30 octubre 201016:18

Intervención de S. V. Lavrov, Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, en la 5-a Cumbre de Asia Oriental, Hanói, 30 de octubre 2010

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Señor Presidente,

Damas y caballeros,

Ante de todo quisiera cumplir con la comisión del Presidente D. A. Medvedev y transmitir en su nombre a todos los presentes, sus mejores deseos y las palabras de agradecimiento por su apoyo a la afiliación de Rusia a la Cumbre de Asia Oriental (CAO).

Quisiera expresar  aparte mi gratitud a los amigos vietnamitas por la invitación para participar en la 5-a Cumbre de Asia Oriental como invitado especial,  junto a Hillary Clinton, Secretaria de Estado de los Estados Unidos.

Aún en 2005 Rusia apostó conscientemente por la CAO. Compartimos en su totalidad los objetivos del foro -consolidación de la paz y estabilidad, garantizar la prosperidad económica en Asia Oriental. Estamos preparados para contribuir a conseguir estas finalidades.

Actualmente el propósito de configurar en la extensa región de Asia - Pacífico un entramado de seguridad y cooperación más perfecto adquirió una  importancia especial. Somos testigos del desplazamiento del "centro de gravedad" de la economía  y política mundial hacia la región Asia-Pacífico (RAP), lo que sin duda abre unas perspectivas grandes para la región. Por lo tanto, para acondicionar con seguridad nuestra casa común, garantizar el bienestar y la tranquilidad de cada país, son necesarias unas herramientas eficaces para mantener la estabilidad y fortalecer la confianza y comprensión mutua.

Para llegar a estas finalidades, se trabaja mucho en la dirección del Foro Regional de la ASEAN sobre la seguridad (ARF). En el Sureste Asiático se forma la Comunidad de seguridad de la ASEAN. La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) se afianzó como un mecanismo eficaz para asegurar la paz regional. Se considera con una perspectiva prometedora el formato recientemente creado de las Conferencias de ministros de defensa de los estados-miembros de la ASEAN y de los socios dialogantes.

Sin embargo hay que reconocer que el problema de la seguridad en la región Asia-Pacífico aún se ve de manera fragmentaria, en general se aplica a algunas subregiones. Tales cuestiones, como la no proliferación de armas de destrucción masiva, aumento de la transparencia militar, medidas de confianza, están "dispersadas" por varios foros de diálogo. La CAO representa una alianza que podría comprometerse en consolidar la agenda regional en el ámbito de la seguridad,  estableciendo el diálogo estratégico para su progreso en todos los aspectos. La seguridad en su esencia es indivisible y para garantizarla es necesario un enfoque de conjunto y sistemático.

Esta es precisamente la tesis clave de la iniciativa común de Rusia y China, con vistas a consolidar la seguridad en la región Asia-Pacífico, promovida durante la visita del Presidente D. A. Medvedev a China en septiembre del presente año. Proponemos a todos los estados de la región confirmar su fidelidad a los principios básicos del derecho internacional, de rechazar la confrontación y los intentos de afianzar su propia seguridad a costa de los vecinos. Invitamos a todos los socios a deliberar y a poner en práctica las medidas para crear en la región de Asia-Pacífico un entramado de seguridad y cooperación abierto, transparente y equitativo, en base a la legalidad y fuera de bloques.

Compartimos las prioridades de la interacción dentro de la CAO. Estamos dispuestos a compartir el trabajo común, con el propósito de garantizar la estabilidad financiera y seguridad energética. Estamos preparados asimismo para resolver los problemas  relacionados con el cambio climático, fomentar la colaboración en el ámbito de los protocolos  ante emergencias, en los campos de formación y salud. Establecimos ya la cooperación bilateral con los países de la región Asia-Pacífico sobre estos dos temas en el marco del diálogo entre los socios con la ASEAN, y en los siguientes formatos: FRA, OCS, "Rusia-India-China", Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico" y el Diálogo de cooperación en Asia, entro otros. Estamos dispuestos para compartir con los participantes en la CAO toda la experiencia, acumulada por nosotros y nuestros socios a lo largo de los años pasados.

La crisis financiera global demostró la vulnerabilidad de la economía mundial y de las finanzas, planteando de una manera aguda la cuestión de la modernización y el desarrollo innovadores. Por eso apostamos por la creación de un modelo de economía rusa de alta tecnología y por el establecimiento de alianzas para la modernización con los estados de la región de Asia-Pacífico.  La incorporación de Rusia, sobre todo de  sus regiones- Siberia y Extremo Oriente -  a los procesos de integración, en pleno desarrollo en la región,  facilitará el alcance de estas metas.

Afianzar el sector energético, garantizando su seguridad y eficacia, adquiere la máxima importancia, teniendo en cuenta las lecciones de la crisis. Sin solucionar estos problemas resultará difícil contar con el crecimiento duradero y estable en la región de Asia-Pacífico. Por eso es necesario que en el marco de la CAO se continúe con las investigaciones comunes en varios ámbitos para  aumentar la eficacia en el uso de los recursos de energía tradicional, buscar fuentes de energías alternativas y proteger el medio ambiente.  Sería igual de importante empezar a perfeccionar el marco legal en la cooperación internacional en el sector de energías, en el que se tendría en cuenta los intereses de los exportadores de hidrocarburos, de sus consumidores y países de tránsito.

Aún un tema de actualidad, examinado por la CAO, - la liquidación de la consecuencias de las catástrofes naturales y tecnológicas. Los líderes de los países participantes en la CAO notaron con razón la necesidad de aumentar la aptitud para hacer frente a los cataclismos y crear con este propósito la red regional para la acción ante emergencias.  Este enfoque no desentona con la idea rusa sobre la integración de los centros nacionales de gestión e información de los países asiáticos en una única red de socios, análogamente como se hace ya con éxito en colaboración con los socios europeos.

La CAO, desde luego, no puede quedarse al margen del proceso de la liberalización del comercio y del movimiento de capitales y servicios.  Estamos preparados para participar en una discusión sobre el tema, además nosotros, como otros países de la CAO, damos nuestros propios pasos en esta dirección.  Como es sabido, ya funciona casi un año la Unión Aduanera Rusia-Bielorrusia-Kazajistán.  Hemos profundizado en el estudio sobre la concertación de unos bilaterales acuerdos preferenciales entre nuestro país y Nueva Zelanda, así como Vietnam.

La riqueza de las civilizaciones, culturas y religiones  propias a la CAO, es nuestro patrimonio común.  Por lo tanto es de una gran responsabilidad común obrar de tal modo que las personas de culturas y confesiones distintas vivan en armonía entre sí.  Contemplamos como una de las misiones más importantes de la CAO promover los contactos entre los pueblos, avanzar en el diálogo entre las civilizaciones y confesiones, aprovechando con ese propósito el potencial de la sociedad civil, círculos de negocios y medios de difusión.  Se trata de consolidar, como condición fundamental de la seguridad regional, la comprensión y la confianza mutua, y conseguir  "la unidad en la diversidad".

Las cumbres de Asia Oriental unen actualmente a 18 países dirigentes de la región.  Ello nos inspira confianza en que la CAO pueda jugar un papel especial en el establecimiento de vínculos de colaboración entre distintas organizaciones y foros de la CAO.

Les agradezco su atención.

Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE)

Consejo de Europa (CE)

OTAN

Unión Europea (UE)

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