3 marzo 202018:35

Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, al término de las negociaciones con el Ministro de Asuntos Exteriores de Finlandia, Pekka Haavisto, Helsinki, 3 de marzo de 2020

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Estimadas damas y caballeros,

Ante todo, quisiera agradecer a nuestros anfitriones finlandeses su hospitalidad.

Hoy hemos sostenido una conversación constructiva con el Presidente de Finlandia, Sauli Niinisto, y unas negociaciones largas y sustanciales con mi colega, Ministro de Asuntos Exteriores de Finlandia, Pekka Haavisto.

Rusia y Finlandia son buenos vecinos. Fomentamos nuestra cooperación en el ámbito económico, cultural, de las Humanidades y de política exterior a tenor de los acuerdos conseguidos por los Presidentes de los dos países en el curso de sus contactos regulares.

En los últimos seis o siete meses, se celebraron reuniones de los Ministros del Interior, de Asuntos Exteriores, de Recursos Naturales y Medio Ambiente, de Transporte, de Justicia, jefes de servicios aduaneros y de organismos de instrucción.

Son considerablemente intensos los vínculos interparlamentarios. Hoy concluye la visita del Presidente del Parlamento de Finlandia, Matti Vanhanen, a Rusia, funcionan 'grupos de amistad', se celebran regularmente reuniones conjuntas de los comités parlamentarios. Todo eso contribuye a que nuestras relaciones se hagan más significativas, incluidos los contactos personales.

Hemos destacado hoy que los intercambios interregionales, transfronterizos, culturales, turísticos se desarrollan de forma progresiva.

Hemos señalado que es importante una preparación oportuna y a fondo de la 16a reunión de la Comisión Intergubernamental para la Cooperación Económica, incluida la elaboración del plan de cooperación estratégica de Rusia y Finlandia en el ámbito económico hasta 2025.

Realizamos grandes proyectos conjuntos. Me refiero, ante todo, al proyecto de construcción de la planta nuclear Hanhikivi 1 en Finlandia y la ampliación de la actividad del consorcio Fortum en Rusia.

Hemos destacado una cooperación fructífera en formatos multilaterales en el norte de Europa y en el Ártico, en particular, en el contexto de la presidencia de Rusia en el Consejo Ártico y la presidencia de Finlandia en el Consejo Euroártico de Barents que asumirán estos países el año siguiente. Como ha dicho mi colega, centraremos una atención especial a las medidas dirigidas a proteger el medio ambiente.

Hemos abordado los asuntos relacionado con los derechos humanos, inclusive la situación con la actividad de los Testigos de Jehová. Hemos confirmado nuestra postura que consiste en que cualesquiera organizaciones no gubernamentales, incluidas las religiosas deben respetar las leyes de Rusia. Lamentablemente, la organización de los Testigos de Jehová que actuó en Rusia exhortó no observar las leyes de Rusia. No podemos aceptarlo.

Hemos abordado la situación en la región del Báltico, inclusive en el contexto de la realización de la iniciativa del Presidente de Finlandia, Sauli Niinisto, sobre medidas de confianza en esta región.

Hemos contado de nuestro diálogo con los miembros de la Alianza Atlántica sobre los asuntos de seguridad, el fortalecimiento de la confianza. Hemos contado de las iniciativas que hace más de un año entregamos a consideración de los miembros de la OTAN y no recibimos la respuesta todavía. Sacamos la conclusión de eso que la OTAN no prevé desarrollar y cumplir junto con nosotros medidas concretas para desescalar la situación y fortalecer la confianza. Lamentablemente, las acciones concretas de la Alianza Atlántica lo confirman, ante todo, de EEUU que empieza a llevar a cabo las maniobras de la mayor escala en muchas décadas: Defender Europe 2020. No vemos problemas en esta región que exigirían una solución militar. Nuestras propuestas quedan sobre la mesa. Esperamos que en la OTAN prevalezca el sentido común.

Hemos confirmado de nuevo nuestra alta valoración de la política tradicional para Finlandia de no ser parte de alianzas militares que calificamos como un factor importante para garantizar la estabilidad en el norte de Europa y en el continente, en general.

Nos pronunciamos por normalizar las relaciones entre Rusia y la Unión Europea. Sentimos que la Unión Europea haya elegido el camino de imponer sanciones contra Rusia después de haber conformado y apoyado el golpe de Estado arbitrario perpetrado en febrero de 2014 en Ucrania. Ahora muchos investigadores occidentales publican los hechos que explican cómo se preparó y se llevó a cabo este golpe de Estado en Kiev en febrero de 2014. Estos hechos son accesibles. Me parece que ponen de relieve lo que pasó en la realidad. Espero que en la UE lean estos nuevos testimonios. En todo caso, creo que los valores europeos, en forma que se profesa en la UE, no suponen la connivencia con los ultrarradicales y neonazis, así como un consentimiento silencioso con las reformas que se llevan a cabo en Ucrania violando burdamente derechos de las minorías étnicas, ante todo, en el sector lingüístico y educativo.

Hemos confirmado que estamos de acuerdo con la necesidad de cumplir plenamente los Acuerdos de Minsk. Hemos contacto de las medidas concretas que aplica Rusia para conseguir el cumplimiento de este documento más importante a través de un diálogo directo entre Kiev, Donetsk y Lugansk, como está previsto. Hemos centrado la atención en el daño que causan los intentos de suspender el trabajo en el marco del Grupo de contacto en que se lleva a cabo tal diálogo directo.

En el ámbito de política exterior y otros asuntos Rusia se pronuncia por cumplir lo acordado. Esto se refiere asimismo con la crisis en el este de Ucrania, así como con la situación en Siria, ante todo, en Idlib donde ya hace un año y medio llegamos a un acuerdo con nuestros colegas turcos cómo resolver el problema de la zona de distensión de Idlib para que los terroristas dejasen de dominar allí.

Esperamos que, al abordar asuntos relacionados con la situación en Siria, nuestros colegas de la Unión Europea presten la atención al problema de emigración ilegal, como hacen hoy. Espero que, al ocuparse de este problema, no olviden de una seria amenaza vinculada con el desenfreno del terrorismo en Oriente Próximo, en particular, en la zona de Idlib.

En conclusión, quisiera subrayar que, a finales de diciembre del año en curso, se cumplen 100 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre nuestros países. Hemos convenido hoy en preparar eventos que permitirán celebrar dignamente esta fecha importante.

Pregunta: El Presidente de Finlandia, Sauli Niinisto, declaró ayer que se espera la segunda oleada de la crisis migratoria. ¿Se ha abordado este asunto durante su reunión de hoy? ¿Cómo puede Rusia con su peso prevenir tal crisis y contribuir al cese de las hostilidades en Siria?

Respuesta: Rusia ya hizo mucho y explicó en detalle los motivos de sus acciones. Sí, hemos hablado de Siria, en particular, en el contexto de lo que pasad en la zona de distensión de Idlib, incluidos los aspectos relacionados con la migración ilegal y la migración de esta región a la Unión Europea, en general.

Recuerdo que la primera oleada de migración a gran escala sin precedente a Europa de Oriente Próximo y el Norte de África se inició en 2011, después de que la OTAN bombardeó Libia que dejó de existir como Estado y se convirtió en un agujero negro a través de que se llevó a cabo el contrabando de armas al sur, el tráfico de personas y drogas y se dirigieron oleadas de inmigrantes al norte, hacia Europa. Para derrocar a Muamar Gadafi, Occidente no rehuyó una cooperación directa con los terroristas. El mismo destino esperó a Siria donde se planeó cambiar el régimen también.

Occidente impulsó a los grupos radicales, extremistas y terroristas a actuar de la misma manera que por poco conllevó la caída de Gobierno legítimo en Siria en 2015, cuando por solicitud de este Gobierno legítimo Rusia envió a este país su Fuerza Aeroespacial para poner fin a la amenaza terrorista.

Entendemos plenamente lo complicado del problema de migración para la Unión Europea. Mantenemos un diálogo sobre la migración con el Servicio Europeo de Acción Exterior. Lo continuaremos, trataremos de hacer aporte a la solución de este problema. Mientras, no podemos contribuir a resolver el problema de migración por dejar de luchar contra el terrorismo a que exhortan varios activistas políticos en Europa.

Se podrá resolver este problema en caso de cumplir plenamente los acuerdos conseguidos por el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, conseguidos en septiembre de 2018 en relación con la zona de distensión de Idlib. No se cumplen todavía. Espero que la próxima reunión de Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan programada para el 5 de marzo permita cambiar esta situación y empezar a avanzar hacia el cumplimiento de lo acordado.

Pregunta: El Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Vadim Pristaiko, declaró que Ucrania planeaba publicar una nueva versión de los Acuerdos de Minsk. ¿Cómo estima Rusia tales pasos? ¿Tiene derecho Ucrania a cambiarlos sin la participación de otras partes?

Respuesta: La respuesta a su pregunta es evidente: los Acuerdos de Minsk no tienen alternativa. Lo hemos confirmado durante las negociaciones de hoy. Fueron aprobados por la resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU y de esa forma se hicieron parte del Derecho Internacional.

Oímos muchas ideas concretas que explican los pensamientos de Vadim Pristaiko, incluida la declaración de que es necesario disolver los órganos del poder en las repúblicas autoproclamadas, desplegar las tropas de la ONU y establecer el control sobre todo el perímetro de estos territorios y posteriormente celebrar las elecciones, etc., incluida la declaración de los dirigentes de Ucrania de que están dispuestos a dialogar con los habitantes de Donbás, pero no con aquellos que fueron elegidos por los habitantes locales para organizar la vida cotidiana.

Todo lo que he dicho contradice directamente a lo estipulado en los Acuerdos de Minsk. He enviado ya varios mensajes a los Ministros de Asuntos Exteriores de Alemania y Francia, Heiko Maas y Jean-Yves Le Drian, como partes del formato de Normandía exhortándoles a no dejar sin reacción las declaraciones similares de los cargos oficiales de Kiev. Lamentablemente, nuestros socios del formato de Normandía no emprenden nada al respecto todavía.

Nuestros colegas franceses y alemanes no hacen nada tampoco para convencer a sus socios ucranianos a cumplir lo acordado en la cumbre del Cuarteto de Normandía celebrada en diciembre de 2019 en París. En vez de esto, ponen en el primer plano el objetivo de convocar una nueva cumbre del Cuarteto de Normandía, independientemente de si se cumplen los acuerdos anteriores o no. No necesitamos tales cumbres vacías celebradas solamente por celebrarse. Lo hemos dicho a nuestros socios, deben centrar los esfuerzos en que las autoridades ucranianas empiecen a cumplir los acuerdos de la retirada de las fuerzas, del desminado y, claro está, del cumplimiento de su parte de reformas políticas, ante todo, en lo que se refiere al establecimiento del estatus especial de Donbás de forma permanente.

***

Respuesta (Serguéi Lavrov agrega tras Pekka Haavisto): Las ancianas a que vio el señor Ministro pasar la línea divisoria se ven obligadas a hacerlo, porque hace tres años, el expresidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, introdujo un total bloqueo comercial, económico y de transporte de Donbás y el actual Presidente, Vladímir Zelenski, no puede levantarlo.

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