11 septiembre 201918:04

Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en el curso de una rueda de prensa conjunta al término de las negociaciones con el Ministro de Asuntos Exteriores e Integración Europea de la República de Moldavia, Nicolae Popescu, Moscú, 11 de septiembre de 2019

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Estimadas damas y caballeros:

Hemos sostenido buenas negociaciones. Coincidimos en que los últimos procesos políticos en la República de Moldavia abren las posibilidades de intensificar las relaciones bilaterales. Nicolae Popescu subrayó que el nuevo Gobierno de la República está interesado en el desarrollo de la cooperación con Rusia. Hemos oído las declaraciones similares de la Primera Ministra de la República de Moldavia, Maia Sandu. Lo aplaudimos. Estamos dispuestos a corresponder y a buscar conjuntamente soluciones de los problemas acumulados. Estamos dispuestos a resolverlos basándonos en un buen fundamento. Me refiero al Tratado de Amistad y Cooperación de 2001 que sigue en vigor.

Recuerdo que en el sector económico y comercial en que se han acumulado muchos problemas cumplimos los acuerdos conseguidos al nivel más alto, emprendimos varios esfuerzos, ante todo, al facilitar el acceso de productos hortofrutícolas y vinos moldavos al mercado ruso. En particular, después de realizarlo, observamos un crecimiento del intercambio comercial. El año pasado, el volumen de comercio bilateral sobrepasó 1.500 millones de dólares, al aumentar un 30%. En el primer semestre del año en curso el crecimiento fue de un 14%. Destacamos que en Moldavia siguen operando más de 1.000 empresas con el capital ruso, incluido Gazprom, Lukoil, InterRAO. Más de 70 entidades federadas rusas participan en la cooperación con nuestros colegas moldavos. Se ocupan de proyectos económicos, comerciales y en el ámbito de las Humanidades. Aplaudimos esta tendencia. Esperamos que las vías de desarrollo de nuestros vínculos económicos se aborden en la reunión de la Comisión Intergubernamental para la Cooperación Económica que se celebrará la próxima semana, después de una pausa de casi tres años. Hasta finales de este mes de septiembre, en Moscú se celebrará el segundo foro ruso-moldavo. Promoveremos tales vínculos directos entre nuestros empresarios. Es muy útil para buscar soluciones de los problemas existentes.

Hemos convenido en intensificar y hacer regulares los contactos entre nuestros servicios diplomáticos. Hemos propuesto reanudar la tradición de firmar planes de consultas entre los Ministerios de Asuntos Exteriores para el período de dos años. Hemos señalado que, en los últimos tres años, los diplomáticos jóvenes de Moldavia participan enérgicamente en los eventos celebrados por el Consejo de diplomáticos jóvenes del MAE de Rusia. Me refiero a los foros globales y euroasiáticos de los diplomáticos jóvenes que tuvieron lugar en el período de 2017 a 2019. Un nuevo foro se celebrará en Moscú.

Hemos prestado una atención especial al aspecto cultural y de las Humanidades, el incremento de intercambios entre personas, la profundización de la cooperación en el sector de educación e información. Hemos discutido la necesidad de tomar medidas para mantener las posiciones de la lengua rusa en Moldavia. Nuestros colegas lo han notado. Espero que esto permita prevenir un estrechamiento artificial del espacio para los rusohablantes en Moldavia.

Hemos convenido en tomar medidas para renunciar a las infracciones del régimen sin visado: la aplicación de medidas restrictivas contra los ciudadanos de ambos países. Hemos centrado la atención también en la necesidad de garantizar los derechos de periodistas a la libertad de la actividad profesional y prevenir la política discriminatoria en relación con los medios de comunicación. Y el Gobierno anterior de Moldavia actuó de esa forma en relación con los medios de comunicación en ruso.

Hemos convenido en dar un impulso adicional a las negociaciones sobre el Tratado en materia de pensiones y un paquete de acuerdos sobre la migración.

Hemos propuesto reanudar la suscripción de programas de cooperación humanitaria y cultural para el período de tres años y nuestros colegas prometieron estudiar esta propuesta. Estos programas siempre abarcaron eventos que gozaron de interés y de éxito entre nuestros ciudadanos.

Hemos abordado asimismo el arreglo en Transnistria. Hemos confirmado la disponibilidad de Rusia a continuar desempeñando como mediador en las negociaciones y garante de los acuerdos conseguidos para cumplir y desarrollar las decisiones tomadas por Chisinau junto con Tiráspol en el marco del fortalecimiento de medidas de confianza y el avance hacia un arreglo integral y viable en el río Dniéster. Aplaudimos la reanudación de reuniones oficiales en el formato 5+2 programada para octubre próximo. Consideramos que tales reuniones deben celebrarse con mayor frecuencia y de forma más regular, de conformidad con lo acordado cuando se estableció este formato.

Hemos hablado de la cooperación en el marco de la Comunidad de Estados Independientes, en los que se refiere a la actividad en la CEI y en la Unión Económica Euroasiática (UEEA) en que Moldavia obtuvo el estatus de observador.

Hemos abordado nuestra interacción en la ONU, la OSCE, el Consejo de Europa, la Organización de Cooperación Económica del Mar Negro. Son formatos útiles en que nuestros diplomáticos pueden intercambiar regularmente opiniones, valoraciones y coordinar las posturas.

Hemos confirmado a nuestros colegas moldavos que en las relaciones bilaterales Rusia prioriza el apoyo de la República Moldova como Estado, su estatus fuera de bloques, los esfuerzos de los dirigentes del país dirigidos a garantizar la estabilidad política y fortalecer los acuerdos interétnicos. En tales condiciones es posible desarrollar con la máxima eficacia y fortalecer los diversos vínculos ruso-moldavos en base al pragmatismo y las ventajas mutuas.

Creo que las negociaciones han sido oportunas. Espero que nuestros Ministerios trabajen de forma más eficaz y regular, porque hay problemas y los hemos abordado hoy. Es importante que los departamentos diplomáticos contribuyan a la postura coordinada de los departamentos sectoriales respecto a nuestra actividad conjunta.

Pregunta: El Presidente de Moldavia, Igor Dodon, anunció que Rusia estaba dispuesta a destruir las municiones almacenadas en el territorio de Transnistria. Señaló que se trataba de la propuesta de Moscú formulada por el ministro de Defensa de la Federación de Rusia, Serguéi Shoigú durante su visita a Chisinau el mes pasado. ¿Se conocen más detalles? ¿Cuándo podría empezar el proceso? ¿Cómo se haría (se trata de decenas de miles de toneladas de municiones)? ¿En qué plazos?

Respuesta: La propuesta fue formulada por el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, durante su reciente visita a Chisinau y Tiráspol, donde se reunió con el presidente de Moldavia, Igor Dodon, y el líder de Transnistria, Vadim Krasnoselski. Es importante que tanto el mandatario moldavo, como el transnistriano hayan respaldado la propuesta de Serguéi Shoigú sobre la destrucción de las municiones cuyo plazo de caducidad haya expirado o está por expirar y que constituyen aproximadamente la mitad de todas las que hay allí. No son decenas de miles, son unas 20.000 toneladas de municiones. Es un tema muy serio, del que hemos hablado mucho hoy. Las municiones no cayeron allí desde el cielo. Pertenecían a las tropas rusas que formaban parte del 14.º Ejército, otra parte se había traído de Europa al retirarse las tropas soviéticas.

El grupo de fuerzas rusas, sucesor del 14º Ejército, que está desplegado en Transnistria y las Fuerzas Conjuntas de Paz que cuentan con la presencia de efectivos rusos, constituyen un componente importantísimo de la paz establecida en la región hace 25 años, cuando nuestros militares detuvieron el derramamiento de sangre. Desde entonces no ha sonado ni un disparo. La vida pone de manifiesto que es una parte indivisible de los esfuerzos que emprendemos para arreglar el problema transnistrio respetando la integridad territorial de Moldavia y el estatus especial de Transnistria.

Cabe recordar que en 2003, cuando el proceso de arreglo político avanzaba hacia la aprobación del respectivo acuerdo, las autoridades de Transnistria dio su consentimiento para iniciar la retirada del dicho arsenal, llegando a evacuar más de la mitad del mismo. Pero en cuanto las entonces autoridades moldavas se retiró del acuerdo ya rubricado bajo presión de la UE, según sabemos ya a ciencia cierta, la parte transnistriana se negó a terminar de evacuar las municiones restantes del arsenal cerca de la localidad de Kolbasnia, alegando la incapacidad de la otra parte de cumplir lo anteriormente acordado. Teniendo en cuenta los aspectos de seguridad, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, propuso ahora destruir las municiones caducadas. Hoy hemos entregado a nuestros colegas las evaluaciones de los pasos a dar: suministro de equipos, envío de especialistas, fuente de financiación, firma del contrato. Todo deberá realizarse conforme las normas de seguridad establecidas en las Fuerzas Armadas de Rusia. No podrá ser de otra manera. Los preparativos llevarán un año y pico. Para empezar a prepararlo en papel antes de pasar a las acciones concretas, hacen falta los contactos entre militares. Estamos abiertos a realizarlos.

Pregunta (a Serguéi Lavrov): ¿Usted ve algunas perspectivas nuevas para el desarrollo de las relaciones bilaterales entre Rusia y EEUU tras la dimisión de John Bolton? ¿Cómo influye la frecuente sustitución de los negociadores en el desarrollo de las relaciones? ¿Qué impresión tienen usted de John Bolton, dado que incluso en su país es considerado una figura bastante contradictoria?

Respuesta: Conozco a John Bolton desde los años 90 del siglo pasado. Era asesor del secretario general para las organizaciones internacionales, yo hacía lo mismo en el MAE ruso. Luego, el Sr. Bolton trabajó de representante interino de EEUU ante la ONU. Nos seguíamos viendo cuando me destinaron a Nueva York, mientas él había dejado el servicio público y trabajaba en diferentes centros analíticos. De vez en cuando nos encontrábamos para tomar un café, cuando él llegada a Nueva York desde Washington. Es un interlocutor muy agradable, una persona muy inteligente, un erudita. Es muy interesante conversar con él. En cuanto a sus ideas políticas, no coincidíamos en la mayoría de los casos. Tiene un estilo duro, apuesta por métodos de fuerza, también de la fuerza militar. Como sabrá, promovió muchas de las iniciativas semejantes para las situaciones de crisis actuales, por ejemplo, en Venezuela o Irán.

En cuanto al eventual impacto en las relaciones ruso-estadounidenses, no voy a hacer pronósticos. La política de EEUU viene determinada por su Presidente, quien se pronunció en varias ocasiones a favor de normalización de las relaciones comerciales, económicas, políticas y humanas entre nuestros países, al igual que a favor de incrementar nuestra interacción en el escenario internacional. Aplaudimos estas declaraciones, confirmadas en junio pasado durante la reunión del Presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el Presidente de EEUU, Donald Trump, en Osaka, en los márgenes de la cumbre del Grupo de los Veinte. Es importante que los que tengan la obligación de cumplir la voluntad del Presidente traduzcan los principios políticos declarados al lenguaje de las acciones prácticas. De momento no se está haciendo de forma eficaz, aunque sí hay cierto progreso en algunos ámbitos. En particular, hemos recuperado el diálogo sobre el contraterrorismo. Recientemente finalizó una rueda de negociaciones entre los vicejefes de la diplomacia. Tenemos contactos sobre Siria, península de Corea, Afganistán. Estamos interesados en desarrollar la cooperación, aunque en muchas otras áreas aún faltan los mecanismos de cooperación suspendidos, pero estamos dispuestos a recuperarlos.

En cuanto a los eventuales cambios en la postura de Estados Unidos sobre diversas cuestiones de la política exterior, ayer Mike Pompeo declaró en la rueda de prensa que no se produciría ningún cambio en la política exterior de EEUU. Vamos a ver lo que va a pasar en la realidad y sabremos si hay cambios o no.

Pregunta (a Serguéi Lavrov): Se habla que usted planea visitar próximamente Irak y Kurdistán Iraquí. ¿Podría hablar de los objetivos de su visita, especialmente la de Kurdistán, que será la primera en la historia?

Respuesta: Estoy invitado por mi colega, el ministro de Asuntos Exteriores de Irak, Mohamed Ali al Hakim. Acordamos que la visita tendría lugar antes de finalizar el año. Ahora estamos concretando las fechas. Durante la visita se planea un viaje a Erbil, la capital de Kurdistán Iraquí. Es parte de nuestro trabajo conjunto para apoyar los esfuerzos de las autoridades iraquíes de consolidar la sociedad y asegurar una reconciliación étnica y confesional en el país. Intentaremos respaldar enérgicamente estos esfuerzos. Irak es nuestro socio importante y uno de los actores clave en la región. En los esfuerzos que emprendemos para iniciar una conversación seria y global sobre la seguridad en Oriente Próximo y África del Norte, Irak desempeña un papel importante.

Cabe señalar también que Irak, junto con Líbano, desde hace poco es observador en el proceso de Astaná. Junto con Jordania, Irak y Líbano participan en las reuniones que celebran Rusia, Turquía e Irán. Tenemos una agenda internacional y regional bastante amplia. Irak, además, tiene una influencia considerable en una serie de procesos en otros países de la región. Mantenemos una cooperación bilateral muy intensa con Irak en materia de economía, educación, las Humanidades y cultura. Será importante discutir todo ello durante las negociaciones.

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