24 junio 201916:48

Discurso pronunciado por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en la reunión con los representantes de las organizaciones regionales de Rusia sin ánimo de lucro, Moscú, 24 de junio de 2019

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Estimados colegas:

Les saludo en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Estamos encantados de recibir a los representantes de organizaciones sin ánimo de lucro que llegaron a la capital de Rusia de varias entidades federadas del país.

Nuestro diálogo con las organizaciones nacionales sin fines de lucro se desarrolla desde hace 15 años y ya es una parte integral de la actividad del Ministerio. Los comentarios que recibimos de nuestras entidades federadas nos ayudan a formar nuestras posturas en relación con los temas abordados en la arena internacional. 

Este evento tiene carácter especial porque por primera vez nos reunimos exclusivamente con los representantes de organizaciones regionales sin ánimo de lucro.

Estamos interesados en la participación más enérgica de los institutos de sociedad civil en la actividad internacional. Estamos dispuestos a contribuir a la salida de estas organizaciones a varios foros externos, establecer contactos con sus colegas extranjeros. Está claro que el diálogo entre los representantes de la opinión pública contribuye a mantener la confianza y el entendimiento mutuo, ayuda a varios pueblos a conocerse mejor.

El incremento de tales vínculos, el entendimiento a nivel de sociedades civiles goza hoy de una demanda especial. La situación en el mundo sigue siendo tensa. Se intenta aumentar constantemente la tensión tergiversando las causas reales de la política aplicada por nuestros colegas occidentales. El Presidente de Rusia, Vladímir Putin, habló inclusive durante la sesión plenaria del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, en sus recientes entrevistas, en el contexto de su Línea Directa, de que los motivos de tal conducta de nuestros colegas occidentales son entendibles. Ya en la época cuando la URSS dejó de existir, EEUU llegó a creer en el 'fin de la historia', se acostumbró a beneficiarse a cuenta de otros, intenta garantizar su liderazgo en la arena internacional cueste lo que cueste. Con estos fines se emprenden intentos para obstaculizar los procesos objetivos de formación de un sistema policéntrico, más justo y democrático de las relaciones internacionales, frenar los procesos de desarrollo de nuevos centros mundiales de crecimiento económico, potencia financiera e influencia política. Para conseguirlo se aplican varios métodos: desde un chantaje directo y la presión militar hasta la demonización de sus competidores en el espacio global de la información y la restricción del acceso a los mercados y tecnologías avanzadas. Se emprenden intentos de sustituir los formatos universales que prevén que todos los problemas clave de la política global deben resolverse por consenso, como la ONU y el G20, por reuniones informales en el marco de que se toman decisiones que se imponen posteriormente a todos los demás como las únicas posibles. En vez de las normas del Derecho Internacional generalmente reconocidas y estipuladas en la Carta de la ONU, nuestros colegas occidentales empezaron a inventar en los últimos años varias normas que se modifican constantemente, hasta retroactivamente, partiendo de intereses políticos de EEUU y sus aliados.

Un puesto aparte en esta política arbitraria lo ocupan restricciones económicas unilaterales, guerras comerciales, la aplicación extraterritorial de la legislación estadounidense.

Todas estas herramientas se aplican también a Rusia que Washington considera como un serio obstáculo para su objetivo de dominar en todo el mundo. Nuestra política doméstica y exterior independiente, orientada a los intereses legítimos nacionales suscita cada vez más irritación al otro lado del océano y en varias capitales europeas. De eso provienen los intentos sofisticados de 'castigarnos', obligar a seguir el rumbo occidental. Para esto se usan varios pretextos absurdos, por ejemplo, las acusaciones de la injerencia en los asuntos internos de casi todo el mundo occidental y en la determinación de los que el mundo occidental elige como líderes.

Está claro que los intentos de denigrar a Rusia con tales métodos están condenados a fracasar. Rusia es un Estado con una historia milenaria, la única ubicación geoestratégica, un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Nunca obedecerá a alguien sino determinará su política independientemente. La triste experiencia de Ucrania vecina pone de relieve a que puede conllevar un seguimiento ciego de los consejos foráneos. Durante el régimen de Piotr Poroshenko que apostó a nacionalistas radicales, el país con enormes capacidades se relegó al rango de solicitante de ayuda internacional, se privó de la base industrial y sufre hasta el momento de una emigración colosal de la mano de obra sin hablar del conflicto interno y la escisión espiritual y civilizatoria de la sociedad. Está claro que el país necesitará muchos años para superarlo.

Otro ejemplo de las consecuencias de la ingeniería política de nuestros colegas occidentales es Georgia donde los patrocinadores occidentales están dispuestos a hacer la vista gorda ante los desórdenes y la rusofobia de los nacionalistas con el fin de romper los vínculos del pueblo georgiano con nuestro país y reescribir nuestra historia común.

Valoramos sensatamente el papel que desempeña EEUU y sus aliados más próximos en la arena internacional sin aislarnos de alguien ni eludir del diálogo sobre los temas donde existe la posibilidad de cooperación mutuamente beneficiosa para suprimir las amenazas comunes para toda la humanidad como el terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado, los riesgos de proliferación de armas de destrucción masiva.

Continuamos promoviendo la agenda internacional positiva, trabajar en el restablecimiento de la confianza, formar una arquitectura renovada de seguridad igual e indivisible para todos que responde a las exigencias del siglo XXI y la cooperación económica justa basada en la competencia honesta. Intentaremos superar las numerosas crisis y conflictos con que es rico el mundo actual lamentablemente. En todas las direcciones geográficas y foros de diplomacia multilateral estamos interesados y dispuestos a cooperar con cualesquiera colegas extranjeros partiendo de los principios de respeto al Derecho Internacional e intereses recíprocos. Nuestras relaciones con nuestros socios de la UEEA, la OTSC, la CEI, la OCS, BRICS y muchos otros Estados de Asia, África, América Latina se desarrollan en este fundamento equitativo y de respeto mutuo.

Las ONG nacionales hacen también su aporte a los esfuerzos conjuntos para promover los intereses de nuestro país, nuestro pueblo en la arena internacional. Hemos citado ya en reiteradas ocasiones los ejemplos concretos que lo confirman. Aplaudimos su atención a la actividad en el marco de la Comunidad de Estados Independientes donde, en primer lugar, gozan de demanda los esfuerzos para promover la lengua rusa, la cultura rusa y la educación, el fortalecimiento del diálogo con nuestros compatriotas. Los proyectos que prevén involucrar a los jóvenes en la cooperación tienen una importancia especial.

Estamos interesados en reforzar las posiciones de las ONG rusas en la ONU. Continuamos prestándoles apoyo en la obtención del estatus consultivo en el Consejo Económico y Social de la ONU y el Departamento de Información que funciona en la Secretaría de esta organización. Estos foros multilaterales hacen posible manifestar su postura ante un amplio auditorio internacional y establecer contactos útiles inclusive para llevar a cabo sus iniciativas.

Agradece el hecho que el número de las ONG rusas con el estatus consultivo en estos órganos de la ONU crezca paulatinamente. Pero este proceso es lento en comparación con la presencia considerable, hasta, diría, la predominante de las ONG extranjeras. Los datos estadísticos respecto a nuestras ONG son modestos. Naturalmente, no podemos obligar a nuestras organizaciones públicas a solicitar este estatus, pero propondría a los que no ha estudiado todavía el tema a analizar las oportunidades que supone este estatus y decidir si pueden desarrollar esta actividad. Les prestaremos apoyo en la realización de todos los trámites necesarios. Estoy seguro de que las ONG con tal estatus compartirán su experiencia con ustedes con mucho gusto.

Seguiremos incluyendo a los representantes de las ONG rusas en las delegaciones que participan en períodos de sesiones de la Asamblea General de la ONU. En el período de sesión actual que se inició en septiembre del año pasado y finaliza en septiembre próximo 19 organizaciones rusas nos prestan apoyo de expertos en esta calidad. Se puede incrementar este número a cuenta de los representantes de las organizaciones que están aquí, las ONG regionales. Para esto es necesario tener las respectivas habilidades, responder a los criterios necesarios. Ante todo, es el conocimiento de un idioma extranjero, el entendimiento de las peculiaridades de funcionamiento de las asociaciones internacionales, la capacidad de hacer presentaciones y argumentar sus posturas. Estoy seguro de que aquí están muchos colegas con mucha experiencia que pueden participar en este trabajo con eficacia.

Esperamos también que las ONG regionales se adhieran a la promoción de las prioridades rusas en foros europeos, incluida la defensa de valores tradicionales, derechos de las minorías étnicas, el desarrollo del diálogo interreligioso e intercultural, la inadmisibilidad de politizar los temas de derechos humanos.

La cooperación con nuestro país tanto a través de canales oficiales como entre las ONG en el marco del Consejo de Europa (CE) desempeña un papel importante. Esta cooperación está orientada tradicionalmente para un diálogo con la sociedad civil. Espero que la crisis en el CE provocada por la minoría rusófoba sea superada definitivamente tras el regreso a los principios de la Carta de esta organización que exige garantizar los derechos iguales para las delegaciones de todos los países que forman parte del CE.

La Conferencia de las ONG internacionales del Consejo de Europa ofrece buenas oportunidades para aplicar esfuerzos. En los últimos años la sociedad civil rusa fue representada de manera insuficiente en los eventos de este organismo. Creo que es necesario ampliar nuestra presencia, en particular, a cuenta de las ONG de las entidades federadas de Rusia que se ocupan de derechos humanos, incluida la defensa de derechos de los compatriotas.

Goza de demanda la participación de sus organizaciones en los eventos de la OSCE, en particular, para presentar a un amplio auditorio europeo la información objetiva sobre la vida de las entidades federadas de Rusia, la sociedad civil rusa. En el marco de las discusiones de la OSCE, se abordan regularmente tales temas candentes como la violación de los derechos lingüísticos, educativos, religiosos de los ciudadanos, el vergonzoso fenómeno de no ciudadanía en Letonia y Estonia, la inadmisibilidad de tergiversar la historia de la Segunda Guerra Mundial, glorificar a los nazis y sus cómplices. Un aporte a estas discusiones de las organizaciones sin ánimo de lucro de las entidades federadas de Rusia muchas de las que se ocupan de las actividades de búsqueda podría ser muy importante.

Estimados colegas:

El MAE de Rusia está abierto al diálogo, a estudiar cualesquiera propuestas suyas para el cumplimiento de proyectos conjuntos. Nuestro Ministerio con la participación de las Embajadas de Rusia, Consulados en otros países, misiones del MAE en las entidades de Rusia continuará contribuyendo al desarrollo de los vínculos internacionales de las ONG, incluidas las regionales. Incluiremos al mayor número de representantes de las organizaciones públicas en las delegaciones oficiales en varios foros internacionales: no sólo en la Asamblea General de la ONU sino también en otros eventos importantes donde está prevista la posibilidad de la participación de la opinión pública. Esperamos que ustedes manifiesten la iniciativa también informándonos cómo se podría emplear de manera creativa los conocimientos y la experiencia acumulada en sus organizaciones. Al término de esta reunión,  encargaremos a nuestros representantes en las entidades federadas a prestarles apoyo, ayudar a hacer llegar sus iniciativas a nuestro Ministerio y las misiones extranjeras, controlar cómo se estudian sus propuestas.

Hoy se celebrarán discusiones interesantes con la participación de los representantes de la Administración presidencial, órganos federales y regionales de las autoridades ejecutivas, parlamentarios, representantes de la Cámara Cívica, jefes de las organizaciones sociales y fundaciones, expertos, politólogos y mis colegas de varios departamentos del Ministerio.

Creo que esto será útil. Estoy seguro de que no es nuestra última reunión en tal formato. Quisiera desearles éxitos y todo el bien.

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Ustedes tendrán hoy un día tenso. Se convocarán varias mesas redondas. Estoy convencido de que las discusiones serán interesantes, los participantes en las mesas redondas serán interesados y ustedes podrán recibir mucha información útil para su actividad. Registraremos todas las iniciativas suyas que se anunciarán hoy, veremos qué se podrá hacer, qué medidas podremos aprender para promover sus ideas. Informaremos a todas las organizaciones que están aquí sobre los resultados. Controlaremos todos nuestros contactos posteriores.

¡Muchas gracias y les deseo éxitos!

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