23 octubre 201717:22

Comentario del Departamento de Información y Prensa del MAE de Rusia sobre el expediente químico sirio

2027-23-10-2017

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El expediente químico sirio vuelve a centrar la atención del Consejo de Seguridad estos días debido a la prevista publicación el próximo 26 de octubre del informe del mecanismo conjunto de la OPAQ-ONU para la investigación de los incidentes de uso de armas químicas en Siria, y debido también al vencimiento del mandato del mecanismo mencionado el próximo 16 de noviembre.

Durante seis meses asados después del incidente químico de gran repercusión en Jan Sheijún el pasado 4 de abril, la misión de la OPAQ para la determinación de los hechos y el mecanismo conjunto llevaron a cabo un trabajo aparatoso pero siempre a distancia y sin revelar las fuentes de información y otros datos significativos, conforme lo dispuesto por la Convención sobre Armas Químicas (CAQ). Nosotros, en cambio, desde un principio insistimos en que para realizar una investigación profesional y objetiva los especialistas internacionales, de acuerdo al protocolo de la CAQ, deben visitar el lugar del incidente, al igual que la base aérea siria de Shairat, donde, según afirma EEUU, se almacenaba el gas sarín usado en Jan Sheijún. En mayo o junio la OPAQ nos aseguró que la cuestión relativa a la visita a Jan Sheijún se estaba estudiando desde el punto de vista de las garantías de un acceso seguro, pero luego declaró que no había necesidad de realizar el viaje alegando que el hecho de uso de sarín se consideraba establecido. El mecanismo conjunto terminó adoptando la misma postura. Mientras tanto, el Departamento de Seguridad de la Secretaría de la ONU informó al Consejo de Seguridad de la ONU que en realidad sí que habían existido garantías de un acceso seguro a Jan Sheijún siendo los propios inspectores que habían desechado tal opción.

Algo también extraño sucedió en torno a la visita a la base aérea de Shairat. Los representantes del mecanismo conjunto, a instancia nuestra, visitaron recientemente la base, pero se negaron rotundamente a recoger material para averiguar la presencia o no del gas sarín. Dado semejante enfoque, resulta difícil contar con que los resultados de la investigación sean de calidad, si es que, para empezar, son fidedignos.

EEUU insiste en adoptar urgentemente la resolución para prorrogar el mandato del mecanismo conjunto. Al mismo tiempo tergiversan descaradamente la postura rusa afirmando que Moscú bloqueará la prórroga si los resultados de la investigación son de «tendencia antisiria». Semejantes afirmaciones no tienen ningún fundamento. Primero, nadie ha visto ningunos resultados ya que el informa aún no está publicado, y el deseo de Washington en estas condiciones de prorrogar a toda costa el mandato resulta, al menos, extraño. Segundo, siempre hemos dicho y repetimos que nuestra postura sobre la prórroga del mandato del mecanismo conjunto no dependerá de los resultados sino de la calidad de la investigación, su conformidad con los requisitos de la CAQ.

Para que el Consejo de Seguridad de la ONU tome una decisión sopesada sobre la cuestión es preciso, para empezar, conocer el informe, sobre todo porque en el transcurso del último año no se ha facilitado al Consejo de Seguridad información alguna sobre las actividades del mecanismo. No hay informe pero s insiste en prorrogar el mandato. Así no son las cosas. Hay que actuar de acuerdo con la práctica consolidada: primero se estudia el informe sobre los resultados del trabajo, durante un tiempo dado, de un organismo creado por el Consejo de Seguridad y luego se estudia la cuestión relativa a la prórroga del mandato. No se debe exacerbar premeditadamente la histeria.

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