6 abril 201815:36

Discurso y respuestas a las preguntas de los medios ofrecidos por el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, al término de la reunión del Consejo de los Ministros de Asuntos Exteriores de la CEI, Minsk, 6 de abril de 2018

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Hemos preparado una serie de documentos, cuyo objetivo es fomentar la cooperación económica, la lucha contra el crimen organizado, el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo.

Hemos acordado las medidas de homologación de nuestras posturas en la política exterior. El año pasado en el marco de la ONU, la OSCE, la UE y en algunos otros organismos internacionales hicimos una serie de declaraciones conjuntas, subrayando la necesidad de contrarrestar los intentos de glorificar el nacismo y de poner fin a lo que denominamos “lucha contra los monumentos” a los soldados que liberaron Europa. Hubo una declaración sobre los valores familiares tradicionales y otras más.

Hoy hemos redactado un borrador de temas de intervención conjunta de los países miembros de la CEI en el marco de organizaciones internacionales. Se ha aprobado la iniciativa ruso-bielorrusa sobre la redacción de un documento que refleje nuestras preocupaciones por la difuminación del principio de no intervención en los asuntos internos de Estados soberanos.

Por supuesto, hemos abordado una serie de temas que serán sometidos a consideración de los Jefes de Estado y de Gobierno. Difundiremos la información sobre el particular.

Pregunta: ¿Se ha abordado entre los problemas internacionales el llamado “caso de los Skripal”? Comente la noticia difundida por los medios británicos que aseguran que el gas Novichok se sigue produciendo en la provincia de Sarátov.

Respuesta: Habrá pasado cerca de un mes desde que la Primera ministra del Reino Unido, Theresa May, declaró sin fundamento alguno que “era altamente probable que la sustancia en cuestión se hubiera producido en la Federación de Rusia. Aseguró contar con datos irrefutables que lo confirmaban, no dejando espacio a la duda”. Si tan sólo ayer se enteraron de una tal planta situada en la provincia de Sarátov, estamos ante una nueva prueba de que todos los días se están haciendo intentos frenéticos de encontrar nuevas pruebas de su postura completamente imposible de defender. Y lo seguirá siendo hasta que el Reino Unido acepte mantener consultas y aclarar la situación de una manera sincera, honesta, de acuerdo con los procedimientos previstos por la Convención sobre armas químicas. Han de exponer todos los datos disponibles, sin reservarse nada, cosa que ocurrió con “el caso Litvinenko”, “el caso Perepilichni”, “el caso Berezovski”. Todas estas personas y no sólo ellas sufrieron una muerte trágica. En relación con esta gente contra Rusia también se formularon acusaciones, indirectas y directas. En todos los casos la investigación de manera parcial o completa fue cesada. De modo que conocemos el valor de este tipo de aseveraciones de nuestros interlocutores británicos y no nos fiaremos de ellos. Nos gustaría comprobarlo todo, pero ellos no nos lo permiten.

En cuanto a la reunión de hoy, todos los participantes apoyaron la postura expuesta en la Declaración conjunta de los países miembros de la OTSC en la reunión del Consejo Ejecutivo de la OPAQ celebrada el pasado 4 de abril. Me gustaría recordarles que el documento en absoluto es politizado. Su objetivo llamar a todos los interesados en aclarar la situación de Salisbury a cooperar de manera profesional y precisa, siempre en base a la Convención sobre armas químicas. El proyecto de la Declaración lo presentó la delegación de Bielorrusia. Hoy hemos expresado nuestro agradecimiento a nuestros colegas por esta actuación profesional y este llamamiento de guiarse por las obligaciones internacionales recogidas en la pertinente Convención.

Pregunta: Dijo en enero que ni siquiera durante la Guerra Fría la rusofobia había alcanzado el nivel actual. ¿Realmente, hemos entrado en la época de falta absoluta de normas diplomáticas? De ser así, ¿qué hacemos? ¿Se puede luchar contra este tipo de provocaciones?

Respuesta: Lo único que le puedo decir, es que no queremos seguir viviendo de esta manera. Sin embargo, si para nuestros interlocutores occidentales la solución del problema pasa por confesar Rusia todos los “pecados capitales” y admitir todos los errores habidos y por haber, aceptando al mismo tiempo sus normas de juego, podemos hacer constar que allí ya no queda buenos expertos en Rusia.

¿De qué manera podríamos seguir adelante? Bueno, contamos con una historia milenaria, y también muchos refranes, extracto de esta larga y tortuosa historia. Hay un refrán que le pertenece al príncipe Alexander Nevski, es “No está Dios en la fuerza, sino en la verdad”. Éste es el principio por el que se guía el pueblo ruso y todos los pueblos de la Federación de Rusia.

Pregunta: No han asistido a esta reunión representantes de Ucrania. Kiev declara su intención de abandonar la CEI. ¿Cuál es su postura sobre el particular? ¿Y qué opinan otros países miembros del organismo?

Respuesta: Nuestra postura ha encontrado hoy forma material. Pusimos el sillón para el representante de Ucrania y el cartel que decía “Ucrania”. Es una norma, procedimiento interno de la CEI común para todos los miembros. Incluso la bandera de Ucrania tenemos aquí. Debería dirigir su pregunta a Kiev.

Es indudable que Ucrania sale perdiendo y mucho, optando por desentenderse de la CEI. Esta idea fue expresada también hoy durante la reunión con el Presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko. Nuestros colegas también expusieron sus posturas y las hemos escuchado con suma atención. Se ha mostrado interés en que Ucrania coopere con sus vecinos no sólo de manera bilateral, sino a través de la CEI. Creo que Kiev conoce dicha postura. Sin embargo, parecen estar ocupados con cosas más importantes, a su modo de ver, que cuidados de su propia economía, esfera social e intereses de sus ciudadanos.

Pregunta: ¿Hay algunos contactos entre Moscú y Kiev sobre la puesta en libertad de los marineros rusos?

Respuesta: Está todo en marcha. Nuestro servicio de vigilancia de fronteras y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia informan de ello con regularidad. La información es difundida de manera oficial.

Pregunta: Recientemente, en un programa de la televisión rusa una niña bielorrusa le corrigió al presentador que llamó  nuestro país Bielorrusia en vez de Belarús. ¿Usted mismo qué variante usa? 

Respuesta: Cada lengua tiene sus normas y no habría que buscar aquí ánimos nacionalistas ni imparcialidad. Son normas lingüísticas, nada más. El Presidente de la República de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, en más de una ocasión subrayó que hablamos el mismo idioma. Creo que nos entendemos, eligiendo el nombre que sea más cómodo usar en un momento dado. Tengo muchos amigos bielorrusos que usan la forma “Bielorrusia” y conozco a muchos rusos que dicen “Belarús”. Permítanme insistir en que son normas de la lengua.

Pregunta: ¿Pero usted dice “Belarús”?

Respuesta: Voy alternando.

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