogas y otras formas del crimen organizado, de extensión de armas de destrucción masiva. Ahora se les ha añadido la pandemia. A propósito, el cambio climático también es un reto transfronterizo. Por eso la necesidad de unirse, en lugar de aprovechar las situaciones, como la actual, para ajustar las cuentas geopolíticas, la compartes todos nuestros socios de la CEI. Continuaremos analizando la situación actual y acordando las conclusiones que nos permitan trabajar más eficazmente con todas las amenazas transfronterizas en el especio de la CEI en el futuro.

Hemos analizado los resultados de la interacción de nuestras cancillerías durante el año pasado. Hemos probado el Plan de Consultas entre los Ministerios de Exteriores de la CEI para 2020. Las consultas empezarán en breve, de momento por videoconferencia. 

Hemos aprobado varios documentos destinados a fomentar los vínculos internacionales en diferentes ámbitos, como cultura, educación, juventud, turismo, defensa y seguridad; y  desarrollar la cooperación entre los organismos de seguridad. Los documentos en cuestión se someterán al estudio del Consejo de Jefes de Gobierno de la CEI. Como ya he dicho, se celebrará el próximo 29 de mayo (por videoconferencia). Una parte de estos documentos se presentará luego al Consejo de Jefes de Estado de la CEI previsto para el 16 de octubre de 2020 en Taskent. En vísperas, el 15 de octubre, planeamos celebrar la reunión ordinaria del CMAE CEI.

Pregunta: Ha mencionado Usted la importancia de las acciones colectivas y la coordinación entre los países de la CEI para contrarrestar la pandemia. Desde fuera, da la impresión de que en la CEI cada uno va a lo suyo sin coordinación alguna. Turkmenistán ni siquiera reconoce casos del coronavirus en su territorio, las autoridades de Bielorrusia se niegan a tomar las medidas serias para contrarrestar la infección. Oímos a menudo las críticas con respecto a la Unión Europea de que no alcanza éxito ni siquiera con acciones conjuntas. ¿Cómo evalúa usted las acciones de la CEI? ¿Se ha conseguido acordar algunos pasos conjuntos en cuanto al desarrollo de la vacuna?

Respuesta: Que las críticas contra la UE son injustas, lo afirma, básicamente, la propia UE. Se creó allí el Grupo de Comunicaciones Estratégico «Este» que busca de forma enérgica a los enemigos externos, a los que intenta poner en tela de juicio la capacidad de la Unión Europea de reaccionar ante similares retos. Naturalmente, entre ellos están Rusia, China y algunos países más.

No recuerdo (Usted seguramente que tampoco) ninguna declaración oficial por parte de Rusia de que la UE sea incapaz de superar la pandemia. Nos solidarizamos con la Unión Europea, al igual que con todos los demás países, y brindamos ayuda a los países de la UE que están interesados en ella. Recibimos también la ayuda de los países extranjeros, incluidos los miembros de la Unión Europea. Como usted sabrá, recibimos también la ayuda de EEUU.

Lo que me gustaría evitar, es que en la situación cuando todo tenemos un problema y debemos ayudarnos, se hicieran intentos de aprovecharla para ajustar las cuentas y asegurarse con métodos desleales unas posiciones mejores, pero no honestamente ganadas en el mundo pospandemia.

En cuanto  la CEI, no diría que cada uno vaya a lo suyo. Sí que es cierto lo que usted ha dicho. Pero cabe subrayar que en la CEI funciona el Consejo de Coordinación para la protección sanitaria de los Estados miembros de la CEI de la importación y propagación de infecciones especialmente peligrosas. Reúne a los países de la CEI, todos tenemos el acceso  la información necesaria. En marzo y abril el Consejo se reunió ya dos veces para discutir, en concreto, la infección por coronavirus. En mayo se convocará otra reunión, están creados los grupos de trabajo.

Enfatizo que el Consejo fue constituido hace varios años, porque siempre prestamos una atención especial al tema de prevención de las enfermedades infecciosas y superación de sus consecuencias. El Consejo fue constituido durante el brote del Ebola. En la ONU y la OMS, Rusia siempre ha propuesto iniciativas para analizar con antelación los problemas relacionados con la amenaza de enfermedades infecciosas y no infecciosas. Por iniciativa de Rospotrebnadzor, propusimos dos proyectos de convenios que, esperamos, se estudiarán en el Consejo de Jefes de Gobierno de la CEI, el próximo 29 de mayo: el Convenio sobre la cooperación en materia de protección sanitaria de los territorios de los países de la CEI y el Convenio sobre la cooperación en materia de prevención y reacción en las situaciones de emergencia en el área de sanidad pública, provocadas por las pandemias.

Creo que son pasos bastante serios. Nuestros colegas de los ministerios o departamentos de referencia podrán explicar con más detalles sobre sus esfuerzos, pero creo que lo importante no es publicitarlos, sino realizarlos.

Pregunta: ¿Podrán abrirse las fronteras, en primer lugar, con los países de la CEI?

Respuesta: No los deciden los Ministerios de Exteriores sino las autoridades sanitarias.

Hoy hemos discutido detalladamente la ayuda que nuestros países se prestan mutuamente. Rusia envió equipos de diagnóstico y recibió propuestas de ayuda importantes de nuestros socios, incluidos los suministros de productos humanitarios a ciertas zonas de la Federación de Rusia. Cooperamos estrechamente en las cuestiones relacionadas con la evacuación de nuestros ciudadanos a sus países. Aquí nos ayudamos mutuamente, por ejemplo, las aerolíneas bielorrusas transportan a los ciudadanos rusos. Las compañías aéreas rusas transportan con regularidad a los ciudadanos de Rusia, Bielorrusia y Ucrania.

Justo ayer solucionamos la urgente cuestión del regreso desde Taskent del ciudadano ruso de cinco años de edad, que se había visto en una situación muy complicada. En seis horas que quedaban para la salida del vuelo de Taskent,  a las 7 de la mañana, junto con el ministro de Asuntos Exteriores de Uzbekistán, Abdulaziz Kamílov, y con la ayuda de nuestras autoridades aéreas y la Embajada rusa solucionamos todos los problemas para que este ciudadano ruso, de la provincia de Tula, pudiera regresar a nuestro país.

Tal vez debamos hablar más de todo ello, ya que centramos nuestros esfuerzos en los casos concretos, evitando que nuestros ciudadanos sufran por esta situación en el mundo.

Pregunta: Se ha hablado mucho de la escandalosa publicación de la Casa Blanca en las redes sociales atribuyendo la victoria en la Segunda Guerra Mundial a EEUU y Gran Bretaña, sin mencionar siquiera la Unión Soviética. El MAE de Rusia ya ha prometido que hablará en serio con los colegas estadounidenses. ¿En qué consistirá? ¿Qué resultados espera? ¿Cómo poner fin a ello?

Respuesta: Es un episodio lamentable, especialmente en el contexto de la declaración conjunta del Presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el Presidente de EEUU, Donald Trump, hecha tan sólo hace unas semanas (el 25 de abril), con motivo del 75 aniversario de la reunión en el Elba, en la que dieron las evaluaciones de la Victoria y su aporte al orden mundial actual. Se enfatizó la necesidad de continuar las relaciones estrechas (de aliados, idealmente) para luchar contra las amenazas de carácter transfronterizo, que ignoran los marcos nacionales.

Lo que Usted menciona, son procesos serios que vienen desarrollándose desde hace algunos años en el espacio mediático mundial. Cuando el pasado 27 de enero, en Jerusalén, tuvo lugar la solemne ceremonia en memoria de las víctimas del Holocausto, todos los ponentes (entre los que, junto al Presidente de Rusia, Vladimir Putin, estuvieron el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, el Presidente de Israel, Reuvén Rivlin, el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu) hablaron sobre el aporte decisivo de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial y, en particular, en la liberación de Auschwitz. De hecho, es el día  de la liberación de Auschwitz  por el Ejército Rojo que se convirtió en el Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto.  Los participantes, que fueron varios miles, de esta conmovedora y solemne ceremonia, se quedaron pasmados con la intervención del Vicepresidente de EEUU, Mike Pence. No mencionó siquiera la Unión Soviética en su discurso, muy emocional y apasionado. Cuando llegó a la liberación de Auschwitz, dijo que el 27 de enero de 1945, los soldados habían abierto las puertas del campo de concentración y lo visto les había horrorizado. Simplemente «los soldados», sin mencionar de qué ejército eran.

No me extrañan ya semejantes declaraciones. No porque sospechemos a algunos políticos estadounidenses en concreto, de «pulir» la Historia a consciencia. Se ve que es el resultado de la manipulación de la conciencia colectiva,  incluida la de los políticos. No han elaborado la inmunidad a la propaganda, que trata de poner al mismo tablero a los nazis y a los que liberaron Europa de la «peste parda», de endosar a la Unión Soviética la misma responsabilidad que la Alemania hitleriana por desatar la Segunda Guerra Mundial.

Voy a hablar ahora sólo de lo que se ve y se oye en el espacio público. Hace poco, nuestros socios franceses propusieron un nuevo proyecto en el Consejo de Europa. Su nombre de trabajo es «Observatorio de enseñanza de la Historia en Europa». Al mismo tiempo, se apuntó (mencionaron el tema el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el Ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian) que el objetivo del proyecto en es elaborar una única versión de la Historia,  sino crear una memoria europea común o desarrollar la conciencia histórica europea. Si abordamos este proyecto desde la perspectiva francesa, podríamos recordar muchas declaraciones oficiales del titular de Exteriores y del Presidente galo de que las ocupaciones nazi y soviética primero coincidieron en algunos países de Europa y luego se sucedieron.

En febrero de este año, en Cracovia, se celebró la ceremonia dedicada a la conmemoración de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, en la que participó el Presidente de Francia, Emmanuel Macron. Enumeró las trágicas páginas de la Historia polaca empezando por el Pacto Ribbentrop-Mólotov. Es un tema aparte que no voy a tocar ahora. Luego, Emmanuel Macron, recordó el levantamiento del gueto de Varsovia, el alzamiento de Varsovia, Auschwitz, Majdanek, Treblinka. Y en esta lista de ejemplos de sufrimientos del pueblo polaco, de repente mencionó la tragedia de abril de 2010: el siniestro del avión cerca de Smolensk. Ni siquiera voy a comentar ni analizarlo. Todo ello lo pronuncian nuestros colegas europeos de manera totalmente natural. ¿Qué mensaje lanza el gobierno del gran país galo, que, francamente hablando, tuvo una historia complicada de la participación en la Segunda Guerra Mundial? ¿Qué mensaje se lanza a la generación joven en Polonia, en Francia, en otros países?

Estamos completamente a favor de trabajar para modelar la conciencia histórica europea. Pero si nuestros socios europeos (como en muchas otras ocasiones, cuando proponen elaborar posturas comunes sea en materia de ciberseguridad, de lucha contra las armas químicas o por la libertad de prensa) se refieren a que ellos mismos elaborarán las normas y los principios a imitar por los demás, no va a resultar nada.

Nos interesa elaborar un enfoque realmente común. Al fin y al cabo fue la OSCE que fijó las fronteras de posguerra. Desde Francia y otros países europeos oímos declaraciones oficiales de que nunca habían reconocido «la ilegal ocupación por la URSS de los países bálticos». Entonces, ¿cómo Valéry Giscard d'Estaing y demás líderes europeos firmaron la Acta Final de Helsinki estableciendo la inviolabilidad del orden mundial y de las fronteras de posguerra en Europa, y los resultados políticos y territoriales de la Segunda Guerra Mundial?

Vamos a cooperar activamente con  nuestros colegas franceses y con otros socios para que el proyecto propuesto, que es muy útil, sea realmente unificador, y no se utilice como herramienta histórica para conseguir los fines geopolíticos actuales.

Pregunta: ¿Y qué  temas incluiría la conversación seria sobre este tema con los colegas estadounidenses a la que se refirió el MAE?

Respuesta: Más o menos los mismos que estoy comentando ahora y que abordó el Presidente de Rusia, Vladímir Putin,  cuando al reunirse en diciembre pasado con nuestros socios de la CEI planteó la necesidad de defender la verdad histórica, la memoria histórica, impidiendo que los jóvenes de los países afectados por la Segunda Guerra Mundial se eduquen en el espíritu de traición de la hazaña protagonizada por nuestros padres y abuelos.  

Desde luego, no podremos soslayar estos temas. Hablaremos sobre esto con las estadounidenses. Lamentablemente, no tenemos instituido con ellos un organismo que se encargue de cuestiones históricas, parecido a los que tenemos instituidos con Alemania, Polonia, Lituania.

Hoy, en la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de los países de la CEI hemos hablado sobre la conveniencia de estimular no sólo los existentes  contactos bilaterales entre los historiadores, sino también promover la cooperación entre todos los institutos científicos de la CEI. Vamos a diseñar una forma para discutir estas cuestiones con los estadounidenses y conocer sus apreciaciones de la situación actual.

Lo que estamos presenciando son unas constataciones muy sencillas, al estilo de la CNN. Una frase que se clava en la conciencia. Como dijo Michael Pence en Jerusalén, “el 27 de abril, soldados abrieron las puertas de Auschwitz”, o la Casa Blanca afirmó en su tuit “Estados Unidos y Gran Bretaña juntos vencieron el nazismo”. Una sola línea, nada más. Falta el contexto que permita comprender la línea de pensamiento. “Así  se ha dicho y así  tiene que ser”.

Vamos a idear una forma para discutir con nuestros colegas estadounidenses. En fechas próximas, vamos a sostener varios encuentros, incluidos los concernientes a la estabilidad estratégica y la seguridad global. No estaría de más evocar las formas de solución de los problemas globales, de la seguridad global en los años de la Segunda Guerra Mundial.

Pregunta: Nuestra pregunta se refiere a las noticias que los medios occidentales publicaron la semana pasada sobre el supuesto arribo a Venezuela de militares rusos para participar en una operación con drones. Según estos medios, ellos  arribaron a Venezuela en avión ruso que llevó al país sudamericano un lote de medicamentos. ¿Hasta qué grado son verídicas estas publicaciones? ¿Estamos dispuestos a prestar a Caracas asistencia en la investigación del reciente incidente con la invasión de mercenarios desde Colombia y, en general, en la prevención de penetraciones ilegales en el territorio de este país?

Respuesta: Todos nuestros contactos con Venezuela, con su Gobierno legítimo se efectúan a tenor del marco legal, de conformidad con los vigentes documentos y acuerdos intergubernamentales, ratificados por los parlamentos venezolano y ruso. Esto guarda relación también con nuestra cooperación técnico-militar y con la necesidad de dar mantenimiento al material y los equipos suministrados  a este país en el marco de la cooperación técnico-militar. Son nuestros compromisos contractuales. Cualesquiera acuerdos entre los correspondientes departamentos de Rusia y Venezuela también se formalizan a nivel intergubernamental y tienen pleno vigor jurídico.

Desde luego, prestamos asistencia a Caracas, suministrando también ayuda humanitaria. Ahora se pretende estrangular a Venezuela imponiendo cínicamente sanciones. Al Gobierno del Presidente Nicolás Maduro se le acusa de ser incapaz de alimentar a su pueblo. Esto ya está más allá del bien y del mal. Junto con otros países prestamos ayuda humanitaria Venezuela, incluyendo medicamentos. Por lo que se refiere a otras formas de interacción, incluida la pregunta hecha por Usted y relativa a la investigación de la invasión de mercenarios en Venezuela con fines de sabotaje, atentados terroristas y derrocamiento del Presidente legítimo, Nicolás Maduro, nuestros servicios de seguridad están en contacto. Si a tenor de los correspondientes convenios recibimos la solicitud de prestar ayuda en estas cuestiones, será estudiada sin falta.

Pregunta: El Consejo de Seguridad de la ONU ha sido mencionado hoy varias veces. En esta relación, ¿en qué radica el problema principal al preparar la videocumbre de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU? ¿Se conoce la fecha aproximada de su celebración?

Respuesta: Rusia estaba dispuesta a convocarla todavía en la segunda quincena de abril. Ya he comentado este tema. Hemos respaldado la iniciativa del Presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien se manifestó porque los cinco miembros del CS de la ONU discutieran urgentemente la movilización de los esfuerzos de la comunidad mundial para la lucha contra el coronavirus y el aumento de su eficacia.

Se enfatizó que la videocumbre no sería  una alternativa ni sustituiría en modo alguno la iniciativa, promovida en enero pasado por el  Presidente de Rusia, Vladímir Putin, de convocar una cumbre de pleno derecho de los cinco miembros permanentes del CS de la ONU sobre todas las cuestiones de seguridad global y estabilidad estratégica.

Esta cumbre puede ser únicamente presencial. Ahora se están discutiendo los temas logísticos, organizativos, esenciales de su agenda. Tan pronto los problemas derivados del coronavirus empiecen a menguar, pasaremos a unas negociaciones concretas con nuestros socios. Mientras tanto, sin lugar a dudas, urge movilizar a la comunidad mundial a una lucha más eficaz contra el coronavirus. Estamos conformes con el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, en que el “quinteto”, dados el prestigio de sus miembros y la especial responsabilidad asignada a ellos por la Carta de la ONU en la lucha y la prevención de las amenazas globales, por supuesto, podría reunirse para conferir un impulso adicional a las resoluciones ya adoptadas por la Asamblea General de la ONU, el G 20, la Organización Mundial de la Salud en aras del bien común, en aras del bien de todos los Estados del mundo. Partimos de que todos los miembros del “quinteto” están dispuestos a hacerlo, siempre y cuando, antes de inaugurarse la videoconferencia, los expertos consensuen el proyecto de declaración final de los cinco líderes mundiales. Vuelvo a subrayar que Rusia está dispuesta a acudir a esta cumbre incluso mañana. No hemos sido nosotros quienes se han enfrentado con los problemas de las fechas concretas de convocar esta cumbre. Estaremos dispuestos a prestar toda clase de concurso a nuestros socios del “quinteto” en el logro del consenso, si el problema radica en unas u otras definiciones del proyecto de documento final. De momento, nadie nos ha informado sobre tales problemas. Pero todos están conformes con que el documento ha de ser aprobado. Si mañana se anuncian las fechas, estoy seguro de que el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, encontrará la oportunidad de participar en esta videoconferencia.  De modo que el problema no estriba en nosotros, vuelvo a decírselo.

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