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16 junio 202021:02

Rueda de prensa ofrecida por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, al término de la conversación telefónica con el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, Moscú, 16 de junio de 2020

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En el marco de nuestro diálogo ininterrumpido con la Unión Europea, hemos celebrado hoy unas negociaciones de 1.5 horas de duración con el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell.

Hemos abordado en detalle una amplia gama de asuntos relativos a la agenda internacional.

Hemos abordado el atolladero en el que se encuentra en estos momentos el arreglo en Oriente Medio. Hemos hecho hincapié en lo importante que es intensificar el esfuerzo consolidado de la comunidad internacional encaminado a lograr cuanto antes la reanudación de las negociaciones directas entre los palestinos y los israelíes bajo la égida de la ONU. Ello permitiría dar solución al problema del estatus definitivo y alcanzar un abarcador acuerdo de paz. Últimamente, la situación se ha complicado bastante.

Hemos hecho constar que Rusia y la Unión Europea tienen posturas y evaluaciones compartidas en lo siguiente: la puesta en práctica de los planes de anexión de una parte de territorios palestinos en la ribera occidental del Jordán pondría en peligro la perspectiva de la solución por dos Estados del problema palestino-israelí y provocar una nueva y peligrosa escalada de violencia en la región.

Hemos acordado seguir homologando nuestras posturas, puesto que Rusia y la Unión Europea son miembros del “cuarteto” de intermediarios internacionales. Seguiremos trabajando en esta esfera, también en contacto con nuestros colegas en la ONU. Haremos llegar nuestro punto de vista a EEUU y los israelíes.

Hemos subrayado la necesidad de poner cuanto antes fin a las hostilidades en Libia. Nos hemos pronunciado por que sea iniciado urgentemente un diálogo constructivo, en el que participen todas las fuerzas políticas del país. Con respecto a ello, se han lanzado últimamente no pocas iniciativas. Me estoy refiriendo a la Conferencia de Berlín y a las ideas formuladas por el Presidente del Parlamento en Tobruk, Aguila Saleh.

Hemos hecho constar la falta de alternativa al arreglo político de la crisis siria en el marco del proceso lanzado bajo la égida de la ONU. Ha de ser un proceso, en el que tomen parte los propios sirios con la asistencia del mencionado organismo universal, tal y como prevé la Resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU.

Hemos enfatizado la importancia de que la ayuda humanitaria sea prestada  en el territorio sirio a todos los necesitados, sin ninguna discriminación, politización ni condiciones previas. La ayuda humanitaria enviada por los países occidentales suele ir dirigida a los refugiados que se encuentran fuera de Siria, lo que apenas propicia su rápido retorno al país. Otro destino de la ayuda son los territorios que están fuera de control del Gobierno sirio.

El próximo 30 de junio, la Unión Europea tiene previsto celebrar una nueva videoconferencia para la ayuda humanitaria a los sirios. Contamos con una invitación y estamos dispuestos a participar. Hemos vuelto a mostrarnos apenados por el hecho de no suponer esta conferencia la invitación para la parte siria, el Gobierno legítimo de Damasco. Merece la pena señalar que se han celebrado ya varias conferencias de este tipo.

Hemos abordado de una manera bastante detallada la situación en torno al programa nuclear iraní. Hemos subrayado la adhesión de Rusia y de la Unión Europea a las garantías de una sostenible y abarcadora puesta en práctica del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC). Hemos intercambiado valoraciones con respecto  a los complicados procesos que están en marcha en Viena, en el marco del Consejo de Directores del OIEA, y en Nueva York, donde nuestros interlocutores estadounidenses están intentando promover decisiones completamente contrarias a todos los acuerdos alcanzados a raíz del PAIC y aprobados por la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU.

Hemos abordado la crisis en Ucrania, subrayando la falta de alternativa al Paquete de Medidas y de pasos concretos encaminados a cumplir el mismo. Nosotros, por nuestra parte, hemos hecho hincapié en que los acuerdos deben cumplirse en su totalidad y secuencia, incluido, en primer lugar, el establecimiento de un diálogo directo y sostenible entre Kiev, Donetsk y Lugansk.

Hemos abordado la situación en la parte occidental de los Balcanes, también dada mi próxima visita a Serbia. Hemos confirmado a nuestros interlocutores de la UE la postura de principio de Rusia, de acuerdo con la cual no se debe hacer de manera artificial que los países se enfrenten a la necesidad de elegir entre contactos con los países occidentales o con Rusia.

Todos estamos interesados en que la política de los todos los países de Europa sea multivectorial y esté abierta en igual medida para un diálogo constructivo con todos los países dispuestos a mantenerlo, siempre de manera paritaria y para mutuo beneficio.

Hemos enfatizado la importancia de los acuerdos alcanzados entre Belgrado y Pristina con la mediación de la Unión Europea hace muchos años que en la actualidad por desgracia no se cumplen.

Tenemos posturas afines con respecto al esfuerzo para promover el diálogo nacional en Venezuela. Tanto Rusia como los países europeos participaron en la Conferencia del llamado “formato de Estocolmo” organizada hace poco por Suecia.

A modo de resumen, hemos abordado una serie de asuntos relativos al estado actual de las relaciones entre la Federación de Rusia y la Unión Europea. Hemos comunicado al señor el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad haber oído sobre los planes de la Unión Europea de llevar a cabo una revisión estratégica de sus relaciones con la Federación de Rusia. Hemos confirmado nuestro interés en el desarrollo de los contactos. Hemos confirmado al señor Borrell la invitación a acudir en visita a la Federación de Rusia, en cuanto lo permita la situación con la pandemia del coronavirus.

Pregunta: Kiev no deja de decir que los Acuerdos de Minsk no son de obligatorios cumplimiento, que necesitan ser revisados o incluso pueden ser pasados por alto. ¿Ha abordado este problema en su conversación con el señor Borrell? ¿Estaría dispuesta la Unión Europea a contribuir a que Kiev deje de hacer este tipo de declaraciones?

Respuesta: Sí, como ya he dicho, hemos abordado el tema de Ucrania, pero sin entrar en detalles. La Unión Europea no es parte participante en el proceso llamado a lograr el arreglo de la crisis interna en Ucrania. La UE queda representada en el mismo por Francia y Alemania. Sabemos que Berlín y París informan en detalle de sus evaluaciones a sus socios de la UE, incluido el servicio dirigido por el Alto Representante Borrell.

Por supuesto, hemos llamado la atención de nuestros interlocutores a las declaraciones que se hacen desde Kiev y no son hechas por personas sin importancia ni poder real, sino por los representantes del Gobierno y del Presidente y por el propio Presidente. Son muy variados: desde el llamamiento a mantener en vigor los Acuerdos de Minsk, puesto que son el principal motivo de sanciones introducidas por países orientales contra Rusia (ya hemos comentado este tipo de llamamientos) y acabando por las declaraciones de que los Acuerdos de Minsk eran una cosa voluntaria y no suponían para Ucrania ningún tipo de compromiso o, como ha dicho recientemente uno de los Vice-primeros ministros del Gobierno ucraniano, Alexéi Réznikov, “inservibles” desde el punto de vista jurídico. Ello no puede menos de preocupar, por supuesto.

Hemos llamado a nuestros interlocutores europeos a tomarlo en cuenta en su diálogo con Kiev, sobre todo, dado que Ucrania y la UE tienen firmado el Acuerdo de Asociación, cuya modernización y renovación está prevista próximamente. Creo que la actitud de Ucrania con respecto a sus compromisos internacionales debería formar parte de la revisión del cumplimiento del mencionado Acuerdo de Asociación, también desde el punto de vista de la actitud demostrada por las autoridades ucranianas con respecto a los derechos de las minorías étnicas.

He llamado hoy a ello la atención de mi interlocutor, señalando que una serie de actos legislativos aprobados últimamente en Ucrania limitaban considerablemente los derechos de las minorías étnicas, garantizados por Convenciones internacionales y la Constitución de Ucrania. Me estoy refiriendo en primer lugar a los derechos a la educación y al idioma. He subrayado que otras minorías étnicas, como por ejemplo, húngaros, búlgaros y rumanos, también expresan su descontento por la mencionada legislación. Los ucranianos, reaccionando en un determinado momento a los llamamientos lanzados desde las capitales europeas, manifestaron que podrían hacer una excepción para las minorías étnicas que hablan las lenguas de la Unión Europea. Le he preguntado al señor Borrell si realmente existe tal excepción para las lenguas de la UE y si Bruselas y las capitales europeas se contentarán con ello, evitando luchar por el respeto de los derechos de todas las minorías étnicas, incluida la rusoparlante. La respuesta fue negativa, es decir, la Unión Europea no garantizará de manera selectiva los derechos de las minorías étnicas ni en Ucrania ni en ningún otro país. Consideramos que esta postura es digna de respeto. Es la única posible, si enfocamos el problema de las minorías étnicas desde el punto vista del Derecho Internacional.

Pregunta: El pasado 11 de junio el Parlamento de Letonia aprobó enmiendas a la Ley sobre medios electrónicos, introduciendo cuotas de uso de la lengua. ¿Podrían repercutir estas medidas en el acceso a los medios rusoparlantes?

Respuesta: Ello también forma parte de la lógica que acabamos de comentar. Con preocupación hemos recibido la noticia de haber aprobado el Parlamento de Letonia en la lectura final las enmiendas a la Ley sobre medios electrónicos. Sabemos que las enmiendas en cuestión eran “pedaleadas con intensidad” por las fuerzas radicales. Intentaban lograr que hubiera cuotas del uso de lengua en las transmisiones televisadas, sin ocultar que lo estaban haciendo para limitar el acceso legítimo a las fuentes de información en ruso.

Tengo entendido que de aquí en adelante el 80% de los programas habrán de emitirse en las lenguas de la Unión Europea, mientras que a las lenguas de las minorías étnicas les toca el restante 20%. Dado que el 40% de la población de Letonia usa la lengua rusa, estamos ante evidente discriminación. Estoy convencido de que la UE ha de analizar estas decisiones y formular su postura al respecto. Por lo menos, ésta ha sido la solicitud que hemos formulado ante el señor Borrell, expresando la esperanza de que las frecuentes declaraciones de Bruselas sobre la necesidad de garantizar los altos estándares democráticos, también en lo tocante al acceso a la información, no sean meras palabras.

Pregunta: ¿Qué Moscú de la iniciativa de EEUU de celebrar el próximo 27 de junio en las negociaciones entre los líderes de Serbia y Kosovo?

Respuesta: Opinamos que es una iniciativa dirigida a Belgrado y Pristina. Representantes de Washington han anunciado que ambas capitales aceptaron reunirse tras recibir la pertinente invitación de EEUU. Pasado mañana estaremos en Belgrado con una visita y esperamos poder abordar el tema de los pasos prácticos dados por Estados que se ofrecen como mediadores y la postura que tienen sobre el particular las autoridades serbias. El Presidente de Rusia, Vladímir Putin, subrayó en más de una ocasión, también en el transcurso de las reuniones con su homólogo serbio, Aleksandar Vucic, que Rusia apoyaría en el arreglo en Kosovo aquellos acuerdos que fueran aceptados por Serbia y por su pueblo. Ésta será nuestra postura, sin embargo, hay bastantes esfuerzos de mediación en este proceso. Me gustaría que los posibles acuerdos alcanzados por Belgrado y Pristina corrieran la misma suerte que los acuerdos alcanzados por las dos capitales con la mediación de Bruselas, algo que he comentado ya en mi conversación con el señor Borrell. Me estoy refiriendo a los acuerdos de hace más de 5 años sobre la creación en Kosovo de una Comunidad de municipios serbios. Este paso podría ofrecer en gran medida garantías de los derechos de la minoría serbia en dicho territorio nacional. Sin embargo, los acuerdos siguen sobre papel, de la misma manera que siguen sin cumplirse los acuerdos sobre el inicio del proceso judicial contra los combatientes del Ejército de Liberación de Kosovo, de acuerdo con las acusaciones del tráfico de órganos que contenía el conocido informe de Dick Marty. El tribunal fue formado con una importante demora, pero nunca ha llegado a iniciar sus labores, de modo que formaremos nuestra actitud con respecto a los posibles acuerdos no sólo en base a la forma que tienen sobre papel, sino también a cómo son puestos en práctica.

Pregunta: Rusia ha planteado el levantamiento de las sanciones durante la pandemia, pero no funcionó. ¿Han abordado hoy con el señor Borrell este tema? ¿Cabe alguna posibilidad de que, aunque sea durante la revisión estratégica de las relaciones bilaterales, la UE esté dispuesta a revisar las sanciones, levantarlas o debilitar? ¿Estaría dispuesta Rusia a levantar parte de las sanciones introducidas a modo de respuesta y cuáles serían las condiciones?

Respuesta: No solemos abordar el tema de las sanciones con quienes las introdujeron. Fue iniciativa suya, de modo que son ellos quienes deben tomar decisiones sobre el grado de eficiencia de las mismas y de si funcionan a su favor. Nosotros ya hace tiempo hemos sacado nuestras conclusiones. Los pasos dados por los países occidentales en 2014 y en los años siguientes, al ser prorrogadas las sanciones, demostraron que en todas las esferas clave de la vida de nuestro pueblo y de nuestro Estado hemos de confiar en nuestras propias fuerzas, que es lo que estamos haciendo en la actualidad. Lo hacemos para no depender de nuestros interlocutores que demostraron no ser de fiar. En cuanto a las menciones de los llamamientos de debilitar la presión con sanciones que les dirigimos en condiciones de la pandemia, estamos ante los intentos de tergiversar la situación. En más de una ocasión vi como la postura de Rusia era presentada como solicitudes de levantarnos las sanciones. Y no era lo que decíamos. Lo que decíamos era la necesidad de levantar las sanciones contra países más afectados por el coronavirus, porque durante la pandemia era inhumano mantener estas sanciones unilaterales e ilegales. Nos estábamos refiriendo a las sanciones unilaterales introducidas por los países occidentales, en primer lugar, EEUU, contra Irán, Venezuela, Siria y Corea del Norte. Eso era lo que decíamos. En ningún momento solicitamos que nos fueran levantadas las sanciones, ya lo superaremos por nuestra cuenta.

Pregunta: El pasado jueves tuvo lugar una explosión en el edificio de la Oficina de relaciones intercoreanas situada en la zona industrial de Kaesong. ¿Qué opina de esta situación? ¿Qué deberían hacer, a su modo de ver, Seúl y Pyongyang y posiblemente la comunidad internacional para evitar una mayor escalada de tensiones entre Corea del Sur y Corea del Norte?

Respuesta: Rusia es un Estado limítrofe con la Península de Corea. Debido a ello y a los vínculos históricos con el pueblo coreano, siempre estamos interesados en mantener y reforzar una paz sólida y sostenible y de la seguridad en dicha zona. Partiendo de esta postura de principio, nos pronunciamos por el desarrollo del diálogo intercoreano en aras de la normalización de las relaciones de dos Estados situados de la Península de Corea, entre el Norte y el Sur y por el arreglo de todo el conjunto de problemas de dicha región por medios exclusivamente pacíficos y diplomáticos.

 Para lograr este objetivo van encaminadas las conocidas iniciativas formuladas con anterioridad por Rusia. Están “sobre la mesa”. En los últimos años las formulamos en cooperación con nuestros amigos chinos. Me estoy refiriendo a la “hoja de ruta” para el arreglo abarcador de la situación en la Península de Corea. En el marco de dichas iniciativas están previstas medidas concretas que permitan erradicar las discrepancias existentes en la Península. Nos seguiremos guiando por esta postura, apoyando los contactos y acuerdos intercoreanos.

Pregunta: ¿Qué opina Moscú de la decisión del Presidente de EEUU, Donald Trump, de reducir el contingente estadounidense en Alemania? Muchos congresistas estadounidenses ya lo han calificado como “un regalo para Rusia”. ¿Comparte nuestro país este punto de vista?

Respuesta: No nos gustaría expresar nuestras valoraciones de cuanto esté ocurriendo entre EEUU y Alemania. Estamos presenciando los debates que hay en torno al tema, incluida la posible retirada parcial de militares estadounidenses de Alemania. Se pronuncian las autoridades alemanas, hay polémica en el Parlamento alemán. Es un tema que no me gustaría comentar.

Diré únicamente que nos pronunciamos a favor de la reanudación de un diálogo normal con todos los países miembros de la Alianza del Tratado del Atlántico del Norte en la esfera militar. Ello permitiría abordar el conjunto de problemas relacionados con las garantías de la seguridad política y militar en el continente europeo y en un sentido más amplio, en toda la región Euroatlántica en base a un análisis objetivo de los riesgos y amenazas existentes en esta zona.

Nuestras propuestas con respecto a la distensión a lo largo de la línea  divisoria entre Rusia y la OTAN son bien conocidas. Se hicieron llegar tanto a Washington, como a la OTAN. De momento, no hemos obtenido ninguna respuesta concreta, nuestras propuestas siguen “sobre la mesa”. En cuanto veamos que la OTAN está dispuesta a cooperar, estaríamos dispuestos a dar pasos concretos para lograr la distensión.

Pregunta: Tokio decidió renunciar al despliegue del sistema antimisiles estadounidense. ¿Podría esta decisión de Japón tener efectos positivos para el futuro de las negociaciones ruso-japonesas, también en lo tocante al Tratado de paz?

Respuesta: De las declaraciones hechas por las autoridades japonesas, incluido el Ministro de Defensa, Taro Kono, no me quedó muy claro si ya se había tomado la pertinente decisión. Lo deberían aclarar entre los propios japoneses en sus contactos con  los estadounidenses. Es un asunto que tiene que ver con sus relaciones bilaterales. Es verdad que en cierta medida afecta a toda la situación política y militar en el Noreste de Asia. Las explicaciones que se hicieron públicas, al tomarse en su momento la decisión de desplegar el sistema antimisiles estadounidense, demuestran que se están dando pasos en dicha dirección. Sería una fórmula diplomática para describir la situación.

Consideramos que en dicha zona, al igual que en Europa y en la región Euroatlántica, es importante fomentar el diálogo sobre la “suficiencia razonable” con respecto a los armamentos desplegados por los países de la zona en sus territorios y, sobre todo, en territorios de otros países. En el marco de las negociaciones a seis bandas dedicadas a la solución de los problemas de la Península de Corea, además de abordarse el propio problema nuclear, fue creado un grupo de trabajo que, por cierto, nadie ha disuelto, para el refuerzo de la paz y la seguridad en el noreste de Asia. Rusia hizo de país coordinador del grupo en cuestión. Dado el desarrollo de los acontecimientos, creo que ha llegado el momento de que nos planteemos la reanudación de sus actividades

Sin embargo, insisto en que no hemos visto que exista ninguna decisión concreta con respecto al sistema de defensa antimisiles que Tokio tenía planeado comprar a Washington. Al ser abordado en nuestra conversación con la parte japonesa el tema del Tratado de paz, de acuerdo con los principios aprobados por el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, y por el Primer ministro de Japón, Shinzo Abe, solemos llamar la atención de nuestros interlocutores japoneses a aquellos aspectos relacionados con su alianza político-militar con EEUU que generan riesgos para la Federación de Rusia. Ocurre porque el aliado de Japón declaró de manera oficial que Rusia era su enemigo. Sin embargo, nos gustaría aclarar la situación, antes de definir que habríamos de dar algunos pasos al respecto.

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