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18.09.1518:23

Entrevista del viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Ígor Morgúlov, a la agencia de noticias TASS 18 de septiembre de 2015

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Pregunta: ¿Quién encabeza la delegación rusa en el Foro que se celebra los días 18 y 19 de septiembre en Pekín con motivo del 10º aniversario de la firma por las seis partes (Rusia, China, EEUU, Japón, Corea del Norte, Corea del Sur) de la Declaración Conjunta sobre los principios de la desnuclearización de la península coreana?

¿Cómo le parecen las perspectivas de la “descongelación” de las negociaciones a seis bandas sobre el problema nuclear de la península coreana?  ¿Cuándo, a su ver, pueden reanudarse y qué hace falta emprender para ello?

Respuesta: Los días 18 y 19 de septiembre, en Pekín se celebra la conferencia internacional dedicada al 10 aniversario de la Declaración Conjunta de los participantes de las negociaciones a seis bandas sobre el problema nuclear de la península de Corea del 19 de septiembre de 2005. La Federación de Rusia es representada en estos eventos por el enviado especial del ministerio de Asuntos Exteriores, Grigori Logvinov.

Como bien saben todos, las negociaciones entre las seis partes quedaron interrumpidas hace casi siete años. Al mismo tiempo, esto no quiere decir que las partes involucradas no hayan aplicado esfuerzos en el curso de todo el tiempo transcurrido para encontrar las variantes de la resolución del problema nuclear que sean mutuamente aceptables. Este trabajo continúa a través de los múltiples contactos entre los participantes a base bilateral. Pero, por desgracia, no es suficiente. Hace falta una conversación sincera, cara a cara, de todos los seis participantes. Ahora estamos trabajando para organizar esta conversación.

En cuanto a la Declaración Conjunta, el documento refleja la visión de los objetivos principales y principios de las negociaciones a seis, concordada entre todos los participantes. Los elementos más importantes de la Declaración son la obligación por parte de Corea del Norte a renunciar al arma nuclear, a todos los programas nucleares existentes y de volver en los plazos más breves al Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares y al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), así como la declaración de EEUU de que no tiene ningunas intenciones de carácter hostil contra Corea del Norte y de que está dispuesto a normalizar las relaciones bilaterales con Pyongyang. Además, los participantes de las negociaciones confirmaron que respetan el derecho de Corea del Norte al empleo pacífico de la energía atómica y acordaron discutir en los plazos aceptables la concesión a este país de un reactor de agua ligera. De esta manera, la firma de la Declaración Conjunta mostró que, de haber buena voluntad, es posible mantener un diálogo productivo en búsqueda de  un consenso.

Rusia no justifica el que Pyongyang tenga programas nucleares y de misiles y ha expresado su actitud hacia ello al votar en el Consejo de Seguridad de la ONU por resoluciones correspondientes, sin dejar lugar a dudas. Sin embargo, creemos que para resolver el problema nuclear de la península coreana, ante todo cabe eliminar sus causas de origen.  En esta idea se basa nuestro enfoque al arreglo: la conversación debe desarrollarse en un amplio contexto de la distensión bélica en la región, desmantelamiento de la infraestructura de confrontaciones y la formación de un hábil mecanismo multilateral con vistas a asegurar la paz y seguridad en el noreste de Asia.  Realizamos un trabajo activo para explicarles a nuestros socios este concepto nuestro. Creemos que actualmente es la única variante viable de una salida político-diplomática de la vía muerta en la que se encuentra el proceso de negociaciones.