17 julio 201914:24

Discurso y respuestas a las preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en la rueda de prensa conjunta celebrada al término de las negociaciones con el Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Costa de Marfil, Marcel Amon Tanoh, Moscú, 17 de julio de 2019

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Estimadas damas y caballeros:

Hemos celebrado unas negociaciones muy sustanciosas con el Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Costa de Marfil, Marcel Amon Tanoh.

Las relaciones entre nuestros dos países tradicionalmente son amistosas y están basadas en los principios de paridad, respeto mutuo e intereses compartidos.

Hemos confirmado de manera inequívoca el existente interés mutuo en el fomento de las relaciones bilaterales, en primer lugar, en las esferas comercial, económica y humanitaria. Hemos acordado continuar dando pasos adicionales, para acabar de elaborar proyectos de gran potencial en las esferas de energía, desarrollo de infraestructuras y, sobre todo, de agricultura que constituyen los pilares de la economía de Costa de Marfil. Para lograrlo, hemos acordado incentivar los círculos empresariales para que mantengan contactos directos, recurrir más a los recursos que ofrecen las asociaciones empresariales, en primer lugar, las Cámaras de Comercio e Industria de ambos países.

Dada esta circunstancia, hemos señalado que la participación de la delegación de Costa de Marfil en el reciente Foro Económico de San Petersburgo fue de gran utilidad. Hemos acordado seguir prestando a la parte marfileña asistencia en la formación de cuadros cualificados en los centros docentes rusos. Para el próximo año, la cuota para estudiantes procedentes de la Costa de Marfil será más grande, llegando a ascender a 60 personas.

Hemos hecho constar que existen unas perspectivas muy buenas en la esfera de la cooperación técnico-militar. Hemos percibido el interés de nuestros amigos marfileños en reforzar sus capacidades de defensa. En este sentido ha resultado de gran utilidad la participación de nuestros amigos marfileños en el Foro internacional Army-2019 celebrado recientemente en la localidad de Kúbinka en la provincia de Moscú.

Al abordar los problemas internacionales y regionales, hemos hecho constar la cercanía de las posturas de ambos países, también en lo tocante a la necesidad de que todos los países muestren respeto por los principios básicos del derecho internacional recogidos en la Carta de la ONU, sobre todo, por el derecho de los pueblos de determinar por su cuenta el modelo de su desarrollo político, económico y social.

Como sabrán, la Costa de Marfil es en la actual miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Hemos abordado en detalle la interacción de ambos países en dicho espacio y en el marco de la ONU en general, así como en otros formatos multilaterales.

En primer lugar, hemos hablado de la necesidad de superar los conflictos que, por desgracia, siguen azotando el continente africano. Rusia parte de que los propios países y organizaciones africanas deberían dar solución a tales conflictos, mientras que la comunidad internacional habría de prestar todo tipo de apoyo a los acuerdos que se alcancen por las partes enfrentadas en los conflictos en África, gracias a la mediación de los países vecinos.

Hemos expresado a nuestros interlocutores marfileños nuestro agradecimiento por apoyar las iniciativas de Rusia sobre la inadmisibilidad del despliegue de las armas en el espacio cósmico y de la glorificación del nacismo, así como sobre la seguridad informática internacional. Me gustaría señalar que el año pasado la Costa de Marfil hizo de coautor de la Resolución sobre la inadmisibilidad de la glorificación del nacismo. Lo apreciamos mucho.

Hemos abordado las amenazas que presentan el terrorismo internacional y las actividades delictivas derivadas del mismo, así como la necesidad de erradicar las fuentes que lo nutren en todas sus manifestaciones, empezando por la ideológica y acabando por el contrabando de armas, sin pasar por alto el uso del tráfico de drogas para la financiación de las actividades terroristas.

Compartimos la postura sobre la necesidad de promover la reforma de la ONU, incluida la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU. Hemos confirmado nuestra postura consistente en que el principal objetivo de la reforma en cuestión deberían ser las garantías de la representación de los países en vías del desarrollo de Asia, África y América Latina.

Me gustaría señalar también que hemos abordado en detalle los preparativos de la Cumbre Rusia-África que habrá de celebrarse en próximo octubre en Sochi. Será la primera en la Historia Cumbre de este formato. El evento será precedido por un Foro económico. Contamos con que estos acontecimientos marcarán un hito en el desarrollo del conjunto de las relaciones entre Rusia y los países africanos, formando los futuros vectores de nuestra cooperación con este continente de gran importancia.

Estoy muy satisfecho con los resultados de nuestras negociaciones. Estoy convencido de que permitirán promover nuestra interacción en los más diversos campos de una manera más exitosa y eficaz.

Pregunta: Se celebrará en próximo octubre en Sochi la primera Cumbre Rusia-África. Moscú tiene la intención de volver a posicionarse en el continente. El apoyo prestado a Siria dio sus resultados y permitió luchar contra el Estado Islámico. ¿Habría que esperar que, de actuar Rusia de manera activa en África, sus relaciones con los países del continente alcanzarían un nivel completamente nuevo?

Respuesta:  Rusia está ayudando al Gobierno sirio en su lucha contra el terrorismo y ya se han alcanzado resultados factibles. Así, se echó por tierra con toda seguridad el plan de la creación de un califato islámico, aunque las unidades del Estados Islámico siguen operando y reclutando a nuevos miembros, enviando emisarios a los países vecinos y más lejanos. El continente africano también se ve afectado por este fenómeno y hoy hemos abordado este asunto en detalle.

“Harakat al-Shabaab”, “Boko Haram”, “AL-Qaeda” en el Magreb son manifestaciones de unas actividades terroristas más intensas desplegadas en el continente africano. Dichas estructuras empiezan a cooperar cada día más, coordinando sus planes delictivos. La lucha contra estos fenómenos tiene gran importancia, también para el arreglo de las discrepancias, porque en una serie de conflictos, sea en Somalia, Mali o en Sáhel de una u otra forma intervienen las amenazas presentadas por grupos terroristas y extremistas.

Como saben, Rusia está promoviendo una serie de iniciativas en el campo de la lucha contra el terrorismo, incluyendo la creación de una coalición verdaderamente global que luche contra el terrorismo, sin aplicar la política de doble rasero. Desde el punto de vista práctico, el Comité nacional antiterrorista dependiente del Servicio Federal de Seguridad de Rusia creó y lleva tiempo ampliando el banco de datos que permite seguir los desplazamientos de los terroristas extranjeros.

Es una tarea muy relevante, dado que se desplazan de Iraq y Siria a Libia y Afganistán, para dirigirse más tarde a Asia Central. Participan en el mencionado proyecto de banco de datos de terroristas extranjeros cerca de 40 servicios secretos de unos 35 países, incluida la Interpol, el Comité Antiterrorista del Consejo de Seguridad de la ONU, la Estructura regional antiterrorista de la Organización de Cooperación de Shanghái. Invitamos a nuestros amigos africanos a que se unan a dicho banco de datos.

Otro problema que preocupa a mucha gente es la persistente amenaza de la piratería, en concreto en el Golfo de Guinea. Se cuenta con experiencias positivas de la lucha contra los piratas en las costas de Somalia. En su momento fue creado un grupo de contacto que ayudó a coordinar los pasos prácticos de las Marinas de Rusia, China, la India y países occidentales. Ello permitió dar una solución generalizada al problema. Considero que estas experiencias podrían ser demandadas en la lucha contra la piratería en el Golfo de Guinea.

Hablando de los conflictos que se siguen registrando en África, considero que Rusia está haciendo una relevante aportación en su arreglo, en primer lugar, defendiendo el principio de que los propios países africanos han de elaborar las soluciones a los problemas existentes en el continente. Mientras tanto, y ya lo he mencionado, la comunidad internacional, lejos de imponerles a dichos países soluciones concretas que a veces parecen ser recaídas en el colonialismo, ha de ayuda a los habitantes del continente a poner en práctica las decisiones elaboradas por las propias partes enfrentadas en el conflicto con la mediación de las estructuras subregionales o la Unión Africana.

Además prestamos una mayor asistencia a la formación de cuadros procedentes de los países africanos tanto en carreras civiles, aumentando cada año el número de becas concedidas a los estudiantes, como en el marco de la cooperación de los servicios de mantenimiento de orden público y servicios de seguridad.

En los centros de estudios superiores rusos cursan estudios muchos representantes del continente africano, lo que ayuda a elevar la eficiencia y las capacidades defensivas de sus Fuerzas Armadas.

En cuento a la cooperación económica, en estos momentos los volúmenes totales del intercambio comercial entre Rusia y los países africanos superan los 20.000 millones de dólares. Podría verse como una cifra bastante modesta, en comparación, por ejemplo, con los índices de comercio entre África y China o muchos países europeos. Sin embargo, la cifra de 20.000 millones registrada el año pasado fue para nosotros un verdadero progreso, por lo menos, en comparación con el año 2015, la cifra creció más de tres veces. Hemos acordado mantener dicho ritmo de desarrollo.

Respondiendo a la pregunta de si Rusia desea que sus relaciones con África alcancen un nuevo nivel, le diré que sí, lo desea. Este nivel se está perfilando ya. Estoy convencido de que la Cumbre que se celebrará en Sochi el próximo 24 de octubre representará una importantísima etapa en el fomento y enriquecimiento de las relaciones de cooperación entre Rusia y los países africanos.

Pregunta: Su homólogo, el Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, en una reciente entrevista a la cadena Fox News manifestó que la estrecha cooperación entre Rusia e Irán en Siria agravó el problema de los refugiados en este país.

Además, lo calificó de consecuencia de haber renunciado la parte rusa a retirarse, en pos de Washington, del Plan de Acción Conjunto y Completo (JCPOA). Comente estas declaraciones.

Respuesta: No he entendido muy bien qué relación existe entre el problema de los refugiados en Siria y la retirada de EEUU del JCPOA. Quisiera precisar que ningún país, salvo el propio EEUU, no ha abandonado el Plan de Acción Conjunto y Completo. Por lo tanto, me resulta difícil contestar por qué Mike Pompeo expresó de esta forma las ideas que en aquel momento se le ocurrieron. Sería mejor preguntárselo a él.

Por lo que se refiere al problema de los refugiados que, según la declaración de Mike Pompeo que Usted acaba de citar, pasaron a abandonar más activamente Siria debido a la actuación de Rusia e Irán, no entiendo de qué fuente Mike Pompeo obtuvo esta información. Según nuestros datos, desde julio de 2018, retornaron a Siria desde el extranjero más de 310 mil refugiados (esto sin contar a las personas internamente desplazadas que también retornan a sus hogares), incluyendo más de 100 mil procedentes desde el Líbano y los demás 210 mil, procedentes desde Jordania.

Este proceso continúa diariamente. Todas las mañanas estudio la información publicada por el Centro para la reconciliación de las partes enfrentadas en el territorio de la República Árabe Siria. Este Centro publica todos los días el boletín sobre los temas concernientes al retorno de los refugiados. Retornan más de mil personas al día, y este número no deja de crecer.

Por cierto, en dicho boletín aparecen no sólo datos estadísticos sobre el retorno de los refugiados sino también la información sobre las medidas adoptadas por la parte rusa para respaldar las acciones del Gobierno sirio con vistas a facilitar el retorno de la gente. Me refiero al agua corriente, electricidad, elementales prestaciones en los ámbitos social y educativo. Instamos a hacer lo mismo a nuestros socios occidentales tan preocupados por la suerte de los refugiados sirios que se encuentran en algunos países de la región y de Europa. Los exhortamos a propiciar condiciones normales para el retorno de la gente a sus hogares. Como Ud. sabe, de momento, EEUU y la Unión Europea mantienen una postura sumamente ideologizada, renunciando a invertir en las zonas controladas por el Gobierno legítimo de la República Árabe Siria. Al propio tiempo, EEUU y la UE se esfuerzan por urbanizar las áreas en la orilla este del Éufrates controladas por la oposición vigilada, a su vez, por EEUU y sus aliados de la así llamada coalición antiDAESH.

Yo aconsejaría a nuestros colegas en Washington no inventar datos inexistentes en el sentido de que los refugiados siguen abandonando Siria, aunque en realidad sucede todo lo contrario, sino centrarse en los problemas que genera su presencia. Debido a las acciones de EEUU en la orilla este del Éufrates motivadas por el deseo de crear en esta zona un cuasi Estado con ayuda de los kurdos, se agravan unas fuertes contradicciones entre los kurdos y las tribus árabes que desde hace siglos habitan estas tierras en las que los estadounidenses ahora emplazan a los kurdos y sus estructuras. Es una cuestión seria que requiere respuesta. El problema kurdo requiere una postura de suma responsabilidad. De momento, no vemos tal postura por parte de los estadounidenses.

Otra cosa que suscita mucha preocupación: la actitud de EEUU y sus aliados más cercanos con respecto a lo que acontece en Idlib, los incesantes intentos de exacerbar la tirantez, las exigencias de no cumplir el memorándum suscrito por Rusia y Turquía que supone eliminar la amenaza terrorista en Idlib. Todo ello semeja mucho la política practicada por la Administración de Barack Obama en Siria que incluía un elemento muy negativo: procurar por todos los medios no reprimir a Jabhat al-Nusra.

Lo mismo pasa ahora en relación con Idlib. Tenemos fundamentos para suponer que esta política refleja el deseo de EEUU de mantener activo Jabhat al-Nusra, de facto convertir este grupo terrorista en participante del proceso de arreglo político, lo cual es una mina de acción retardada.

Ya en reiteradas ocasiones EEUU intentó utilizar a los terroristas para lograr sus objetivos políticos y geopolíticos del momento. Sin ir más lejos, después de los sucesos afganos emergió Al Qaeda, después de la invasión en Iraq, el Estado Islámico. En el contexto de los sucesos en Siria, Al Qaeda en parte mimetizó para convertirse en Jabhat al-Nusra que no deja de cambiar nombres, mas no por su esencia cambia. Espero que los colegas norteamericanos saquen las conclusiones acertadas de la triste experiencia de su ingeniería geopolítica en esta región.

Pregunta: ¿Se puede considerar la reciente declaración hecha por la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, de que no existe una opción alternativa al JCPOA respecto a Irán, así como sobre el propósito de desarrollar el sistema de pagos INSTEX eludiendo las sanciones de EEUU como una primer paso para salvar el pacto nuclear con Irán? ¿Llevarán las presiones de Washington a un fracaso definitivo?

Respuesta: No hay una alternativa al JCPOA. Creo que no es necesario persuadir a nadie de que esto es así. El que las autoridades de EEUU piensen de una manera distinta, no cambia los hechos objetivos ni la realidad. Prácticamente todo el mundo considera este Plan importantísimo logro de la última década, también desde el punto de vista del robustecimiento de régimen de no proliferación. Destruir este acuerdo es muy peligroso. Procuramos hacer todo lo posible para impedirlo.

A propósito, cuando en respuesta a la prohibición impuesta por EEUU a las compras del petróleo iraní y la importación de este país del uranio poco enriquecido y el agua pesada por encima de los límites establecidos en el JCPOA Irán manifestó que renunciaría a algunos de sus compromisos voluntarios (lo que responde plenamente a la lógica de los mecanismos de verificación refrendados en el JCPOA), EEUU exigió que Irán volviera cumplir sus compromisos asumidos a tenor del JCPOA. Las mismas declaraciones hizo también Israel. Pero si EEUU e Israel que calificaron el JCPOA de un mal pacto, ahora exigen de Irán cumplir sus compromisos asumidos de conformidad con el mismo, resulta que reconocen, no obstante, su legitimidad.

Por lo tanto, antes de hacer unas declaraciones, EEUU y los quieren secundarlo deben definirse sobre sus propias posiciones. Si el pacto es mal y EEUU se niega a cumplirlo, resulta que no existe. En este caso, que no presente reclamos a ningún país. Pero si EEUU exige que Irán lo cumpla, entonces Washington reconoce su legitimidad e idoneidad.

Es importante que nuestros colegas europeos asuman una postura precisa y clara. En efecto, afirman que desean salvar el pacto, pero dirigen sus mensajes ante todo a Irán. Es por lo menos extraño exigir que Irán remedie la situación a solas cuando EEUU no hace nada para hacerlo e impide a otros países cooperar con Irán, mientras la UE no cumple sus compromisos en plena medida.

Ha sido creado el INSTEX, mecanismo que permite gestionar las transacciones. La UE ha dado un paso importante y acertado. Lamentablemente, de momento, el INSTEX puede gestionar sólo suministros humanitarios: alimentos, fármacos, lo que EEUU no prohíbe.

Hace dos días, me entrevisté con el Embajador de la UE ante Rusia, Markus Ederer. Hasta el día de hoy, a través de este canal se transfirieron pagos por importe de varios millones de dólares. Esto es nada en comparación con los compromisos asumidos por los socios de Irán en el marco del JCPOA. Estos compromisos suponen una libre compra del petróleo iraní y una libre transferencia de pagos por los suministros de este hidrocarburo.

Nuestros colegas europeos ahora afirman que tienen una conciencia limpia, que hicieron todo lo que pudieron, y ahora Rusia y China deben persuadir a Irán para que no transgreda sus compromisos. Según establece el JCPOA, Irán puede enriquecer uranio sólo hasta un determinado límite, sin que sus reservas en su territorio no sobrepasen los 300 kilogramos, mientras los excesos podía exportarlos. Y así procedía hasta no hace mucho. Era la cláusula clave del pacto, porque, guiándose por razones de principio, Irán quería asegurarse el derecho a utilizar tecnologías de enriquecimiento de uranio. Es un derecho inalienable de cualquier Estado parte del Tratado de No Proliferación Nuclear. El hecho de que haya sido refrendado en el JCPOA pasó a ser elemento clave de la fórmula de compromiso lograda.

Cuando EEUU, en esencia, prohibió a otros países cumplir la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, no es muy justo achacar la culpa a Irán afirmando que ahora todo depende de este país, mientras los europeos diseñaron el mecanismo INSTEX, sin que ahora tengan que hacer algo.

Tenemos previsto continuar el diálogo con la troika europea, con los amigos chinos e Irán. Se planea convocar la Comisión Conjunto de los signatarios del JCPOA, sin EEUU, por supuesto. Iremos procurando encontrar vías reales y no simbólicas para garantizarle a Irán los beneficios económicos que son parte constitutiva de este pacto, como suelen denominarlo ahora.

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