29 mayo 201722:10

Discurso y respuestas a preguntas de los medios ofrecidas por el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa conjunta al término de las negociaciones en formato 2+2 con el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Shukri, El Cairo, 29 de mayo de 2017

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Quisiera volver a expresar las condolencias por el repugnante atentado terrorista perpetrado hace varios días, cuando los yihadistas abrieron fuego contra un autobús que transportaba a los peregrinos coptos. Esto pone de relieve de nuevo que es necesario siempre estar alerta y desarrollar la cooperación internacional más amplia para luchar contra el terrorismo. Este tema ha sido hoy uno de los principales en la agenda de las negociaciones por separado de los ministros de Asuntos Exteriores y los ministros de Defensa de Rusia y Egipto, especialmente en la reunión con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi.

Coincidimos en que es necesario incrementar los esfuerzos de la comunidad internacional en la dirección antiterrorista. Hoy hemos abordado del modo más detallado los pasos prácticos que se emprenden. Hemos abordado la necesidad de diversificarlos y profundizar nuestra cooperación tanto a nivel bilateral como en el marco de la ONU donde Rusia y Egipcio continúan interaccionando este año en el Consejo de Seguridad de la ONU. Quisiera felicitar a nuestros amigos egipcios quienes incentivaron un documento muy importante: el marco omnipotente para la lucha contra la propaganda y la ideología terrorista. Esto coincide con la iniciativa rusa que sigue estudiándose en el Consejo de Seguridad también y la iniciativa de Egipcio ya ha recibido el visto bueno. De ese modo, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el marco jurídico internacional de la lucha contra todas las manifestaciones de la ideología terrorista, incluidas las causas de su propagación.

Naturalmente, hemos abordado la situación en Oriente Próximo y el Norte de África donde nuestra tarea consiste en garantizar la paz, la seguridad, la estabilidad y el arreglo de los conflictos que continúan en esta región atormentada.

Hemos abordado en detalle la situación en Siria y la necesidad de seguir promoviendo el proceso de arreglo. Nuestros amigos egicpios apoyan el proceso de Astaná en el marco de que, el pasado 4 de mayo, se llegó a un acuerdo de crear cuatro zonas de desescalada en Siria como el primer paso hacia el establecimiento del régimen de alto el fuego en el territorio de todo el país y como una medida muy importante que permitirá separar a la oposición armada de los terroristas del Estado Islámico y el Frente al Nusra. Como recuerdan ustedes, desde hace mucho esta tarea fue uno de las clave en nuestros contactos con los estadounidenses durante la presidencia de Barack Obama cuya administración fue incapaz de realizar esta separación, ante todo, en lo que se refiere al Frente al Nusra, a pesar de que esté incluida en las listas de organizaciones terroristas de la ONU y EEUU. Ahora, en el marco del proceso de Astaná con la participación de los países garantes (Rusia, Turquía e Irán), esta separación será posible. Los expertos de nuestros países con la participación de los colegas de varios otros países seguirán trabajando en acordar detalles que permitirán realizar la concepción de las zonas de desescalada. Alabaremos la participación en este trabajo de nuestros amigos egicpios también.

Es importante también que el proceso de Astaná haya impulsado las negociaciones de Ginebra. Apoyamos los esfuerzos de la ONU encabezados por el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, y su equipo. Creemos que, a pesar de los modestos resultados de las negociaciones celebradas, los entendimientos que el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, logró documentar y que no fueron rechazados por muchos opositores y el Gobierno sirio son un paso para adelante y estipulan los principios en los que debe basarse el Estado sirio, incluido su carácter laico, lo que es importante también. Además, en la última ronda de las negociaciones de Ginebra se logró, aunque con dificultades, llegar a un acuerdo sobre el inicio del trabajo en relación con la reforma constitucional. Exhortamos a todos los participantes del proceso de Ginebra que centren la atención en este tema junto con otros asuntos de la agenda, incluido el tema de gestión en la etapa de transición, la lucha contra el terrorismo y la preparación para las elecciones generales.

Hemos analizado la situación en otros puntos calientes de la región, incluida Libia. Alabamos los esfuerzos de Egipto y de los Emiratos Árabes Unidos dirigidos a acercar posturas de varias partes libias. Apoyamos las iniciatrivas promovidas al respecto por la Liga de Estados Árabes, la Unión Africana y la ONU.

Además, hemos hablado del problema de arreglo palestino-israelí. Rusia y Egitpo están dispuestos a promover la solución basada en dos Estados estipulada en los documentos de la ONU. Apoyamos el papel importante de Egipto en solucionar problemas del arreglo palestino-israelí y garantizar la seguridad en la península de Sinaí. Hemos intercambiado de modo constructivo opiniones sobre las posibilidades de sacar del punto muerto el proceso de inicio de las negociaciones sobre la creación en Oriente Próximo de una zona libre de armas de destrucción masiva y sus vectores.

En el marco de nuestra reunión bilateral, hemos discutido el estado de las relaciones entre Rusia y Egipto en el ámbito político, económico y comercial, inversionista y de las Humanidades. Hemos concordado las direcciones prioritarias abordadas hoy durante la reunión con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, cuyo cumplimiento permitirá llevar nuestras relaciones a un nivel estratégico cualitativamente nuevo. En particular, se trata de los proyectos destinados a dar un impulso potente al desarrollo tecnológico de Egipto. Me refiero a la construcción de la primera central nuclear, la creación de la zona industrial rusa en Egipto. Su cumplimiento creará nuevos puestos de trabajo y sectores económicos de Egipto, así como permitirá adiestrar nuevos cuadros altamente cualificados. Todos estos asuntos y muchos otros se abordarán en la reunión siguiente de la Comisión Conjunta Intergubernamental Ruso-Egipcia para la Cooperación Económica y Comercial que se celebrará en otoño próximo.

Hemos convenido también en continuar promoviendo el lanzamiento de las negociaciones entre Egipto y la Unión Económica Eurasiática sobre la creación de la zona de libre comercio.

Otra dirección importante de nuestra cooperación es la cooperación militar y tecnológica. Estas cuestiones se han abordado en detalle durante la reunión del ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigu, con el ministro de Defensa de Egipto, Sidqi Subhi.

Está claro que hemos abordado las perspectivas de reanudar la comunicación aérea directa entre nuestros países que, como se sabe, fue suspendida temporalmente tras la tragedia de octubre de 2015 cuando 224 ciudadanos de Rusia murieron al estallar el avión en el cielo sobre la península del Sinaí. Nosotros y nuestros amigos egipcios deben hacer todo lo necesario para impedir la repetición de tales tragedias. En este contexto, es importante finalizar la investigación y realizar los pasos prácticos acordados entre nuestros países ya en diciembre de 2015 el pleno cumplimiento de los que dará la posibilidad de empezar a reanudar los vuelos. Destacaré de nuevo que se trata del cumplimiento de lo que fue acordado. La parte rusa no pone algunas condiciones nuevas. Hemos oído las declaraciones de lo contrario, pero no es verdad.

En general, estamos satisfechos con los resultados de las negociaciones que confirmaron que el formato 2+2 goza de demanda. Yo y el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigu, invitaron a nuestros colegas egipcios a llegar de visita a Moscú para que la nueva ronda de las negociaciones en formato 2+2 se celebre en la capital de Rusia.

Agradezco de nuevo la hospitalidad.

Pregunta (dirigida a ambos ministros): ¿Han discutido hoy la coordinación de los esfuerzos antiterroristas, especialmente en el contexto del reciente y brutal atentado contra los coptos en Egipto?

Respuesta (después del ministro Shukri): Rusia apoya las iniciativas que efectivamente ayuden a luchar contra la amenaza terrorista, a cortar todos los canales de financiación y abastecimiento de los terroristas. Estas iniciativas están orientadas a erradicar la ideología del terrorismo y extremismo. Este es el objetivo de la iniciativa del presidente ruso Vladimir Putin presentada en el 70 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU sobre la creación de un frente antiterrorista realmente universal. Es importante que las iniciativas que promuevan estas finalidades sean globales, inclusivas, no pretendan aislar a nadie, especialmente si tales pretensiones, hablemos claro, se tengan en el contexto de las contradicciones que se dan en el islam. Confío en que nos unamos por encima de todas las cuestiones secundarias que no tengan que ver con la lucha antiterrorista, y en este caso alcanzaremos el resultado deseado.

Pregunta (dirigida a ambos ministros): El gobierno libio reconocido por la ONU acusó recientemente al autoproclamado Gobierno de Salvación Nacional de escalada de violencia en el país. Son los mismos grupos armados que habían participado en el derrocamiento de Muamar Gadafi en Libia en 2011, ampliamente apoyados por los países occidentales. En cierto sentido resulta que la actual inestable situación en Libia, que es fuente de terroristas no solo para la región sino para todo el mundo, según vemos tras el atentado de Manchester, es resultado de la política de algunos países de Occidente.

Pregunta (dirigida al ministro Lavrov): ¿Cree que los países occidentales son responsables por las consecuencias? ¿Es posible hablar de una lucha antiterrorista eficaz cuando los principales actores no actúan de forma sincronizada?

Respuesta (después del ministro Shukri): Hace poco el antiguo primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair reconoció públicamente que la invasión de Irak se había justificado con un pretexto inventado para confundir a la comunidad internacional con respecto a la supuesta existencia en el país árabe de armas de destrucción masiva. Espero que algún día los que organizaron la agresión contra Libia tengan valor de reconocer que fue una burda violación del derecho internacional, de la resolución correspondiente del Consejo de Seguridad de la ONU, cuando los bombardeos convirtieron al país en una ruina, cuando se derrocó por fuerza el régimen existente haciendo de Libia un «agujero negro», un «patio de paso» para terroristas, bandidos, traficantes de armas y migrantes ilegales. Es ahora cuando sentimos las consecuencia de aquella política irresponsable. Estamos lejos de sentir regocijo por ello, de intentar aprovechar las tragedias que ocurren en la región y en Europa para declarar que habíamos tenido razón y habíamos advertido. Pero si no sacamos lecciones de lo ocurrido vamos a chocarnos cada vez contra la política de doble rasero.

Es bien sabido que, según Usted acaba de decir, que el régimen de Muamar Gadafi fue derrocado también con la ayuda de los residentes en Europa. Les dejaban salir des sus respectivos países de residencia a sabiendas de a dónde iban y con qué motivo. Luego les dejaban entrar ya que gozaban de respectiva nacionalidad y los derechos de los ciudadanos de los Estados soberanos y democráticos. También el derecho de salir del país a su libre albedrío, aunque en realidad perseguían fines específicos.

Decenas de atentados en Europa ya habían enterrado las expectativas de que el trato con los extremistas, especialmente con los fichados por los servicios secretos, o la fidelidad a los principios europeos ayudaran a evitar ser blanco de ataques. Gran Bretaña, por ejemplo, suspendió la cooperación en el ámbito de la lucha antiterrorista con Rusia por motivos que no tienen nada que ver con este mal. Reitero que nosotros, en cambio, partimos de que hay que dejar aparte todo lo secundario, incluso si a alguien le puede parecer relevante. Ahora no hay nada más relevante que poner barrera al avance del terrorismo, su ideología. Lo podemos hacer sólo todos juntos.

Todos nosotros queremos arreglar la crisis libia pero si ahora vamos a repetir en Siria lo que se hizo en Irak y Libia significará que los políticos y diplomáticos no valen nada, que nadie es capaz de sacar las lecciones elementales de las colosales tragedias en la región.

Como ya hemos dicho, hoy hemos discutido cuestiones prácticas de la lucha antiterrorista. Hemos acordado trabajar a favor de que el frente antiterrorista se convierta en un frente realmente universal, sin políticas de doble rasero, sin intentos de excluir a nadie o sacar beneficios geopolíticos de la lucha antiterrorista.

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