5 junio 200411:56

VERSIÓN TAQUIGRÁFICA DEL DISCURSO DE APERTURA DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES DE LA FEDERACIÓN DE RUSIA, SERGUÉI LAVROV, EN LA REUNIÓN ORDINARIA DEL CONSEJO CIENTÍFICO ADJUNTO AL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES DE LA FEDERACIÓN DE RUSIA, DEDICADO AL TEMA TITULADO “DE LAS TAREAS CANDENTES DE LA POLÍTICA EXTERIOR DE RUSIA”, MOSCÚ 31 DE MAYO DE 2004

1280-05-06-2004

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Traducción no oficial del ruso

Valoramos muy altamente las buenas relaciones que se formaron entre el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia y la comunidad politológica científica. En uno de los derroteros por los cuales nuestra diplomacia se alimenta con ideas y una de las formas importantes de enriquecimiento del proceso mental indispensable para tomar conciencia de lo que está pasando en el mundo y para defender con la mayor eficacia los intereses de nuestro país teniendo en cuenta toda la gama de las opiniones existentes en la sociedad sobre la política exterior y la interior. Sin seguir consolidando los procesos políticos internos en la economía, la política y la vida social la diplomacia nacional difícilmente puede defender eficazmente las posiciones que Rusia ocupa en el mundo. Quiero asegurar que las tradiciones de semejantes encuentros serán continuadas. Valoramos altamente la experiencia de esta colaboración.

No nos reunimos tan frecuentemente como quisiéramos. Ello se debe al creciente calendario de la actividad en la política exterior. Confío en que sepamos "confrontar los relojes" periódicamente. Estamos interesados en que todo trabajo de desarrollo en materia de política exterior (muchos de ustedes son autores de ellos) no quede al margen del campo visual del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, para que todos ellos sean utilizados en nuestro trabajo práctico para su enriquecimiento a fin de hacer más eficiente y productiva la diplomacia en el plano de la solución de los problemas que plantea el presidente de Rusia ante el Gobierno en general y ente el MAE y otras dependencias que participan en el proceso de política exterior en particular.

Las tareas principales formuladas en el mensaje del Presidente a la Asamblea Federal de Rusia afirman que nuestra política exterior sigue siendo inmutable. Lo principal consiste en garantizar las condiciones externas favorables al máximo para el desarrollo del país tanto en el plano de la seguridad como en el plano del aumento de la eficacia y la competitividad de la economía, el aumento del bienestar de nuestros ciudadanos y la solución, para este fin, de problemas sociales bastante agudos. Se nos ha encomendado partir de los intereses reales, sobre todo los de la gente. Ello refleja la continuidad de nuestro rumbo y a la vez exige una puntualización sucesiva para que los actos en la política exterior estén apuntados justamente al mejoramiento de la vida de los rusos. Ello está relacionado, entre otras cosas, con los derechos de nuestros compatriotas que resultaron al margen de las fronteras de Rusia.

Parto de que en este formato podemos discutir cualesquiera problemas. Posiblemente sea conveniente reunirnos periódicamente en formatos más estrechos para sostener la conversación mayor sinceridad. Si bien también en esta sala cuento con un diálogo no formal. Ante todo, nos referimos al diálogo con nuestra ciencia, con los politólogos. Espero que sea desmentida la tesis de la crisis de la comprensión de los procesos que se verifican en el mundo. El que hablamos de esto testimonia nuestro interés por impedir semejante crisis y elaborar una comprensión que en los planos estratégico y práctico responda a los intereses del país.

La globalización continúa creando problemas nuevos. La lucha contra el terrorismo continúa, pero es obvio que se debe elevar su eficacia. La configuración de las relaciones internacionales en general es bastante desvaída. Se da la impresión (y ello se confirma cada vez más) de que el sistema internacional del futuro se está formando. Hoy día, de una parte, se tiene que reaccionar a todos esos procesos y comprenderlos a medida que se verifican, y de la otra parte, es un aspecto favorable para ejercer una eficiencia más eficiente sobre ellos. Afrontamos un problema complicado, y será muy difícil hallar la verdad sin el pensamiento científico y sin intelecto colectivo, no será fácil dar pasos correctos.

Los sucesos en torno a Irak no contribuyen a la consolidación de la unidad de la coalición antiterrorista y plantean en la agenda muchos problemas adicionales, sin hablar ya del tambaleo de las bases del orden mundial actual que se apoya en la carta de la ONU. Hay cada vez más indicios de que muchos quisieran sacar la conclusión del comienzo de la época de los conflictos de civilizaciones basándose en los sucesos en torno a Irak o en la influencia que la situación en Irak ejerce sobre las relaciones internacionales contemporáneas. Para nuestro país semejantes tendencias son muy peligrosas. En este mismo contexto surgen nuevas amenazas en materia de proliferación de las armas de exterminio masivo, incluso cerca de nuestras fronteras. Es necesario buscar una salida de esta situación exclusivamente sobre la base colectiva, sin rechazar a ningún país, sino que, por el contrario, continuando con el rumbo del Presidente de Rusia hacia la colaboración con todos los Estados que están interesados en ello y hacia conseguir nuestros objetivos a través del diálogo y no una confrontación. Por supuesto, ello supone esfuerzos sucesivos junto con los países rectores del mundo encaminados a la solución colectiva de los problemas mundiales, lo cual supone la incorporación obligatoria en las acciones colectivas también a los Estados Unidos de América.

Uno de los temas que se plantea urgentemente en la agenda es la evolución de la situación en el espacio de la Comunidad de Estados Independientes. La situación que se está formando no nos puede satisfacer plenamente. En el marco de la Comunidad fueron firmados muchísimos documentos y creadas muchísimas estructuras pero el rendimiento práctico de momento no es bastante alto. Paralelamente se crean los mecanismos que abarcan el espacio de la CEI pero que no tienen relación directa a la propia Comunidad. Son la Comunidad Económica Eurasiática, el Espacio Económico Común, el proceso de formación del Estado Unido, la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva y, en parte, la Organización de la Cooperación de Shanghai. Tenemos planteada ante nosotros la tarea de reducir a un común denominador las actividades de todas esas estructuras, denominador que refleje nuestros intereses a largo plazo.

5 de junio de 2004

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