20 diciembre 201911:48

Discurso pronunciado por el Embajador de Rusia ante la OSCE, Alexander Lukashévich, en la reunión del Consejo Permanente de la OSCE sobre la situación en Ucrania y la necesidad de cumplir los Acuerdos de Minsk, Viena, 19 de diciembre de 2019

2642-20-12-2019

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Estimado señor Presidente:

Al término de la cumbre en formato de Normandía, se enviaron señales claras sobre la necesidad de continuar la desescalada, el arreglo político y acordar medidas de carácter humanitario por los bandos de la crisis interna en Ucrania. Con estos fines, los líderes del Cuarteto de Normandía exhortaron a intensificar el trabajo del Grupo de Contacto en el marco de que los representantes de Kiev, Donetsk y Lugansk tienen todas las posibilidades de sostener un diálogo directo sobre los aspectos clave del cumplimiento de los Acuerdos de Minsk. Lamentablemente, no se han tomado en consideración todas estas señales.

Durante toda la semana pasada, el fuego continuó abriéndose en Donbás. El número de violaciones del régimen de alto el fuego asciende a unos 5.000. No cesó el suministro de armamentos a las Fuerzas Armadas de Ucrania por vía férrea. La Misión de Observación Especial de la OSCE en Ucrania (MOE) observó decenas de unidades de sistemas de artillería y vehículos blindados en la estación Rubezhnoye en la provincia de Lugansk (en varios días, se vieron allí 18 obuses autopropulsados 2S1 Gvozdika, 5 cañones МТ-12 Rapira, 15 carros blindados y 30 vehículos de combate de infantería). En vista de eso, el cumplimiento del acuerdo sobre el alto el fuego de duración infinita conseguido en el Grupo de Contacto de Minsk en julio pasado adquiere una importancia especial. En la reunión del Grupo de Contacto celebrada el 18 de diciembre, las partes confirmaron su fidelidad al régimen de alto el fuego y el cumplimiento de las respectivas medidas. Se trata del cumplimiento de los compromisos asumidos. Es importante no conseguir un nuevo armisticio, como dicen muchos políticos ucranianos, sino un alto el fuego completo e integral.

Lamentablemente, en la última reunión personal en el año en curso celebrada en el marco del Grupo de Contacto de Minsk, los representantes de Kiev y Donbás no lograron acordar nuevas áreas para retirar las fuerzas de la línea divisoria. Los negociadores ucranianos huyeron de una discusión constructiva con los representantes de Donbás sin presentar sus propuestas. No se observa la disposición de Kiev a retirar las fuerzas a lo largo de toda la línea divisoria. Además, es necesario determinar las áreas y realizar medidas de retirada de conformidad con el encargo de la cumbre del Cuarteto de Normandía: hasta finales de marzo de 2020. Una retirada eficaz de las fuerzas y armamentos y el desminado harían posible pensar también sobre un aumento del número de puestos de control para la población civil.

Las partes no han logrado todavía cumplir otro encargo del Cuarteto de Normandía y acordar el intercambio de los detenidos hasta finales del año en curso siguiendo el principio de 'todos por todos'. En las negociaciones con los representantes de Donbás en el subgrupo humanitario del Grupo de Contacto Kiev no pudo presentar propuestas sobre la llamada justificación procesual y jurídica de las personas a intercambiar. Donetsk y Lugansk presentaron tal mecanismo. Recuero que la amnistía y la prohibición de la persecución de los participantes en los sucesos en Donbás están estipuladas en el acápite 6 del Paquete de medidas de Minsk.

Observamos con preocupación cómo en esta coyuntura Kiev finge cumplir los compromisos políticos a tenor de los Acuerdo de Minsk o renuncia a su cumplimiento. Vemos cómo se intenta sustituirlos con medidas paliativas o acciones que no tienen nada que ver con los Acuerdos de Minsk. Por ejemplo, la prórroga para un año de la ley sobre el estatus especial de Donbás que debe tener carácter permanente, pero no ha entrado en vigor. El documento en su estado actual contiene referencias a los marcos reglamentarios inválidos. Entre tales imitaciones está la introducción de enmiendas constitucionales referentes a la descentralización. Estas enmiendas no mencionan el estatus especial de Donbás, no se lo ha discutido con sus representantes y, de hecho, son una gama de medidas para reformar el sistema administrativo y territorial bautizadas como la descentralización.

Además, según lo estipulado en los Acuerdos de Minsk, el arreglo político integral es necesario para restablecer la paz en el este de Ucrania. Los avances en el ámbito político deben realizarse simultáneamente con el cumplimiento de medidas en el ámbito de seguridad, conforme a lo aprobado por el formato de Normandía y acordado por Kiev. Naturalmente, tales avances son imposibles sin intensificar las negociaciones entre Kiev, Donetsk y Lugansk en el Grupo de Contacto.

Mientras, ahora en la capital de Ucrania suenan declaraciones extrañas sobre la preparación al diálogo con varias personas de Donbás que vivieron allí, pero abandonaron esta región hace varios años. Es así, a pesar de que, cuando se trabajaba en el texto del Paquete de medidas en Minsk, el entonces Presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, insistía en que los representantes reales de Donetsk y Lugansk - jefes de varias regiones de Donbás - pusieron sus firmas en este documento. Lo hicieron. Pero posteriormente Kiev huyó regularmente de un diálogo directo escondiendo su táctica por detrás de las consideraciones seudo patrióticas. Todos estos intentos de poner obstáculos al diálogo directo con Donbás no son sino una manifestación del deseo de continuar la confrontación armada en Donbás y no permitir el arreglo.

El precio de la operación militar de Kiev que continúa en el este del país crece. Según los datos de los medios de comunicación, en 2019, sus víctimas fueron 145 civiles de los que 18 fueron asesinados. Se incrementó el número de objetos de infraestructura civil afectados: este año su número supera 550, incluidos los 14 centros de educación infantil vigentes. La mayoría de víctimas y destrucciones en ataques con fuego se registró en varias áreas de las provincias de Donetsk y Lugansk: en las afueras de la ciudad de Donetsk, Górlovka, Pervomaisk, poblados de Kominternovo, Sajanka, Zolotoye-5/Mijáilovka. Los datos de los medios de comunicación ponen de relieve a quien apuntan las armas de los uniformados ucranianos.

La crueldad de los participantes en la 'operación de las fuerzas unidas' hacia la población de Donbás se manifestó no sólo en ataques de artillería indiscriminados sino también fue resultado de las acciones en el área controlada por las Fuerzas Armadas de Ucrania. Esta información se reflejó en el informe de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos sobre la situación en Ucrania por el período del 16 de agosto al 15 de noviembre. Se informa sobre la continuación de violaciones burdas, regulares y con frecuencia impunes de los derechos humanos, incluido el derecho a la vida. En el informe se mencionan casos de ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, torturas y trato cruel con la población civil, saqueo, robos y violencia por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Todo eso dio motivo a la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania a dirigirse a las fuerzas del orden con la solicitud de investigar los crímenes cometidos por los participantes de la operación de Kiev en Donbás. La situación es grave también en el ámbito de derechos de periodistas.

En lo que se refiere a los periodistas, al final de la cumbre en formato de Normandía, Vladímir Zelenski invitó en público a los periodistas rusos a visitar Ucrania. Mientras, en los últimos diez días tuvieron lugar varios incidentes relacionados con la restricción de su trabajo por las autoridades ucranianas. Se les negó tres veces a los corresponsales de la cadena de televisión NTV la entrada en el país. El pasado 13 de diciembre, se detuvo el equipo de rodaje de la cadena de televisión Zvezda en el momento de su salida de Kiev.

Estimado señor Presidente:

Durante el año saliente, hubo varios momentos prometedores en el arreglo de la crisis en Ucrania. Se registraron avances en el trabajo del Grupo de Contacto de Minsk, se llevó a cabo la retirada de las fuerzas y armas en tres áreas iniciales, se celebró la cumbre del Cuarteto de Normandía. Mientras, las señales contradictorias provenientes de las autoridades de Ucrania en relación con su estrategia no dan motivo a afirmar todavía que el proceso se realiza a pleno rendimiento. Se oye periódicamente de Kiev las declaraciones, en particular, hechas por el Ministro de Asuntos Exteriores, Vadim Pristaiko, de la necesidad de 'corregir' varias disposiciones del Paquete de Medidas de Minsk que "perdieron parcialmente su actualidad", según él. Prevenimos de los intentos de revisar este documento aprobado por la resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU y reconocido como instrumento de arreglo de la crisis en Ucrania que no tiene alternativa a tenor del Derecho Internacional.

Son insuficientes las declaraciones de las autoridades ucranianas sobre la aspiración a conseguir la paz. Llegó el momento para poner puntos sobre las íes, cuando Kiev debe manifestar la voluntad política, dejar de imitar el cumplimiento de los compromisos y empezar a realizar concretamente el Paquete de Medidas de Minsk entablando el diálogo con Donetsk y Lugansk.

¡Gracias por su atención!

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