Publicador de contenidos

3 diciembre 201912:40

Discurso pronunciado por el Embajador de Rusia ante la OSCE, Alexander Lukashévich, en la reunión del Consejo Permanente de la OSCE sobre la situación en Ucrania y la necesidad de cumplir los Acuerdos de Minsk, Viena, 28 de noviembre de 2019

2500-03-12-2019

  • de-DE1 en-GB1 es-ES1 ru-RU1 fr-FR1

Estimado señor Presidente:

Destacamos la iniciativa del Presidente en ejercicio de la OSCE, Miroslav Lajcak, de visitar Ucrania, inclusive la línea divisoria cerca de Stanitsa Lugánskaya. El ejemplo de retirada de las fuerzas y armas efectuada en verano pasado pone de relieve que el factor clave del éxito es la voluntad política de las autoridades ucranianas. Es suficiente recordar que el Gobierno anterior del país encabezado por Piotr Poroshenko bloqueó el proceso en esta área durante más de tres años, saboteando la retirada y problematizando las discusiones en el Grupo de Contacto para la reparación del puente.

La eliminación de las violaciones cometidas por las Fuerzas Armadas de Ucrania en las zonas de retirada en los poblados de Zolotoye y Petróvskoye, la retirada de las fuerzas y armas realizada allí y la finalización del desminado crean un ambiente favorable para discutir las medidas a aplicar para continuar el proceso de distensión. A principios de esta semana, la Misión de Observación Especial (MOE) de la OSCE en Ucrania recibió confirmaciones del desmontaje de fortificaciones en Zolotoye. Se constata que la retirada de las fuerzas y armas ejerce una positiva influencia humanitaria. En conversaciones con los observadores los habitantes del poblado de Zolotoye-4/Rodina manifestaron su satisfacción con la retirada de unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania de las respectivas zonas (el informe semanal de la MOE del 19 de noviembre de 2019). Esto permitió casi restablecer la vida normal en el poblado, inclusive reanudar el acceso de ambulancias a los que las necesitan. Al mismo tiempo, según se informa, la población está preocupada por la edificación por las Fuerzas Armadas de Ucrania de nuevas trincheras cerca de sus casas. Recordamos que es necesario acordar en el Grupo de Contacto las medidas adicionales de distensión que incluyan, entre otras cosas, la prohibición de ocupar posiciones de combate en zonas residenciales y abrir fuego desde estas posiciones.

Sin embargo, a pesar de que las respectivas áreas fueron desminadas, la amenaza de explosión de minas cerca de estas áreas queda. La MOE centra la atención en que esto obstaculiza el paso a la zona de retirada en Petróvskoye a través del área que está bajo el control de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Bajo el pretexto de la amenaza de minas, no se ofrece un pleno acceso a muchas áreas para observarlas. Además, todos los casos de interferencias contra vehículos aéreos no tripulados de la MOE de corto y largo alcance tuvieron lugar sobre el área controlada por las Fuerzas Armadas de Ucrania.

En esta coyuntura, en noviembre pasado, las Fuerzas Armadas de Ucrania continuaron transportando el material bélico pesado en Donbás, incluidos los sistemas de artillería de gran calibre. La Misión reveló que a las estaciones ferroviarias de Pokrovsk, Zachatovka y Jlebodarovka se transportan carros blindados y sistemas de artillería de gran calibre, incluidos varios cañones autopropulsados 2S7 Pion calibre 203 mm. En estas condiciones es necesario reforzar la observación de la MOE no sólo en las zonas de combates sino también en la retaguardia de las Fuerzas Armadas de Ucrania donde se concentra el material bélico.

Estimado señor Presidente,

El proceso de observación intensa es necesario no sólo en Donbás sino también en todo el demás territorio de Ucrania. En el país continúa la discriminación lingüística, en particular, en el sector de educación. Centran la atención las conclusiones sacadas por los expertos de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa al término de su viaje a Kiev a finales de octubre pasado. Los expertos reconocieron que son inconvincentes los intentos de las autoridades ucranianas de justificar la postura diferenciada en relación con la lengua rusa y las lenguas de los países de la UE, al aprobar las leyes de la educación y el idioma nacional. Se destaca que las disposiciones sobre la persecución por "la tergiversación premeditada de la lengua ucraniana", "obstáculos y restricciones al uso de la lengua ucraniana" dan motivo a restringir la libre expresión garantizada por el artículo 10 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos. Además, según los expertos de la Comisión de Venecia, la celebración de eventos exclusivamente en la lengua ucraniana viola también la libertad de expresión y contradice a los compromisos internacionales en el ámbito de derechos humanos asumidos por Ucrania. Los expertos elaboraron recomendaciones concretas a Kiev en relación con la revisión de las disposiciones discriminatorias de la legislación vigente.

En esta coyuntura, el nacionalismo agresivo que levantó cabeza' tras el golpe de Estado de 2014 en Ucrania sigue sintiéndose confortable. Las numerosas organizaciones de nacionalistas radicales actúan libremente en el país. Muchas disponen de unidades militarizadas formadas por hombres con la experiencia de combate. Los radicales de todo pelaje cometen embestidas vandálicas, inclusive ante las organizaciones públicas, por las que les castigan raramente. Se mantiene un alto nivel de xenofobia y antisemitismo. Según los datos de la organización no gubernamental internacional Liga Antidifamación (ADL por sus siglas en inglés), desde 2015 hasta hoy el número de personas que comparten las convicciones antisemitas creció un 14% en Ucrania y asciende a un 46%. El cambio del poder no mejoró la situación. De los recientes ejemplos se puede citar la profanación por los radicales del monumento al escritor judío, Sholom Aleichem, en Kiev en que se dibujó la esvástica el pasado 25 de noviembre. ¿No encontrarán a los responsables esta vez también? Exhortamos a la MOE a dar una valoración de principios de tales hechos. Es necesario desde hace mucho un informe temático sobre las manifestaciones del nacionalismo agresivo en Ucrania.

Además, pasado un año tras el inicio de los acontecimientos en el Maidán, los servicios del orden en Kiev suspendieron con el pretexto del inventario y la transferencia interdepartamental de las causas la investigación de los crímenes cometidos durante la fase activa de la confrontación armada en el centro de Kiev que tuvo lugar en febrero de 2014. Hace poco, en la Rada Suprema se bloqueó la iniciativa de un diputado de Odesa en relación con el apoyo parlamentario a la investigación de homicidios masivos en la Casa de los Sindicatos en Odesa perpetrados el 2 de mayo de 2014. La impunidad sólo anima a los radicales.

Señor Presidente:

Los Acuerdos de Minsk tienen la importancia decisiva para el arreglo de la crisis en Ucrania. Su cumplimiento no sólo garantizará la paz en Donbás sino también la normalización de la situación en el país, en general. Los esfuerzos de la OSCE deben aplicarse en esta dirección.

La reunión del Grupo de Contacto celebrada el 27 de noviembre puso de relieve que los representantes de Kiev no están dispuestos a avanzar en las negociaciones con Donetsk y Lugansk en ausencia de nuevas señales del formato de Normandía. No hay avances concretos en el ámbito político de arreglo, incluidos los aspectos clave, como un estatus especial de Donbás, la amnistía, las reformas constitucionales. La ley sobre el estatus especial no ha entrado en vigor y su destino después del 31 de diciembre está vago. Se continúa discutiendo si es necesario prorrogar esta ley o sustituir con un otro documento. Mientras, no sólo se debe darle el carácter permanente, de conformidad con lo estipulado en los Acuerdos de Minsk sino también levantar las restricciones que hacen casi imposible aplicarlos. La fórmula Steinmaier acordada con Kiev en el Grupo de Contacto que reglamenta la entrada en vigor la ley sobre el estatus de Donbás debe implementarse en la legislación de Ucrania. Lamentablemente, en la reunión de ayer celebrada en Minsk los representantes de Kiev no dieron respuestas concretas sobre estos temas. Renuncian a abordar en el Grupo de Contacto las propuestas de Donetsk y Lugansk en materia de seguridad para acordar nuevas zonas de distensión y desminado también.

Las recientes declaraciones contradictorias hechas por los cargos oficiales ucranianos ponen de relieve que Kiev no dispone de una estrategia clara en relación con Donbás. Por ejemplo, recordemos las reflexiones del Ministro de Asuntos Exteriores, Vadim Pristaiko, sobre la posibilidad de retirarse al proceso de Minsk o la entrevista ofrecida por el Ministro de Defensa, Andréi Zagorodniuk, quien informó que, en caso de que los resultados de la cumbre del Cuarteto de Normandía sean insatisfactorias, las Fuerzas Armadas de Ucrania tienen un 'plan de regreso' a las posiciones dentro de las zonas de retirada de las fuerzas y armas en Petróvskoye y Zolotoye. A juzgar por todo, Kiev decidió recurrir a un chantaje abierto de la comunidad internacional por incumplir los compromisos asumidos.

Es ineficaz poner el destino de los Acuerdos de Minsk en dependencia de la cumbre del Cuarteto de Normandía programado para el próximo 9 de diciembre. Recordamos que el Paquete de Medidas de Minsk es el fundamento internacionalmente reconocido del arreglo de la crisis en Ucrania. La retirada del proceso de Minsk reanudaría el derramamiento de sangre, conllevaría a nuevos sufrimientos y víctimas entre los habitantes de Donbás. Esperamos que Kiev no considere la posibilidad de aplicar la fuerza en calidad del llamado Plan B.

Tampoco suscitan optimismo las tesis sobre una posible 'congelación' de la situación en la región que se oyen en Ucrania. En las condiciones cuando el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk está en un punto muerto relacionado con que Kiev desvía del pleno cumplimiento de sus compromisos, esta opción se presenta como un 'tercer camino' salvador. Tales discusiones no aproximan la paz en Ucrania. Y es difícil calificar como positivo el fondo creado por Kiev en la antesala de la reunión en formato de Normandía, en general.

El apoyo del Paquete de Medidas de Minsk es sumamente importante, especialmente en las condiciones cuando en Kiev se pronuncian cada vez más frecuentemente por la revisión de este documento o su suspensión. Mientras, el Paquete de Medidas del 12 de febrero de 2015 aprobado por el Consejo de Seguridad no necesita confirmaciones adicionales ni la revisión. Puede y debe realizarse plenamente por Kiev, Donetsk y Lugansk en el marco de un diálogo directo.

¡Gracias por su atención!

Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE)

Consejo de Europa (CE)

OTAN

Unión Europea (UE)


x
x
Criterios adicionales de búsqueda