24 noviembre 202021:08

Respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, después de la ceremonia de presentación de credenciales en el Kremlin, Moscú, 24 de noviembre 2020

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Pregunta: La pandemia de coronavirus ha cambiado nuestra vida totalmente que ya podemos hablar sobre un nuevo orden mundial. Desde el punto de vista de las relaciones intergubernamentales, ¿el nuevo orden mundial todavía está basado en la primacía del derecho internacional?

Respuesta: Es cierto que la pandemia ha tenido un fuerte impacto en todos los aspectos de nuestra vida, tanto en el ámbito profesional, como en la vida cotidiana, pero hay cánones que Rusia trata de respetar. El hecho de que el Presidente ruso, Vladímir Putin, haya celebrado hoy una ceremonia presencial de presentación de credenciales a los embajadores recién llegados al Kremlin -aunque con ciertos ajustes por motivos de seguridad- confirma nuestro compromiso con las tradiciones. No es un gesto simbólico. Es muy importante respetar las tradiciones diplomáticas, que no son tanto cuestiones de protocolo como de respeto mutuo, consideración de los intereses de cada uno y un esfuerzo por equilibrar estos intereses en todos los casos.

En sus saludos con los embajadores recién nombrados, el Presidente Putin reafirmó nuestro compromiso con la primacía del derecho internacional y con los principios de la Carta de Naciones Unidas, que se basan en los resultados de la sangrienta Segunda Guerra Mundial y que siguen siendo la base del orden mundial actual. Cuando agentes internacionales actúan de acuerdo con los principios de la Carta de Naciones Unidas, en particular, con el respeto a la soberanía, no injerencia en los asuntos interiores y arreglo pacífico de las controversias en cada país, suele ser más fácil coordinar las decisiones que además resultan más estables. Pero esto no sucede cuando grandes potencias abusan de su autoridad e influencia en regiones situadas lejos de sus fronteras nacionales para imponer sus condiciones a las partes en conflicto. Estos ceses del fuego artificiales no suelen durar mucho.

Es imprescindible que las partes en conflicto hablen entre ellas. Todos los demás agentes sólo deben crear condiciones para ello sin tratar de dictar su voluntad. Me gustaría dar el ejemplo, mencionado por el Presidente Putin en la ceremonia de hoy. Con este espíritu, Rusia coordinó el acuerdo del 9 de noviembre sobre el cese al fuego, cese de hostilidades en el Alto Karabaj y creación de las condiciones para una solución duradera de este persistente conflicto. Hay muchos más ejemplos exitosos cuando siguiendo los principios del derecho internacional logramos alcanzar resultados. Lamentablemente, hay también un número creciente de ejemplos en los que los conflictos que se complicaron y se exacerbaron por la desviación de dichos principios.

Pregunta: Se mencionó que hoy embajadores de Estados extranjeros presentaron sus credenciales al presidente ruso, Vladímir Putin. La etiqueta diplomática se mantiene y los contactos no se interrumpen. ¿A quién podemos llamar ahora verdaderos amigos de Rusia viendo que muchos países siguen imponiendo sanciones y presentando acusaciones infundadas a Rusia de todos los pecados mortales?

Respuesta: Las acusaciones contra Rusia se expresan en cualquier ocasión, y cada vez más a menudo sin razón. Recientemente hemos sido acusados infundadamente, aunque llevamos mucho tiempo pidiendo que nos enseñen las pruebas. Se trata de un pequeño grupo de países. La abrumadora mayoría de los Estados están de acuerdo con nosotros en que se debe respetar los principios de igualdad soberana, no interferencia en los asuntos interiores y solución de cualquier controversia mediante el diálogo, al cual nuestros socios occidentales están cada vez menos dispuestos.

Lamentablemente, Estados Unidos dictan el camino para la Unión Europea, que también tiene la tentación de imponer su voluntad a todo el mundo poniendo sus intereses por encima del derecho internacional. Las llamadas “reglas en las que debería basarse el orden mundial” es un término inventado por nuestros colegas occidentales e introducido específicamente en el ámbito diplomático y político en contraposición al derecho internacional. El derecho internacional implica negociaciones complejas en las que participan todos los países sin excepción. Es decir, el multilateralismo de Naciones Unidas, donde deben llegar a un acuerdo.

Occidente está cada vez menos inclinado a perder el tiempo en coordinar sus enfoques con las posturas de los demás. En consecuencia, Occidente y un círculo íntimo de sus partidarios están tomando decisiones que no reflejan en modo alguno la voluntad universal de la comunidad internacional, y están tratando de presentarlas como la verdad última. Así es como Occidente soluciona problemas del uso de armas químicas, ciberseguridad y violación de derechos humanos. Crea sus propios formatos convenientes y está tratando de eliminar los temas relevantes de los auspicios de la ONU, es decir, de los formatos universales que se establecieron para llegar a un acuerdo en todos los aspectos de la vida internacional.

Sin embargo, una abrumadora mayoría de los Estados comparten nuestros enfoques para operar en la plataforma internacional. Quisiera señalar las asociaciones que respetan indefectiblemente el principio de igualdad y la búsqueda de un equilibrio de intereses. Entre ellas se encuentran la Comunidad de Estados Independientes, Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, Unión Económica Euroasiática, Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS. Hoy, el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, mencionó la Cumbre de Asia Oriental, la Cooperación Económica Asia-Pacífico y, por supuesto, el G20 que refleja la percepción, incluso de los países occidentales, de que ya no pueden controlar el mundo por sí mismos. El G20 se estableció por primera vez al más alto nivel hace unos diez años en lugar del llamado G7. Representa a los países occidentales, a todos los países BRICS y a otros Estados que comparten la filosofía de los países BRICS y promueven los principios de igualdad en los asuntos internacionales.

Hoy en día, además de los países que forman parte de las asociaciones que he mencionado, mantenemos relaciones muy cálidas y amistosas con varios otros Estados. Me gustaría destacar a Cuba, un país que simboliza la oposición al colonialismo, al neocolonialismo, a la imposición y a las sanciones económicas ilegales en los asuntos mundiales. Quisiera destacar a nuestro buen vecino Finlandia, un país que mantiene su neutralidad militar y política y, por tanto, contribuye de manera importante a la seguridad europea, que ahora se enfrenta a amenazas muy poderosas. Puedo nombrar dos países del Oriente Medio y del Golfo Pérsico: Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. En 2019, el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, realizó visitas de Estado a estos países. Cooperamos de una manera muy cercana y profesional en la resolución de problemas muy importantes. Esto incluye nuestros esfuerzos para mantener la estabilidad de los mercados mundiales de combustibles y energía, así como el mantenimiento de la seguridad en regiones tan importantes como el Oriente Medio y el Norte de África. El Vaticano es un pequeño Estado con una tremenda influencia y potencial. Apreciamos enormemente el hecho de que la Santa Sede mantenga estrechas relaciones con la Iglesia Ortodoxa Rusa para fortalecer los fundamentos morales de la vida y la civilización humanas y para proteger los valores morales compartidos por todas las religiones del mundo. Ahora la llamada tendencia neoliberal está poniéndolas a prueba seriamente, lo que es más notable en Europa.

No quiero ofender a nadie. Tenemos una agenda positiva con prácticamente todos los Estados que están representados aquí y cuyos embajadores han presentado sus credenciales. No exageramos la situación cuando nuestros socios no están completamente preparados para esto. No imponemos nuestra amistad a nadie. Estoy convencido de que la conciencia de la necesidad de guiarse por sus propios intereses nacionales prevalecerá sobre el afán de ideologizar las relaciones con Rusia. Cuando eso ocurra, creo que encontraremos muchos aspectos positivos en el avance de la cooperación con estos Estados.

Pregunta: El Tratado de Cielos Abiertos dejó de existir ayer. Obviamente no es el último tratado internacional del que se retiró Estados Unidos. ¿Qué se espera de la nueva Administración estadounidense? Donald Trump ordenó la transición del poder al Presidente electo, Joe Biden. ¿Podrían Estados Unidos volver al seno del derecho internacional?

Respuesta: La diplomacia y la política exterior en general no son áreas en las que podemos tener o no tener expectativas. Debemos prever los acontecimientos y analizar los enfoques propuestos por nuestros socios actuales y futuros. Esto es lo que estamos haciendo. Es lamentable que otro instrumento de estabilidad y seguridad mundial, el Tratado de Cielos Abiertos, haya fracasado a causa de las decisiones de Estados Unidos. Además, se trata de decisiones tomadas con “copia de carbono”. Estados Unidos han roto el Tratado INF y el Tratado de Cielos Abiertos supuestamente porque han sido “larga y sistemáticamente violados por la Federación de Rusia”. Lo ha hecho sin ningún fundamento o razón real, guardando silencio sobre docenas de presuntas violaciones cometidas por los propios Estados Unidos. Ese es un hecho evidente.

Lamentablemente, los demás miembros occidentales del Tratado de Cielos Abiertos siguen sin llamar a las cosas por su nombre, tratando de poner una cara de valiente y evitando criticar en principio a Estados Unidos. Saben muy bien que enterrar este tratado sería una gran pérdida para la seguridad, principalmente en Europa.

Estamos dispuestos a seguir cooperando en el marco de este documento importante a condición de que todas las demás partes cumplan con sus requisitos. En primer lugar, la información recogida durante los vuelos de observación sobre el territorio de los Estados miembros sólo debe ser proporcionada a los miembros del acuerdo. En segundo lugar, no se debe cerrar ninguna zona para los vuelos de observación.

Nuestra postura es harto conocida. Se basa en las cláusulas del Tratado. Sin embargo, como nuestros socios occidentales no siempre se comportan como caballeros, nos gustaría formalizar una vez más el compromiso de las restantes partes occidentales de cumplir estas disposiciones.

Es muy triste ver como se desmorona la arquitectura de la seguridad internacional, lo cual señaló el Presidente Vladímir Putin. Usted es consciente de nuestra posición. No vamos a tratar de persuadir a nadie. Hemos presentado propuestas, que han sido aprobadas por la mayoría de los estados miembros de la ONU, sobre la necesidad de fortalecer y seguir desarrollando el sistema de control de armas, el desarme y los tratados y acuerdos de no proliferación. Durante la anterior sesión de la Asamblea General de la ONU, 188 países aprobaron una resolución a tal efecto. También se ha prestado un apoyo similar durante la presente sesión. Pero como ha dicho el Presidente Vladímir Putin, si destruyen el último Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, el START III, que expira el 5 de febrero de 2021, será su decisión. Tenemos una opinión negativa sobre este asunto, pero no será una tragedia para nosotros. Tenemos todo lo necesario para proteger nuestra seguridad nacional.

Reafirmamos nuestra disposición a debatir la nueva situación en la esfera de la estabilidad estratégica y el control de armamentos. Pedimos que se coordinen los nuevos acuerdos. Pero no los necesitamos más que Estados Unidos o cualquiera de sus aliados. No estamos dramatizando la situación, pero nos gustaría que se preservaran las herramientas de control y transparencia de armas.

Pregunta: El fin de semana pasado usted y sus colegas visitaron Armenia y Azerbaiyán. ¿Cuál es la perspectiva de la solución del conflicto en el Alto Karabaj después de su visita? ¿Cuán viables son los acuerdos alcanzados?

Respuesta: Esto está siendo debatido por profesionales y políticos en muchos países. La viabilidad de los acuerdos se confirma cada día. El acuerdo de alto el fuego se cumple plenamente. Se han producido incidentes desagradables durante la operación de desminado, pero esto es inevitable después de un conflicto en el que participaron fuerzas poderosas de ambas partes. Quisiera reiterar que se están cumpliendo todos los compromisos firmados por el Presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, el Primer Ministro de Armenia, Nikol Pashinián, y el Presidente de Rusia, Vladímir Putin.

Las fuerzas ruso de mantenimiento de la paz han iniciado sus actividades de manera eficiente y rápida y están interactuando estrechamente con las comunidades armenia y azerbaiyana. Están ayudando a solucionar problemas humanitarios de los que huyeron de la región durante las hostilidades y ahora están regresando al Alto Karabaj. También están ayudando a reconstruir la infraestructura de servicios públicos vitales en las ciudades situadas en la zona que está bajo la responsabilidad de las fuerzas ruso de mantenimiento de la paz.

Se está estableciendo un Centro de Respuesta Humanitaria. Durante nuestra visita a Bakú, la parte azerbaiyana expresó su interés en facilitar y contribuir enérgicamente a la labor de este centro. Estas propuestas se están analizando. Varias docenas de organizaciones y organismos rusos están prestando apoyo a esta operación humanitaria.

Una disposición crucial de la Declaración del 9 de noviembre firmada por los dirigentes de Rusia, Azerbaiyán y Armenia es el desbloqueo de todas las conexiones económicas, de transporte y de infraestructura de la región y el levantamiento del bloqueo de muchos años contra Armenia, el Alto Karabaj y las regiones adyacentes. Esto ofrece enormes perspectivas positivas para la vida económica y social cotidiana de la población de esa importante y sufrida región, así como para una serie de proyectos estratégicos como los corredores de transporte Norte-Sur y Oeste-Este. Azerbaiyán, Armenia, Turquía, Irán y Rusia pueden participar en ellos. Creo que estas posibilidades se utilizarán enérgicamente ahora que se han eliminado los obstáculos políticos para elegir las mejores rutas económicas.

Cuando se trata de las necesidades humanitarias de la población local, me gustaría mencionar nuestra cooperación diaria con las organizaciones internacionales, principalmente con los organismos de la ONU: la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, la UNESCO, la UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y el Programa de Desarrollo de la ONU. Todos ellos pueden participar en los esfuerzos comunes para prestar ayuda a la gente del Alto Karabaj y los distritos vecinos.

Queremos agradecer especialmente al Comité Internacional de la Cruz Roja, que nunca dejó de trabajar en Armenia y Azerbaiyán, en Bakú, Ereván y Stepanakert. El CICR casi siempre ha estado presente allí. El Presidente del CICR, Peter Maurer, ha visitado recientemente Moscú, donde ha compartido sus planes para los programas que se están llevando a cabo en la región.

El Presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha apoyado la idea de que la próxima contribución voluntaria al CICR, que Rusia hace regularmente por un monto de 2 millones de euros, se utilice para apoyar el trabajo del CICR en el Alto Karabaj y territorios vecinos.

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