5 abril 201821:10

Discurso pronunciado por el jefe de la delegación rusa, representante permanente de la Federación de Rusia ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), embajador Alexánder Shulguín, en el 57º período de sesiones del Consejo Ejecutivo de la OPAQ

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Estimado señor Presidente,

Como entiende usted, tenemos que reaccionar a tres discursos pronunciados por el representante permanente de Bulgaria quien leyó la declaración de los Estados miembros de la Unión Europea, por el representante permanente de Gran Bretaña y por el representante permanente de EEUU.

Esperábamos hablar hoy constructivamente. Hicimos nuestra declaración nacional equilibrada, verificada y dirigida a volver la situación agudizada al marco legal y actuar de conformidad con la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas (CPAQ). Exhortamos razonable y tranquilamente a los Estados partes a restablecer la cooperación. ¿Y qué oímos en respuesta? El representante de Bulgaria tomó la palabra y leyó en nombre de la UE una declaración con muchas insinuaciones: Rusia, supuestamente, no responde a las preguntas justificadas de Gran Bretaña, Rusia es responsable del ataque en Salisbury con un alto grado de probabilidad, etc. Se repiten las acusaciones infundadas contra nosotros.

Quisiera decir cómo valoramos el discurso del representante de Gran Bretaña y posteriormente diré sobre el discurso del representante permanente de EEUU. Es extraño que nuestros socios británicos presenten el asunto de modo que, al exigir el pasado 12 de marzo a través del Embajador de Rusia en Londres, Alexander Yakovenko, que Rusia diese las explicaciones del incidente químico en Salisbury, presuntamente actuaron de plena conformidad con lo estipulado en la Convención. Esto no tiene nada que ver con la realidad. Tengo que recordar que las preguntas de la parte británica, en realidad, se hicieron en forma de ultimátum a Rusia. Se nos propuso categóricamente a reconocer una de las dos versiones inventadas por los británicos: el envenenamiento de Serguéi y Yulia Skripal fue un acto directo del Estado ruso o Rusia perdió control de sus arsenales de sustancias tóxicas. Tomen nota de lo hipócrita como los británicos lo han formulado. Cualquier versión prevé que Rusia dispone de unos arsenales no declarados de las armas químicas. El representante permanente de EEUU, Kenneth Ward, repitió estas tesis en su discurso de hoy.

Ante todo, quisiera decir que Rusia es una parte concienzuda y responsable de la CPAQ. En 1992, Rusia suspendió todas las actividades en el ámbito de armas químicas a tenor del respectivo Decreto del Presidente del país. Una vez entrada en vigor la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas, la Federación de Rusia cumple rigurosamente y con puntualidad todos sus compromisos asumidos de conformidad con este tratado internacional. Decenas y centenas de inspectores de la OPAQ lo controlaron durante muchos años. Al final, en 2017, finalizamos anticipadamente nuestro desarme químico y nuestra Organización lo confirmó. Repito que Rusia cumplió plenamente sus compromisos y no tenemos nada que ocultar. Destruimos completamente todos nuestros arsenales de armas químicas.

Mientras, un país no se apresura a realizar el desarme químico. Se trata de EEUU. Imagínense que los estadounidenses lo atribuyen a la ausencia de los necesarios recursos financieros. Rusia se desarmó por completo y ellos disponen de un gran arsenal de las armas químicas. ¿Por qué no se dice nada de eso?

Quisiera volver de nuevo a las preguntas que nos hizo la parte británica. No presentó a Rusia cualesquiera hechos, pruebas razonables, sino tan sólo hizo declaraciones infundadas. Hasta ver las pruebas lo valoraremos todo como una mentira absoluta. Esperábamos que, tras reaccionar impulsivamente, nuestros colegas británicos que se atrevieron a presentar el ultimátum a tan potencia grande como Rusia se tranquilizasen y diesen explicaciones. Se puede entender que al inicio su mente pudo trasladarles al pasado remoto cuando Gran Bretaña fue “el Imperio donde nunca se ponía el sol”. Desgraciadamente, nuestras esperanzas no se hicieron realidad.

El representante permanente de Gran Bretaña citó una rueda informativa concedida en el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores y varios discursos de los representantes rusos y yo quisiera citar una rueda informativa concedida por los británicos en su Embajada en Moscú. Invitaron a asistir a este evento al cuerpo diplomático y a los periodistas y se podía esperar que los británicos diesen algunas explicaciones y fundamentasen con algo sus acusaciones contra Rusia. Pero no lo hicieron.

Nos declaran todo el tiempo que el gas neuroparalizante Novichok se fabricaba sólo en la Unión Soviética y en Rusia. Nuestro experto militar, Igor Ribalchenko, acaba de explicar en su discurso donde se pudo fabricar tales sustancias químicas y hasta ha indicado los respectivos laboratorios y países. Es la información de las fuentes abiertas. Se les entregó los documentos de referencia rusos. Se puede encontrar las respectivas referencias en Internet, comprobar todas las fórmulas y cálculos. Se puede fabricar estas sustancias químicas en cualquier laboratorio dotado del respectivo equipo.

En lo que se refiere a la rueda informativa en la Embajada de Gran Bretaña en Moscú, al hablar sobre el agente conocido como Novichok, el Embajador británico dijo: “No disponemos de la información que Novichok  se fabrica en algún otro país excepto Rusia”. Entonces, Novichok usado en Salibury fue fabricado en Rusia. Así es la lógica: si no disponen de la información, hay que creerles ciegamente y se sabe que es un agente químico ruso. ¿Es serio? No tienen la información simplemente.

En la misma rueda informativa se le preguntó al Embajador británico por qué no querían informar a Rusia sobre los resultados de la investigación nacional, compartir las muestras tomadas. Respondió que habían tenido una mala experiencia de cooperación con Rusia en relación con el “caso de Litvinenko”. Tengo que decir que su investigación del “caso de Litvinenko” consistía también de las hipótesis “highly likely” – altamente probable. No se probó nada. No se estableció qué había pasado.

En lo que se refiere a la entrega de las muestras a Rusia, el Embajador británico dijo que Rusia las estudiaría en vista de sus intereses nacionales. ¡Piensen de qué habla! ¿Por qué tenemos que pasar por alto nuestros intereses nacionales estudiando estas muestras? ¿Y los británicos desestiman sus intereses nacionales? Así son las reflexiones. Son absurdas.

Al final, los representantes de Gran Bretaña y de EEUU mencionaron hoy que el motivo del delito es el aniquilamiento por Rusia a los espías que están en el extranjero, que es la política de Estado dirigida a aniquilar a los traidores. El Embajador británico en Moscú mencionó durante la rueda informativa las numerosas declaraciones de las autoridades rusas. Esto no tienen nada que ver con la realidad, las autoridades rusas no hicieron tales declaraciones. Me dirijo al representante de Gran Bretaña y al embajador de EEUU: preséntennos al menos una declaración de este tipo. Todos están dispuestos de hablar por hablar. ¡Qué respondan por sus palabras, qué digan quien y donde dijo que las autoridades rusas aplican la política de Estado dirigida a aniquilar a los espías! ¡Es mentira!

Ahora los representantes de Bulgaria, de EEUU y de Gran Bretaña presentan la situación de modo que Londres es un ejemplo de cómo se debe cumplir los compromisos a tenor de la Convención. Mientras, estas declaraciones son dudosas. El Artículo IX de la Convención “Consultas, Cooperación y Determinación de los Hechos” estipula que los Estados partes deben celebrar las consultas bilaterales en relación con todas las discrepancias. Pero los británicos no lo consideran como compromiso sino como una opción. Sin tener el deseo de cumplir lo estipulado en la Convención, inventaron una nueva forma de actividad: “una verificación independiente por el Secretariado Técnico de la OPAQ de las conclusiones sacadas por la parte británica”. Esto no está estipulado en la Convención. Los británicos interpretan la CPAQ como quieren. ¿Qué pasa? Gran Bretaña es parte de la Convención y tiene que actuar de conformidad con el espíritu y la letra de este documento. ¿A quién quieren engañar fingiéndose que parten de la Convención?

Los británicos, evidentemente, recurren a toda clase de artimañas tratando de adaptar la Convención a sus objetivos y muestran una falta de deseo de cooperar en la investigación del “caso de los Skripal”.

Me sorprendieron las declaraciones de los representantes de Gran Bretaña. EEUU y Bulgaria. Intentan insinuar que Rusia engaña a otros, no responde a las preguntas, actúa malamente, se comporta de manera que no corresponde a las normas éticas. Escuchando al representante permanente de EEUU, Kenneth Ward, esperó que dijera que la declaración rusa era una “aldea Potiomkin” para mostrar que sabía la historia rusa. Una vez, me parece que en la Conferencia de los Estados partes celebrada el año pasado ya habló sobre la “aldea Potiomkin” y al mismo tiempo mencionó en forma negativa a otro país bautizándolo como el “caballo de Troya” para Rusia. Así son las frases que usa.

Y hoy caracterizó de manera similar nuestra propuesta basada en la Convención que no puede ser objeto de crítica razonable. Ahora dice que es una “cortina de humo”. La situación es surrealista.

Intentan darnos lecciones de moral. Mientras, no aceptamos las lecciones de moral de las personas cuyo comportamiento deja mucho que desear.

Los representantes de Bulgaria, Gran Bretaña y EEUU afirman lo mismo: Rusia es responsable del primer ataque en Europa con el uso de armas químicas tras la Segunda Guerra Mundial. Mientras, nadie lo ha probado. Declaramos firmemente en reiteradas ocasiones que no teníamos nada que ver con el incidente en Salisbury.

Proponemos investigar el caso, no quieren hacerlo. No quieren dar información alguna sino continúan propagando su mentira. ¡Dejen de mentir en público!

Permítanme preguntar: ¿quién llevó a cabo bombardeos de saturación en el centro de Europa sin recibir el visto bueno de la ONU en 1999? ¿Fuimos nosotros o EEUU con Gran Bretaña y sus aliados? En Serbia recuerdan con horror estos acontecimientos en los que fallecieron centenas de personas, incluidos los niños.

Todos recordamos que en 2003 el entonces Secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, agitando un tubo de ensayos en la sede de la ONU, acusó a Saddam Hussein de fabricar armas químicas, lo que dio motivo para la intervención en Irak. El Primer Ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, refiriéndose a unos datos de inteligencia, mintió a todo el mundo declarando que Irak presuntamente desarrollaba las armas de destrucción masiva. Posteriormente, reconoció su error y ahora todos saben que aquel tubo de ensayos y los datos de inteligencia fueron falsos.

Recordamos hoy la tragedia en la ciudad siria de Jan Sheijun que tuvo lugar hace un año, el 4 de abril de 2017. Guardamos un minuto de silencio por los fallecidos (todos los que murieron o fueron afectados por el empleo de armas químicas en Irán, Irak, Vietnam y Camboya).

No se ha esclarecido todavía qué ocurrió en realidad en Jan Sheijun. Quisiera recordar que, durante una sesión extraordinaria del Comité Ejecutivo celebrada en abril de 2017, el embajador de EEUU, Kenneth Ward, se puso nervioso cuando un representante de la delegación de Rusia pidió mostrar en la pantalla las fotos de niños con pupilas dilatadas que supuestamente fueron envenenados con el gas sarín. Las numerosas preguntas que hicimos nosotros a los jefes de misiones para investigar las denuncias de empleo de armas químicas – dos británicos – quedaron sin respuesta. Estamos seguros de que fue una burda provocación realizada por los conocidos “cascos blancos” financiados por EEUU y Gran Bretaña, tenemos la información confirmada al respecto. Es decir, los que lo orquestaron sacrificaron a los niños. Llegará el momento cuando tendrán que responder por todo.

Entendemos claramente que el caso de los Skripal es una provocación contra Rusia inventada hace mucho. No hemos olvidado los acontecimientos en Libia cuando EEUU, Gran Bretaña y otros países occidentales poseídos de la idea de cambiar el régimen de Muamar Gadafi violaron burdamente la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la zona de exclusión aérea que exigieron aprobar tan enérgicamente. Nos dijeron en el Consejo de Seguridad que era necesario establecer urgentemente esta zona de exclusión aérea para salvar al pueblo libio. No pusimos obstáculos, dejamos aprobar la resolución. ¿Qué comenzó después? ¿En qué se convirtió Libia?

Londres ya se ha acostumbrado a violar las normas que estableció. Nuestro colega argentino podría recordar que en 1982 los británicos, durante el conflicto de Malvinas, torpedearon traicioneramente el crucero General Belgrano que se encontraba fuera del área de exclusión militar de 200 millas de radio establecida por la propia Gran Bretaña. Murieron más de 300 argentinos.

Las acusaciones contra nosotros presentadas por Gran Bretaña con apoyo de sus socios del otro lado del océano son tan absurdas e increíbles que recuerdan los intentos de “acusar a la Unión Soviética del asesinato de John F. Kennedy”. Lee Harvey Oswald estudió en la URSS y tenía la esposa rusa – ¡qué pruebas más sólidas!

Nuestra Organización obtuvo en 2013 el Premio Nobel de la Paz y hasta hace poco fue el mecanismo más eficaz en el ámbito de desarme y no proliferación de las armas de destrucción masiva. Todos observamos que en los últimos dos años y medio la OPAQ se convierte en la arena para ajustar las cuentas políticas, gracias a los esfuerzos de nuestros “amigos” anglosajones. En un caso (el incidente con el uso de armas químicas en Siria) el Occidente en conjunto actúa a tenor de la Convención y en otro, si esto no beneficia a Occidente, prefiere desestimar el tratado.

Se reprochó aquí a Rusia de convocar tan apresuradamente esta sesión del Consejo Ejecutivo sin ponerse en contacto con nadie. Preguntan por qué los rusos no se dirigieron a ellos. Sonaron previsiblemente las notas hipócritas: ¿por qué Rusia se apresura tanto? ¿No tendría que esperar los resultados de la investigación independiente realizada por el Secretariado Técnico que esclarecerá todo?

¿Y qué confirmación del Secretariado Técnico esperan los británicos? Ya lo hemos preguntado. ¿Esperan la confirmación de que en Salisbury se empleó el gas neuroparalizante  Novichok que se fabricaba exclusivamente en la URSS y Rusia, como ya anunció la Primera Ministra británica, Theresa May?

El Director General, Ahmet Uzumcu, confirmó hoy, al presentar la información actualizada, que el Secretariado Técnico actúa en el marco de su mandato y puede hacer la conclusión sólo sobre la composición química del agente empleado sin establecer su origen y sin responsabilizar a alguien por su empleo. 

Además, los expertos del laboratorio británico de Porton Down acaban de confirmar que hay una sustancia química, pero no pueden decir donde fue fabricada ésta. Declaramos desde el inicio que no existían marcadores que permitiesen determinar el origen de un agente tóxico.

Se dirá entonces: vamos a esperar una semana más cuando obtengamos los resultados del análisis de las muestras con la fórmula de la sustancia química. ¿Y qué? Habrá que responder a muchas preguntas: cómo esta sustancia llegó a Gran Bretaña, cómo se empleó, etc. Y los británicos declararán de nuevo que se proviene de Rusia. Y en cuanto a las respuestas a otras preguntas, exhortarán a considerarlo como axioma. Dirán que es necesario creerles sin entrar en detalle.

Si nuestros colegas británicos no quieren cooperar con nosotros directamente considerando que Rusia es un país marginado, qué actúen a través del Consejo Ejecutivo, vamos a crear un grupo internacional de expertos. Hemos previsto esta posibilidad en nuestro borrador de resolución. Si no quieren formar un grupo bilateral formemos un grupo multilateral. Incluyan en este grupo a sus colegas estadounidenses, a sus socios búlgaros, estarán encantados. Nosotros también incluiremos a nuestros socios. Si no les gusta esta opción, convoquen la Conferencia de los Estados partes. Esto está estipulado en la Convención. Estamos dispuestos a actuar enérgicamente para establecer la verdad.

Señor Presidente, 

Al escuchar los discursos pronunciados hoy, puedo decir que es como hablar con una pared. Tendemos la mano a nuestros socios británicos, les proponemos cooperar, investigar el caso, actuar de conformidad con lo estipulado en la CPAQ en que todo está previsto y nos dicen lo que acaba de declarar el embajador británico: “Rusia no respondió a las preguntas legítimas de Gran Bretaña, Rusia renuncia a cooperar para establecer la verdad”.

Declaro responsablemente: Rusia está abierta a la cooperación. Estamos dispuestos a actuar de conformidad con lo estipulado en la Convención: cooperar con la OPAQ y dentro de la OPAQ. No estamos dispuestos a aceptar un veredicto infundado sobre la responsabilidad de Rusia que, a juzgar por todo, ya han preparado nuestros colegas británicos o se lo han apuntado sus socios mayores de EEUU. Nunca aceptaremos tal veredicto.

Nos pronunciamos por investigar en forma honesta, abierta y completa el incidente en Salisbury que no puede realizarse sin la participación de los expertos rusos. Aceptaremos los resultados de la investigación si son exhaustivos y no se basan en las pruebas inventadas sino en las irrefutables.

Nuestros colegas británicos en sus oficinas tranquilas en Downing Street 10 consideran que si Rusia hizo esto y esto, entonces es “altamente probable” que los rusos hayan envenenado a los Skripal. El Ministro de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Boris Johnson, declaró que el propio Presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó aniquilar a los Skripal y comparó ofensivamente la próxima Copa Mundial de Fútbol a celebrarse en Rusia con los Juegos Olímpicos de 1936 celebrados en la Alemania nazi. Quisiera precisar que los atletas de la Unión Soviética no participaron en los Juegos Olímpicos de 1936, pero los atletas de Gran Bretaña estuvieron allí e hicieron el saludo nazi delante de Adlolf Hitler. He visto las respectivas fotografías. Sería importante que los que trabajan con Boris Johnson al menos le mostrasen los documentos antes de que haga sus declaraciones.

Señor Presidente,

Conforme a lo que afirman varios colegas nuestros, Rusia , supuestamente, lo pone todo patas arriba. Acaban de declarar que hay que esperar los resultados de trabajo de los expertos de la OPAQ, ante todo, y posteriormente se podrá reunirse de nuevo y discutirlo.

En realidad, creo que nuestros colegas británicos y estadounidenses ocultan algo de nosotros, temen que la verdad se ponga en evidencia. Muchos socios nuestros, decenas de delegaciones me dijeron en los pasillos que era necesario aclarar lo que pasó en realidad, investigar esta historia sospechosa abierta- e imparcialmente. Mientras, nuestros colegas de Gran Bretaña no lo quieren, les es importante que todo quede tal como es, en este caso podrán anunciar que Rusia es responsable.

Nunca aceptaremos que nos hagan responsables por un delito ajeno como chivos expiatorios. Insistimos en que nuestra Organización esté a la altura en la actual época complicada y desempeñe su papel positivo. La Secretaría Técnica la encabeza el Director General, Ahmet Uzumcu, gracias a quien la Organización obtuvo el Premio Nobel de la Paz. Es un hombre muy competente con mucha experiencia que tiene que desempeñar su papel también. Solicitamos que el Consejo Ejecutivo apruebe la solución propuesta por nosotros que prevé llevar a cabo la investigación a tenor de lo estipulado en la CPAQ. Consideramos que el Director General puede desempeñar un papel importante en esto.

¡Gracias, señor Presidente!

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