26 febrero 202015:59

Discurso y respuestas a las preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, en el transcurso de la rueda de prensa conjunta celebrada al término de las negociaciones con el Primer ministro y Ministro de Asuntos Europeos y Exteriores de la República de Albania, Presidente en ejercicio de la OSCE, Edi Rama, Moscú, 26 de febrero de 2020

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Estimadas damas y caballeros:

Hemos celebrado unas negociaciones muy nutridas con el Primer Ministro y Ministro de Asuntos Europeos y Exteriores de la República de Albania, Edi Rama, quien arribó a Rusia en visita en su calidad de Presidente en ejercicio de la OSCE.

Hemos abordado la situación en el continente europeo en el contexto de las tareas que afronta la OSCE. Compartimos la opinión de que dicho organismo puede y debe desempeñar un papel de peso en la solución de los más acuciantes problemas  internacionales. Para ello la OSCE cuenta con las herramientas necesarias, pero lo que falta es voluntad política de los Estados miembros. Los dos coincidimos en que, para reforzar la seguridad en nuestro continente común, habría que fomentar un diálogo paritario y buscar el respeto de los intereses de las partes, promoviendo en general una agenda positiva y unificadora. Ello permitiría recuperar la tan necesitada confianza entre los Estados miembros.

Es lógico que el Presidente en ejercicio de la OSCE asuma una gran responsabilidad. Al mantener el diálogo con mi homólogo albanés, hemos percibido la intención de actuar como “un corredor de bolsa honesto”, de atenerse a fórmulas de compromiso que propicien la unión de los Estados miembros de la OSCE, en vez de avivar la confrontación que tenemos de sobra, a decir verdad.

Hemos abordado las tareas actuales de las tres dimensiones en las que despliega sus actividades la OSCE, me refiero a la seguridad, al desarrollo económico y social y a los asuntos humanitarios.

Hemos confirmado la disposición de la Federación de Rusia de incentivar la cooperación en tales campos, como la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, las amenazas existentes en la esfera de las tecnologías de la información y comunicación, el crimen organizado y la trata de personas. Consideramos que al alcance de la OSCE está propiciar en mayor medida la armonización de los procesos de integración en el espacio euroasiático, garantizar los derechos de las minorías étnicas, sobre todo, en las esferas del uso de la lengua y de la educación, luchar contra el antisemitismo, la cristianofobia y la islamofobia. Dado que celebramos este año el 75º Aniversario de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial, creemos muy importante que sean dejadas aparte las discrepancias políticas y se centre de manera conjunta en poner fin a los intentos de glorificar a los nazis y de avivar los ánimos neonazis en Europa. Considero que ello es de nuestro interés común. Seguiremos defendiendo tal postura en el marco de la OSCE.

Hemos abordado en detalle la situación en Ucrania. Albania, según todo parece indicar, destaca en calidad de una de las prioridades de su presidencia, la asistencia a la puesta en práctica de los Acuerdos de Minsk. Apoyamos dicha postura e intentaremos recurrir al Grupo de contacto y a la Misión Especial de Observación de la OSCE en Ucrania, para seguir avanzando por dicho camino. Esperamos de ésta última datos generalizados acerca del número de víctimas y de los daños causados a la infraestructura civil durante todo el conflicto, así como acerca de las manifestaciones del nacionalismo, neonazismo y xenofobia, junto con la situación de las minorías étnicas. Todo ello son potestades que forman parte del mandato de la Misión Especial de Observación que ha de desplegar sus actividades no solo en Donbás, sino en otras regiones del país.

Hemos abordado el papel de la Organización en la asistencia al arreglo de los conflictos que arden en el espacio de la OSCE, también en los Balcanes, en concreto, en Kosovo. Este último tema lo abordamos en detalle. Tenemos la intención de promover el diálogo que ayude a Belgrado y Pristina a llegar a una fórmula de compromiso en el marco de los principios estipulados por la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU. El arreglo de la situación en Kosovo, tan anhelado por todos nosotros, ha de mantenerse dentro de los límites del derecho internacional y recibir la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Para ello, sería necesario, por supuesto el consentimiento de las partes en las negociaciones. Consideramos que el factor clave que permita avanzar en dicho campo sería el cumplimiento de los acuerdos sobre la creación de la Comunidad de municipios serbios de Kosovo alcanzado hace tiempo.

Mantenemos con Albania un cierto nivel de relaciones bilaterales. Se reunieron el año pasado en Moscú los copresidentes de la Comisión Intergubernamental ruso-albanesa para la cooperación económica, comercial y científico-técnica. La reunión puso de relieve que existen potencialidades para un mayor fomento de la interacción que son, por supuesto, restringidas por el hecho de haberse unido Albania a las sanciones introducidas por la Unión Europea contra Rusia, un hecho que hemos de lamentar.

Además de intercambios de carácter económico y comercial, mantenemos con Albania vínculos en el campo de las Humanidades. Son populares entre los universitarios albaneses los centros de estudios superiores rusos y ello no puede menos de alegrarnos. Estaremos dispuestos a elevar el número de cuotas que permitan cubrir todos los gastos con los fondos del presupuesto federal.

En general, estamos interesados en fomentar las relaciones ruso-albanesas y a cooperar en la medida que determine la parte albanesa. Me gustaría agradecerle a mi homólogo estas negociaciones tan fructíferas, a mi parecer.

Pregunta: Hoy se reúne en Minsk el Grupo de Contacto sobre Ucrania,  y el otro día, el Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Vadim Pristaiko, dijo que no solo podemos sino debemos revisar los Acuerdos de Minsk porque es imposible implementarlos en la versión actual y Ucrania tratará de persuadir las partes a hacerlo. ¿Qué piensa Rusia sobre esta demande de revisar los Acuerdos, lo bloqueará?

Vadim Pristaiko acaba de decir que los Ministros de Asuntos Exteriores de los países partes del Cuarteto de Normandía se reunirán en un mes. ¿Es cierto? ¿Puede confirmarlo?

Respuesta: No es la primera vez que escuchamos del señor Pristaiko y de otros dirigentes ucranianos la tesis sobre la necesidad de revisar los Acuerdos de Minsk. No es un tema nuevo. El Gobierno ucraniano lo está haciendo desde hace mucho tiempo, incluso desde el régimen de Piotr Poroshenko. Exigieron una revisión, pero en realidad, no cumplían nada de lo que acordamos. Tergiversaron completamente el significado de los Acuerdos de Minsk con la iniciativa de desplegar 20.000 - 25.000 efectivos de la ONU fuertemente armados en el este de Ucrania. Además, pretendían eliminar todas las estructuras creadas en Donetsk y Lugansk, la policía, los órganos administrativos, y sustituirlas con las estructuras de la ONU, la policía y la administración de la ONU, y controlar todo el perímetro con la ayuda de 20.000 soldados fuertemente armados y solo después celebrar las elecciones «libres y democráticas». No son ideas nuevas.

Instamos constantemente a nuestros colegas alemanes y franceses, como participantes del Cuarteto de Normandía a señalar a la atención de sus socios ucranianos el hecho de que estas acciones anulen completamente la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que aprobó el conjunto de medidas de Minsk. Entre los argumentos presentados en el contexto de las iniciativas de revisar los Acuerdos de Minsk de los que estamos hablando y apoyando tales métodos militares para resolver el problema de Donbás, los colegas ucranianos mencionan una región de Croacia llamada Eslavonia Oriental, donde los serbios han vivido durante siglos y donde se desplegó una operación de la ONU que, de hecho, presidió el proceso de la depuración étnica. No hay más serbios allí. Nuestros colegas ucranianos están promoviendo activamente este ejemplo como un modelo para resolver el problema de Donbás. Espero que todos entiendan el carácter provocativo, inviable e inaceptable de este tipo de iniciativas.

Si señor Pristaiko va, como Usted dijo, a «persuadir las partes» a tomar unas decisiones nuevas, nos guiaremos por la resolución del Consejo de Seguridad con la que unánimemente aprobamos los Acuerdos de Minsk.

Escuchamos muchos anuncios sobre las reuniones de los Ministros de Asuntos Exteriores de los países del Cuarteto de Normandía. Para discutir las cuestiones de Ucrania, Siria, anuncian los plazos, las fechas y el nivel. Francamente, para nosotros es una noticia. Hemos señalado claramente la necesidad de trabajar en el Cuarteto de Normandía para supervisar el cumplimiento de las decisiones que se tomaron antes.

En diciembre de 2019, en París los líderes del Cuarteto de Normandía adoptaron un conjunto de recomendaciones que el Grupo de Contacto examina porque se puede implementarlas, en primer lugar, a través del Grupo de Contacto que incluye Kiev, Donetsk y Lugansk. Por cierto, hablando de la necesidad de implementar los Acuerdos, recuerdo que para la reunión de los líderes en París fue preparado un documento que recomendaba a las partes retirar las fuerzas y armamentos «sobre el terreno» a lo largo de toda la línea divisoria. El Presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, se negó categóricamente a apoyar esto. No es la primera vez que observamos el sabotaje de los Acuerdos de Minsk que prevén la retirada completa de fuerzas y armamentos. Espero que los dirigentes ucranianos sigan las promesas electorales de Vladímir Zelenski que decía que quiere poner fin a la guerra y no se dejará llevar por los radicales, neonazis que quieren socavar todo el proceso de arreglo en el este de Ucrania.

No he escuchado de nadie, excepto Usted, que se planea celebrar la reunión de los Ministros de Asuntos Exteriores del Cuarteto de Normandía. Nuestros colegas dicen que ya en abril es necesario convocar la próxima cumbre del Cuarteto de Normandía. Le comunicamos nuestra postura clara: hablaremos sobre las fechas de la próxima cumbre solo cuando, en primer lugar, se implementa todo lo acordado en París, incluida la normalización «sobre el terreno», el desminado, las cuestiones políticas relacionadas con la fórmula Steinmeier y la consolidación de todos los aspectos del estatus especial de Donbás de manera permanente en la legislación de Ucrania. En segundo lugar, cuando se prepare y firme el documento final para que durante la cumbre nadie intente destruir los acuerdos alcanzados. Me refiero a la situación cuando las fuerzas y armamentos debían ser retirados a lo largo de toda la línea divisoria, pero Vladímir Zelenski ejecutó el proyecto acordado con sus funcionarios de otra manera. Todos conocen bien nuestra postura respecto a esto. Nos guiaremos por ella. Solo así podemos asegurar el progreso, porque los constantes intentos de dar un paso adelante y dos atrás como decía Lenin empiezan a poner obstáculos.

Pregunta: ¿En qué tono debatían la agenda bilateral entre Rusia y Albania?

Respuesta: En mi discurso inaugural dije que estamos dispuestos a desarrollar las relaciones tan intensivamente como sea cómodo para nuestros colegas albaneses. La respuesta a la pregunta, en primer lugar, depende de la parte albanesa. Señor Primer Ministro mencionó los compromisos que tiene Albania con la OTAN, en particular con EEUU, como aliado. Somos conscientes del deseo de Albania de comenzar el proceso de incorporación en la Unión Europea, entendemos que esto ya es una realidad política. Hay muchos ejemplos (estoy seguro de que Albania puede ser uno de ellos) en los que ninguno de los compromisos que acabo de mencionar impide el desarrollo de relaciones normales y amables que benefician mutuamente el comercio, la inversión, la cooperación económica en general, permiten desarrollar los contactos entre las personas en el ámbito cultural, educativo y de las Humanidades y, por lo tanto, fomentan las buenas relaciones. No veo razones que podrían impedir que nosotros desarrollemos tales relaciones.

(Añade después de Edi Rama)

Estimado Primer Ministro:

Supongo que los datos estadísticos sobre las llamadas telefónicas que Usted proporcionó reflejan la realidad. Pero en lo que respecta a las reuniones personales, en 2004, poco después de ser nombrado Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, realicé una visita a Tirana, durante la cual rubricamos el Tratado de Amistad y Cooperación con el Ministro de Asuntos Exteriores de Albania, Kastriot Islami. Todavía no está firmado, porque la parte albanesa dio carpetazo a este documento y no lo puso en marcha. Pero existe y está preparado. Podemos hacerlo vigente para que tengamos principios claros de nuestras relaciones.

Además, al menos este año, comunicaremos con Usted por teléfono regularmente. Junto con las cuestiones de la OSCE, podemos debatir los temas bilaterales que les interesan a ustedes y a nosotros. Estamos dispuestos a esto.

Pregunta (traducida del inglés): Al comienzo de esta rueda de prensa, Usted mencionó Kosovo. Me gustaría saber si Rusia tiene nuevas razones para no reconocer la independencia de Kosovo. Usted es un diplomático famoso, como dijo el Primer Ministro. Según su experiencia, ¿cree que llegará el día cuando Rusia reconozca la independencia de Kosovo?

Respuesta: Respondiendo a su pregunta, quiero corregirla un poco. Usted me ha preguntado si puedo imaginar un plazo en el que Rusia reconozca Kosovo. No se trata de esto, sino de lo que acaba de decir Señor Primer Ministro, comentando la situación ucraniana. Él cree que es necesario cumplir lo acordado. Precisamente esta es nuestra posición con respecto al problema de Kosovo. Existe la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU que todos acordaron y aprobaron unánimemente. Existe toda una serie de acuerdos entre Belgrado y Pristina, alcanzados con la mediación de la Unión Europea, incluida la creación de una Comunidad de municipios serbios en Kosovo. La creación de esta Comunidad sería un gran paso adelante para garantizar los derechos de las personas que viven en Kosovo en el territorio de los llamados enclaves serbios. Este acuerdo fue alcanzado hace al menos seis años. Pristina se niega a implementarlo por eso, como ha subrayado en varias ocasiones el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, aceptaremos cualquiera decisión que sea apropiada y que alcanzarán Belgrado y Pristina. Alentamos activamente este tipo de diálogo. Por desgracia, nuestros colegas de la Unión Europea que se ofrecieron para ser mediadores en este diálogo y lograron algunos resultados, incluido el que he mencionado, aún no han logrado el cumplimiento de estos acuerdos. Insistiremos en que el problema de Kosovo se resuelva exclusivamente de conformidad con los acuerdos que luego se aprobarán en el Consejo de Seguridad de la ONU.

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