14 octubre 201916:13

Discurso pronunciado por el jefe de la delegación de la Federación de Rusia, jefe del Departamento de No Proliferación y Control de Armas del MAE de Rusia, Vladímir Yermakov, durante el debate político en la Primera Comisión del 74º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, Nueva York, 11 de octubre de 2019

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Estimado señor Presidente:

Ante todo, quisiera felicitarle por su elección a este alto cargo, desear todo éxito en su trabajo y asegurarle que puede contar con un apoyo de la delegación rusa en las discusiones con la agenda presentada.

Todos vemos que la situación actual en el ámbito de seguridad internacional, control de armas, desarme y no proliferación (CADN) se caracteriza por un crecimiento de la tensión y la imprevisibilidad, la agudización de los desafíos y amenazas anteriores y la aparición de los nuevos, lo que socava la estabilidad estratégica global. Así las cosas, necesitamos una agenda positiva y unificadora.

Rusia tiene propuestas constructivas sobre todos los aspectos clave de CADN. Lamentablemente, EEUU bloquea nuestros esfuerzos con apoyo activo o pasivo de sus aliados. Todos observamos la intensificación de las acciones destructivas de EEUU dirigidas a socavar el sistema de acuerdos en el ámbito de CADN que, según se decidió en Washington, frena de forma inadmisible sus capacidades de proyectar y usar la fuerza.

A partir del año pasado, ante los ojos de la comunidad internacional pasó a la fase activa de la destrucción premeditada y cínica del Tratado de Eliminación de Misiles de Alcance Medio y Más Corto (INF, por sus siglas en inglés) sin dejar posibilidades de salvar este documento. Se rechazaron las acciones propuestas por Rusia, capaces de fortalecer la viabilidad del Tratado desde el inicio, sin examinarlos, de nuevo con consentimiento de los aliados de EEUU. Los estadounidenses ni siquiera ocultan los motivos para socavar el Tratado: es el deseo de obtener una libertad absoluta para incrementar las capacidades militares en las regiones donde se prevé promover forzosamente los intereses estadounidenses, igual que en 2002, cuando EEUU se retiró del Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM).

Pasadas unas dos semanas tras los 'funerales' del Tratado INF, EEUU ya empezó a ensayar sistemas de misiles de las respectivas clases. Además, los representantes del Pentágono declaran abiertamente su intento de finalizarlo lo más pronto posible y empezar a desplegar nuevos sistemas de misiles. Se indican las regiones concretas del mundo.

Al torpedear el Tratado INF, EEUU puso a todo el mundo ante una línea peligrosa. Al liberarse de las restricciones al emplazamiento terrestre de misiles de alcance medio y más corto, EEUU está diseñando simultáneamente las cargas nucleares de baja potencia que reducen el umbral del uso de armas nucleares y emprende otras acciones que ponen la estabilidad estratégica bajo amenaza. Esta situación conlleva una carrera armamentista impredecible por sus consecuencias muy peligrosas para la humanidad. Nadie puede garantizar que mañana los misiles estadounidenses no aparezcan cerca de las fronteras de muchos Estados en varias regiones del mundo.

En esta coyuntura la tarea de fortalecer la estabilidad estratégica, la seguridad global y regional sale fuera de las relaciones ruso-estadounidenses y concierne directamente a todos los miembros de la comunidad internacional sin exclusión. En vista de eso, la postura de los países europeos suscita una perplejidad y decepción. Pese a los propios intereses de seguridad, muchos, de hecho, respaldaron de manera irresponsable la destrucción del Tratado para satisfacer las ambiciones de EEUU del dominio global. De ese modo, tan sólo contribuyeron al fortalecimiento por Washington de sus capacidades de ejercer presión en los países declarados por EEUU como sus oponentes o adversarios geopolíticos.

A diferencia de EEUU, Rusia, como Estado responsable, no está interesada en nuevas 'crisis de misiles'. En nuestro país se tomó la decisión de no desplegar misiles de alcance medio y más corto de emplazamiento terrestre en cualquier territorio hasta que los misiles estadounidenses de la misma clase aparezcan allí. En vista de eso, exhortamos a los aliados de EEUU en Europa y la región de Asia Pacífico a declarar una moratoria similar al despliegue de misiles de alcance medio y más corto de emplazamiento terrestre. Consideramos que tal paso de respuesta sería no sólo lógica sino también demandada en la situación actual.

Tras la destrucción del Tratado INF, en el ámbito de control de misiles y armas nucleares queda vigente sólo un Tratado: START. Hemos declarado en reiteradas ocasiones nuestra disposición a ocuparnos de todos los asuntos relacionados con una posible prórroga del START. Mientras, oímos de la parte estadounidense sólo las declaraciones de lo inoportuno de prorrogar el Tratado.

Estimado señor Presidente:

Uno de los problemas principales de la amplia agenda internacional queda el desarme nuclear. Somos fieles al objetivo final de la construcción del mundo libre del desarme nuclear, hacemos un aporte importante al avance hacia este objetivo, inclusive al reducir el papel y el puesto que ocupa las armas nucleares en nuestra Doctrina militar.

El avance por el camino de reducción de armas nucleares de forma bilateral ruso-estadounidense se ha agotado, como pone de relieve la crisis en torno al Tratado INF, entre otras cosas, Es necesario emprender esfuerzos para prorrogar el Tratado START y aprovechar este tiempo para abordar seriamente las posibilidades de dar un carácter multilateral al proceso de desarme nuclear, de que hemos hablado en reiteradas ocasiones. Los principios de consenso, igualdad y respeto mutuo de los intereses de todos los países deben constituir el fundamento del futuro proceso multilateral. El desarme nuclear debe realizarse de tal forma para fortalecer la seguridad y la estabilidad internacional, así como tomando en consideración todos los factores que ejercen la influencia en la estabilidad estratégica.

Tales factores incluyen, en particular, el despliegue ilimitado del sistema antimisiles global de EEUU, el diseño de armas ofensivas estratégicas de alta precisión con carga no nuclear, la perspectiva del despliegue de armas ofensivas en el espacio ultraterrestre, la destrucción del sistema de tratados internacionales en el ámbito de control de armas, los intentos de debilitar las capacidades de defensa de otros países con métodos arbitrarios de presión ejercida sin el visto bueno del Consejo de Seguridad de la ONU.

El avance en esta dirección lo obstaculiza el mantenimiento de armas nucleares tácticas en Europa que se acompaña con la práctica desestabilizadora de las llamadas misiones nucleares conjuntas de la OTAN en el marco de que los Estados miembros de la alianza que no disponen de armas nucleares participan en la planificación del empleo de municiones nucleares y en el ensayo de las respectivas habilidades, lo que viola directamente el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT). Quisiéramos destacar especialmente que EEUU es hoy la única potencia nuclear que dispone de armas nucleares tácticas desplegadas fuera de su territorio de emplazamiento.

Estimado señor Presidente:

El año que viene, se celebrará una Conferencia de revisión del Tratado NPT que celebra su aniversario. Mientras, nos aproximamos a este evento sin estar en la mejor forma. Se profundizan las contradicciones entre los Estados nucleares y no nucleares, crecen las discrepancias entre estos grupos también. Las normas y mecanismos universalmente reconocidos en el ámbito de no proliferación nuclear se someten a revisión. Últimamente, empezaron a emprenderse intentos de aprovechar el proceso de revisión del Tratado NPT como una tribuna para ejercer la presión política en varios Estados e incluir en la agenda referente al Tratado NPT temas que no tienen nada que ver con este documento.

No se observa un progreso en el cumplimiento de la resolución de 1995 sobre el establecimiento en Oriente Próximo una zona libre de armas nucleares y de otro tipo de armas de destrucción masiva. La conferencia sobre la zona libre de armas de destrucción masiva que se celebrará en noviembre próximo podría sacar el proceso del punto muerto. Exhortamos a todos los Estados de la región y todos los depositarios del Tratado NPT a participar en esta conferencia para confirmar de esta manera su fidelidad al fortalecimiento del régimen del Tratado.

La aprobación del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) para arreglar la situación en torno al programa nuclear iraní fue el mayor éxito en el ámbito de no proliferación nuclear conseguido en la última década. Lamentablemente, la decisión de EEUU de retirarse del PAIC puso en riesgo fatal este nuestro logro común. Washington no sólo violó la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada por consenso con su coautoría, sino pone obstáculos para su cumplimiento por otros Estados. En esta coyuntura no se puede desestimar el rumbo responsable y discreto que aplica Irán que, a pesar de provocaciones y una presión ejercida, continúa cumpliendo sus compromisos a tenor del PAIC siendo el Estado sujeto al régimen de verificación nuclear más estricto por parte de la OIEA.

La doctrina nuclear renovada de EEUU, de hecho, hace imposible la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN). Claro está que en esta situación no se puede hablar de un lanzamiento oficial de una infraestructura de verificación relacionada con el TPCEN, en particular, el Sistema Internacional de Vigilancia.

Estimado señor Presidente:

La Federación de Rusia apoya plenamente el régimen internacional de prohibición de las armas químicas, biológicas y toxínicas y se pronuncia consecuentemente por reforzarlo y concederle un carácter universal.

Actualmente la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) está atravesando una etapa crítica. Este organismo internacional que en 2013 recibió el Premio Nobel de la Paz y dentro de él las decisiones siempre se han tomado mediante en consenso en estos momentos se ve dividido en dos bandos, debido a la presión ejercida por países occidentales. Las razones de tal situación son las siguientes: los intentos de los países occidentales de politizar al máximo el “dossier químico sirio” y conceder a la Secretaría Técnica de la OPAQ, en contra de la Convención sobre Armas Químicas, funciones atributivas que le permiten “identificar a los culpables” de usar sustancias tóxicas. Es evidente que los países occidentales buscan someter a la OPAQ a sus propósitos geopolíticos, causando un daño irreparable no sólo a la OPAQ y la Convención sobre Armas Químicas, sino todo el sistema de acuerdos internacionales existente en la esfera del desarme y la no proliferación de las armas de destrucción masiva.

Calificamos las labores encaminados a reforzar La Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas, dado que es una de las prioridades de la comunidad internacional. Nos pronunciamos por reanudar el proceso de elaboración de un protocolo jurídicamente vinculante para la Convención que contenga un mecanismo eficaz de verificación y por crear a esos efectos un grupo de trabajo de carácter abierto. Para reforzar las bases institucionales de la Convención exhortamos a crear en el marco de la misma unidades móviles médico-biológicas y un Comité científico consultivo, así como modernizar las medidas de confianza. Intentaremos conseguir que sea aprobado en la reunión de los Estados miembros de La Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas que se celebrará en Ginebra los entre los días 3 y 6 de diciembre de 2019 de un sustancial documento final.

Consideramos inaceptable crear en el marco de la Convención mecanismos de verificación alternativos que funcionen de manera paralela con la Convención y el Consejo de Seguridad de la ONU. Antes que nada, nos referimos al concepto de “visitas de evaluación voluntarias” de las instalaciones microbiológicas de doble uso, así como la iniciativa de crear en la Secretaría de la ONU de una tal “estructura intermedia” que investigue los casos de supuesto uso de armas biológicas. Nuestra postura de principio consiste en que cualquier mecanismo de desarme y de control de armamento debe ser abordado y aprobado mediante el consenso de los Estados miembros en los espacios especializados existentes a nivel internacional, en este caso, La Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas.

Estimado señor Presidente:

Las actividades de ciertos Estados occidentales ejercen una influencia destructiva en la seguridad internacional. Los mismos se proponen crear y desplegar en la órbita terrestre armas espaciales. Así, EEUU en su informe dedicado a la política en la esfera de defensa antimisiles de hecho anunció los planes de desplegar en la órbita sistemas antimisiles de ataque. La estrategia de defensa espacial de Francia plantea el objetivo de crear para 2030 potencial para llevar a cabo operaciones militares de “defensa activa” con medio técnicos desplegados en el espacio, la OTAN está trabajando en un documento idéntico. La puesta en práctica de estas ideas entraña el peligro de una carrera armamentista en el espacio y el surgimiento de un nuevo campo de enfrentamiento militar.

Rusia se pronuncia por un espacio libre de armas de todo tipo. Proponemos y promovemos ideas prácticas concretas para prevenir la carrera armamentista en el espacio cósmico. La única manera de proteger a la Humanidad es firmar un acuerdo jurídicamente vinculante, en el que participen todos los Estados que tienen peso en la mencionada esfera. El documento ha de incluir la prohibición de desplegar armas en el espacio y usar fuerza o amenazar con usarla contra las instalaciones espaciales.

Tenía que hacer su aportación el Grupo de expertos gubernamentales instituido mediante la Resolución 72/250 de la Asamblea General de la ONU y encargado de prevenir la carrera armamentista en el espacio. Sin embargo, finalizó sus labores, sin acordar un documento final. La aprobación del mismo fue inesperadamente bloqueada por el experto estadounidense que hasta aquel momento había participado de manera constructiva en su elaboración. El proyecto de informe redactado por el Grupo contiene no pocos postulados de gran importancia para las futuras labores en la prevención de la carrera armamentista en el espacio y el refuerzo de la paz y seguridad internacionales. Exhortamos a recurrir a los mismos para propiciar el mantenimiento del espacio cósmico libre de armas y con la posibilidad de ser usado por todos los Estados.

Ahora los países occidentales evitan la misma mención de que las labores del Grupo de expertos fueron bloqueadas por EEUU. Washington desde el principio estuvo en contra de la creación del Grupo gubernamental de expertos.

Vemos como cualquier negociación acerca de un acuerdo jurídicamente vinculante sobre la prevención de la carrera armamentista en el espacio es bloqueada por Estados Unidos. Seguiremos promoviendo iniciativas que propicien el uso y la exploración del espacio con fines pacíficos y pongan una barrera al despliegue de las armas allí. Sigue sin tener alternativa nuestra iniciativa sobre Compromiso de no ser el primero en emplazar armas en el espacio. El número de participantes de pleno derecho, al igual que de los países que prestan su apoyo o hacen de coautores de la Resolución de la Asamblea General de la ONU relativa a dicho compromiso sigue creciendo de manera paulatina. Exhortamos a todos los países que no lo han hecho todavía a mostrar su buena voluntad y a asumir el pertinente compromiso político. Sometemos a consideración del Primer Comité los proyectos de Resolución acerca del Compromiso de no ser el primero en emplazar armas en el espacio, las medidas de transparencia y refuerzo de la confianza en las actividades espaciales y las futuras medidas prácticas en la esfera de la prevención de la carrera armamentista en el espacio. Contamos con que se les sea prestado el necesario apoyo e invitamos a unirse a ellas en calidad de coautores.

Estimado señor Presidente:

Dado que EEUU está persiguiendo el desmantelamiento de todo el sistema de acuerdos internacionales en la esfera del Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación y los países occidentales están imponiendo su modelo de orden mundial basado en reglas que ofrecen una interpretación muy libre de las normas y son adaptadas a sus propios intereses, aumenta la necesidad de consolidar a la comunidad internacional en torno a una agenda constructiva que ayude a elevar la sostenibilidad del actual sistema de Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación.

El cumplimiento de esta tarea propiciaría el refuerzo de los actuales y la elaboración en base a consenso de nuevos regímenes de acuerdos en la esfera de Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación. Dada esta circunstancia, sometemos a consideración del Primer Comité de la Asamblea General de la ONU el proyecto de Resolución “Refuerzo y desarrollo del sistema de acuerdos de Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación”. Su aprobación representaría una importante aportación a la creación de condiciones para una exitosa celebración en 2020-2021 de una serie de relevantes eventos, Conferencias de Revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear, la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas, la Convención sobre Armas Inhumanas, así como la prórroga del Tratado START III.

El papel central en el refuerzo del sistema de acuerdos relativos al Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación es concedido por nosotros a la ONU y su mecanismo de desarme multilateral. Últimamente han aparecido tendencias negativas que reducen a la nada la eficacia del “trío de desarme” de la ONU. Los resultados de la votación de la Asamblea General de la ONU sobre las Resoluciones en la esfera de Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación hacen sacar la inevitable conclusión de que las decisiones por consenso son cada vez más difíciles de conseguir, a falta de un plan de acción común en el mencionado campo. Incluso los temas que antes eran invariablemente unificadores, ahora se convierten en motivo de acalorados debates. Con especial claridad esta tendencia de alejamiento de un diálogo concreto y de orientación al tono politizado de los debates, así como los intentos de convertir el espacio de la ONU en una herramienta de presión en los países non grata se hizo patente en las reuniones del Primer Comité de la Asamblea General de la ONU celebradas en 2018.

Un factor destructivo adicional que influye en las labores del Primer Comité y de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas son las acciones ilegales de las autoridades estadounidenses que denegaron los visados a los expertos de la delegación rusa. Washington comete burdas violaciones de sus obligaciones derivadas del Acuerdo de 1947 sobre la sede de la ONU. La “guerra de visados” desatada por Washington ya ha provocado este año el fracaso de la temporada de sesiones de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas, por primera vez en la Historia. De esta manera, EEUU puso de manifiesto de manera inequívoca sus prioridades en la esfera de Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación, optando por no conceder el visado al jefe de la delegación rusa en vez de por abordar los problemas de las medidas de transparencia y confianza en las actividades espaciales, debates acerca de los cuales fueron promovidos precisamente por Washington.

Nos gustaría evitar el año que viene este desarrollo de los acontecimientos. Dada esta circunstancia, sometemos a consideración del Primer Comité el proyecto de Resolución “Aumento de la eficacia de los métodos de trabajo del Primer Comité”, así como enmiendas a la tradicional Resolución “Informe de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas” sobre las temporadas de sesiones del Primer Comité y de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas en 2020, en base a la sede de la ONU en Viena o en Ginebra. La aprobación de dicha decisiones permitiría normalizar el funcionamiento del mecanismo de desarme de la ONU sobre base no discriminatoria y reforzar la autoridad de la ONU. Me gustaría hacer recordar que tal posibilidad ya ha sido formulada por la parte rusa, debido a la organización de la Conferencia de Revisión del cumplimiento del Tratado START III.

La seriedad de la situación en torno al Control de Armamentos, Desarme y No Proliferación impone la necesidad de acciones conjuntas por parte de todos los Estados que son conscientes de su responsabilidad por el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Por nuestra parte, seguiremos aplicando esfuerzos para elevar la eficacia y la coordinación de las acciones del Primer Comité de la Asamblea General de la ONU, de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas y la Conferencia de Desarme. Para poner en práctica este objetivo, es necesario reanudar un diálogo concreto acerca de los aspectos específicos más importantes de la agenda y quitar carácter político a los debates.

Nos gustaría volver a recordar nuestra iniciativa constructiva y esperamos que atractiva para todos. Fue formulada en marzo de 2016 y llamada a superar los 20 años de estancamiento en las negociaciones de la Conferencia. Sería necesario proceder urgentemente a elaborar una Convención internacional de lucha contra terrorismo químico y biológico. De esta manera se lanzaría el proceso de negociaciones, de acuerdo con el mandato existente.

Me gustaría volver a insistir en que Rusia tiene propuestas constructivas y unificadoras en todos los aspectos clave de la agenda. Contamos con que sean apoyadas.

Volvemos a exhortar a los Estados miembros de la ONU a que cooperen de manera constructiva en toda la gama de asuntos relativos a las garantías de la paz y la seguridad internacionales, renunciando a la imposición de intereses egoístas y objetivos limitados a toda la comunidad internacional.

Gracias por su atención.

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