29 septiembre 201711:06

Entrevista concedida por el jefe del Departamento de Nuevos Desafíos y Amenazas del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Iliá Rogachov, a la agencia de noticias Interfax, 28 de septiembre de 2017

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Pregunta: ¿Qué ha marcado la semana de alto nivel del 72º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, en lo que se refiere a la lucha contra el terrorismo? ¿Se ha reunido usted en los márgenes de la Asamblea General con sus colegas estadounidenses, otros socios occidentales?

Respuesta: Durante la primera semana del Debate General del 72º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, se celebraron varios eventos a nivel alto y el más alto dedicados a la lucha contra el terrorismo y el extremismo. En los márgenes de la Asamblea General sostuve varios encuentros bilaterlales, incluidos los contactos formalizados con los colegas occidentales, excepto los estadounidenses. Pues, no acordamos celebrar tales reuniones de antemano, porque no hubo señales por parte de EEUU sobre su interés al respecto. Hace poco, en el Departamento de Estado de EEUU fue designado un nuevo coordinador para la lucha contra el terrorismo. Es posible que necesite tiempo para ponerse al corriente. Además, en la situación creada hoy por Washington no le será fácil a cualquier funcionario estadounidense atreverse a sostener un contacto con un representante oficial de Rusia. No vamos a acelerar los acontecimientos y veremos como se desarrollarán.

Pregunta: ¿Cree usted que las delegaciones occidentales con las que se han celebrado las reuniones están realmente interesados en colaborar con Rusia en el ámbito de lucha contra el terrorismo?

Respuesta: El interés de nuestros socios occidentales hacia los contactos con nosotros nunca se ha reducido, aunque intentaban desarrollarlos exclusivamente en el ámbito utilitario. Se declaraba a la parte rusa que no iban a hacer negocios de modo habitual con nosotros, que sólo iban a hablar con nosotros sobre los aspectos de la lucha antiterrorista que les interesaban sin abordar los temas que consideraríamos oportuno discutir nosotros.

A juzgar por todo, el interés de Occidente hoy está condicionado por factores objetivos. Ante todo, se trata del aumento de la amenaza terrorista en Europa. Me parece que tales son las disposiciones que he sentido en los contactos que tuvieron lugar.

Pregunta: ¿Se reflejará en la participación de nuestro país en los programas antiterroristas de la ONU la creación del nuevo organismo de la ONU – Oficina contra el Terrorismo – y el nombramiento del ruso Vladímir Voronkóv para el cargo de jefe de esta Oficina?

Respuesta: La creación de una nueva Oficina encabezada por un ruso es, entre otras cosas, el reconocimiento de la línea enérgica, objetiva y sopesada de Rusia en el ámbito de lucha contra el terrorismo en los foros internacionales. La nueva Oficina tendrá que hacer mucho. Claro está, sus empleados y su jefe experimentarán muchas dificultades. Sabemos que todo lo nuevo deben aplicar esfuerzos para abrirse el camino en lo que se refiere a los asuntos birocráticos y de la subsistencia.

Cabe decir que las reuniones con mis colegas han demostrado que los socios extranjeros cifran grandes esperanzas en la reforma de la Secretaría de la ONU en este área. Estas esperanzas son muy altas y, en cierta medida, están vinculadas con lo que el diplomático ruso fue el primero en ocupar el cargo de Secretario General Adjunto de la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo. Naturalmente, este hecho tiene una impotancia simbólica. Mientras, a tenor de las normas del Servicio Civil Internacional, es un funcionario imparcial e independiente. Nosotros, seguramente, vamos a prestar todo apoyo posible a la nueva Oficina.

Pregunta: Al pronunciar el discurso introductorio desde la tribuna de la Asamblea General de la ONU, durante el Debate General, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, dijo sobre el proyecto de Convención universal para la lucha contra la delincuencia cibernética, incluido el hackeo, preparado por Rusia. ¿Podría usted contar más detalladamente sobre este proyecto?

Respuesta: El proyecto de Convención universal para la lucha contra la delincuencia cibernética fue elaborado por un grupo de trabajo compuesto de los representantes de todos los departamentos interesados de Rusia, hace varios años.

Lo hemos presentado en reiteradas ocasiones a nuestros socios extranjeros, hemos abordado las perspectivas de su promoción en la arena internacional con los Estados miembros de los BRICS y otros nuestros amigos y aliados más próximos. Este documento ya se ha enviado a las capitales de muchos Estados a través de nuestras Embajadas. Además, lo hemos presentado en el foro de la ONU en Viena en el curso de varios eventos que se celebran bajo los auspicios de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito.

El proyecto de Convención contiene varios elementos muy importantes. Ante todo, se les propone a los Estados a considerar la posibilidad de incluir en su Código Penal unos 15 nuevos delitos, incluido el hackeo. Este delito se aborda en los primeros cuatro artículos de la sección de la Convención dedicada a la criminalización.

Además, en el proyecto de Convención se regulan los asuntos relacionados a la asistencia técnica, la creación de instituciones nacionales en este ámbito, se abordan los aspectos de la cooperación internacional y del mecanismo de implementación de la Convención. Proponemos crear con estos fines una organización internacional independiente, aunque entendemos que pueden ser otras posibilidades para resolver esta tarea.

Pregunta: ¿Cuándo, según usted, se podría empezar a promover este documento en el marco de la ONU?

Respuesta: La coyuntura actual es tal que es difícil esperar ahora que se inicie un trabajo a gran escala para acordar el texto del proyecto. En la etapa actual sólo quisiéramos que este tema comenzase a discutirse en serio. Es curioso que los Estados que critican a Rusia más que otros por los intentos de ataques informáticos, la actividad ilícita en el espacio digital, la acusan de los intentos de influir en los resultados de las elecciones, etc., se pronuncien en contra de nuestro proyecto. Es muy demostrativo.

No puedo explicarlo de otro modo que la hipocresía. Cuando se les propone regular este área, dicen “no”, mientras, al doblar la esquina, metafóricamente dicho, empiezan a declarar que Rusia supuestamente viola todas las normas.

Pregunta: ¿Por qué varios Estados se oponen a nuestro proyecto?

Respuesta: En el marco del Consejo de Seguridad, se ha aprobado la llamada Convención de Budapest para la lucha contra la delincuencia cibernética de 2001. Ya ha caducado y no resuelve muchas tareas. Mientras, a los Estados que participan en ésta les es muy cómodo cooperar en esta base. No podemos completar las filas de los participantes de esta Convención, porque contiene varias disposiciones inaceptables para nosotros y otros Estados a los que es importante su soberanía.

Pregunta: El 28 de septiembre, se celebrará por iniciativa de Rusia la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU dedicada a los resultados intermedios del cumplimiento de la resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU – la herramienta antiterrorista fundamental. Anteriormente, usted decía que hay varias deficiencias en la implementación de esta resolución. ¿De qué se trata y cómo se podría corregirlas?

Respuesta: La resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU no sólo es una herramienta fundamental en el ámbito de lucha contra el terrorismo, sino, creo yo, es, en general, una de las resoluciones más importantes aprobadas por el Consejo de Seguridad durante toda la historia de su existencia. El documento contiene una amplia gama de prescripciones que deben cumplir los Estados para mejorar sus capacidades de contrarrestar al terrorismo, incluido el desarrollo de la respectiva legislación nacional, la introducción de “mejores prácticas” y altos estándares en varios aspectos de la seguridad antiterrorista. Aunque se logró eliminar defectos evidentes, durante los últimos 16 años, su nivel en varios países sigue siendo distinto.

Se trata, por ejemplo, del grado de desarrollo de la legislación nacional en varios ámbitos de la lucha contra el terrorismo; del cumplimiento de los compromisos internacionales, ante todo, asumidos a tenor de las convenciones antiterroristas firmadas bajo los auspicios de la ONU; del grado de entendimiento y observación de los estándares y las “mejores prácticas” elaborados para garantizar la seguridad por las organizaciones especiales: la Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO por sus siglas en inglés), la Organización Maritima Internacional (IMO), etc. Además, hay otras resoluciones del Consejo de Seguridad relacionadas con la lucha contra el terrorismo, varios tratados internacionales y recomendaciones al respecto a los que hay que adherirse e implementarlos.

Nadie espera, naturalmente, que el nivel de protección antiterrorista sea alto en igual medida en los países desarrollados con los sistemas avanzados de  prevención de ataques terroristas, como en Rusia o Israel, y en los países poco desarrollados o los Estados donde la amenaza terrorista se mantiene en un nivel más bajo en comparación con otros. Al mismo tiempo, el llamado eslabón débil (un Estado que no ha realizado todo el volumen de trabajo) devalúa en gran medida los esfuerzos de sus vecinos y los esfuerzos internacionales, en general.

Por ejemplo, si el sistema financiero de un Estado no está dotado de herramientas suficientes para impedir el financiamiento del terrorismo, es muy probable que a través de este sistema se transfiera el dinero que más tarde o más temprano se usará para la organización y la ejecución de un atentado terrorista. Y los esfuerzos de muchos otros países que han aplicado a tiempo las medidas complicadas para “inmunizar” sus sistemas financieros resultarán inútiles en este caso, al menos, desde el punto de vista de las víctimas del atentado. Es inadmisible.

Los terroristas lo saben bien, se orientan rápidamente, encuentran vacíos y con frecuencia dejan atrás a los servicios del orden y de seguridad que siempre tienen obstáculos en forma de fronteras nacionales, límites de la jurisdicción nacional y la incumbencia.

Proponemos volver a abordar este tema en el Consejo de Seguridad de la ONU para estimular los Estados “atrasados”, encontrar las posibilidades adicionales de eliminar lo más pronto posible los puntos vulnerables de los Estados en el ámbito de lucha contra el terrorismo.

Pregunta: A propósito, ¿cómo los estadounidenses cumplen los compromisos estipulados en esta resolución?

Respuesta: No me corresponde a mí dar valoraciones de expertos. Mientras, a juzgar por los resultados, su sistema antiterrorista es demasiado segura. A qué se debe esto, es otra cuestión. Por ejemplo, a diferencia de Rusia, la localización geográfica de EEUU es muy favorable, la amenaza transfronteriza es mínima allí. Por otro lado, los servicios secretos de EEUU recurren con frecuencia a un método prohibido en nuestro país: provocan o hasta incitan a uno a cometer un delito y le detienen en la etapa final. Tienen también otros métodos dudosos en su arsenal.

Conforme a la resolución 1373, se creó el Comité Antiterrorista del Consejo de Seguridad autorizado a realizar visitas de inspección a otros países para comprobar sus esfuerzos en el ámbito de lucha contra el terrorismo. Con estos fines, el Comité dispone de varias herramientas, incluida la preparación de los informes sobre la situación en los respectivos países al término de sus visitas. Mientras, parece que EEUU no tiene ganas de recibir a esta misión de la ONU, nunca lo hizo, durante 16 años. Rusia recibió en 2012 a la delegación del Comité que le puso notas demasiado altas.

Pregunta: ¿Continúan los socios occidentales bloquear en el Consejo de Seguridad de la ONU la iniciativa rusa de imponer un embargo económico y comercial contra los territorios que están bajo el control del Estado Islámico (EI)? ¿Por qué lo hacen, cómo explican su postura?

Respuesta: Planteamos esta cuestión mucho antes de presentar el proyecto de resolución, intentamos incentivar la discusión y la aprobación de las medidas concretas. En cierta medida, esta iniciativa ya no es acuciante en vista de los éxitos militares conseguidos, ante todo, por el Ejército sirio y la Fuerza Aeroespacial de Rusia, gracias a los que el “proyecto territorial” del EI está en la etapa final de su existencia, los territorios bajo el control del EI se reducen.

Desgraciadamente, los terroristas del EI logran sobrevivir, aunque este grupo ya no florece, como fue hace dos años. Siguen recibiendo considerables recursos financieros, incluidos lo provenientes de otros países. Queda abierta la cuestión de incumplimiento del embargo de suministro de armas a los terroristas impuesto por el Consejo de Seguridad. Sabemos que los terroristas del EI se apoderaron de armas, incluidas las del Ejército iraquí, una parte de su arsenal la fabrican por sus propias fuerzas. Una gran cantidad de armas suministradas a la llamada oposición “moderada” queda en las manos de combatientes del EI. Una parte del armamento llega del mercado clandestino. Pero es evidente que todo eso es insuficiente para luchar durante seis años en varios frentes sin experimentar escasez de las armas y municiones. Es posible que haya que revisar la cuestión de abastecimiento de los terroristas con armas.

La reacción negativa a la iniciativa rusa de imponer un embargo omnímodo por parte de nuestros colegas occidentales que no la dejaron pasar bajo pretextos humanitarios suscita dudas y sospechas. El Consejo de Seguridad ya realizó con éxito en reiteradas ocasiones la tarea de hacer excepciones por razones humanitarias para proteger a los civiles de las sanciones impuestas. Además, hubo un precedente: anteriormente, el embargo se impuso contra el territorio bajo el control del grupo UNITA. Pero en este caso se han encontrado varios motivos...

Pregunta: Mientras, ¿no se puede considerar que un fracaso paulatino del “proyecto territorial” garantiza la victoria absoluta sobre el EI?

Respuesta: Vamos a esperar que el proceso avance en esta dirección.  Pero la amenaza terrorista no se ha eliminado todavía, sino evoluciona, surgen nuevos riesgos. Los llamados combatientes terroristas extranjeros que al inicio se fueron de sus países para luchar al lado del EI en Irak y Siria ahora regresan, huyen de la derrota militar. En vista de eso, son necesarios los respectivos acuerdos internacionales y algoritmos, se debe aprobar nuevos estándares para tratar a esta categoría de delincuentes. Muchos países afrontan un gran problema: el regreso de los miembros de las familias yihadistas. ¿Qué se puede hacer con ellos? Esta gente atraviesa las fronteras internacionales, no tienen documentos con frecuencia. En varios casos nos enfrentamos con el aspecto humanitario cuando se trata de las mujeres con muchos hijos menores de edad.

Pregunta: Así las cosas, ¿deja de ser clave para los sucesores de Al Baghdadi el teatro de operaciones en Siria e Irak?

Respuesta: El Estado Islámico adquiere cada vez más una imágen similar a Al Qaeda: una organización con el sistema de gestión horizontal con ramas autónomas de escala regional o subregional. Estas ramas son casi independientes y las une más bien una ideología común que algunos canales físicos de comunicación, flujos de dinero o algo más. Está claro que hay vínculos especiales entre éstas, pero, en general, el EI se convierte cada vez más en una red que se extiende por todo el mundo.

 

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