3 noviembre 202017:05

Entrevista ofrecida por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, al periódico Kommersant, 3 de noviembre de 2020

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Pregunta: Desde hace más de un mes, en la zona del conflicto de Alto Karabaj muere gente. Ya son miles las victimas por ambas partes. Mientras, el mundo entero, incluida Rusia, espera a que las partes estén listas para las negociaciones de paz, observando esta tragedia que está ocurriendo en el siglo XXI. Parte del aspecto humanitario del problema, el conflicto genera muchas amenazas para Rusia: la amenaza a las relaciones interétnicas, dado que en nuestro país residen tanto los armenios como los azerbaiyanos; la amenaza del terrorismo, teniendo en cuenta que en la zona han aparecido los yihadistas provenientes del Oriente Próximo, etc.  ¿Cuánto tiempo vamos a esperar más? ¿Existen vías de compulsión de las partes a la paz? ¿Tiene derecho Rusia de hacer patente su incapacidad de resolver los problemas en su región?

Respuesta: La tragedia que azota a la Transcaucasia es nuestro dolor común. No mostramos indiferencia ante el hecho de que dos pueblos tradicionalmente amistosos respecto a Rusia libren las hostilidades debido a un problema que, según nuestra convicción, desde hace tiempo debería haber sido resuelto exclusivamente por métodos político-diplomáticos. Teniendo en cuenta que a Rusia la unen con Azerbaiyán y Armenia la historia y cultura común, los avanzados lazos humanitarios y económicos, cualquier compulsión, imposición o presiones por nuestra parte serían sumamente inconvenientes.

La tarea de Rusia en tanto el principal mediador reside en ayudarles a Armenia y Azerbaiyán a concluir la fase bélica y hallar una forma pacífica de resolver las contradicciones agravadas.

En este derrotero aplicamos esfuerzos a todos los niveles. El Presidente Vladímir Putin de hecho a diario emprende los esfuerzos mediadores encaminados a arreglar la situación. Merced a su iniciativa, se acordó la tregua humanitaria a finales de la primera década del pasado mes de octubre. Estamos haciendo todo lo posible, también junto con EEUU y Francia –copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE-, para que este acuerdo se cumpla en plena medida.  Paralelamente, proponemos diversas variantes de arreglo político. Confiamos en que a fin de cuentas, en Bakú  y Ereván se imponga un enfoque constructivo, las hostilidades se cesen y el tema de Alto Karabaj vuelva al cauce político.

Desde luego, las autoridades de Rusia han adoptado medidas para prevenir los enfrentamientos entre nuestros ciudadanos de origen azerbaiyano y armenio en suelo ruso.

Por supuesto, nos preocupa la internacionalización del conflicto de Alto Karabaj y la llegada de yihadistas del Oriente Próximo. En reiteradas ocasiones hemos instado a los actores externos a utilizar sus capacidades para atajar el traslado de mercenarios cuyo número en la zona del conflicto ya ronda dos mil. Este tema, en particular, lo planteó  Vladímir Putin durante su conversación telefónica con el Presidente de Turquía, Recep Erdogan, el pasado 27 de octubre, en los contactos sistemáticos con los líderes de Azerbaiyán y Armenia. Continuamos promoviendo con insistencia nuestra postura por diversos canales.

Pregunta: A mediados de octubre, Usted dijo que lo principal ahora es organizar sin demora los encuentros entre los militares y conciliar el mecanismo de control de cese del fuego. ¿Se ha logrado avanzar en este sentido? ¿Cómo sería este mecanismo? ¿Cuándo sería diseñado? ¿Qué papel desempeñaría Rusia en el mismo?

Repuesta: Será difícil lograr una tregua estable sin los acuerdos sobre eficaces medidas de control. Según evidencia la práctica, las promesas de cesar el fuego no apoyadas por los mecanismos de control, no siempre se cumplen.

La Declaración de Moscú del pasado 10 de octubre reza que los parámetros concretos de la observancia del cese del fuego serán conciliados aparte. Es una labor bien complicada. Existen diversas formas de resolver este problema. Se puede recurrir a instrumentos de control electrónico, establecer la línea telefónica de emergencia entre Ereván y Bakú, invitar a los observadores bajo los auspicios de la OSCE, desarrollar operaciones con la participación de contingentes militares. Hasta ahora no se ha logrado conciliar todos los parámetros. La correspondiente labor continúa, incluyendo en el marco de la copresidencia del Grupo de Minsk de la OSCE. El requisito fundamental consiste en que todo mecanismo ha de ser aceptable para las partes y tener la capacidad de ponerse operacional rápidamente.

Pregunta: ¿Qué piensa Moscú sobre la propuesta de los Presidentes de Turquía y Azerbaiyán, Recep Tayyip Erdogan e Ilham Alíyev, de formar un nuevo mecanismo para buscar la solución del problema de Alto Karabaj, de hecho 2 + 2, en que los actores externos clave serán Rusia y Turquía? ¿Podrá este formato sustituir el Grupo de Minsk de la OSCE?

Respuesta: Hay muchas propuestas relacionadas con el formato de negociaciones, en particular, su ampliación, cambio, etc. Este tema se abordó hace poco en Moscú en una reunión de los Ministros de Asuntos Exteriores de Rusia. Azerbaiyán y Armenia.

No disimulamos que no respaldamos la idea sobre lo posible y lo admisible de la solución militar de este problema. Considerando que ambos pueblos – tanto el armenio como el azerbaiyano son amigos y fraternos, no podemos compartir tales iniciativas. Los Presidentes de Rusia, EEUU y Francia se pronunciaron a favor del arreglo estrictamente político. El trío de los copresidentes es un formato de mediación comúnmente reconocido para superar este conflicto antiguo. En vista de eso, mis colegas azerbaiyano y armenio confirmaron en la declaración conjunta aprobada al término de la reunión del pasado 10 de octubre en Moscú que el formato del proceso negociador no puede cambiar.

Nos pronunciamos por interaccionar con todos los socios, inclusive los vecinos de las partes que tienen la posibilidad de influir en los protagonistas para crear las condiciones en que será posible arreglar la situación por vía política y diplomática en el marco de los principios básicos de arreglo promovidos por los copresidentes en los contactos con Bakú y Ereván.

Pregunta: ¿No ha empezado Rusia a depender demasiado de Turquía en la solución de conflictos regionales: desde Siria y Libia hasta Alto Karabaj? ¿Por qué los cargos oficiales   -Usted, el Presidente y otros– comentan la política de Ankara de forma tan discreta, hasta amigable sabiendo cuánto negativo es su papel en el conflicto en torno a Alto Karabaj y en otras regiones?

Respuesta: Moscú y Ankara son socios que mantienen relaciones estrechas y son capaces de manifestar una postura flexible, pragmática y guiarse en su interacción por una visión estratégica.

Rusia y Turquía aplican esfuerzos enérgicos para arreglar las crisis en varias regiones. Un resultado evidente de la cooperación eficaz, concreta de los diplomáticos rusos y turcos, los militares y los servicios secretos basada en el respeto mutuo de los intereses es nuestra interacción en relación con el conflicto en Siria. Junto con Irán, logramos crear el mecanismo de arreglo más viable para hoy: el formato de Astaná. En zonas de tensión, tales como Idlib y la orilla este del río Éufrates se organizó un patrullaje conjunto ruso-turco, se aplican esfuerzos para neutralizar a los grupos terroristas, se crean las condiciones necesarias para que los refugiados sirios regresen a la Patria.

Aprovechando la influencia en Tripoli, Tobruk y otros centros de fuerza en Libia, nuestros dos países contribuyen a crear condiciones para superar la prolongada crisis aguda y lanzar un diálogo inclusivo sobre la paz en Libia bajo los auspicios de la ONU.

La situación en Alto Karabaj es diferente, como ya he dicho parcialmente respondiendo a otras preguntas. Repito: no disimulamos que no respaldamos el arreglo de la crisis con el uso de la fuerza, aspiramos a poner fin lo más pronto posible a los combates. Es importante que tanto los bandos en conflicto como todos sus socios externos observen rigurosamente los acuerdos sobre el alto el fuego, creen un mecanismo de control y reanuden el proceso negociador sustancial con una agenda concreta. Aunque no logramos alcanzar de inmediato una tregua sostenible, continuaremos ejerciendo toda nuestra influencia que tenemos en la región, cooperaremos con nuestros socios turcos para frenar la promoción del guion militar, restablecer el diálogo entre las partes y convencer a Bakú y Ereván a sentarse a la mesa de las negociaciones.

Pregunta: En Bielorrusia no hay todavía algunos indicadores que pongan de relieve que Alexander Lukashenko planea llevar a cabo una reforma real de la Constitución y convocar las elecciones presidenciales anticipadas. Las autoridades rusas siguen renunciando a ponerse en contacto con la oposición y hasta declararon en busca a Svetlana Tijanóvskaya. ¿No les preocupa que Rusia haya apostado a una persona errónea a largo plazo? En caso de que el régimen en Bielorrusia cambie, Rusia puede perder toda la influencia.

Respuesta: No puedo aceptar tal formulación de la pregunta en todas sus partes.

Ante todo, sólo el pueblo bielorruso puede decidir en qué volumen debe celebrarse la reforma constitucional en Bielorrusia. Si las propuestas elaboradas y aprobadas por la Asamblea del Pueblo de Bielorrusia reciban apoyo en el referéndum nacional que se planea convocar, como entiendo, así será. Y no es importante en qué medidas correspondan a las esperanzas de los observadores externos.

En cuanto a la reforma constitucional, en general, como se sabe, Rusia apoya esta iniciativa del Presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, en particular, porque de esa manera se crea un foro muy necesario para el diálogo nacional. Es importante que las autoridades del país declaren su aspiración a involucrar en este proceso a amplios círculos del pueblo organizando la recogida de las propuestas de los ciudadanos respecto a las enmiendas a la Constitución. Sería inoportuno desestimar tal iniciativa y las oportunidades que ofrece. Está claro que nadie debe injerirse en este proceso: ni Rusia, ni otros países.

La declaración de Svetlana Tijanóvskaya en busca es un asunto legal. Se trata del cumplimiento por Rusia de sus compromisos a tenor del Tratado de los Estados miembros de la CEI sobre la búsqueda internacional de personas del 10 de diciembre de 2010. Conforme al artículo 7 de este documento, el Centro Principal de Información y Análisis del Ministerio del Interior de Rusia es responsable de formar y mantener una base de datos de búsqueda internacional de personas en el marco del Banco de Datos interestatal. Svetlana Tijanóvskaya fue agregada en este banco de datos, por solicitud de la parte bielorrusa.

En lo que se refiere a las "apuestas" de Rusia en Bielorrusia. Rusia apuesta al pueblo fraterno bielorruso, al Estado bielorruso que es nuestro aliado y socio estratégico. Si el pueblo bielorruso hace su elección, tendremos que respetarlo. El Presidente Vladímir Putin lo confirmó en su mensaje de felicitación al Presidente Alexander Lukashenko con motivo de su victoria en las elecciones.

Pregunta: Muchos expertos rusos están convencidos de que, independientemente de quién gane las elecciones en EEUU, las relaciones entre Moscú y Washington no se mejorarán. ¿Qué opina usted? ¿Espera que Rusia siga siendo tóxica para cualquier Administración USA y sea muy difícil sostener el diálogo por esta causa?

Respuesta: En vista de que las calientes pasiones en la antesala de las elecciones, no creo que sea oportuno dar comentarios respecto a las perspectivas del desarrollo de las relaciones bilaterales en dependencia de los resultados de las elecciones presidenciales porque se acusa a nuestro país de la injerencia en los asuntos internos de EEUU y en los intentos de ejercer la influencia en los procesos electorales. Lamentablemente, hay que reconocer que el diálogo con Rusia sigue siendo rehén de la lucha política estadounidense que ejerce tradicionalmente mucha influencia en la retórica preelectoral de los candidatos a Presidente y en las acciones de las autoridades de EEUU en la arena internacional, inclusive en la relaciones con nuestro país.

Repito de nuevo que Rusia respetará cualquier elección del pueblo estadounidense y está dispuesta a mantener una cooperación constructiva con el ganador de la competición por la Casa Blanca independientemente del partido de que forme parte. Mientras, tomando en consideración la coyuntura actual, valoramos de manera realista las perspectivas de la cooperación bilateral y no ciframos las esperanzas exageradas. Vamos a esperar los resultados de la votación. Queda poco tiempo.

Pregunta: En las relaciones con la Unión Europea ¿planeamos reducir en el futuro la tensión, suavizar y posteriormente levantar las medidas de restricción recíprocas? ¿O estamos dispuestos a revisar la política de nuestras relaciones con la UE y renunciar hasta a las escasas posibilidades de cooperación que quedan actualmente?

Respuesta: Nuestras relaciones con la UE están en una crisis y no por nuestra culpa. La actual burocracia de la UE y varios países miembros usan cualesquiera motivos hasta los más absurdos para intensificar la llamada disuasión de Rusia.

Se imponen nuevos regímenes sancionatorios que son arbitrarios desde el punto de vista legal. En cuanto al número de sanciones impuestas bajo pretextos inventados contra nuestros ciudadanos, la UE sólo cede ante EEUU. En los medios de comunicación europeos continúa una campaña antirrusa a gran escala. En el sector económico y comercial la burocracia de Bruselas aumenta los esfuerzos de carácter proteccionista violando las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) e integrando sus "reglas" expresamente politizadas en el curso del "juego".

Nos dicen que Rusia puede ganarse el derecho a tener relaciones normales con la UE sólo si cambia su conducta. El cinismo supera los límites.

Reaccionando de manera adecuada a las acciones inamistosas, seguimos siendo abiertos al diálogo con la UE que es nuestro socio importante en el ámbito económico y comercial. Es evidente un interés sostenible del sector de negocios en profundizar la cooperación mutuamente beneficiosa. No pierde su importancia la cooperación de Rusia y la UE en el sector energético. Hay varias áreas en que es necesario objetivamente aunar los esfuerzos, inclusive la lucha contra nuevos desafíos y amenazas, el arreglo de las crisis, el sector de salud, el clima, la protección de datos personales, la inteligencia artificial.

Nuestros colegas europeos deben entender claramente que cualquier interacción sólo es posible en pie de igualdad, respetando los intereses mutuos. No habrá concesiones unilaterales y gestos de buena voluntad por nuestro lado. Esperamos que una postura razonable, un sentido común prevalezcan en las organizaciones de Bruselas y las capitales de los países miembros. Estamos dispuestos a esperarlo también.

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