07-09-2012


   El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia fue fundado el 8 de septiembre de 1802 con un Manifiesto del emperador Alejandro I.
   Ese mismo día, se publicó un Decreto sobre la preservación del Colegio de Asuntos Exteriores (CAE), que funcionaba hasta entonces como departamento de política exterior. El Colegio de Asuntos Exteriores continuó encargándose del anterior conjunto de cuestiones y no cambio su personal, pero pasó a estar bajo la dirección del ministro de asuntos exteriores, un destacado diplomático y político de la época de Catalina II, Alexander Romanovich Vorontsov. Como consecuencia de la insuficiencia y duplicidad de la reforma ministerial la coexistencia del Colegio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Asuntos Exteriores, que a menudo llevaba a la rivalidad, superposición y confusión en el trabajo, se prolongó hasta el año 1830.
   Como cúpula del ministerio se creó una Cancillería Provisional que estaba dividida en 4 expediciones que gestionaban los asuntos asiáticos, la correspondencia con la misión de Constantinopla y con los ministros de comercio e interior, la correspondencia con los representantes plenipotenciarios rusos en el extranjero y la expedición de pasaportes extranjeros. La expedición de Criptografía (mensajes cifrados) y el departamento de Ceremonias dependían directamente también del ministerio. 
   En 1806, se creó una nueva estructura de la Cancillería. Más adelante, aparecieron en la composición del Ministerio de Asuntos Exteriores la Expedición de Asuntos Consulares, el Departamento de Estudios de Lenguas Orientales, la parte de Administración interna, el Departamento de Relaciones Internas, el Departamento de Relaciones Externas, y otros.
   En 1816, el ministerio logró tener una estructura clara que se mantuvo estable hasta la década de 1840. Su cabeza era el segundo de abordo después del emperador en la dirección del Estado: el ministro de asuntos exteriores en el  rango de canciller. Como adjuntos y ayudantes del ministro se nombraron a dos secretarios de estado. A los funcionarios se les adjudicaba el rango con arreglo a la clasificación internacional establecida en el Congreso de Viena (1815). Los rangos diplomáticos adoptados en 1815 siguieron existiendo en Rusia hasta octubre de 1917.
   El aparato central del Ministerio de Asuntos Exteriores incluía: la Cancillería, el Departamento de Interior (cuya gestión abarcaba todos los asuntos políticos y consulares, así como las cuestiones que atañían a los súbditos rusos), el Departamento Asiático y el Departamento de Personal y Administración.
   Dentro de la estructura del aparato central del ministerio entraban también los Archivos, la Comisión para la publicación de diplomas del Estado y tratados y las oficinas de redacción de publicaciones oficiales del departamento de política exterior en ruso y en francés.
   Las subdivisiones en el extranjero consistían en: la Embajada de Rusia en el territorio de las grandes potencias, misiones, residenturas (servicios de inteligencia) en países orientales pequeños y dependientes, consulados generales, consulados, viceconsulados y agencias consulares.
   En 1846 según la propuesta del canciller Karl Vasilievich Nesselrod, que estuvo a la cabeza del departamento de política exterior durante 40 años (desde 1816 hasta 1856), se aprobó la "Fundación del Ministerio de Asuntos Exteriores"  (Reglamento sobre el Ministerio de Asuntos Exteriores), que determinaba su nueva estructura y funcionamiento. De acuerdo con el Artículo 1 de la "Fundación", el "Ministerio de Asuntos Exteriores tenía por objeto encargarse de las relaciones políticas con los Estados extranjeros, interceder en la protección jurídica de los súbditos rusos fuera de sus fronteras y ayudar a resolver las instancias solicitadas por extranjeros sobre sus asuntos en Rusia."
   En 1856 se puso al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores Alexander Mijailovich Gorchakov, cuyo nombre está vinculado a importantes logros dentro del escenario internacional, así como a la reorganización del propio departamento. Sus famosas circulares han pasado a la historia: la de 1856 fijaba las bases de la política exterior de Rusia; la de 1870 declaraba que Rusia ya no se consideraba obligada por los términos del Tratado de paz de París de 1856 que limitaba su derecho de soberanía en el mar Negro.
   En 1859, A.M. Gorchakov estableció nuevas "Normas para determinar los servicios y funciones" en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
   En 1868 se puso en marcha una nueva "Reorganización del Ministerio de Asuntos Exteriores", además de ciertos cambios dirigidos a reducir el personal de los departamentos de las unidades centrales. Si en 1839 había 535 funcionarios en el Ministerio de Asuntos Exteriores, con A.M. Gorchakov se redujeron a 134 puestos de personal. Paralelamente, se concedía a los departamentos el derecho a tener funcionarios más allá de su personal "para reforzar sus recursos".
   En noviembre de 1895, F.F. Martens, miembro del Consejo del Ministerio de Asuntos Exteriores y reconocido jurista internacional elaboró un plan para reorganizar el ministerio considerando la experiencia de los departamentos diplomáticos de los países del Oeste de Europa, aunque dicho proyecto no llegó a materializarse.
   Hasta el nombramiento en el mes de mayo de 1906 del ministro de asuntos exteriores Alexander Petrovich Izvolskov, no se llevó a cabo la siguiente reforma, que duró unos años y que tenía por objeto la modernización de la estructura del departamento en correspondencia con las nuevas circunstancias políticas que sehabían creado tras los acontecimientos de la revolución de 1905, así como la convocatoria de la Duma del Estado.
   Para 1913 estaba creada en Rusia una floreciente red de representaciones diplomáticas y consulares en el extranjero. Así, cuando en 1758 existían 11 instituciones rusas en el extranjero, en 1868, 102, en 1879, 147 y en 1903, 173, para el comienzo de la Primera Guerra Mundial, Rusia mantenía relaciones diplomáticas con 47 países y contaba con más de 200 representaciones en el extranjero.
   En 1914, con el ministro Serguéi Dmitrievich Sazonov se aprobó el proyecto de ley sobre el nuevo personal del Ministerio de Asuntos Exteriores, que no llegó a aplicarse a causa del estallido de la Primera Guerra Mundial. Durante la guerra, se creó en el ministerio una nueva unidad: la Asesoría Jurídica. En el mes de diciembre de 1915 se creó un Departamento Especial de prisioneros de guerra, y en abril de 1916, un Departamento de Información con el fin de recibir y elaborar información "sobre el desarrollo del pensamiento político en los países extranjeros". Para mantener un contacto permanente con los altos mandos del Cuartel General se creó la Cancillería Diplomática.
   En el mes de marzo de 1917, el gobierno provisional decretó la modificación de la "Organización del Ministerio de Asuntos Exteriores" vigente. Se crearon los departamentos de Economía y Jurídico, y la parte de los servicios de inteligencia.
   El 26 de octubre (8 de noviembre) de 1917 conforme al Decreto del II Congreso de los Soviets de toda Rusia sobre la Fundación del Consejo de Comisarios del Pueblo se creó la Comisaría del Pueblo de Asuntos Exteriores (CPAE). Su jefe hasta finales de febrero de 1918 fue Lev Lavidovich Trotski, famoso por su postura "ni paz, ni guerra" en las negociaciones con Alemania y sus aliados, y por la brevedad con la que organizó la publicación de la parte fundamental de los tratados internacionales "secretos" del zar y el gobierno provisional.
   En mayo de 1918, fue nombrado comisario del pueblo para asuntos exteriores Georgui Vasilievich Chicherin, que ocupó este puesto hasta el mes de julio de 1930.
   En junio de 1918 se estableció el Reglamento de la Comisaría del Pueblo de Asuntos Exteriores de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, que determinaba la composición estructural de sus departamentos y la organización de sus representaciones en el extranjero. La experiencia global del trabajo de la Comisaría sirvió como base del Reglamento que se aprobó en el mes de junio de 1921 sobre la CPAE RSFSR. Al crearse la Unión Soviética se reorganizó la CPAE RSFSR en la Comisaría del Pueblo para Asuntos Exteriores de la URSS. En 1923 se aprobó el "Reglamento sobre la CPAE URSS". Se restauró el Colegio como órgano de gobierno del comisario del pueblo.
   En mayo de 1939 fue nombrado Presidente de la CPAE Viacheslav Mijailovich Molotov, que mantenía también el cargo de primer viceministro del gobierno, (presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS) hasta mayo de 1941 (habiendo caído en desgracia y siendo depuesto del cargo de jefe comisario del pueblo Maxim Maximovich Litvinov más adelante regresó a la labor diplomática: entre los años 1941 y 1946 fue Vicepresidente de la Comisaría, provisionalmente, entre 1941 y 1943, embajador de URSS en EE.UU. y entre 1942 y 1943 enviado de la URSS en Cuba).
   Con la llegada de V.M. Molotov a la CPAE se llevó a cabo una rápida "purga de personal" y la estructura del departamento de política exterior sufrió una reorganización en tres ocasiones (en 1939, en 1941 y en 1944).
   Las represiones afectaron también a los diplomáticos: según los datos, sólo entre 1936 y 1940 se sometió a entre 2.000 y 2.500 colaboradores de la CPAE, entre ellos 7 comisarios del pueblo adjuntos, más de 40 plenipotenciarios (embajadores); se sustituyó a prácticamente todos los jefes de las unidades y direcciones operativas; fueron reprimidos por lo menos 44 plenipotenciarios y 24 jefes de departamento. La brecha en el personal, y las represiones que se produjeron en el colectivo de comisarios del pueblo en la década de 1930 y en los años posteriores empezaron a tener lugar a expensas de los activos del partido-konsomol del sector de la industria avanzado ("apelación de Molotov"). En el mes de agosto de 1939 para preparar con urgencia al personal diplomático, sobre la base del Instituto que ya había sido creado en 1934 para preparar a empleados diplomáticos y consulares, se creó la Escuela Diplomática Superior (actualmente Academia Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia). 
   Al comienzo de la Gran Guerra Patria, la CPAE reorganizó su trabajo en correspondencia con las exigencias de los tiempos de guerra. En el verano de 1941 un gran grupo de empleados marchó al frente y a los trabajos de fortificación (en total 146 personas o cerca de un 23% del personal). Se inscribieron 62 personas en las unidades militares de Moscú. Los nombres de los 71 empleados que cayeron en combate están señalados en una placa conmemorativa en el edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Con la colecta de los trabajadores soviéticos se formó una embajada que fue enviada al frente, a la columna de tanques.
   En Octubre de 1941 fueron evacuadas las comisarías del pueblo, desde Moscú a Kuybishev, incluyendo la CPAE y el cuerpo diplomático. No obstante, V.M. Molotov junto con el secretario y un grupo reducido de colaboradores de la comisaría permanecieron en el Kremlin. Esta situación se prolongó hasta el mes de agosto de 1943, cuando todos los diplomáticos, tanto soviéticos como extranjeros, regresaron a Moscú.
   En 1941 se introdujeron los rangos diplomáticos de embajador extraordinario y plenipotenciario y enviado extraordinario y plenipotenciario, y en 1943 rangos para  otros miembros del personal diplomático.
   El 14 de octubre de 1944 por decisión del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS sobre la base de la facultad internacional de la Universidad Estatal de Moscú se creó el Actual Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (Universidad) que junto a la Academia Diplomática, es una forja de personal diplomático nacional fundamental.
   En marzo de 1946 se cambió el nombre del departamento de política exterior por el de Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSS. La organización de Alemania tras la guerra, la creación de la ONU, la salida a la escena internacional de movimientos de liberación nacional se vieron reflejados en la estructura y la actividad del Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSS. Un nuevo momento vino dado por la ampliación de las subdivisiones del Ministerio de Asuntos Exteriores, para encargarse de cuestiones relativas a Norteamérica y Sudamérica, Oriente Próximo, Sureste de Asia, África y Lejano Oriente.
El 4 de marzo de 1949, V.M. Molotov fue sustituido por Andrei Yanuarievich Vishinski. en calidad de jefe del ministerio. No obstante el 5 de marzo de 1953, V.M. Molotov regresó al puesto de jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores, que dirigió hasta el 1 de junio de 1956.
   A partir de 1953 comenzó el fortalecimiento de los departamentos europeos. La estructura del ministerio que se había formado hacia mediados de la década de 1950 se mantuvo sin cambios sustanciales hasta 1986. El ministro de asuntos exteriores de la URSS, desde febrero de 1957 hasta julio de 1985 fue el destacado estadista y diplomático Andrei Andreievich Gromiko.
   Durante el período de la "Perestroika" –desde el 2 de julio de 1985 hasta el 20 de diciembre de 1990,- el Ministerio de Asuntos Exteriores Soviético estuvo encabezado por Eduard Ambrosievich Shevardnadze. En este período se llevaron a cabo importantes cambios estructurales en el aparato central del Ministerio de Asuntos Exteriores, se renovó sustancialmente la composición de su dirección, así como el cuerpo de embajadores, y se llevó a cabo una "limpieza" de personal para luchar contra el "nepotismo" y el "favoritismo".
   Desde el mes de enero de 1990 hasta agosto de 1991,  con el golpe de estado, con el llamado "Comité de Emergencia del Estado" el titular del ministerio de Asuntos Exteriores fue Alexander Alexandrovich Bessmertni, al que sustituyó más adelante Boris Dmitrievich Pankin. A principios de noviembre de 1991, el gobierno del país tomó la decisión de una "reorganización radical" del Ministerio de Asuntos Exteriores y su transformación en Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) con la transferencia simultánea de las funciones del Ministerio de relaciones económicas exteriores. El jefe de esta estructura "experimental" hasta su supresión en diciembre de 1991 fue E.A. Shevarnadze que volvió a la labor diplomática durante un breve período de tiempo.
   De acuerdo con un decreto del presidente de RSFSR del 18 de diciembre de 1991 "Sobre el servicio de política exterior de RSFSR" se entregó al Ministerio de Asuntos Exteriores de RSFSR "la gestión y la dirección del funcionamiento del ministerio de relaciones exteriores de la URSS abolido"; sin embargo, el 26 de diciembre de 1991 quedó suprimido el propio Ministerio de Relaciones Exteriores de la URSS como consecuencia de la desaparición de la Unión Soviética. En virtud de la Ley RSFSR Nº 2094-I del 25 de diciembre de 1991, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Socialista Federativa Soviética Rusia pasó a llamarse Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia.
   El verano de 1991 se estableció el cargo no previsto por la Constitución del país de Secretario de Estado de la RSFSR – Secretario del Consejo de Estado ante el Presidente de RSFSR, al que se le concedían amplias prerrogativas en diferentes esferas de la dirección del Estado, incluyendo en el ámbito de la política exterior (suprimido a finales de 1992). Entre otras cosas, el Secretario de Estado era responsable ante el Presidente de la elaboración de la estrategia de la política exterior del país, "coordinaba la actividad de política exterior de los órganos de la dirección del gobierno" y por encargo del Presidente del país le representaba ante gobiernos extranjeros.
   El decreto del Presidente de la Federación de Rusia del 25 de febrero de 1992 reforzó la "pertenencia presidencial" del ministerio de asuntos exteriores, al establecer que las actividades del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia las "gestionaba directamente el Presidente de la Federación de Rusia." A través de esta "dirección operativa de las actividades" del ministerio se nombró como primer vicepresidente del gobierno a Guenadi E. Burbulis (que compaginaba este cargo con el de Secretario de Estado). En aquel período complicado y conflictivo, el cargo de ministro de asuntos exteriores lo ocupó Andrei Vladimirovich Kozirev (quien desde octubre de 1990 hasta diciembre de 1991 encabezó el Ministerio de Asuntos Exteriores de RSFFR y desde diciembre de 1991 hasta enero de 1996, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia). 
   En enero de 1996 se nombró Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia a Evgueni Maximovich Primakov, desde septiembre de 1998 el titular del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia fue Igor Sergueievich Ivanov, y en marzo de 2004 tomo el relevo en el cargo de la dirección de la diplomacia rusa el actual Ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Victorovich Lavrov, que desde entonces ha sido asignado a este cargo tres veces seguidas.
   El 7 de mayo de 2012, el Presidente de la Federación, Vladimir Vladimirovich Putin, firmó el decreto "Sobre las medidas para la aplicación del curso de la política exterior de la Federación de Rusia" en la que se definía la tarea fundamental de la política exterior y diplomacia de Rusia en la etapa contemporánea –garantizar los intereses nacionales del país sobre la base de principios de pragmatismo, apertura y multivectorialidad en las condiciones de la formación de un sistema policéntrico de relaciones internacionales. En el Decreto quedan expuestos las prioridades actuales de la labor diplomática y se describe detalladamente un amplio programa de acciones concretas. 
   Como signo de la alta valoración a la contribución del Ministerio de Asuntos Exteriores en la realización de la política del Estado ruso, el 31 de octubre de 2002, en su decreto, el Presidente de la Federación de Rusia marcó el Día de la labor diplomática, que se celebra todos los años el 10 de febrero. Con el decreto del 9 de julio de 2010 del Presidente de la Federación de Rusia se estableció el emblema heráldico – el emblema del Ministerio de Asuntos Exteriores, y el 12 de julio de 2012 se emitió el decreto del Presidente de la Federación de Rusia "Sobre la institución de la bandera del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia".
   La diplomacia rusa a lo largo de toda su historia ha destacado por sus enfoques creativos y ha dado a la Patria grandes talentos en los más diversos ámbitos. En su servicio diplomático se han distinguido o han estado directamente relacionados con él muchas figuras de la literatura y el arte: Antiox Kantemir, Denis Fonvisin, Konstantin Batiushkov, Alexander Griboedov, Alexander Pushkin, Fiodor Tiutchev, Dmitri Venevitinov, Nikolai Ogarev, Elimn Metzerski, A.K. Tolstoi.
   El principio creativo y artístico en la actividad cotidiana de los colaboradores del Ministerio de Asuntos Exteriores se conserva también en la historia más reciente de Rusia. Prueba de ello es la colección de poemas del poetas-diplomáticos rusos "Otdushina" (Desahogo) (2001), "Segundo aliento" (2004), "De siglo en siglo" (2006), "Mi Smolenka" (2008) entre otros, que se componen con la obra de destacados diplomáticos nacionales, como Y. V. Andropov, E.M. Primakov, A.A. Bessmerni, A.L. Adamishin, S.V. Lavrov (autor del himno del Instituto Estatal de Relaciones Exteriores de Moscú y varios poemas), A.G. Kovalev, V.V. Posuvaliluk, M.I Vasmanov, V.N. Kasimirov, Y. B. Kashlev, diplomáticos laureados con los premios F. I. Tiutchev, A.G. Pshenichni, V.I. Masalov, G.A. Rusakov, G.G. Gventsadze y otros muchos excelentes poetas del alto edificio de la plaza de Smolensk. 

 

DÍA DE LA LABOR DIPLOMÁTICA


   Esta fiesta del profesional fue establecida en virtud del Decreto del Presidente de la Federación de Rusia del 31 de octubre de 2002 con motivo del 200 aniversario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.
   El solo hecho de que exista esta fiesta dentro del calendario ruso corrobora el gran reconocimiento público que se le da a la profesión diplomática y la importancia que le otorga a nuestro trabajo el gobierno del país. Y, por supuesto, este día vuelve a recordarnos la enorme responsabilidad que tenemos ante el Estado y la sociedad, ante cada uno de los ciudadanos rusos.
   El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia considera que el establecimiento de nuestra fiesta profesional sirve a los intereses de fortalecer la condición como Estado de Rusia y demuestra su apoyo incondicional a los servicios de política exterior, al desarrollo del sentimiento de patriotismo y orgullo de nuestra Patria y su historia, y a la continuación de las buenas tradiciones de la diplomacia rusa, considerada, con justicia, una de las más fuertes del mundo.
La presentación de este día a los trabajadores de los servicios diplomáticos permite elevar el prestigio de la diplomacia nacional y estimula la futura ampliación del nivel y la calidad del trabajo de los colaboradores del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia y sus organismos en el extranjero para poner en práctica la actividad de política exterior de nuestro país,  bajo la dirección del Presidente de la Federación de Rusia.
   El establecimiento de esta fiesta profesional es también un homenaje a los veteranos que han defendido dignamente los intereses de nuestro país en las batallas diplomáticas en períodos procelosos tanto de la historia rusa como de las relaciones exteriores. Esta fiesta nos sirve de ocasión para recordar el pasado y meditar sobre el día de hoy y el futuro de nuestro servicio diplomático.
   La elección de la fecha de esta celebración no es casual; está vinculada a la historia de la Embajada. Precisamente este día, en el año 1549, se hizo la primera mención del primer departamento de política exterior de Rusia. No obstante, la historia de la diplomacia nacional es mucho más antigua y se remonta al primer y emblemático acto bilateral del siglo IX –El acuerdo "Sobre la paz y el amor" con el Imperio de Bizancio en el año 860, a consecuencia del cual Rus recibió por primera vez un reconocimiento internacional. 
   Desde el momento en que surgió Rusia como un  Estado único, uno de los objetivos constantes de la política exterior del país fue tratar de participar en la vasta extensión de las relaciones internacionales y evitar el aislamiento. Precisamente este deseo fue el principal motor para establecer, seguir desarrollando y perfeccionar los servicios diplomáticos nacionales.
   Hacia finales del siglo XV, la diplomacia dio paso a la autocracia y a mediados del siglo XVI se abrieron ante el país nuevos horizontes y posibilidades. El emperador del Sacro Imperio Romano envió a Moscú a sus embajadores. Los diplomáticos rusos empezaron a ser invitados frecuentes de los países europeos. Contaban con nuestro país y con Oriente. Rusia se convirtió en una potencia influyente con una política internacional activa. En estas circunstancias, fue necesaria la estructuración y la institucionalización del departamento diplomático a fin de resolver los nuevos problemas de la política exterior. De esta forma nació la oficina de la Embajada. Desde este momento, el servicio diplomático fue puesto de relieve como una rama especial de la dirección del Estado y recibió un estatus especial.
   En los años comprendidos entre 1718 y 1720, la oficina de la embajada se transformó en el Colegio de Asuntos Exteriores. Durante el período de actividad del Colegio, creció toda una pléyade de excelentes diplomáticos, que sentaron los principios básicos y las bases de la diplomacia rusa, que en adelante siguió desarrollándose y mejorando.
   En el año 1802, con el Manifiesto del emperador Alejandro I se formó el Ministerio de Asuntos Exteriores.
   Después de la Revolución de Octubre de 1917 de conformidad con el Decreto del II Congreso de los Soviets de toda Rusia del 26 de octubre (8 de noviembre) "Sobre la Fundación del Consejo de Comisarios del Pueblo" se creó la Comisaría del Pueblo para Asuntos Exteriores (CPAE). Sin embargo, en el mes de marzo de 1946 el departamento de política exterior de la URSS recobró su nombre anterior –Ministerio de Asuntos Exteriores.
   En el momento actual, la estructura organizativa del Ministerio y su funcionamiento quedan determinados por el decreto del Presidente de la Federación de Rusia del 11 de julio de 2004 con el nuevo Reglamento del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia (con las modificaciones introducidas de conformidad con el Decreto del Presidente de la Federación de Rusia Nº 854 del 9 de julio de 2010). Los fundamentos de la estrategia de la política exterior de nuestro país por el que se guía el ministerio en sus actividades diarias, está determinado por el Concepto de política exterior de la Federación de Rusia, cuya nueva redacción fue ratificada por el Presidente de la Federación de Rusia D.A. Medvediev el 12 de junio de 2008. 
   El servicio de diplomacia nacional preserva cuidadosamente, estudia en profundidad y  asimila su herencia histórica, para tenerla en cuenta en su trabajo y dar cabida a una percepción objetiva de la política exterior activa según la tradición de Rusia, que a lo largo de los siglos no sólo ha otorgado a nuestro país el papel de participante activo de los procesos internacionales de paz, sino que le ha servido como una importante garantía de su seguridad. 
   En las circunstancias de un mundo globalizado e interdependiente, la profesión diplomática adquiere rasgos cualitativamente nuevos. En la esfera de la actividad diplomática se incluyen todos los nuevos ámbitos de las relaciones internacionales, que implican cooperación para resolver los diversos problemas globales de la humanidad. Sin embargo, la verdad es que un servicio de política exterior profesional y eficaz sólo puede tener cabida si se mantiene firmemente en el terreno de las tradiciones históricas nacionales y los valores culturales. Con el respeto del pasado hay una base para dar continuidad al proceso histórico y también para mantener y acumular las mejores tradiciones de la diplomacia rusa. Esto permitirá a Rusia trazar la línea óptima en las relaciones internacionales, y salvaguardar de la manera más eficaz sus intereses de Estado y nacionales.
   Volver la vista a la historia permitirá también extraer lecciones para el hoy y para el mañana, comparar con la historia y de nuevo ganar experiencia, relacionar con la experiencia del pasado los nuevos retos y los problemas a gran escala a los que se enfrenta la política exterior en el mundo moderno en rápido cambio. Por eso una mirada atenta y respetuosa a la herencia histórica constituye uno de los elementos imprescindibles para formar a las nuevas generaciones de la diplomacia rusa. 
   La fiesta profesional de la diplomacia rusa es también un tributo de respeto a muchas generaciones de predecesores, que han servido con fidelidad y justicia a la Patria.  Demostraron su abnegación para el trabajo, su alta profesionalidad, así como la gran importancia de los servicios diplomáticos para garantizar los intereses del país en el escenario internacional.
   Hoy nos esforzamos al máximo en preservar y desarrollar las tradiciones que desde hace mucho tiempo ha dado gloria a nuestra diplomacia. Las mejores tradiciones de los diplomáticos rusos del pasado han consistido siempre en un ilustrado patriotismo, una amplia preparación profesional, una profunda comprensión de los intereses nacionales, la capacidad para coordinar la actividad diplomática con las posibilidades y recursos reales del país. Al igual que hace cien o doscientos años, los requisitos para un diplomático siguen siendo los mismos, por ejemplo una visión política amplia, el don de gentes, el conocimiento de lenguas extranjeras, etc. Todos los que trabajan en el cuerpo diplomático, también lo saben por propia experiencia, son conscientes de que estas cualidades que tienen que estar presentes en todo diplomático, se van formando a lo largo del tiempo. Estas tradiciones son de suma importancia pues crean los cimientos sobre los que construir el servicio diplomático ruso.
   La posición de nuestro país en el mundo siempre ha exigido unos requisitos profesionales elevados para los diplomáticos rusos. En las circunstancias actuales, estos requisitos no solamente no han disminuido sino que han aumentado en muchos sentidos. La estructura de las relaciones internacionales va adquiriendo cada vez un carácter más complejo. Se perfecciona la técnica diplomática. Ha aumentado la intensidad de los contactos internacionales. Es algo que experimentamos en nuestro trabajo del día a día.
   Dado el estatus del ministerio como un departamento que depende directamente del Presidente de la Federación de Rusia, la complejidad y multilaridad de las decisiones implican peticiones especiales a su personal. En el momento actual, en el aparato central del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia y en sus órganos internacionales trabajan cerca de 12.000 empleados. La tercera parte, es decir 4.500 personas son diplomáticos profesionales, de los cuales la cuarta parte de ellos tienen menos de 30 años. Una aplastante mayoría de diplomáticos domina por regla general dos lenguas extranjeras, se orienta bien en la política exterior actual real, conoce al nivel de su puesto las herramientas informáticas, y tiene conocimientos de ciencia y cultura del mundo entero. Por otra parte, en el aparato central y en el extranjero trabaja un numeroso grupo de empleados del personal administrativo y técnico, peritos y especialistas técnicos que garantizan el funcionamiento eficaz de las instituciones en el extranjero.
   Nuestra diplomacia se alimenta regularmente de los mejores graduados en las escuelas superiores rusas, especialistas destacados, que trabajan en diferentes áreas. Es satisfactorio señalar que el número de aspirantes a la vida diplomática crece de año en año. Esto refleja el gran prestigio que tiene la profesión en la sociedad, a pesar de las dificultades que implica y, a veces, sus limitaciones. El alto honor de ser diplomático ruso a lo largo de más de dos siglos de historia del departamento de política exterior siempre ha significado un trabajo desinteresado por la patria, amplios horizontes y competencia. Y es muy importante que en nuestro día no se interrumpa la conexión con el tiempo. La generación actual de colaboradores del Ministerio de Asuntos Exteriores está tratando de inscribirse en los anales de la política exterior rusa con nuevas páginas de gloria.
   El día del trabajador diplomático, los empleados del Ministerio, rindiendo homenaje a la memoria de las anteriores generaciones de trabajadores del servicio diplomático nacional, ponen flores en las tumbas de los diplomáticos rusos destacados, enterrados en Rusia y fuera de sus fronteras. Las flores también se colocan en las placas conmemorativas del edificio del Ministerio con los nombres de los empleados del departamento diplomático que cayeron en el campo de batalla en la Gran Guerra Patria, y también los que perecieron por cumplir con su deber en los años de la represión estalinista.
Según la tradición con motivo de la fiesta profesional en el edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, en Moscú, y en las instituciones rusas del extranjero se llevan a cabo actividades solemnes.