27 mayo 201913:32

Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en el curso de una rueda de prensa conjunta al término de las negociaciones con el Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, Moscú, 27 de mayo de 2019

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Estimadas damas y caballeros:

Las negociaciones con mi colega cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, se celebraron en un ambiente tradicionalmente amistoso y sincero.

Hemos intercambiado opiniones sobre una amplia gama de asuntos de la agenda bilateral e internacional, sobre los procesos de integración en América Latina y el Caribe, inclusive en el contexto de la situación en Venezuela. Hemos hablado sobre los intentos de Washington de "reformar" esta región en sus intereses, en el espíritu de la Doctrina Monroe que se reanima hoy. No aceptamos tales posturas. Defenderemos firmemente las normas y principios de la Carta de la ONU.

La disposición mutua de los jefes de Estado de Rusia y Cuba a fortalecer de manera integral la asociación estratégica entre nuestros países se confirmó en el curso de la visita oficial del Presidente del Consejo de Estado y Consejo de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, a Moscú en noviembre pasado. Hemos confirmado nuestra intención a seguir firmemente el rumbo determinado durante las negociaciones al nivel más alto.

Hemos destacado con satisfacción la intensidad del diálogo político y de intercambios interparlamentarios y entre los respectivos Ministerios y departamentos. Hemos analizado las posibilidades para ampliar los vínculos en el ámbito económico, de inversión, cultura y las Humanidades. La actividad de la Comisión intergubernamental ruso-cubana para la cooperación económico-comercial y científico-técnica y las reuniones regulares de sus copresidentes contribuyen considerablemente a realizarlo. El mecanismo mencionado muestra su eficacia ayudando a desarrollar de forma multifacética e interrumpida nuestros vínculos en el ámbito económico.

En el contexto de promoción de las tareas planteadas por nuestros amigos cubanos para desarrollar su país, las empresas rusas participan en la realización de proyectos a gran escalla y a largo plazo en el sector energético, de metalurgia, la infraestructura de transporte, suministros de equipos ferroviarios y para la industria automovilística, el sector agrícola y la industria ligera. Tenemos planes positivos para el futuro en todas las direcciones indicadas, así como en el sector de salud pública, biofarmacéutica, tecnologías de la información y comunicación, el átomo pacífico, la cooperación en la exploración del espacio ultraterrestre con fines pacíficos.

En noviembre próximo, se celebrará el 500º aniversario de La Habana. Es una fiesta importante para nuestros amigos cubanos. Las personalidades de la cultura y arte de Rusia participarán en los festejos con motivo de este aniversario.

Hemos abordado las vías de profundización de nuestra cooperación económica exterior en la actual coyuntura internacional complicada que no se mejora. Estamos seguros de que el nuevo Plan bilateral de consultas políticas entre los Ministerios de Exteriores para el período 2020-2022 contribuirá plenamente a esto. Valoramos altamente la cooperación entre nuestros países en la arena internacional, tenemos posturas afines en relación con todos los asuntos de principio de la política global, inclusive durante la votación en la ONU. Nos une la visión común respecto a la forma de contactos entre los Estados soberanos. Ante todo, se trata del respeto al Derecho Internacional, incluido el principio de la no injerencia en los asuntos internos, el arreglo pacífico de las controversias y la prioridad de la diplomacia multilateral.

La experiencia de Cuba pone de relieve el fracaso de la política de dictado en las relaciones internacionales y la inviabilidad de la presión con el uso de la fuerza. Compartimos con nuestros amigos cubanos la convicción de que es inadmisible ejercer presión imponiendo sanciones arbitrarias y reafirmamos nuestro rechazo categórico al bloqueo económico, comercial y financiero de Cuba por parte de EEUU. Seguiremos apoyando a La Habana en su justa demanda de cesar el bloqueo inmediatamente. Esta postura es una demanda solidaria de la mayoría de los Estados del mundo. Durante el pasado período de sesiones de la Asamblea General de la ONU celebrado en diciembre de 2018, 189 Estados votaron a favor de la resolución que exige levantar el embargo arbitrario y sólo dos Estados votaron en contra de este documento.

Es sumamente importante que, según han confirmado las negociaciones de hoy, Rusia y Cuba tengan un fundamento sólido para profundizar las relaciones de asociación estratégica. Espero que nos guiemos por los objetivos planteados por nuestros líderes de seguir enriqueciendo nuestros estrechos vínculos amistosos.

Pregunta (dirigida a Bruno Rodríguez): ¿Podría comentar con más detalle las consecuencias de activar el Título III de la Ley Helms-Burton que tiene el carácter extraterritorial y contradice al Derecho Internacional?

Respuesta (Serguéi Lavrov responde tras Bruno Rodríguez): Quisiera confirmar lo que he dicho en mi discurso introductorio. Hay muchas resoluciones de la Asamblea General de la ONU. La decisión tomada en Washington contradice no sólo al Derecho Internacional sino también a la exigencia de la mayoría de miembros de la comunidad internacional.

Pregunta: Anteriormente, el Ministerio de Exteriores de Noruega declaró que esta semana en Oslo se celebrarían las negociaciones de los representantes de Venezuela y del opositor Juan Guaidó. ¿Qué esperan Rusia y Cuba de esta reunión en vista de que el Departamento de Estado de EEUU ya declaró que el único tema de discusión podría ser las condiciones de destitución del Presidente vigente de Venezuela, Nicolás Maduro?

Respuesta (Serguéi Lavrov responde tras Bruno Rodríguez): El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez mencionó la zona de paz declarada en América Latina y el Caribe en 2014 en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). En el curso de este evento, se aprobó la Declaración solemne de que esta región sigue siendo y será para siempre la zona de paz, de la coexistencia armoniosa a tenor del principio "la unidad en la diversidad".

Lo que observamos ahora en las acciones de Washington con respecto a Venezuela desestima la voluntad de los propios países de América Latina y el Caribe, porque la administración estadounidense aplica todos los esfuerzos para transformar las discrepancias ideológicas entre varios Gobiernos en confrontaciones políticas y hasta en la confrontación militar. Es la manifestación de la falta de respeto a los países latinoamericanos, su capacidad de tomar las decisiones independientes, según se decidió hace cinco años.

En cuanto a las negociaciones entre los representantes del Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, siempre exhortamos a esto. Recuerdo que, cuando en el marco del llamado Mecanismo de Montevideo se promovió la iniciativa de entablar tales negociaciones sin condiciones previas, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro la aceptó y Juan Guaidó rechazó categóricamente a esto y hasta el momento actual siguió la lógica mencionada en su pregunta, es decir, la lógica de EEUU que cree que sólo es posible hablar con el Gobierno de Venezuela sobre los plazos y las condiciones de destitución del Presidente vigente del país. Tales declaraciones del Departamento de Estado de EEUU son una nueva manifestación de la falta de respeto a toda América Latina, los venezolanos y concretamente a Juan Guaidó. Si envía a sus representantes a Oslo a las negociaciones, ¡qué se celebren estas negociaciones! No hay que asumir el papel de los representantes de la administración estadounidense que toman las decisiones hasta por sus propios designados, como Juan Guaidó. Es asco. Entiendo que la administración de EEUU tiene maneras específicas, pero podría ser más cortés.

Esperamos los resultados de estas negociaciones. Espero que permitan avanzar hacia un acuerdo mutuamente aceptable para todos los bandos de Venezuela.

Pregunta: El Presidente de EEUU, Donald Trump, declaró que su país enviará a unos 1.500 militares al Oriente Próximo. ¿Cómo podría influir esto en los conflictos en la región?

¿Qué piensa usted sobre la propuesta del Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, de firmar un tratado de no agresión dirigida a los países de la región? ¿Podrá Rusia desempeñar el papel de mediador con el fin de acercar las posturas de estos países para firmar este documento?

Respuesta: En lo que se refiere a la decisión del Presidente de EEUU, Donald Trump, de enviar a unos 1.500 militares en adición a los que están desplegados en Oriente Próximo y el Norte de África, los riesgos siempre crecen cuando se incrementan las capacidades de combate. Espero que sean oídas las voces sensatas provenientes de Washington, incluidas las de los respetados exjefes militares, políticos, diplomáticos sobre la imprudencia de la idea de librar una guerra contra Irán. Al menos, tenemos razón para esperarlo. No todos los representantes de las autoridades estadounidenses están poseídos por intenciones agresivas.

En cuanto a la propuesta del Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, de firmar el tratado de no agresión por los países de la región. Esto coincide con nuestra conocida iniciativa de empezar a formar la concepción de seguridad en la región del Golfo Pérsico con la participación de los países árabes ribereños y la República Islámica de Irán. Abordamos hace poco esta iniciativa junto con el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo a nivel de Ministros de Asuntos Exteriores y con la República Islámica de Irán. Los Estados árabes de que se trata no han elaborado una postura común al respecto, pero en todo caso es necesario avanzar hacia la formación de tal concepción, un sistema de seguridad, iniciando con acciones simples: garantizar la transparencia en los asuntos militares, invitar a participar en las maniobras militares, elaborar otras medidas de confianza con la participación en calidad de garantes de la Liga Árabe, la ONU, la UE, cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Nuestras propuestas están abiertas, no hay algún secreto en éstas. Esperamos que se tomen en consideración.

Un acuerdo de no agresión es el primer paso hacia la reducción de la tensión. Consideramos que sería oportuno alcanzar tal acuerdo.

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