30 abril 202022:40

Discurso y respuestas a las preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa celebrada al término de la videoconferencia de los Ministros de Asuntos Exteriores del Cuarteto de Normandía, Moscú, 30 de abril de 2020

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Acabamos de concluir la reunión de los Ministros de Asuntos Exteriores del Cuarteto de Normandía, es decir, Rusia, Ucrania, Alemania y Francia, celebrada por videoconferencia. Anfitrión formal de dicha reunión fue el Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Heiko Maas, puesto que la misma fue convocada a su iniciativa. Les estamos muy agradecidos a nuestros colegas alemanes por haber organizado nuestra reunión.

La agenda preveía el análisis punto por punto de la puesta en práctica de los acuerdos alcanzados por los líderes del Cuarteto Normandía en la Cumbre de París (9 de diciembre de 2019). Los mencionados acuerdos suponían intensificar las labores del Grupo de Contacto en varias esferas muy concretas relacionadas con la seguridad, la solución de problemas humanitarios, así como con la necesidad de avanzar en el arreglo político, en función de lo establecido por los Acuerdos de Minsk firmados en febrero de 2015.

Hemos hecho constar que de los 9 puntos del documento final aprobado en la Cumbre de París se cumplió sólo uno y no en su totalidad. Me estoy refiriendo al canje de personas retenidas: en diciembre y abril pasados, se efectuaron dos canjes, en el transcurso de los cuales entre Kiev, Donetsk y Lugansk fueron canjeadas en total 230 personas. Hoy nos hemos pronunciado a favor de continuar los esfuerzos encaminados a acordar los criterios y las listas para poner en libertad y canjear a las personas retenidas según el principio de “todos por todos”, tal y como lo estipula el Paquete de Medidas para cumplir los Acuerdos de Minsk. Por nuestra parte, hemos vuelto a subrayar la importancia de que Kiev solucione el problema de amnistía en plena correspondencia con los Acuerdos de Minsk, sin que haya cabida a intentos de cambiar lo acordado en el mencionado campo.

En cuanto al resto de los puntos comentados hoy, hemos recordado que el postulado clave de los Acuerdos de Minsk es, por supuesto, el otorgamiento a Donbás del estatus especial en el seno del Estado ucraniano. Es al mismo tiempo el objetivo y la base para arreglar el conflicto. Estamos convencidos de que el progreso en el mencionado campo creará premisas en las demás esferas, incluida la seguridad y los asuntos económicos, sociales y humanitarios. Por desgracia, de momento no podemos hacer constar que se hayan logrado éxitos al respecto. Kiev evita el diálogo directo con Donetsk y Lugansk y es en el marco de tal diálogo donde deberían acordarse todos los aspectos legales del estatus especial para garantizar su carácter permanente. Tampoco hay progreso en la conciliación con Donetsk y Lugansk de las formas de incluir en la legislación ucraniana los aspectos que figuran en la fórmula Steinmeier. Recordemos que dicha fórmula relaciona la celebración de las elecciones y el otorgamiento a Donbás del estatus especial.

Dada esta circunstancia, hemos vuelto a exhortar a nuestros interlocutores a que influyan en los esfuerzos del Grupo de Contacto en lo tocante al cumplimiento del dicho llamamiento de la Cumbre de París.

En París, los líderes de los países participantes se pronunciaron por una completa puesta en práctica del régimen de alto el fuego. De momento, por desgracia, no se alcanzaron éxitos notables. En julio de 2019, se declaró una tregua indefinida que no se observa. Hay víctimas entre los civiles. Hemos citado las estadísticas facilitadas por la Misión Especial de Observación de la OSCE, de acuerdo con las cuales, a partir de diciembre pasado, es decir, del momento de celebración de la Cumbre, y hasta el 28 de abril de este año, las Fuerzas Armadas de Ucrania sometieron a cañoneos en 20 ocasiones las localidades en el territorio de las repúblicas autoproclamadas. Mientras tanto, en los territorios controlados por las Fuerzas Armadas de Ucrania entre diciembre de 2019 y abril de este año no fue sometido cañoneos ni un solo poblado. Creo que los datos hablan por sí solos.

Hoy hemos exhortado a Kiev, Donetsk y Lugansk a tomar en el marco del Grupo de Contacto medidas adicionales para apoyar la tregua. Hemos citado datos, de acuerdo con los cuales la Misión Especial de Observación de la OSCE lo propuso hace tiempo. Las medidas en cuestión incluyen la publicación de órdenes que prohíben abrir fuego, lanzar operaciones ofensivas, llevar a cabo misiones reconocimiento y sabotaje, desplegar armamentos pesados cerca de las instalaciones civiles. Las repúblicas populares aceptaron la mayor parte de estas propuestas. Kiev de momento evita firmar esta iniciativa de la OSCE. Hemos abordado la necesidad de intensificar los esfuerzos para conciliar nuevos segmentos de la línea divisoria. Recordemos que para la Cumbre de París los asesores de los Jefes de Estado y de los Ministros de Asuntos Exteriores habían acordado un proyecto de declaración final, en la que los líderes del Cuarteto de Normandía invitaban a las partes a iniciar la separación  de los dispositivos militares a lo largo de toda la línea divisoria. No sé cuáles habrían sido las razones, pero todo parece indicar que a causa de ciertas presiones, el Presidente de Ucrania se negó en rotundo a firmar el llamamiento a una separación total y cabal, insistiendo en que en los Acuerdos de París únicamente figurara el llamado a definir otros tres segmentos de la línea divisoria. Por desgracia, de momento, ni uno solo de los mismos se ha acordado en el marco del Grupo de Contacto. Vemos que las propuestas formuladas por las repúblicas topan con protestas de las autoridades ucranianas. Y las propuestas formuladas por Kiev no son apoyadas por las repúblicas. Parece que cada una de las partes tiene sus propios argumentos a favor y en contra.

Es de lamentar que no se haya acordado en París el llamamiento a una completa separación de dispositivos militares a lo largo de la línea divisoria. De lo contrario, tendríamos ahora unos resultados algo distintos.

Esperamos que sea levantado cuanto antes el bloqueo de Donbás impuesto por Kiev y se restablezcan los vínculos en las esferas de la economía, la vida social, las finanzas y el transporte. Hemos hablado hoy de los problemas humanitarios y, a iniciativa de nuestros interlocutores alemanes y franceses, exhortamos al Grupo de Contacto a que analice de una manera más activa y eficaz la reanudación del pago de pensiones en el territorio de Donbás, así como otros asuntos relativos a la situación humanitaria en dichas regiones.

También hemos enfatizado que las preocupaciones de carácter humanitario relacionadas, en primer lugar, con Donbás (puesto que hemos hablado hoy del tema) pero también con todo el territorio de Ucrania tienen que ver con los problemas derivados de la entrada en vigor de las Leyes sobre la Lengua y sobre la Educación, así como con la presentación a examen de la Rada Suprema del proyecto de Ley sobre la reglamentación del funcionamiento de los medios de comunicación.

Las restricciones del uso de lenguas de las minorías étnicas, en este caso concreto, de la lengua rusa, que estipulan dichos documentos, entran en directa contradicción con los Acuerdos de Minsk, minando el cumplimiento de aquella parte de los mismos, donde se define en detalle el estatus especial de determinadas zonas de las provincias de Donetsk y Lugansk.

En el transcurso de la videoconferencia nos han informado también de las labores de la Misión Especial de Observación de la OSCE en Ucrania. Hemos escuchado a la Embajadora Heidi Grau, ciudadana de Suiza que coordina las labores del Grupo de Contacto. Hemos exhortado tanto a los representantes de la OSCE en el Grupo de Contacto como al personal de la Misión Especial de Observación a cumplir de manera concienzuda con su mandato y a mostrarse imparciales y objetivos. Todo ello es necesario para avanzar en el arreglo del conflicto interno en Ucrania. Nosotros, por supuesto, hemos vuelto a subrayar la necesidad de un cumplimiento riguroso de los postulados de los Acuerdos de Minsk en su totalidad y secuencia, propiciando, en primer lugar, el diálogo directo entre Kiev, Donetsk y Lugansk.

Contamos con que las negociaciones de hoy hayan sido útiles y que los llamamientos que dirigimos a los miembros del Grupo de Contacto sean atendidos y tengan reacciones constructivas.

Pregunta: Ahora, durante la cuarentena, ¿podrían haber, en opinión de Rusia, algunos avances en las negociaciones del Cuarteto de Normandía? ¿Se podría esperar que se celebre una Cumbre y que la pandemia propicie el arreglo del conflicto en Donbás o de cambie algo en los Acuerdos de Minsk?

Respuesta: Si vamos a tomar en consideración la influencia del coronavirus en los procesos políticos, entonces deberíamos plantearnos la influencia de la pandemia en cuanto ocurra en diferentes rincones del mundo, en las más diversas crisis y conflictos.

Hoy hemos señalado que el coronavirus está afectando a la situación “sobre el terreno”, tanto desde el punto de vista de las amenazas para los habitantes de la región y, en general, del Estado ucraniano, como para la presencia extranjera en el país. Me estoy refiriendo a la Misión Especial de Observación de la OSCE, al Comité Internacional de la Cruz Roja, la UNICEF y demás organismos internacionales. Por supuesto, estamos preocupados por cómo afecte la pandemia a la salud de la gente, del personal de todas estas estructuras. Al mismo tiempo, hemos tomado nota que la Misión Especial de Observación en sus informes somete a intensas críticas a Donetsk y Lugansk. Nos han exhortado hoy a influir en la situación, puesto que Donetsk y Lugansk introdujeron un procedimiento especial para el cruce de la línea divisoria para el personal de la Misión. Las normas son bastante sencillas, incluyen la necesidad de pasar un test elemental, para saber, si uno cruza la línea en buena salud. Incluye también una breve cuarentena tras cruzar la línea divisoria, antes de que el observador proceda a cumplir con sus obligaciones laborales en el territorio de las repúblicas populares. Son unas medidas casi idénticas a las tomadas por las autoridades ucranianas y aplicadas a quienes cruzan la línea divisoria y se dirigen al resto del territorio del país. Las medidas en cuestión son bastante más suaves que las introducidas por los Estados europeos para quienes deseen cruzar sus fronteras. Verdad es que la OSCE para la mayoría de sus misiones, las de Kosovo, Skopje, Alto Karabaj, Asia Central, casi suspendió toda actividad “sobre el terreno”, quedando anulados todos los viajes. Sin embargo, parece que alguien les está pidiendo con insistencia a los dirigentes de la Misión que no se haga lo mismo con respecto a Donbás y que se siga priorizando el “acceso” a las áreas.

Considero que estamos ante una politización inaceptable de la situación provocada por la pandemia del coronavirus. Le diré más: hoy he preguntado a nuestros amigos, si es verdad que Alemania y Dinamarca, de acuerdo con ciertos datos, han revocado a todos sus observadores que habían formado parte de la Misión Especial de Observación en Ucrania y que muchos otros países están pensando en tomar la misma medida. De ser así, los intentos de priorizar el problema de acceso del personal de la Misión a los territorios de las repúblicas populares son absolutamente indecorosos.

Lo importante es que no esperemos cataclismos globales o que la gente por fin acabe dándose cuenta de la necesidad de llegar a fórmulas de compromiso, sino que simplemente cumpla de manera concienzuda con los Acuerdos de Minsk. Vemos que existen problemas por ambos lados, siendo el problema principal el que he comentado ya hoy, la falta de la respuesta a la pregunta de si están dispuestas las autoridades ucranianas a entablar diálogo directo con Donetsk y Lugansk, tal y como lo exigen los Acuerdos de Minsk. Dada esta circunstancia, les pregunté a nuestros interlocutores franceses y alemanes sobre la disposición de París y Berlín a recurrir a su responsabilidad de participante y coautor de los Acuerdos de Minsk para ejercer la necesaria influencia sobre Kiev e instarle a dejar de boicotear el requisito de entablar diálogo directo que permita dar solución a todos los problemas con Donetsk y Lugansk.

Pregunta: La reunión a nivel de Ministros de Asuntos Exteriores del Cuarteto de Normandía celebrada hoy ha tenido lugar después de una larga pausa, puesto que pasaron varios meses desde la reunión de París. Entre estos eventos importantes el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, hizo la declaración acerca de que los países simpatizantes con las llamadas “administraciones de ocupación” están enviando a Donbás tanques y artillería. ¿Se ha abordado este tema hoy con relación a la seguridad? Los Acuerdos de Minsk prevén el acceso de la Misión Especial de Observación en Ucrania a todas las zonas de Donbás, incluida la frontera ruso-ucraniana. ¿Por qué ustedes aprovechan la pandemia para bloquear este acceso?

Respuesta: Estoy seguro de que ha escuchado mi respuesta a la pregunta anterior. He explicado que no hay ningún acceso bloqueado a Donbás para el personal de la Misión Especial de Observación de la OSCE. Lo que hay es un “elefante hecho de una mosca” y una argumentación expresamente politizada.

Me gustaría volver a subrayar que las normas de la OSCE para las misiones “sobre el terreno”, así como las acciones de los Estados que enviaron a sus ciudadanos para formar parte de las mismas y en estos momentos los están retirando, confirman que el personal de la Misión en absoluto se ve menoscabado en sus potestades. La Misión ha contado y sigue contando con el acceso, en este caso concreto, siendo observadas las normas y requisitos sanitarios, al igual que en el resto del mundo, sin excepción alguna, a cualquier parte del territorio de las provincias de Donetsk y Lugansk, en función de lo acordado con las autoridades de dichas repúblicas populares, tal y como estipulan los Acuerdos de Minsk.

Si se refiere al segmento de la frontera ruso-ucraniana que corresponde a esta región de Ucrania, puedo decir que también tienen acceso al mismo, previo consentimiento de las autoridades de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, en plena correspondencia con el mandato de la Misión Especial de Observación. Existen, además, la decisión del Consejo Permanente de la OSCE y la Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, por la cual se aprobaron los Acuerdos de Minsk. Todos los postulados de estos documentos son observados rigurosamente.

En cuanto a los tanques y la artillería, llevamos tiempo diciendo y con respecto  a cualquier conflicto, que siempre que haya uno, habrá armas suministradas de contrabando.

Pregunta: ¿Quién, además de Rusia, suministra las armas de contrabando?

Respuesta: ¿Y quién le ha dicho que Rusia lo hace?

Pregunta: Son palabras de Vladímir Putin.

Pregunta: Las armas rusas están disponibles por todo el mundo. El fusil de asalto Kalashnikov y sistemas de artillería se fabrican también en Europa de Este y en algunos otros países. Estas armas están “moviéndose” libremente por todo el mundo.

Pregunta: ¿Cuáles son las perspectivas de un nuevo canje de prisioneros entre Kiev, Donetsk y Lugansk? Manifiesta la parte ucraniana que el proceso se está complicando, debido a que el personal de la Misión Especial de Observación no tiene fácil acceso a los prisioneros en ambas repúblicas populares. ¿Puede haber cabida a una fórmula de compromiso?

Respuesta: El acceso a los prisioneros a través del Comité Internacional de la Cruz Roja es un principio apoyado por Rusia. Recientemente, he hablado con el Presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer. Hemos abordado el tema en cuestión. Se da perfecta cuenta de que, para obtener el acceso, es necesario tramitarlo con las pertinentes autoridades. Exhortamos a que el acceso sea facilitado, pero estos asuntos deben solucionarse directamente y en plano práctico.

Hemos hablado hoy de los preparativos para un nuevo canje de personas retenidas. Se está elaborando la secuencia de pasos, puesto que los Acuerdos de Minsk estipulan un canje de “todos por todos”. Desde el punto de vista práctico se aclaró que, antes de canjear, es necesario identificar a todos. Tras ello se procede a precisar, si todos quieren ser canjeados. Se dan  casos cuando la gente opta por quedarse donde está en estos momentos. Es una trabajo técnico, pero con un cierto toque político. Sin embargo, contamos con que en este asunto meramente humanitario se logre avanzar en el marco del Grupo de Contacto. Esperamos que así sea.

Pregunta: Haré una pregunta acerca del tema que Usted comentó antes de ayer. Es el escándalo que provocó la publicación por periodistas checos de un material acerca de unos supuestos preparativos de atentados contra los políticos que supuestamente están detrás del desmantelamiento del monumento al Mariscal Iván Kónev. ¿Cree que es casual que este escándalo estallara de cara a la celebración del 75º Aniversario de la Victoria? ¿Qué reacción oficial sigue esperando de Praga, si es que la sigue esperando? La portavoz del MAE ruso, María Zajárova, habló de las consecuencias, a las que se enfrentarían las relaciones bilaterales, en caso de “seguir las autoridades checas el ejemplo de los periodistas”. ¿A qué se refería concretamente?

Respuesta: Conoce toda la cronología. No quiero afirmar que el desmantelamiento del monumento al Mariscal de la Unión Soviética, Iván Kónev, se haya hecho coincidir a propósito con la celebración del Aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria. Dedicamos en más de una ocasión comentarios al hombre que dirige este barrio de la capital checa, el Praga-6. No me gustaría perder su tiempo ni el mío ni llamar demasiada atención a su figura.

La "historia con la ricina" es realmente un misterio. Me deja atónito la facilidad con la que que algunos de nuestros medios publican los respectivos materiales, contando evidentemente con que las evaluaciones que toman prestadas de la prensa checa y otros medios occidentales influyan en la opinión pública.

El Primer Ministro, Andrej Babis, señala que es inadmisible que algún Estado lleve a cabo en el territorio de su país acciones contra los ciudadanos checos, añadiendo "en caso de que sea verdad". ¡Pero Usted ocupa el cargo de Primer Ministro! Si no se sabe, si es verdad o no, ¿para qué decirlo?

Surge esta pregunta: si están tan seguros de que alguien trajo ricina, primero, ningún empleado de la Embajada estuvo involucrado en esta historia, porque ningún empleado de la Embajada vino al país. Si en la cartera de cualquier pasajero es descubierta una sustancia altamente tóxica, ¿cómo es que se le permite continuar con el viaje? ¿Y por qué se le permitió encontrarse en el territorio de su país? Es algo impensable.

Sus colegas de la Radio Liberty manifiestan que la ricina se encontró, gracias a las nuevas y muy rigurosas medidas de seguridad, debidas a la propagación del coronavirus. Se ha detectado, pues, muy bien. ¿Y qué ocurre, se permite la entrada en el país de esta sustancia altamente tóxica? ¿Acaso alguien en su sano juicio puede aceptar y creer en estos inventos?

No sabría predecir los resultados de esta campaña. Me he fijado en que la portavoz del MAE ruso, María Zajárova, comentó estas historias inventadas sobre la ricina que se difundieron en la prensa checa, mencionando, entre otros detalles, las declaraciones de los políticos y las autoridades locales. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Checa, Zuzana Stihova, declaró que no aceptaban este tipo de injerencias en los asuntos internos de un país soberano que es la República Checa y que el país tenía sus leyes. Suponen la libertad de prensa, de modo que cada uno puede manifestar lo que le dé la gana. Indicó, además, que el respeto mutuo de la soberanía y los compromisos de no injerirse en los asuntos internos son estipulados en el Tratado sobre bases de las relaciones de amistad de 1993. Es el mismo Tratado, en función del que la República Checa ha de custodiar y garantizar el acceso a los monumentos, incluido el monumento al Mariscal Iván Kónev. Si nuestros interlocutores checos han confirmado que dicho Tratado sigue en vigor en todos sus acápites, esperamos que reaccionen a nuestras insistentes propuestas de iniciar una conversación acerca de por qué dicho acápite del Tratado fue burdamente pisoteado y de cómo podría remediarse la infracción. Les hemos formulado tal propuesta y estamos pendientes de su respuesta.

 

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