19 octubre 201713:21

Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, en el curso de la 16ª reunión ministerial del Consejo del Mar de Barents/Región Euroártica, Arcángel, 19 de octubre de 2017

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Distinguidas señoras y señores,

La 16ª reunión ministerial del Consejo del Mar de Barents/Región Euroártica (CBRE) ha sido el último evento de la presidencia rusa desde 2015.

Hoy hemos resumido los resultados de la actividad del Consejo en los últimos dos años. Compartimos la opinión de que los esfuerzos conjuntos permitieron avanzar de forma notable en una serie de las direcciones del trabajo práctico del Consejo, que sigue siendo el principal mecanismo de integración de esta parte de Europa.

Dimos la prioridad a las tareas de perfeccionar la infraestructura logística de la región, intensificar las actividades económicas en las zonas fronterizas, proteger el medio ambiente, reaccionar de forma adecuada ante el cambio climático, desarrollar los atractivos del Ártico para el turismo internacional, al igual que a las de fomentar la cooperación cultural, los intercambios juveniles y científicos, de reaccionar conjuntamente ante las situaciones de emergencia. Confirmamos nuestra disposición de interactuar de forma práctica y pragmática dentro del CBRE y solucionar las problemas concretos que se correspondan con las necesidades reales de los países miembros.

Prestamos una especial atención a las cuestiones relativas a la protección de los derechos e intereses de los pueblos indígenas. En abril del corriente Moscú acogió la primera Cumbre de los pueblos indígenas de la región de Barents, cuyos resultados, según la opinión común, representaron un gran aporte para fomentar el diálogo equitativo entre los pueblos indígenas y las instituciones públicas. Acordamos intentar que este trabajo fuera constante.

El próximo año celebramos el 25 aniversario del CBRE. Discutimos los horizontes del desarrollo de la cooperación con motivo de esta fecha conmemorativa y en el contexto del programa presentado por la presidencia sueca para los próximos dos años. La iniciativa rusa relativa a instituir un foro regional de alto nivel, que sería un Davos de Barents, con fines de discutir punto por punto la agenda de nuestra región, fue acogida de forma positiva. Confiamos en que llegue a plasmarse en la realidad. Apoyamos enérgicamente el deseo de Suecia de priorizar, en los próximos dos años, las cuestiones de la política juvenil, y por lo tanto estamos interesados en que se crea un nuevo mecanismo dentro del Consejo – el foro juvenil a nivel de los gobiernos y entidades locales.

Al término de la reunión aprobamos la Declaración conjunta que fija los resultados conseguidos arriba expuestos y define las metas para la ulterior interacción.

Después de la rueda de prensa se celebrará la primera ceremonia de entrega de la Beca de Barents en el ámbito de la cooperación cultural instituida en noviembre del año pasado en Moscú, durante el encuentro de los ministros de Cultura de los países miembros del CBRE. El premio se adjudicará dos veces al año a los jóvenes artistas y colectivos artísticos de Noruega, Finlandia, Suecia y Rusia.

Antes de terminar me gustaría volver a desear a Suecia éxitos en su gestión como presidente del Consejo y a la región noruega de Finnmark, como el del Consejo Regional de Barents.

Gracias por su atención y paso la palabra a mi colega, la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Margot Wallström.

Pregunta: Hace varias semanas, el diario Kommersant escribió que Spitsbergen es un área de conflicto para Rusia y Noruega. ¿Qué piensa de ello?

Respuesta: No he leído lo que escribió el diario Kommersant sobre Spitsbergen. Desde luego, pensamos que nuestra interacción en el archipiélago podría ser mucho más constructiva.

Abogamos por que las disposiciones del Acuerdo sobre Spitsbergen se cumplan estrictamente por todos los signatarios del mismo. No obstante, de vez en cuando entre nosotros y nuestros vecinos surgen problemas, en particular, cuanto a las restricciones de uso de helicópteros de la empresa rusa Arktikugol, la tramitación de autorizaciones para las investigaciones científicas, el acceso a las zonas atractivas desde el punto de vista científico y turístico, aunque este tipo de exigencias, según estimamos, no derivan de las disposiciones del Acuerdo sobre Spitsbergen. Hay otros problemas debidos a que los ingresos fiscales, procedentes también de los actores económicos rusos en Spitsbergen, no se destinan a satisfacer las necesidades de Barentsburg. 

Nos dirigimos en varias ocasiones, dos de ellas el año pasado, a nuestros vecinos noruegos mediante las notas oficiales para obtener respuesta a nuestras preocupaciones y propuestas para superarlas. Hasta ahora esperamos que las respectivas notas sean contestadas. No sentimos que haya deseo de, a menos, iniciar el diálogo. Por supuesto, esto no es motivo para estar contentos. Varias veces propusimos el diálogo que fue rechazado. Creo que esto no se corresponde con el espíritu de la Cooperación Nórdica.  

Pregunta: Hoy es el último día de gestión del ministro de Asuntos Exteriores noruego, Børge Brende. ¿Qué le podría decir en tal ocasión?

Respuesta: Le deseo que en su nuevo y muy interesante cargo de presidente de Foro Económico Mundial manifieste sus talentos y competencias, a la vez que mantenga las tradiciones establecidas durante la gestión de su fundador, Klaus Schwab.

Pregunta: Es evidente que el aumento de la presencia militar rusa en el norte provoca preocupación de las naciones de la región de Barents. Se teme que en toda la región la tensión crezca. ¿Hay algún motivo de preocupación? ¿Qué opina sobre la reciente decisión de Noruega de desplegar más tropas en la región de Finnmark?

Respuesta: Por supuesto, estamos preocupados por el desarrollo de la situación político-militar en el Báltico, en particular, por el aumento de la presencia de la OTAN en esta región. Consideramos los procesos que se dan allí parte de una estrategia consciente de contener a la Federación de Rusia. Esta estrategia no se oculta por los dirigentes de la OTAN, sobre todo, por EEUU. Viene realizándose de forma consecuente, se manifiesta, por ejemplo, en la fuerte intensificación de los esfuerzos de implantar su sistema global de defensa antimisiles que no tiene ninguna relación con Irán o Corea del Norte, sino tiene por objetivo contener a Rusia y China.

Vemos que nuestros vecinos suecos participan con regularidad en los ensayos de la OTAN. Oímos invitaciones y promesas de acoger a Suecia y Finlandia en las filas de la Alianza. Cada país tiene el derecho soberano a determinar su propia política exterior, a adherirse a alianzas, a elegir las formas de garantizar su seguridad. Sin duda, en nuestra opinión, la neutralidad de Finlandia y Suecia representa uno de los logros de su política exterior y sigue jugando un papel muy importante en los esfuerzos de mantener la estabilidad en el continente europeo.

Hablemos ahora de lo que sucede cerca de nuestras fronteras. El mes pasado, por ejemplo, se celebraron los ejercicios multinacionales Aurora 17. Habían sido presentados como exclusivamente defensivos y su celebración se debía supuestamente al brusco agravamiento de la situación en materia de seguridad. Por primera vez en este simulacro participaron los armamentos pesados de EEUU. Al mismo tiempo, nos dejó perplejos la reacción de Occidente con respecto a los ejercicios ruso-bielorrusos Oeste 17. Les tacharon de ofensivos, no transparentes, aunque la Federación de Rusia con mucha antelación había invitado a participar en ellos, también en los entrenamientos de campaña, a los observadores extranjeros, incluidos los de la OTAN. Estuvieron allí y lo observaron. Sin embargo, el ataque ideológico en el intento de fomentar el mensaje sobre la agresividad rusa persiste. De hecho, prácticamente ningún medio escribió la verdad sobre la transparencia de los ensayos.

Ya no hablo del cuento sobre las tropas rusas que se quedarán en Bielorrusia una vez finalizado el simulacro. Lo más gracioso es que tanto tiempo después de que hubieran terminado los ensayos y las tropas rusas hubieran vuelto a sus bases permanentes hay quienes continúan afirmando que parte de los efectivos se quedó allí. Es triste ver a las personas adultas que se dedican a confundir de esta manera a sus electores. 

Si hablamos, en concreto, sobre la seguridad en el Báltico, cunado el año pasado el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, en la reunión con el líder ruso, Vladimir Putin, propuso acordar que todos os aviones militares volaran con los transpondedores encendidos, lo tomamos en serio y presentamos las correspondientes propuestas en el Consejo Rusia-OTAN. Finlandia no es miembro del mismo, por lo cual actuamos a través del Grupo de Proyectos del mar Báltico de la  Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO, por sus siglas en inglés) que se reúne y funciona con éxito elaborando soluciones admisibles para todos. La última  vez el Grupo en cuestión se reunió en mayo del corriente. Todos reconocieron que prácticamente todos los vuelos de la aviación militar de Rusia, excepto los especiales, se realizan previo envío del plan de vuelo a todos los participantes de este grupo de la ICAO y con los transpondedores encendidos, en los aviones que los tienen instalados. Al mismo tiempo, las aeronaves de nuestros socios de la OTAN, al igual que las de Suecia, en la mayoría de los casos vuelan con los transpondedores apagados.

Estamos abiertos a un diálogo sincero sobre todas estas cuestiones. A propósito, tras la iniciativa del mandatario finlandés, presentamos las propuestas mencionadas al Consejo Rusia-OTAN no sólo relativas a los transpondedores. Se trataba de toda una serie de las medidas de seguridad que permitiría elevar el nivel de confianza en la región del mar Báltico. Hasta ahora no hemos recibido la respuesta de la OTAN. 

Antes de acusar a Rusia de exacerbar la tensión en la región, veamos las estadísticas desde el principio del corriente. Las naves y los aviones de los países de la OTAN violaron la frontera de Suecia nueve veces. La parte rusa lo hizo en una ocasión cuando dos aviones rusos estuvieron durante un minuto en el espacio aéreo de Suecia al este de la isla de Gotland. 

En lugar de hablar sin escuchar hace falta sentarnos en la mesa de las negociaciones (lo que ya propusimos a la OTAN hace mucho tiempo), poner sobre el tapete los hechos reales, intercambiar la información sobre los despliegues de fuerzas en los territorios propios o ajenos. Entonces estará claro quién tiene qué fuerzas y hacia donde apuntan. 

También le recomiendo insistentemente ver en Internet (ahora no recuerdo las cifras) y contrastar los presupuestos militares anuales de los países miembros de la OTAN y Rusia. También se puede contrastar el presupuesto militar de los países miembros de la OTAN sin el presupuesto de EEUU. Y se verá cuántas veces el presupuesto europeo de la Alianza es mayor que el presupuesto militar de Rusia. Así que es mejor sentarnos y hablar como venimos proponiendo desde hace tiempo. Confiamos en que nuestros colegas de la OTAN algún día comprendan la necesidad de tal diálogo.  

Pregunta: Hace unos años, en Kirkenes, Usted firmó el Acuerdo sobre la delimitación de fronteras marítimas en la zona del fiordo de Varanger. Entonces también había problemas y tensiones pero el tono general de la relaciones era bastante bueno. ¿Cómo lo evalúa ahora, en este foro de Arcángel?

Respuesta: En Kirkenes firmamos el acuerdo bilateral ruso-noruego, que funciona perfectamente y demostró su eficacia. Aquí, en cambio, es un evento multilateral que ha resultado muy fructífero. Junto con mi colega sueca, Margot Wallström, hemos intentado explicar qué hemos hecho hoy resumiendo los resultados de numerosas actividades. Creo que es un trabajo muy útil. Arcángel recientemente acogió el foro «Ártico, el territorio del diálogo», ahora este encuentro ministerial. Creo que esta ciudad es un escenario muy confortable y reitero nuestros agradecimientos  a las autoridades provinciales y municipales su hospitalidad.

Pregunta: ¿Serán capaces los países de la región de Barents, a pesar del prolongado enfriamiento de las relaciones entre Rusia y la UE, de mejorar sus propias relaciones? ¿Cómo está afectando a los ciudadanos de a pie, en nuestra provincia, por ejemplo?

Respuesta: Hoy mis colegas han hablado de ello. Como acaba de decir la ministra Wallström, es importante proteger nuestra región de las oscilaciones de la coyuntura geopolítica, que, lamentablemente, seguirá oscilando durante mucho tiempo, ya que los líderes del mundo occidental tardarán aún en comprender que la época de su dominio, de la que gozaron durante siglos, se está terminando y es imprescindible tratar con respeto otros países, especialmente los que aumentaron su fuerza económica, política y financiera. Confío en que esta comprensión termine por imponerse. 

En cuanto a las finanzas, el ministro noruego de Exteriores,  Børge Brende, apuntó que el presupuesto militar de Rusia en los últimos 12 años, desde 2005, se duplicó. Habría que ver el presupuesto total, no sólo el militar. Es natural que el presupuesto crezca. Si tomamos cifras absolutas, no obtendremos comparaciones. Insisto en lo que he dicho antes: comparen los gastos militares de los miembros europeos de la OTAN y los de Rusia, o incluso de la OTSC. Los vecinos occidentales los superan con creces.

Aprovechando la ocasión quiero confirmar que respetamos las declaraciones de Noruega de que cumple a rajatabla el acuerdo sobre Spitsbergen. He oído lo que dijo el ministro Brende. Yo, en cambio, enumeré las restricciones concretas que se nos imponen en Spitsbergen a la hora de realizar actividades permitidas por el acuerdo. El ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Børge Brende, no tuvo tiempo de contestar notas oficiales de parte de la federación de Rusia, al menos dos últimas siguen sin respuesta. Espero que sus sucesores se esfuercen en cumplir con las reglas diplomáticas y nos den una respuesta oficial a unas preguntas concretas.

En cuanto al diálogo en esta región. A pesar de todo mantenemos unos contactos muy estrechos con Noruega, Suecia y Finlandia. A pesar de que muchos canales entre las instituciones y parlamentos fueros, como en el caso de Noruega, parcialmente congelados, nos relacionamos. Siempre me emociona el recuerdo de la ceremonia en Kirkenes con motivo del aniversario de la liberación del norte de Noruega de los nazis, y de los monumentos a los caídos, de cómo los cuidan, cómo respetan nuestra historia común. Celebramos los contactos regulares con mi colega noruego, nuestros ministerios mantienen un diálogo a nivel de los departamentos. Desde luego, podríamos cooperar de forma más intensa siendo vecinos. Nuestras relaciones con Finlandia son tradicionalmente muy estrechas. Apreciamos la franqueza y rectitud con las que el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, se relaciona con el presidente ruso, Vladimir Putin. Ya he mencionado la iniciativa relativa a la seguridad en el espacio aéreo sobre el mar Báltico, la respaldamos. Mantenemos una buena cooperación con Suecia aunque hay quienes nos acusan de pretender intervenir en las elecciones. Estoy seguro de que los que siguen la situación real comprenden que es ridículo. Estamos restableciendo los contactos entre los parlamentarios y los militares. Estamos abiertos a esta interacción tan amplia y profunda como sea confortable para nuestros vecinos.

 

 

 

 

 

 

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