17 enero 202012:54

Excerpta de las respuestas ofrecidas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia a las preguntas de los medios durante la rueda de prensa sobre los resultados del desempeño diplomático de Rusia en 2019

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(al citar será obligatoria la referencia al MAE de Rusia)

 

Pregunta: Los resultados del desempeño de BRICS en 2019. Las orientaciones generales de la presidencia rusa en el marco de la unión para el 2020.

Respuesta: En 2019, se profundizó considerablemente la cooperación en el formato BRICS. La presidencia brasileña alimentó su dinámica progresiva garantizando el avance en las tres direcciones clave como la política, económica y humanitaria.  Pensamos que nuestros socios brasileños merecen ser encomiados por su excelente labor.

BRICS se convirtió en un factor influyente en las relaciones internacionales. Nuestra unión no es un club privilegiado sino es un sistema vivo que refleja los intereses de una amplia variedad de los países en desarrollo y los países de mercados emergentes, lo que fue confirmado durante la XI Cumbre de los cinco países en Brasilia el 13-14 de noviembre. La cuestión intersectorial de la cumbre fue la protección de la soberanía y apoyo al multilateralismo en los asuntos de interés mundial. Los miembros de BRICS se opusieron a la inaceptable práctica de medidas proteccionistas y unilaterales que soslayan los principios de la OMC y la ONU y la aplicación extraterritorial del derecho nacional. Se pronunciaron por fortalecer el sistema multilateral que ha de reformarse incluidos la ONU, OMC y FMI. Reafirmaron su compromiso de aplicar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático. 

El resultado práctico importante de BRICS para el año pasado fue la suscripción de los acuerdos de profundización de la cooperación en los ámbitos de comercio y las inversiones, de ciencia e innovación, de salud, energética y la respuesta conjunta al terrorismo. 

Desde el 1 de enero de 2020, Rusia ocupa la presidencia en la unión. Al recoger el testigo de Brasil, supuestamente estamos dispuestos a mantener o aún potenciar el impulso de cooperación creado por nuestros predecesores. El objetivo principal consiste en mejorar el nivel y calidad de vida de los pueblos de los países de unión mediante la profundización de la alianza estratégica de BRICS. El presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, proclamó nuestras prioridades en el curso de la Cumbre de BRICS en Brasilia.

El lema del año ruso será “La alianza BRICS para la estabilidad mundial, seguridad común e innovación”.

Los objetivos clave consisten en fortalecer la coordinación entre los Estados de BRICS en los foros internacionales. Tenemos el propósito de profundizar en la cooperación en la lucha contra el terrorismo, que incluye la elaboración de la Estrategia antiterrorista de BRICS. Tomaremos debidamente en consideración los asuntos de lucha contra el blanqueo de ingresos criminales y financiación del terrorismo, la lucha contra los estupefacientes y corrupción, y de la delincuencia transnacional en general. 

Entre las prioridades de las cuestiones económicas se destacan la actualización de la Estrategia de la asociación económica BRICS y el desarrollo de la capacidad del Nuevo Banco de Desarrollo.

Desde que se estableció el Nuevo Banco de Desarrollo, fueron aprobados más de 50 proyectos por valor de 15,100 millones de dólares estadounidenses. En particular, en diciembre de 2019, el Banco decidió conceder préstamo para la realización del programa de renovación de la flota locomotora de la empresa de Ferrocarriles de Rusia y fundación de las escuelas de ingeniería avanzadas en las 30 instituciones educativas de Rusia.  En un futuro próximo, la dirección del Banco planea alcanzar la financiación de proyecto de 8,000-10,000 millones de dólares estadounidenses anualmente. Ya se hacen préstamos en moneda nacional y están emitidos los primeros bonos en los mercados financieros de la RPC y Sudáfrica. Tiene previsto abrir las oficinas regionales en Moscú e India. Se mantienen conversaciones sobre las perspectivas de ampliar el número de accionistas del Nuevo Banco de Desarrollo. 

Tenemos como objetivo contribuir a mejorar la coordinación de los países de BRICS en la agenda del G-20. Además, entre las prioridades se destacan la Reserva para Imprevistos BRICS, integración del sistema nacional de pagos y creación de una infraestructura transnacional de pagos, fortalecimiento de cooperación en el ámbito de la energía, regulación competitiva y aduanera. Nos comprometemos a la cooperación dinámica en el ámbito de protección de medioambiente, respuesta a situaciones de emergencia y desastres tecnológicos. 

Se ha diseñado un programa amplio en el marco de la “dimensión” humanitaria de BRICS, en particular, en el campo de deporte y contactos entre jóvenes y cooperación interparlamentaria. Tenemos intención de promover y desarrollar aún más la Universidad en forma de red del grupo BRICS. Continuaremos por celebrar los juegos deportivos de BRICS, Festival de cine, los Foros Académico, Cívico y Mediático y reuniones de ciudades hermanadas, diplomáticos y científicos jóvenes. 

Calendario de la presidencia rusa en BRICS en 2020 incluye alrededor de 150 eventos, incluidos 20 eventos a nivel ministerial. La XII Cumbre de los cinco países se celebrará en julio de 2020 en San Petersburgo, y la cumbre informal se celebrará en noviembre en los márgenes de la reunión del G-20 en Riad. La reunión del Consejo ministerial y la reunión de los Altos Representantes se celebrarán en junio en Moscú. Reuniones a distintos niveles de BRICS se celebrarán en más de 15 ciudades de Rusia

Pregunta: El desarrollo de la cooperación de Rusia con los países y asociaciones integracionistas latinoamericanos en el 2019. Las perspectivas de la resolución de la crisis venezolana.

Respuesta:  Los acontecimientos acaecidos en América Latina a lo largo del año saliente hicieron acordarse de la olvidada ya definición del “continente en llamas”.

Sin embargo, los procesos políticos internos que tenían lugar en toda una serie de países latinoamericanos tienen sus motivos y sus ritmos. Dada la delicada situación que se vive en la región, se intensificaron los intentos de Washington de adaptarla a sus intereses geopolíticos, aplicando la teoría del “caos controlado”. Son elementos de dicha política los intentos de cambiar los regímenes non grata u orientar “en la dirección correcta” a quienes no tienen una postura clara, alterar la dinámica de los procesos de integración regional, imponer unos moldes neoliberales e inflexibles. En calidad de base ideológica, fue usada la Doctrina Monroe que fue sacada de la naftalina.

Pero ocurrió algo inesperado por Washington: sus planes no dieron los resultados esperados. La región resultó ser más complicada y polifacética que los simplificados cálculos de EEUU. Así, por ejemplo, a pesar de la fortísima presión con sanciones y la aplicación del método de “revoluciones de colores”, no se logró llevar a cabo la “operación relámpago” contra Venezuela, Cuba, Nicaragua.

En condiciones de esta turbulencia regional es evidente la necesidad de que Rusia desempeñe un papel más significativo en los asuntos latinoamericanos. Y ello no es de sorprender. No percibimos esta región a través del prisma de nuestros intereses geopolíticos ni tampoco deseamos que se convierta en arena de enfrentamiento con quien sea.

Percibimos a los países de la zona como un importante elemento del orden geopolítico multipolar que está todavía en formación. Por esta razón estamos interesados en que los países latinoamericanos y del Caribe, en su unidad y variedad, sean fuertes, políticamente unidos y económicamente sostenibles. La postura rusa con respecto a la interacción con los latinoamericanos tiene una lógica inquebrantable: nadie debe ser enfrentado a nadie, no deben crearse líneas divisorias ni barreras artificiales, no se debe segregar a nadie en los “nuestros y los del otro bando”, sino que se debe reforzar una cooperación exenta de ideología y basada en los principios pragmáticos, con el debido respeto mutuo y de los intereses de todas las partes.

Esta filosofía constructiva permite fomentar una cooperación estratégica con los Estados de América Latina en diferentes formatos y en una amplia gama de esferas.

Estábamos desarrollando dinámicamente el dialogo político a distintos niveles con los países de orientaciones centro-izquierda y centro-derecha. No tenemos y nunca teníamos excepciones ni prejuicios.

Nos gustaría reiterar una vez más el agradecimiento a Brasil por la presidencia fructífera en BRICS. Felicitamos al argentino Rafael Grossi por el nombramiento como el director general del OIEA.

Estamos dispuestos a ampliar los contactos con los organismos de integración existentes en el continente, esperamos que nuestra colaboración se base en el beneficio mutuo y esté exenta de ideología. Un buen ejemplo es el mejoramiento en las relaciones de la Unión Económica Euroasiática con los países de la Alianza del Pacífico en particular. Estamos dispuestos a reanudar el dialogo con CELAC, donde contamos con el liderazgo de la presidencia mexicana en la unión en el año en curso, y a dar forma concreta a la cooperación con SICA siendo Rusia un observador en la unión. En cambio, no podemos aceptar los enfoques ideológicos y indebidos de la dirección actual de la OEA que se convirtieron en un instrumento para injerirse en los asuntos internos de los Estados soberanos.

Es importante notar que todos los latinoamericanos, independientemente de la orientación política de sus gobiernos, comparten el mismo punto de vista que nosotros en cuanto a la necesidad de fortalecer el marco multilateral en los asuntos mundiales, el papel central y coordinador de la ONU, normas y principios del derecho internacional. Esto nos permite adoptar una posición unificada sobre los problemas clave del mundo moderno. Y estamos seguros de que eso fomentará el entendimiento sobre las cuestiones que podemos evaluar de formas diferentes.

Uno de los problemas que literalmente dividió América Latina y el Caribe fue la situación en Venezuela. Aunque algunos países poderosos siguen anunciando sobre “todas las opciones sobre la mesa”, la mayoría de los Estados convienen en que solo se podrá resolver la situación aplicando la legislación nacional y las normas de derecho internacional. Abogan por que los venezolanos mismos realicen la búsqueda de un acuerdo mediante un dialogo nacional inclusivo sin una destructiva injerencia foránea. Se oponen a las posibilidades del uso de fuerza, sobre todo a la opción militar.

Por supuesto, se observa un entendimiento común de que las sanciones impuestas por los EEUU son ilícitas y cada vez más inhumanas violando los intereses del pueblo venezolano y empeorando la situación económica ya difícil en el país.

Según las encuetas, los venezolanos están hartos de la confrontación y abogan por que los políticos se ocupen de los problemas cotidianos del país en vez de pelearse entre sí. A nuestro juicio, ahora aparecen los primeros rayos que nos permiten abrigar un moderado optimismo con respecto a la resolución del conflicto. Empezó a funcionar la Mesa Nacional de Diálogo que gradualmente se está convirtiendo en una plataforma de coordinación de la compleja situación política nacional. Sin embargo, es importante que adquiera el carácter más representativo posible. La rotación del parlamento opositor al gobierno de Nicolás Maduro podrá ser una oportunidad para reducir el grado de enfrentamiento en el país.

Rusia seguirá promoviendo una resolución de la crisis política y no violenta manteniendo el diálogo con los latinoamericanos, la UE, la RPC y otros socios.  

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