Noticias

9 julio 201918:16

Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, al término de la reunión ministerial extraoficial de la OSCE, Eslovaquia, 9 de julio de 2019

1434-09-07-2019

Alto Tatra ha sido escenario de la reunión ministerial extraoficial de la OSCE. Hemos apreciado esta iniciativa de Eslovaquia en tanto país que este año ejerce la presidencia rotatoria de la OSCE. A rasgos generales, las discusiones han sido útiles, aunque algunos de nuestros colegas siguen empeñados en proferir letanías de acusaciones – agresión, ocupación, etc. – contra Rusia. Pero la mayoría de los participantes procuró aprovechar la reunión para buscar salidas de las situaciones críticas en que se ha visto ahora la seguridad euroatlántica.

Ustedes saben que todo ello ejerce su influencia en los continuos aprestos bélicos de la OTAN, en el avance de la infraestructura militar hacia las inmediaciones de las fronteras rusas, las exigencias de abultar los presupuestos militares de los países de la OTAN, ya de por sí veinte veces mayores que el de Rusia.  La suerte del Tratado sobre la Eliminación de Misiles de Alcance Medios y Más Corto (INF) que pierde su vigencia debido a las acciones unilaterales de EEUU y su renuncia a estudiar siquiera nuestras explicaciones que estábamos dispuestos a ofrecer, también ha ejercido su influencia sobre la situación general. Washington ha desatendido nuestra propuesta de organizar una detallada presentación de este ingenio y responder a las preguntas que surgieran. Los representantes estadounidenses simplemente se negaron a mirarlo. Semejantes ultimátums han pasado a ser una forma de comportamiento de la administración estadounidense. No creo que esto contribuya a su éxito en la palestra internacional. A propósito, a esta reunión no ha asistido el Secretario de Estado, Mike Pompeo, en vez de él ha arribado uno de sus auxiliares en funciones. La OSCE dispone de las capacidades y del mandato, derivado del Acta Final de Helsinki, de los documentos aprobados en la cumbre de la OSCE de 1999, la Carta Sobre la Seguridad Europea y otros documentos, para promover los contactos en el ámbito político-militar que van a fomentar la confianza. Hace tres años, Alemania promovió, a nivel de expertos, el Diálogo estructurado sobre problemas de la seguridad europea. Es una empresa útil que, sin embargo, hasta ahora no ha reportado resultados algunos. Mientras, la situación es bastante seria y exige soluciones y pasos prácticos para lograr la distensión. Esperamos que el Diálogo estructurado contribuya, en un futuro próximo, a llegar a acuerdos concretos. Es evidente que la situación difiere sustancialmente de la que existía en 2011, cuando se adoptó el documento de Viena sobre las medidas para consolidar la confianza y la seguridad. Nuestros colegas occidentales exigen consensuar medidas adicionales de confianza, exigen mayor transparencia. Pero se olvidan de que – se lo hemos recordado hoy – que la diferencia entre la situación actual y la de 2011 consiste en que la infraestructura militar de la OTAN se va incrementando y continúa acercándose a nuestras fronteras. Abogamos porque tal diálogo en el seno de la OSCE continúe, pero que transcurra con mayor responsabilidad, que todos sus participantes procuren buscar una solución común, en vez de afanarse por presentar acusaciones gratuitas o promover una retórica confrontacionista.

La segunda canasta de la OSCE es económica. En este ámbito estamos interesados en que la OSCE, siendo un foro único, contribuya a armonizar los procesos integracionistas en diversas partes del Euroatlántico, incluidos los contactos entre la UE y la Unión Económica Euroasiática. Los primeros contactos a nivel de comisiones ya se han celebrado. Consideramos necesario continuarlos, ampliarlos y estimular por todos los medios.

En la cesta humanitaria también se han hacinado muchos problemas. Se asiste a la deformación impuesta por los países de la UE reacios a dedicar atención especial a las indignantes violaciones de los derechos de las minorías nacionales como las leyes adoptadas en Ucrania en relación con la lengua, la educación y la Iglesia Ortodoxa. Creo que ha llegado la hora para que la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos se ocupe de estos asuntos. Hemos llamado la atención del director de la Oficina sobre el particular. También es de incumbencia directa del Alto Comisionado de la OSCE para las Minorías Nacionales asegurar que todos los países miembros cumplan sus obligaciones en materia de observancia de los derechos lingüísticos, religiosos y educacionales de las minorías nacionales.

Sin lugar a dudas, está el problema de resurgimiento de las tendencias neonazis. Los ultrarradicales levantan la cabeza en Ucrania y los países bálticos, lo que también supone un problema grave. Lo hemos abordado en detalle hoy. Lamentablemente, la Asamblea Parlamentaria de la OSCE que no hace mucho concluyó sus labores, no apoyó por mayoría de votos el proyecto de resolución ruso sobre la inadmisibilidad de resurgimiento del neonazismo. A mi modo de ver, esto debería darles vergüenza a nuestros socios europeos. Pero seguiremos planteando este tema en la ONU, en el Consejo de Europa y en la OSCE. Junto con nuestros colegas, procuraremos redactar un paquete de resoluciones necesarias para la reunión ministerial oficial de la OSCE a celebrarse a inicios de diciembre próximo en Bratislava.

Pregunta: El Presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, ha propuesto convocar en Minsk una cumbre con la participación de Rusia, Ucrania, Gran Bretaña. Alemania y Francia. ¿Las partes concernidas han discutido hoy esta iniciativa ucraniana? ¿Tal vez, tendría sentido incluir entre los participantes a las Repúblicas Populares de Donetsk y de Lugansk?

Respuesta: Nadie ha discutido este tema. A los efectos del arreglo en Ucrania fueron instituidos: el Grupo de Contacto con la participación de Ucrania, las Repúblicas Populares de Donetsk y de Lugansk apoyado por Rusia y la OSCE y el Cuarteto de Normandía, autor colectivo de los Acuerdos de Minsk, incluidos los acuerdos sobre la institución del Grupo de Contacto para el diálogo directo entre los participantes en el conflicto. El Cuarteto de Normandía y los Acuerdos de Minsk fueron aprobados por la ONU y son herramientas inmediatas que la comunidad mundial debe aprovechar.

Otras ofertas, por lo visto, también merecen ser estudiadas, pero voy a resaltar lo principal: es preciso promover el diálogo directo. Es el meollo de los Acuerdos de Minsk. Una observación más: las ofertas serias se adelantan primero por canales diplomáticos, pero no públicamente, a través de Facebook. Estamos dispuestos a estudiar propuestas concretas que coadyuven a cumplir la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que convalidó los Acuerdos de Minsk, pero no suplantar esta resolución ni los propios Acuerdos de Minsk.

Pregunta: ¿Han logrado los socios eslovacos esclarecer su postura a la hora de votarse en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa el retorno de Rusia a esta entidad?

Respuesta: Este tema no se ha discutido. La Asamblea Parlamentaria tomó su decisión, los derechos de la delegación parlamentaria rusa fueron restablecidos en pleno volumen sin limitaciones algunas. Es una realidad a la que vamos a orientarnos.

Pregunta: Moscú insta a los socios europeos a mantener vigente el pacto nuclear con Teherán. ¿Qué esfuerzos se emprenden para hacerlo? ¿Se han discutido hoy, durante las negociaciones extraoficiales, los eventuales pasos a dar para estabilizar la situación?

Respuesta: La OSCE no es una entidad que discute la situación en torno al programa nuclear iraní. Para tales efectos existe la denominada Comisión conjunta de los países que firmaron el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) para arreglar la situación en torno al programa nuclear iraní. No hace mucho, dicha Comisión se reunió a nivel de directores políticos. Se adelantó la oferta de convocarla a nivel de ministros. Estaríamos dispuestos a apoyarla a condición de que en esta reunión se presenten acuerdos concretos. De momento, hay indicios de ello.

Desde luego, no estamos interesados en que la situación en torno a Irán y en el área en su conjunto se agrave y se exacerbe. Confiamos en que también Irán dé muestras de contención. Pero no podemos hacer la vista gorda de los hechos evidentes. Cuando Irán procedió a enriquecer uranio por encima del 3,67%, hasta el 5% para empezar y, por lo visto, seguirá haciendo, no infringió el Tratado de No Proliferación Nuclear ni el Convenio sobre las garantías con el OIEA ni el protocolo adicional a dicho Convenio. Por lo tanto, es preciso enfocar esta situación tomándolo en consideración. Cualesquiera compromisos adicionales que asumió Irán a tenor del JCPOA, han de ser analizados en la Comisión conjunta. Esto le incumbe justamente a dicha Comisión, según reza la correspondiente resolución del Consejo de Seguridad que aprobó el JCPOA.

La situación resulta paradójica. EEUU se retiró del JCPOA, incumple la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que aprobó el JCPOA y al propio tiempo prohíbe a los demás países cumplir esta resolución, achacando la culpa a Irán.

Hay otro aspecto sugestivo. Cuando la Casa Blanca y el Departamento de Estado exigen que Irán cumpla sus compromisos derivados del JCPOA, cuando anteayer el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pidió exhortó a la Unión Europea a castigar Irán por haber infringido el JCPOA, esto lógicamente significa que EEUU e Israel reconocen la legitimidad del JCPOA. Pero la reconocen únicamente en la situación actual, cuando se puede aprovechar el tema del JCPOA para incrementar la presión sobre Irán.

Es una postura incorrecta. Nos pronunciamos por buscar soluciones. Sabemos perfectamente quiénes instigan la confrontación. Hasta ahora no se han investigado las acciones provocadoras respecto a los buques petroleros. Es cierto, de momento, no vemos una salida de esta situación. La única vía es insistir en que todas las partes del JCPOA vuelvan a cumplir sus compromisos y regirse por los principios básicos del JCPOA. Si nuestros colegas estadounidenses u otros, en particular, israelíes, tienen preguntas a Irán respecto a su programa de desarrollo de misiles (como ellos afirman), a la política de Irán en el área, todo esto se puede discutir. Cuando se trazaba el JCPOA, nosotros, a propósito, insistimos en refrendar la necesidad del diálogo sobre la problemática regional. Ahora todos se olvidan de esto. No se debe destruir lo que había costado enormes esfuerzos y aportado una colosal contribución al robustecimiento del régimen de no proliferación de las armas nucleares. Es preciso conservarlo e ir debatiendo los problemas adicionales de forma colegiada, colectiva, en pie de respeto mutuo.

Documentos adicionales

Fotografías

Карты

Rusia en las relaciones internacionales

Visor de contenido web