19 noviembre 202118:36

Discurso y respuestas a las preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa conjunta celebrada al término de las negociaciones con la Presidenta en ejercicio de la OSCE, la Ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Ann Linde, Moscú, 19 de noviembre de 2021

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Estimadas damas y caballeros:

Hemos analizado nuestra interacción en el marco de la OSCE cuya Presidenta en ejercicio ahora es la señora Ann Linde. Hemos aplaudido la voluntad de Suecia como presidente en ejercicio de confrontar con regularidad las posturas respecto a los problemas de la OSCE. Desde nuestro encuentro en febrero pasado cuando la señora Ministra realizó la primera visita a esta capital en calidad de Presidenta en ejercicio de la OSCE, la situación en el espacio de la Organización no cambió para mejor, los problemas no desaparecieron. El estado de cosas se caracteriza por la creciente crisis de la confianza entre los Estados miembros y por la prevalencia de la lógica confrontacionista con respecto a un diálogo constructivo y la cooperación, en aras de lo cual la OSCE había sido constituida.

Hemos subrayado que los intentos de valerse de la OSCE para injerirse en los asuntos internos es una vía bastante peligrosa. Tales intentos han de ser atajados. Debido a una amplia geografía, una actitud abarcadora hacia la seguridad y las reglas de consenso, la Organización realmente es capaz de desempeñar un papel relevante en la búsqueda de respuestas colectivas a los desafíos y amenazas comunes. Para aprovechar estas importantes capacidades unificadoras, la OSCE debe elevar la eficacia de; funcionamiento de sus instituciones, de su presencia sobre el terreno, enmendar determinadas desproporciones geográficas y temáticas en su actividad. En Viena ya se ha iniciado el proceso mental sobre este tema. Hemos intercambiado opiniones sobre las formas de elevar la eficacia de la OSCE. Junto con sus aliados y socios Rusia desde hace ya muchos años viene promoviendo todo un paquete de propuestas concretas sobre la reforma de la Organización para que en plena medida justifique su carácter interestatal.

Hemos centrado nuestra atención en el papel desempeñado por la OSCE en el arreglo de la crisis ucraniana. Hemos recalcado que un cumplimiento pleno, consecuente y multilateral del Paquete de Medidas de Minsk no tiene alternativa. Partimos de que la Presidencia actual, también a través de su Enviado especial en Ucrania y en el Grupo de Contacto, debe contribuir a un diálogo directo entre las partes del conflicto: Kiev, Donetsk y Lugansk. Es lo que estipulan explícitamente los Acuerdos de Minsk que plantean la necesidad de conciliar, propiciar acuerdos entre Kiev, Donetsk y Lugansk sobre cuestiones como el status especial de estos territorios, la celebración de comicios y muchas otras. Esperamos que la labor de la Misión de Observación Especial de la OSCE será imparcial al monitorear la situación en todo el territorio de Ucrania donde es bien deplorable la situación con los derechos humanos, sobre todo con los derechos lingüísticos y educativos de las minorías étnicas. Instamos a las organizaciones internacionales correspondientes a procurar la anulación de las resoluciones discriminatorias, pero Kiev se mantiene obstinadamente en sus trece. No percibimos una seria aspiración de nuestros colegas occidentales a atajar estas gravísimas violaciones tanto de la Constitución de Ucrania como de los numerosos compromisos asumidos por Kiev a tenor de las convenciones internacionales y europeas. La Misión de Observación Especial debe estar en contacto directo con Donetsk y Lugansk, sin lo cual es imposible asegurar la indispensable influencia y prestigio de los observadores internacionales ante los ojos de los habitantes de estas repúblicas ni el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk. Estamos interesados en que en la reunión del Consejo Ministerial de la OSCE a celebrarse en Estocolmo los días 2 y 3 de diciembre próximo podamos hacer constar una feliz celebración de este evento.

Hemos analizado en breve los proyectos de resoluciones presentadas por la Presidencia. Ahora se está trabajando en estos proyectos.  Rusia ha hecho su aportación al paquete de documentos finales de la reunión del Consejo Ministerial. Hemos preparado un proyecto de declaración sobre la prevención del uso de la Internet por los terroristas. Queremos que todas las resoluciones del Consejo Ministerial en Estocolmo coadyuven a aunar a los países participantes para dar respuestas a todos los desafíos comunes sin excepción.

Hemos analizado las relaciones ruso-suecas. Pese a las conocidas contradicciones naturales, somos unánimes en que existen buenas oportunidades para cooperar en las áreas de mutuo interés, tales como el comercio, la economía, las inversiones, la ecología, la cultura y las Humanidades, la sanidad y la previsión social. Hemos valorado en alto la reanudación, tras ocho años de paréntesis, del Comité Directivo intergubernamental ruso-sueco para el comercio y la cooperación económica. Hace un mes, en Estocolmo se celebró su sesión de turno en la que se trazaron las vías de la futura labor.

Se mantienen determinados problemas relacionados con la actividad de nuestras entidades en Suecia. Abordamos este tema con la señora Ministra la vez pasada. Esperemos que el Comité intergubernamental resuelva estos problemas. Procuramos garantizar unas condiciones favorables al máximo para el funcionamiento de las empresas suecas en nuestro país.

El próximo año, nos espera un evento importante, me refiero al festival cultural las Temporadas Rusas en Suecia, así como en Dinamarca y Noruega. Esperamos que contribuya al acercamiento mutuo de nuestras  sociedades ciudadanas y de nuestros pueblos en general.

Existe un espacio para la cooperación en la zona del mar Báltico, al norte de Europa. En esta zona también aumentan las tensiones debido, entre otras cosas, a los acrecidos movimientos militares de la OTAN en las cercanías inmediatas de las fronteras rusas.

Nos pronunciamos porque las formas de cooperación establecidas en el Norte se aprovechen para promover una agenda común. Me refiero también a nuestra presidencia rotatoria en el Consejo Ártico para los próximos dos años donde mantenemos con Suecia y otros países miembros una interacción pragmática y útil.

En más de una ocasión propusimos a nuestros colegas suecos adoptar medidas para entablar el diálogo sobre la estabilidad y la seguridad en la zona del mar Báltico. Proponemos volver al formato que funcionó durante una etapa: cinco países de la Europa del Norte, tres países bálticos y la Federación de Rusia (5+3+1).

Creo que la charla ha sido útil y la continuaremos durante el almuerzo de trabajo.

Pregunta (traducida del inglés): ¿Está dispuesta Rusia a hacer algo por su parte para remediar las “deplorables” relaciones con las democracias occidentales? Si las relaciones siguen siendo “deplorables”, ¿se sentirá preocupada Rusia con este motivo? 

Respuesta: Ya es una tradición de nuestros colegas occidentales. Como ven, esto ya está arraigando en el pensamiento, en la propia percepción de países tan neutrales y moderados siempre como Suecia, en la mentalidad de los periodistas. Cuando usted pregunta en un tono tan exigente qué es lo que se propone hacer Rusia para complacer a las democracias occidentales, esto es indecente y socava los cimientos de la propia OSCE representada hoy por la señora Ann Linde, los cimientos de toda la arquitectura contemporánea de las relaciones internacionales constituida después de la victoria sobre el nazismo en la II Guerra Mundial. Ahora está encarnada en la ONU, todos sus valores se exponen en su Carta que refrenda claramente como principio fundamental la igualdad soberana de los Estados. Nadie puede considerar a otros países como “buenos”, “malos” o susceptibles de ostracismo. El Derecho Internacional exige respetar a todos los países sin excepción. No voy a comentar en detalle por qué al margen de las normas del Derecho Internacional las democracias occidentales no pueden ni tienen derecho a hablar de su supremacía en el contexto de los sucesos que acaecen. Ya atravesamos las etapas cuando algunas democracias occidentales a través de unas elecciones absolutamente democráticas se convertían en un monstruo que profesaba una ideología antihumana y la aplicaba en la práctica. Exhorto sinceramente a respetar tanto la historia de su país como las realidades contemporáneas.

Estamos dispuestos a dialogar con nuestros colegas occidentales, de lo que ayer habló en detalle el Presidente Vladímir Putin en la reunión ampliada de la cúpula directiva del MAE de la Federación de Rusia. No vamos a cerrar los ojos a las más burdas provocaciones que observamos a diario por parte de los miembros de la OTAN y con cada vez mayor frecuencia por parte de la UE que intenta hacerles el juego a los militaristas en Ucrania, organizar misiones de adiestramiento para los ucranianos, instruir al Ejército ucraniano en las acciones con las que amenaza constantemente afirmando que tomará Donbás sin importarle los Acuerdos de Minsk, reclamando Crimea que es parte integrante de Rusia. Toda esta fraseología belicosa y los aprestos militares en Ucrania no son valorados objetivamente por parte de Occidente.

Nos damos cuenta de lo que ocurre. Les asevero que jamás permitiremos que nuestros legítimos intereses nacionales sean menoscabados de alguna manera. Somos capaces de garantizarlo. Hablando de la sucesiva evolución de las relaciones entre Rusia y Occidente, hemos de tomar por referentes la Carta de la ONU, la OSCE, en la que todos deben buscar un equilibrio de intereses y no someterse dócilmente al dictado de Occidente. Ahora se presta mucha atención a Suecia con sus tradiciones de neutralidad que se empeñan en socavar y a Finlandia. A estos países los involucran en los ejercicios de la OTAN, incluidos aquellos cuya leyenda apuntada contra  la Federación de Rusia.

Espero que las buenas viejas tradiciones de nuestro buen vecino se impongan. Suecia va a desempeñar el papel de un país que promueve el consenso de concordias y una agenda unificadora y no piensa en términos de por qué Rusia no obedece al Occidente democrático.

Siempre estamos dispuestos a dialogar, pero exclusivamente en pie de equidad y respeto mutuo, a buscar un equilibrio de intereses.

Pregunta: ¿No influirá en el proceso de paz el agravamiento de la tirantez producido estos días entre Azerbaiyán y Armenia? ¿Qué es lo que impide desbloquear los vínculos económicos y de transporte e iniciar la delimitación? Hace poco, las partes se mostraron dispuestas a avanzar en este sentido, poco menos que firmar un tratado de paz. Refiriéndose a un encuentro tripartito, el Kremlin planteó que para lograr el consenso y convocar el encuentro se precisa el acuerdo de las tres partes. O sea, ¿resulta que no hay consenso?

Respuesta: Mi respuesta será breve. Usted ha dicho que en relación con el eventual encuentro tripartito el Kremlin expresó que para convocarlo se precisa el consenso. Puedo confirmar que para el consenso todas las partes deben ponerse de acuerdo. Estoy seguro de que tal encuentro se va a efectuar.

 

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