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5 febrero 202117:57

Discurso y respuestas a las preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa conjunta celebrada al término de las negociaciones con el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Común, Vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, Moscú, 5 de febrero de 2021

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Buenos días, estimadas damas y caballeros.

Hemos sostenido una conversación sustanciosa con el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Común, Vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell. Hemos analizado a fondo el estado de las relaciones entre Rusia y la Unión Europea. Evidentemente, no están en su mejor momento, también debido a las limitaciones, unilaterales e ilegitimas restricciones que la Unión Europea introduce bajo pretextos ficticios. Lo hemos dicho hoy honestamente.

Es importante que ambas partes se hayan mostrado dispuestas a mantener y ampliar los canales de diálogo, también sobre cuestiones en que nuestras posturas divergen. Tales cuestiones no son pocas. Hemos destacado la disposición a cooperar en las áreas de provecho mutuo para ambas partes.

Compartimos la opinión de que la sucesiva degradación de los vínculos está preñada de unas consecuencias negativas e impredecibles. Esperamos que en la próxima cumbre de la UE (marzo de 2021), al hacer la revista estratégica de las relaciones con Rusia se opte a favor de una interacción constructiva, profesional y pragmática. Las contradicciones se mantendrán, aunque es mejor ir reduciéndolas. Seguimos siendo vecinos y juntos asumimos la responsabilidad por mantener la estabilidad en el común continente europeo, eurasiático, por ofrecer a nuestros ciudadanos  unas condiciones de vida confortables al máximo en este enorme espacio geopolítico. A Rusia y los países europeos los unen una historia común de muchos siglos, lazos culturales y contactos humanos. Mantenemos la cooperación económica, aunque frente a los años récord 2012 o 2013, los intercambios comerciales se redujeron casi en el 50%. Ahora se observa una tendencia positiva. La Unión Europea, como asociación, sigue siendo el mayor socio comercial de la Federación de Rusia. Los empresarios de la UE son los principales inversores en la economía rusa, por lo menos, unos de los principales. Pese a la pandemia, se mantiene la dinámica positiva de los intercambios comerciales bilaterales. Nuestras relaciones, sobre todo, la interdependencia energética, deben ser aprovechadas en bien de ambas partes. Iremos buscando otras áreas de aplicación de los esfuerzos conjuntos al estructurar unas relaciones renovadas.

Hoy hemos mencionado la sanidad, el cambio climático, la ciencia y la educación como dominios en los que expertos y ministros por ambas partes podrían redactar acuerdos bastante significativos. Procuraremos no dar largas a esta labor, siempre y cuando los colegas europeos estén dispuestos a ello. Por lo menos, durante las negociaciones los interlocutores dieron muestras de tal disposición.

Deseamos continuar el diálogo político. Las negociaciones de hoy han confirmado que esto es útil, sin importar las circunstancias. Tenemos previsto impulsar la interacción en diversos derroteros de importancia, incluyendo la lucha contra el terrorismo, la narcoamenaza proveniente de Afganistán y varios otros.

Hemos dedicado especial atención a la situación en el Oriente Próximo y el Norte de África. Hemos hablado asimismo sobre el arreglo del conflicto palestino-israelí. Mantenemos actitudes idénticas a favor de reanudar la labor del ‘cuarteto’ de mediadores internacionales, dado que la nueva Administración en Washington está dispuesta a hacerlo. Nos damos cuenta de la necesidad de aprovechar las capacidades del ‘cuarteto’ para propiciar la reanudación del diálogo directo entre los palestinos y los israelíes para ayudarles a encontrar una solución que cuadren con la fórmula de dos  Estados aprobada por la ONU y en el marco de la Iniciativa de Paz Árabe.

Hemos discutido también otras crisis, incluyendo Siria, Libia. Nos damos cuenta de que la persistente inestabilidad en estos países sigue ejerciendo una influencia negativa sobre la situación en Europa, incluyendo en el contexto de afluencia de migrantes y refugiados a la Unión Europea.  Consideramos necesario ir superando los problemas existentes, sin olvidar la prehistoria de lo que ocurre. Evidentemente, el número de estos  problemas habría sido mucho menor, si en su tiempo muchos Estados occidentales se hubiesen abstenido de las aventuras geopolíticas en el Oriente Próximo y el Norte de África.

Continuaremos nuestra labor en el marco del cumplimiento del Plan de Acción Integral Conjunto para arreglar la situación en torno al programa nuclear iraní (PAIC). Llega el momento crítico. Esperamos que también en este asunto la Administración de EEUU que sostuvo las negociaciones y estampó su firma al pie del PAIC, decida en qué grado Washington podría volver a ser parte de este importantísimo documento reconocido como un logro de la diplomacia multilateral. El PAIC es un ejemplo de los esfuerzos que deben ser emprendidos tanto para relajar la tirantez en diversos puntos candentes como para reforzar el régimen de no proliferación de armas nucleares.

Estamos dispuestos a cooperar también para arreglar otros conflictos, abordar la problemática regional en su conjunto. Seguiremos informándonos sobre las actitudes que emergen en la Unión Europea y la Federación de Rusia.

Lamentamos que durante la pandemia del coronavirus cuando, lógicamente, todos los países del planeta deberían  unirse y actuar solidariamente, algunas fuerzas en la Unión Europea aprovecharon este tema para acusar a Rusia de difundir desinformación. Rusia demostró con hechos reales que está dispuesta a ayudar a todos los colegas interesados, también en la Unión Europea, en la lucha contra este peligroso virus. Si de veras queremos poner coto a estas guerras de información, a las especulaciones, debemos acordar con  la Unión Europea la institución de otro canal, para que las pláticas sobre la desinformación se basen en hechos concretos que permitan analizar las preocupaciones recíprocas a nivel profesional. Nuestra oferta sigue en vigor.

Estamos dispuestos a discutir cuestiones relacionadas con los planes de la Unión Europea respecto al espacio postsoviético (Transcaucasia, Asia Central), hacia el que la UE muestra un esencial interés. Esperamos que al diseñar su política hacia esta zona la Unión Europea  tome en consideración los intereses legítimos de la Federación de Rusia en torno a nuestras fronteras, en las relaciones con nuestros vecinos más cercanos y aliados. Sería correcto acordar los principios que incluyan los compromisos a no entrometerse en los asuntos internos de los Estados soberanos, sea en el espacio postsoviético, en el oeste de los Balcanes o en alguna otra región.

Ha sido una discusión honesta. No hemos ocultado las discrepancias, hemos procurado discutirlos francamente, sin hipocresía y al propio tiempo fomentar los contactos donde esto supone beneficios para ambas partes. Estamos dispuestos a hacerlo. Hoy, hemos escuchado las aseveraciones de que en la Unión Europea se está formando la misma opinión.

Les agradezco a Josep Borrell y a su equipo las buenas negociaciones.

Pregunta (dirigida a Josep Borrell): Hace poco, se celebró la tercera sesión del Consejo Conjunto UE-Cuba, en la que Usted fue copresidente. ¿Cómo evalúa las relaciones entre la UE y Cuba en la etapa actual? ¿Puede este Consejo impulsar el grado de contradicciones entre Cuba y EEUU?

(la dirigida a  Serguéi Lavrov): ¿Cómo evalúa la política actual de la UE hacia Cuba?

Serguéi Lavrov (responde después de Josep Borrell): Josep, no veo “sorpresa” alguna en que le hayan hecho una pregunta sobre Cuba. Cuando visito diversos países, me preguntan siempre sobre Ucrania. Le han preguntado sobre Cuba, porque Usted mantiene unas relaciones bastantes notables e importantes con este Estado. Creo que es un ejemplo positivo de cómo uno debe guiarse por el sentido común para evitar presiones ilegítimas y tanto más la imposición de diversos embargos.

Rusia y la Unión Europea mantienen una postura igual: los socios internacionales deben resolver sus problemas exclusivamente a través del diálogo. Las amenazas de emplear la fuerza, ultimatums, sanciones, castigos mediante restricciones extraterritoriales a cuantos quieren desarrollar unas relaciones normales, todo esto son métodos y herramientas del pasado colonial. Lamentablemente, la Unión Europea recurre cada vez más a menudo a estas herramientas diseñadas por EEUU. Es una lástima. Espero que los próximos eventos y sucesos internacionales, incluida la cumbre de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y otras conferencias ayuden a comprender qué estamos construyendo. Un mundo multipolar que garantice la seguridad de los principales actores, incluida la UE, o el llamado mundo multilateral que sirva para justificar los métodos del orden unilateral. Propuso convocar la cumbre el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, los demás mandatarios lo secundaron (el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, ayer volvió a reiterar su disposición).

Hoy, hemos iniciado una conversación sobre el auténtico multilateralismo. Espero continuarla. Estamos convencidos de que en este formato están representados todos los Estados soberanos, o sea, la Organización de las Naciones Unidas. Cuando se adelantan las iniciativas sobre un multilateralismo eficaz, tal como hicieron Francia y Alemania, empezamos a preguntarnos qué es lo que se entiende bajo esta consigna. Resulta que se entiende que la Unión Europea es un ideal del multilateralismo, y los demás deben seguir el ejemplo de la UE.

Son cuestiones filosóficas que tienen relación práctica con  la política real. Me place que hoy hayamos hablado honestamente sobre ellas, así como sobre las preguntas que los colegas europeos tienen respecto a la Federación de Rusia. Creo que es la única actitud acertada.

El ejemplo de Cuba muestra fehacientemente lo pernicioso de las conceptos unilaterales y la necesidad de revisarlos.

Pregunta (traducida del inglés): Hablando de los intereses comunes capaces de unir a la Unión Europea y Rusia, en vez de separarlas, quisiera preguntar si usted cree que la vacuna Sputnik V podría contribuir al acercamiento o es un factor que separará a los bloques aún más.

Respuesta: No se trata de que la vacuna Sputnik V podría desempeñar un papel positivo sino de que es necesario establecer una cooperación equitativa entre todos los fabricantes de vacunas.

Cuando el Presidente ruso, Vladímir Putin, anunció la creación de Sputnik V, la reacción a esta noticia fue negativa: desde las declaraciones escépticas de que "es temprano y nadie sabe nada" hasta que los rusos se apresuran para "quitar la nata geopolítica". Mientras, cuando la vacuna empezó a usarse, la reacción cambió. Esto se debe en gran medida al hecho que al inicio, cuando el Presidente ruso, Vladímir Putin, anunció de este logro de los científicos rusos, se pronunció por una amplia cooperación en este ámbito con los socios internacionales.

Ayer, durante la conversación con el Secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, abordamos el tema de Sputnik V. Nos felicitó con que la vacuna da resultados. Convenimos en profundizar los contactos entre nuestros laboratorios, científicos y fabricantes, ver si existe la posibilidad de interacción en esta área.

Mantenemos amplios contactos con nuestros colegas europeos sobre este tema. Un gran número de países están interesados en comprar y fabricar la vacuna en su territorio. La canciller de Alemania, Ángela Merkel, hablando hace poco por teléfono con el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, respaldó la idea de estudiar si había posibilidades la cooperación en este ámbito entre Rusia y Alemania.

El Centro Nacional de Investigación en Epidemiología y Microbiología Gamaleya estableció contacto con AstraZeneca para estudiar la posibilidad de fabricar una versión combinada de la vacuna que incluyese los efectos positivos de ambas vacunas.

Creo que la cooperación en esta área no sólo puede desempeñar un papel positivo sino ya lo hace. Lo aplaudimos.

Pregunta: Usted dijo que se realizará una revisión del trato de la Unión Europea con Rusia, pero actualmente, como entiendo, la UE parte de los "cinco principios de Federica Mogherini". ¿Tiene Rusia principios con que nos guiamos en nuestras relaciones con la UE? Quisiera preguntar también de estos videos entregados al Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, y su homóloga sueca, Ann Linde, anteriormente. ¿No le recuerda su entrega un viejo chiste soviético: ¿Ustedes linchan a los negros?

Respuesta: He comentado en reiteradas ocasiones los "cinco principios de Federica Mogherini". Por ejemplo, el principio de conformidad con que las relaciones con nosotros se normalizarán en cuanto Rusia cumpla con los Acuerdos de Minsk. Al mismo tiempo, el Presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, dice que no le gustan los Acuerdos de Minsk, pero tendrá que mantenerlos porque esto permitirá mantener en vigor las sanciones contra Rusia. Esta trampa a que la UE cayó es demostrativa. Nuestras preguntas a Berlín y París como coautores de los Acuerdos de Minsk respecto a su opinión de tales declaraciones del Presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, quedan sin respuesta. Cualquier persona más o menos sensata entiende que es una condición artificial.

Por eso no inventaría unos principios de respuesta sino propondría partir del Derecho Internacional, las normas y principios de la Carta de la ONU, el Acta Final de Helsinki y otros documentos de la OSCE aprobados al nivel más alto que estipulan respetar la soberanía y la integridad territorial, no injerirse en los asuntos internos de otros países y garantizar un libre acceso a la información (lo que no observamos ahora por parte de nuestros colegas occidentales), y muchas otras cosas, inclusive un diálogo equitativo, el respeto mutuo y la búsqueda del equilibrio de intereses. Cualquier diálogo que no busca sacar unas ventajas geopolíticas sino alcanzar un resultado parte de estos principios. Claro está que es necesaria la reciprocidad. Usted ha recordado un viejo refrán soviético "Ustedes linchan a los negros". No tiene nada que ver con esto. Es solo una interpretación ingeniosa del principio de reciprocidad.

Si nos preocupan tanto los derechos humanos, el trato con los manifestantes, es necesario ver las imágenes que entregamos a nuestros colegas suecos y, en la antesala de la visita actual, entregamos a Bruselas. Mírenlas. Se ve cómo un todoterreno de la policía en EEUU arrolla a los manifestantes que están sobre la tierra, etc. Todo el mundo vio un vídeo en que un chorro de cañón de agua arrojó a una mujer contra una pared, después de que se fue cubierta de sangre.

No hubo algo similar en nuestro país. En Rusia, durante las últimas manifestaciones de protesta, los policías fueron atacados, pero no usaron una fuerza especial, incluidos gases lacrimógenos. Mientras, los manifestantes usaron gases lacrimógenos contra la policía.

Hablé ayer con el Secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken. Abordó la situación en torno a Alexéi Navalny y los manifestantes. Le pregunté si había una información que haría posible entender dónde están los que fueron detenidos durante los acontecimientos en el Capitolio. Según ciertos datos, se trata de unas 400 personas. Varias decenas de ellos se acusan de atacar a la policía. A tenor de las leyes de EEUU, la pena que puede imponerse por esto es de un a 20 años de prisión. Durante las últimas manifestaciones, hubo muchos casos de ataque contra la policía, todos están documentados y se llevan a cabo los respectivos procesos actualmente.

En Europa encontramos las numerosas situaciones cuando las autoridades judiciales se sospechan de tomar decisiones politizadas. Centraría la atención en que nunca fue mencionado en nuestras declaraciones públicas: el caso con tres presos en España condenados a 10 y más años de prisión por organizar referéndums en Cataluña y nos acusaban de provocarlo sin disponer de una sola prueba. Lo recordé porque se acusó a nuestro tribunal de tomar la decisión politizada. Las autoridades judiciales de Alemania y Bélgica se dirigieron a las autoridades de España en relación con aquellos tres habitantes de Cataluña llamándoles a cancelas las sentencias dictadas por motivos políticos. Las autoridades españolas respondieron: "Tenemos nuestro sistema judicial. No duden de las decisiones que tomamos en nuestros tribunales de conformidad con nuestras leyes". Es lo que queremos de Occidente en lo que se refiere a la reciprocidad.

Hablando de la transparencia en nuestras relaciones, nos atascamos en el tema que Occidente intenta relegar a un segundo plano centrando la atención en las manifestaciones de protesta en Rusia. Me refiero al tema de establecimiento de la verdad en relación con lo sucedido con Alexéi Navalny y el lugar de lo sucedido. Lo he ducho en reiteradas ocasiones. Los médicos civiles rusos ni alemanes no encontraron lo que, como se dice, fue introducido en su organismo. Lo descubrieron solo los médicos militares alemanes. Esto pone de relieve mucho. Alemania, Francia ni Suecia, ni la Secretaría Técnica de la OPAQ que ya se hizo amansado y obediente no responden a nuestras numerosas solicitudes de recibir los resultados de estas pruebas. Simplemente no responden a nuestras preguntas. Lo único que nos dicen es: "Lo saben todo ustedes mismos". Es una descortesía.

Me parece que tal arrogancia por parte de la Europa cultural es inadmisible e inaceptable. Mientras, si nuestros socios creen que no merecemos la información que confirma sus acusaciones contra las autoridades de Rusia, ¡qué se quede a su conciencia! Nos pronunciamos por la honestidad, la transparencia. No vamos a calcular de nuevo estos principios. Aquí no es necesario un enfoque matemático. Creo que todos entendemos de qué se trata.

Pregunta (traducida del inglés, dirigida a Josep Borrell): ¿Qué mensajes ha entregado usted a Serguéi Lavrov en relación con la condena de Alexéi Navalny y los manifestantes pacíficos? ¿Es posible, según usted, que en un futuro próximo la UE imponga sanciones contra los ocho oligarcas de la lista de Alexéi Navalny?

Respuesta (Serguéi Lavrov agrega después de Josep Borrell): He hablado ya de este asunto. No voy a dar muchos comentarios en relación con Alexéi Navalny, manifestaciones, protestas y, ante todo, el doble rasero en la presentación de esta información en los medios. En los reportajes de Rusia los medios occidentales suelen declarar cómo reacciona la policía sin mostrar a qué reacciona, mientras que, informando de los acontecimientos en Occidente, muestra las acciones violentas de los manifestantes.

Nos pronunciamos por la ausencia del doble rasero en este ámbito. Parece que nos empiezan a oír. Las posturas solidarias, conjuntas de la UE ponen de relieve que no nos presentarán las pruebas. Entendemos que es la postura de Berlín. Así decidieron y lo anunciaron a todos. A Alemania la siguieron Francia y Suecia. En vista del principio de solidaridad en la UE, no me sorprende esta postura. Estoy seguro de que la mayoría de políticos en Europa entienden lo absurdo de esto. Son cosas evidentes, si respetamos el Derecho Internacional. El Derecho Romano que sobrevivió en gran medida en Europa y se aplica en la realidad dice: "la carga de la prueba corresponde a los acusadores". Es lo que solicitamos.

En cuanto a las sanciones, consideramos que es un asunto interno de la UE. Nos hemos acostumbrado a que Bruselas recurre con cada vez mayor frecuencia a las restricciones unilaterales que no tiene un fundamento legítimo. Actuamos partiendo de que la UE es un socio inseguro, al menos en la etapa actual. Espero que en un futuro resumen estratégico se ponga la atención a los intereses vitales de la UE en sus vecinos más próximos y las negociaciones de hoy permitan salir a una trayectoria más constructiva. Estamos preparados a esto.

En conclusión, quisiera dirigirme a los periodistas. Se trata de un problema, un punto muerto en torno a los resultados de las pruebas realizadas en Alemania, Francia y Suecia. Me sorprende que los periodistas quienes suelen manifestar interés en eventos menos importantes, incluyéndolos en sus artículos y preguntas a los respectivos políticos, esta vez queden pasivos. No entiendo las causas de esto. Espero que los rasgos inalienables de los periodistas – la curiosidad y la aspiración de conocer la verdad – prevalezcan.

Quizás ustedes lleven a cabo un estudio periodístico (no investigación). ¿Hay otra situación en el mundo cuando un político o un individuo que pretende desempeñar este papel exija a los Estados extranjeros imponer sanciones contra su propio país? Si unos periodistas se ocupan de esto, pueden publicar un contenido interesante que centrará la atención de todos.

Como se dice hoy en los medios de comunicación, buenas noticias no se venden, todos necesitan escándalos. Hoy tenemos realmente las noticias positivas en las áreas mencionadas: el sector de salud, la ciencia, la educación, el cambio climático. Son los intereses principales de los actores importantes en el continente euroasiático. Estoy convencido de que trataremos de plasmar estos intereses en los acuerdos concretos que ayudarán a arreglar los problemas globales con un confort para todas las partes.

Quisiera agradecer de nuevo a Josep Borrell y su equipo.

 

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