Comentario del Departamento de Información y Prensa del MAE de Rusia sobre la participación del Ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, en el 72º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU

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El pasado 12 de septiembre, en Nueva York, se inauguró el 72º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU. Durante este importantísimo foro internacional, los Estados miembros de la ONU discutirán un amplio abanico de los problemas más actuales de dimensión global y regional.

La delegación rusa en el evento será encabezada por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, quien intervendrá el próximo 21 de septiembre durante la discusión política de la Asamblea General.

La agenda del ministro Lavrov en Nueva York incluye varas decenas de eventos de alto nivel y reuniones bilaterales. Participará en los tradicionales encuentros de los ministros de Exteriores de los grupos multilaterales y regionales, incluidos la OTSC, la OCS, BRICS, la Cooperación Económica del Mar Negro, el TPCEN, la Conferencia de Interacción y Medidas de Confianza en Asia, CELAC y otros, y en los eventos temáticos de alto nivel sobre problemas actuales, que se organizan en los márgenes de la Asamblea General. Prevé, además, una conversación con el secretario general de la ONU, António Guterres, y el presidente del 72º período de sesiones de la Asamblea General, Miroslav Lajcák.

Este período de sesiones de la Asamblea General de la ONU está destinado a reafirmar el papel central y liderazgo de la Organización en la política mundial. La ONU sigue siendo una institución sin par en cuanto a su representatividad y universalidad, un singular foro central para un diálogo equitativo, dirigido a buscar y generar soluciones eficaces respetando diferentes opiniones e intereses nacionales, a partir de los objetivos y principios fundamentales de su Carta. Calificamos de extremadamente peligrosos los intentos de socavar el prestigio y la legitimidad de la ONU, corromper o suplantar sus prerrogativas, porque amenazan con arruinar toda la arquitectura de las relaciones internacionales.

En el contexto de agravación de la situación en el mundo, múltiples conflictos, extensión del terrorismo luchamos por que la comunidad internacional aúne los esfuerzos para solucionar los nuevos problemas a base del derecho internacional. Vemos la tarea clave de la ONU en garantizar la paz y la estabilidad regional y global.

Abogamos consecuentemente por un orden mundial policéntrico y una seguridad igual e indivisible para todos los países respetando incondicionalmente su soberanía y el derecho de las naciones a elegir su propio futuro.

En este sentido defenderemos la observación de los principios de primacía del derecho internacional y la Carta de la ONU, al igual que las prerrogativas estatuarias de su Consejo de Seguridad, que asume la principal responsabilidad por salvaguardar la paz y la seguridad en el mundo.

Conforme nuestros intereses nacionales, insistiremos firmemente en la ONU en que es inadmisible falsear la historia y revisar los resultados de la Segunda Guerra Mundial. En consonancia con estos esfuerzos y la lucha contra cualesquiera formas y manifestaciones de racismo, discriminación y xenofobia, Rusia volverá a presentar el proyecto de la resolución de la Asamblea General «Lucha contra la glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que  que contribuyen a exacerbar las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia». 

El documento, como en otras ocasiones, es respaldado por una considerable mayoría de los Estados miembros de la ONU. Sin embargo, no todos tienen suficiente voluntad política para condenar la glorificación, en algunos países, de los nazis y sus secuaces. Esperamos que las delegaciones que se abstuvieron o votaron en contra de esta iniciativa en 2016 revisen su postura sobre esta cuestión.

Abogamos consecuentemente por crear un amplio frente antiterrorista con la participación de todos los países, en función de sus posibilidades, y previo consentimiento de los Estados, en cuyo territorio se desarrolla la lucha contra los terroristas, siempre que el papel coordinador lo cumpla la ONU y se observen los principios y las normas del derecho internacional. Partimos de que es esta la misión de las recientemente creados en la Secretaría de la ONU del puesto y la oficina de coordinador para la lucha contra el terrorismo.

Sostenemos que el antiterrorismo debe ser abordado de forma integral implementando eficazmente las respectivas convenciones y resoluciones universales de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU. Damos una atención especial a la realización completa de la Estrategia Global contra el Terrorismo de la ONU.

Exhortamos a intensificar los esfuerzos conjuntos para poner fin a la extensión de la ideología y propaganda terroristas, también mediante implementación del “marco global para combatir la propaganda de grupos extremistas” y la resolución 2354 del Consejo de Seguridad de la ONU. Consideramos sumamente importante el trabajo destinado a acabar con los mercenarios terroristas extranjeros.

Respaldaremos la reforma de la ONU iniciada por el nuevo secretario general. Creemos que deberá tener por objetivo adaptar la Organización a la realidad actual manteniendo su naturaleza intergubernamental y respetando incondicionalmente el principio de división de competencias entre sus organismos principales establecido en su Carta. Esto se refiere al trabajo en el ámbito de paz y seguridad, desarrollo y gestión.

Estamos dispuestos a trabajar enérgicamente en la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU con el fin de conferirle un carácter más representativo sin perjuicio de su eficacia y capacidad de reacción. La búsqueda del modelo de reforma hay que continuarlo sin establecer plazos artificiales, luchando por el apoyo máximo de los Estados miembros – en el caso contrario no se logrará conseguir los objetivos de reforma declarados. No son sujetas a revisión las prerrogativas de los miembros permanentes, incluido el derecho a veto.

Respaldamos las iniciativas realistas de optimizar la actividad de la Asamblea General de la ONU. Damos prioridad absoluta a la perfección de los métodos de trabajo y la regulación de la recargada agenda. Cualesquiera innovaciones deben ser racionales y corresponderse estrictamente con la distribución vigente de las prerrogativas entre los principales organismos de la ONU. Abogamos por el desarrollo y perfección de la cooperación de la ONU con los mecanismos regionales y subregionales, a base del Capítulo VIII de la Carta de la ONU. En este contexto nos pronunciamos por intensificar la interacción constructiva de la ONU con las organizaciones como la OTSC, la OCS y BRICS. 

Entre las prioridades rusas está la preocupación por impedir el emplazamiento de las armas en el espacio ultraterrestre. Este objetivo está contemplado en el proyecto ruso-chino del tratado conjunto para la prevención del emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre, del uso de fuerza o amenaza de fuerza con respecto a las instalaciones espaciales, al igual que la globalización de la iniciativa rusa sobre la asunción por los Estados, en calidad de una medida intermedia para reforzar la seguridad y la confianza, de un compromiso de no ser primero en emplazar armas en el espacio. Como en otras ocasiones presentaremos al Primer Comité del 72º período de sesiones de la Asamblea General el proyecto de la resolución al respecto.

Estamos dispuestos a interactuar de forma constructiva con otras delegaciones sobre las cuestiones de la realización de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sin sesgos ni selección arbitraria de las prioridades. Contribuiremos conjuntamente a fomentar y hacer más eficaz la actividad pacificadora de la ONU, a desarrollar en el foro de la ONU de las normas del derecho internacional, a tomar las medidas eficaces en el ámbito de cooperación contra las drogas, el crimen y la corrupción.

En general, vemos nuestro objetivo común en garantizar la eficacia y la autoridad de la ONU, promover una agenda unificadora necesaria para reducir la confrontación y tensión en el mundo.

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